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El proyecto “Sordomundo” de @mochileandosinbarreras

¿Os imagináis cómo sería viajar sin escuchar nada? Cuando pensamos en la discapacidad auditiva, pensamos en no poder escuchar música, en necesitar subtítulos para ver la tele, o en el susto que nos llevaríamos si nos pita un coche y no nos enteramos… Pero la discapacidad auditiva va mucho más allá…

En la entrevista de hoy os traigo a Cris y Sergio, una pareja que está viajando sin billete de vuelta intentando concienciar al mundo de los problemas que tienen las personas con discapacidad auditiva, no sólo en sus viajes, si no también en su día a día.

Para ello, han creado el proyecto Sordomundo en su blog de viajes, Mochileando sin barreras.

¿Queréis saber algo más sobre ellos? ¡Seguid leyendo! Estoy segura de que os encantará.

1. ¿Cuáles son los impedimentos que se encuentra una persona con discapacidad auditiva cuando viaja?

Más de lo que nos imaginamos. Existen muchos grados de discapacidad auditiva y cada uno encuentra sus propias barreras en el camino.

Para entenderlo, me gustaría ponerte en situación. Imagina por un momento que te vas de viaje con dos tapones en los oídos que no te permiten oír nada (empecemos por nada).

Llegas al aeropuerto para facturar tu equipaje. ¿Cómo te comunicas con el personal de la compañía aérea? Primera barrera.

Pasas el control de pasajeros; líquidos aquí, aparatos electrónicos allí, cinturón fuera… What? Segunda barrera.

Cambio de puerta de embarque, retraso o cancelación de vuelo anunciado por megafonía. Tercera barrera.

Comunicaciones del piloto y personal dentro del avión. Cuarta barrera.

Aunque muchos aeropuertos europeos han mejorado en la visualización de estos anuncios, no es así en todo el mundo. Ahora en Rusia por ejemplo, he podido comprobarlo.

Los aeropuertos tienen que mejorar mucho en accesibilidad. No hay personal preparado para este tipo de situaciones. Y no me refiero solo a que tengan que saber lengua de signos. Yo misma he sufrido audismo (discriminación a las personas sordas) y no utilizo la lengua de signos para comunicarme.

Charyn Canyon, Kazajistán

En un viaje que hice sola por Chile, no escuchaba bien lo que me decía el señor del mostrador en el aeropuerto. Él hablaba muy grave y bajito y yo no escucho bien las voces graves y menos con un tono tan bajo. Me cuesta mucho identificar las palabras… El señor no dejaba de mirar la pantalla y no podía leer bien sus labios. Le dije por favor que me hablara más alto porque no me estaba enterando de nada.

Me miró desafiante, bajó la mirada hacia la pantalla de nuevo y siguió hablando en el mismo tono. Esas situaciones desesperan y cabrean. Y lo peor de todo es que encima te dan vergüenza a ti misma. Desesperada le repetí lo que creí entender y, por la cara de asombro que puso, sabía que no me había enterado de nada. Entonces le dije: “Por favor, ¿puedes escribírmelo en el móvil? No escucho bien”. Y se negó. Creo que pensaba que me estaba riendo de él. Yo podría haberle enseñado mis audífonos, pero ¿por qué dudan de mi palabra?, ¿tengo que ser una anciana para que crean que soy sorda?. Las personas  hipoacúsicas vivimos en tierra de nadie, ni aquí ni allí. Sufrimos situaciones desagradables a diario.

Tampoco hay alojamientos accesibles. Una amiga sorda me contó que una vez pidió a la recepción del hotel que la llamaran a las 5:00 am porque iba a hacer una excursión para ver el amanecer en los templos de Angkor. Y la avisaron por teléfono. Evidentemente no vio ningún  amanecer… Y esto no es lo más grave que puede pasarte. Porque si hay un incendio y la alarma no es accesible, ¿quién nos avisa del peligro?

