Humor

14 anécdotas de viajar con padres

Seguro que en muchos blogs de viajes has leído artículos que hablan de la experiencia de viajar con hijos o de viajar en pareja o de viajar solo, pero yo personalmente he leído muy pocos en los que se hable de viajar con padres. Llega un momento en el que viajar con padres pasa de ser una experiencia en la que tus padres te llevan donde ellos quieren y a su ritmo (y probablemente a sitios que no te apetece mucho visitar), a ser un viaje en el que tú les guías a ellos y eres la persona que está a cargo de organizarlo todo.

He viajado con mis padres desde pequeña, sobre todo por España… 8 horas de coche Madrid – Barcelona varias veces al año, veranos en el pueblo, en casa de los abuelos en Barcelona y en la playa, fines de semana conociendo ciudades cerca de Madrid, escapadas a Andorra desde el pueblo, un viaje en coche desde Madrid a París para ir a Disneyland cuando tenía 12 años

A medida que fuimos creciendo, los viajes fueron cambiando. Ya no eran ellos quienes los organizaban, si no que mis hermanas y yo éramos las encargadas de encontrar vuelos baratos y hoteles y organizábamos el itinerario. Así llegaron unas Navidades en familia en Roma, un viajazo a Nueva York en mi último año de carrera, y seguimos con la costumbre de hacer viajes en coche por los alrededores de Barcelona.

Catedral de Barcelona

Hasta que llegó el viajazo a Canadá en 