Luego está el tema de las visitas guiadas o audioguías en los museos. Muchos viajeros leen la información antes en un libro. Pero debemos tener en cuenta que muchas personas sordas de nacimiento tienen dificultad para entender o escribir el lenguaje escrito. Debería haber más inclusión cultural…

Y el colmo de los colmos, es el tema de algunos bancos con las tarjetas de crédito. Un amigo sordo, que no usa el lenguaje oral, perdió la tarjeta de crédito en un viaje y para desactivarla tenía que llamar por teléfono. Tuvo que llamar su madre. ¡No puede ser verdad!.  

También pasa con los seguros de viajes, cuando tienes que dar parte y solo atienden por teléfono. Esto ha mejorado con algunas compañías últimamente, pero si mandas un correo electrónico puede que no lo lean ipso facto…

Kuala Lumpur, Malasia

2. ¿Cómo esperáis ayudar a las personas sordas con vuestro proyecto?

Para ayudar, primero hay que concienciar a la sociedad. Es una tarea de todas y todos. A la discapacidad auditiva la llaman la discapacidad invisible, y si no somos conscientes de que existe un problema, poco podemos hacer…

Queremos primero concienciar para eliminar barreras y luego reivindicar más turismo accesible para que los viajeros con discapacidad auditiva viajemos con los mismos derechos que el resto.

Con nuestro proyecto, al que hemos llamado Sordomundo, estamos haciendo un análisis del turismo accesible de las ciudades que visitamos en este viaje sin billete de vuelta. La idea es crear una base de datos en español sobre el turismo accesible en el mundo, desde nuestra propia experiencia, que sirva de guía a las personas con discapacidad auditiva que deseen viajar por libre.

Ojalá valga tanto para informar como para inspirar al viajero independiente. Como dice Sergi “Si ayuda a una sola persona, nosotros estaremos contentos”.

Además de esto, apostamos por la inclusión. Y qué mejor manera de hacerlo que acercando a todos los viajeros oyentes y no oyentes hasta las comunidades sordas del mundo. Muchas personas no saben que las comunidades sordas son colectivos con su propia cultura, es decir, tienen hasta su moda de vestimenta, su propio arte, costumbres y hasta su propio humor.

Investigar sobre ellas en un país diferente al tuyo es como un viaje dentro de otro. Nuestra intención es adentrarnos en ellas y dar a conocer su modo de vida.

En la región de Siberia (Rusia), intentamos visitar un centro cultural de personas con discapacidad auditiva en Irkutsk; fuimos en dos ocasiones, pero estaba cerrado por vacaciones todo el mes de enero…

Tuvimos más suerte en Astaná (Kazajistán), donde pudimos visitar la Asociación de Sordos de trabajo industrial Kazaja. Es la continuación de una escuela de trabajos soviética para personas sordas donde, para propiciar el empleo de personas con discapacidad auditiva, realizan talleres de costura, jardinería etc. Pronto publicaremos un post con toda esta información.

“Asociación de Sordos de trabajo industrial Kazaja” en Astaná, Kazajistán

3. Actualmente estáis haciendo un viaje sin billete de vuelta y habéis empezado por Rusia. ¿Es difícil comunicarse con personas que no hablan ni español ni inglés y tienen también discapacidad auditiva?

En el centro de Irkutsk nos costó mucho entender a la conserje, que era sorda. Era una persona de unos 50 años y no quería leer lo que le escribíamos en el traductor de google en ruso. Pensamos que quizá no sabía leer bien y de ahí venía todo el problema… Demasiado que se hizo entender…

En Kazajistán fue bastante curioso. Entrevistamos al director y a la subdirectora del centro, ambos discapacitados auditivos. El director usaba tanto la lengua oral como la de signos y la subdirectora solo usaba lengua de signos.

Fuimos con nuestro couchsurfing al que previamente le dimos las preguntas en inglés. Él se las formulaba al director que a su vez se las traducía con signos a la subdirectora y así íbamos haciendo una cadena hasta que la información llegaba a nosotros de nuevo.

4. El mostrador de seguridad de tu vuelo a Chile es un claro ejemplo de la discriminación que sufrís… ¿Cómo podemos colaborar las personas oyentes a facilitaros las cosas, no sólo a la hora de viajar, si no en vuestro día a día?

Luchando con nosotros contra el audismo. Y concienciar del problema. Por ejemplo tú estás haciendo algo positivo porque nos ayudas a difundir el mensaje. Es bueno que se apoyen todas las medidas de accesibilidad que se sacan gracias al trabajo constante de todas las asociaciones de sordos, ya que mejoran la vida de muchas personas.

Por experiencia personal os diría que si tenéis cerca a una persona con discapacidad auditiva intentad siempre comprenderla y que no se sienta marginada.  

Muchas veces yo he salido comentando un tema que nada tenía que ver con lo que se estaba hablando en grupo de amigos o incluso en reuniones de trabajo. Si pasa eso, para empezar, no es importante no reirse. Molesta, sobre todo cuando no hay confianza.

Y si preguntamos sobre la conversación, parad de hablar y explicad e integrad a la persona antes de continuar. No salgáis con el típico “Espera espera, luego te hago un resumen”. ¿En serio? Estas cosas hacen que te sientas inútil…

En los comedores de mis antiguos trabajos siempre había muchos ruidos de fondo y me costaba seguir el hilo de las conversaciones con mis compañeros. Yo he llegado a preguntar en 2 o 3 ocasiones “¿Pero de qué habláis?”, y que nadie me hiciera caso hasta que han acabado…

No os dais cuenta pero estáis haciendo a esa persona de menos, la estáis apartando. Si la persona con la que estás hablando es hipoacúsica y puede oír, levanta la voz y gesticula más pero tampoco le hagas sentir mal. No la trates como si fuera tonta. Si usa la lengua de signos, comunícate escribiendo.

Acabo con una anécdota muy reciente que se ha hecho viral entre la comunidad sorda en redes sociales. Una persona anónima subió un vídeo en los stories de IG haciendo alusión a cómo otra persona se burlaba de él en el metro por ser homosexual.

Este stories llegó a un chico sordo que estaba interesado en el tema. Y le mandó un privado pidiéndole por favor si podía subtitular el vídeo o poner textos para que él y toda la comunidad sorda pudiera acceder a esa información. Te mando la contestación de este persona, que, aun sufriendo una discriminación por su orientación sexual, no era capaz de solidarizarse con otra discriminación. También te paso la conclusión que saca la persona afectada (a la derecha sobre fondo negro).


Muchas gracias Cris y Sergio por aceptar responder a mis preguntas y por acercarnos un poco a los problemas que tienen las personas con discapacidad auditiva.

Espero que os haya gustado la entrevista, pero sobre todo que os haya hecho, como a mí, recapacitar un poco, y que poco a poco empecemos a concienciarnos sobre este tema. Estoy segura de que entre todos podremos contribuir a facilitar las cosas a las personas con discapacidad auditiva, no sólo a la hora de viajar, si no también en su día a día.

Si queréis saber más de su proyecto Sordomundo, no dejéis de pasaros por su blog, Mochileando sin barreras, y por su perfil de Instagram @mochileandosinbarreras.

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4 Comentarios

  1. ¡Un post estupendo!
    Me encanta que se le de visibilidad a este tema. En mi entorno tengo gente con problemas auditivos y si ya les resulta complicado desenvolverse en su vida cotidiana por la gran cantidad de barreras que hay, no me quiero ni imaginar cómo será desenvolverse en el extranjero.
    Me parece un proyecto precioso y que, con toda seguridad, facilitará la vida de muchas personas que quieran cumplir su sueño de viajar por el mundo. ¡Enhorabuena chicos!

    1. Carla dice:

      Gracias por tu comentario! La verdad es que me pareció super interesante desde el primer momento, hay tantas cosas que no nos planteamos y que mucha gente sufre a diario…
      Espero que con este post haya puesto mi granito de arena para concienciarnos un poco más sobre este tema 🙂

  2. Marco A. dice:

    Excelente!!!
    Tenemos que seguir concienciando al mundo de que hay mucha diversidad entre tod@s nosotr@s!!!

    1. Carla dice:

      Gracias!! Si, yo creo que muchas veces no somos conscientes de ciertas cosas y es importante concienciarnos…

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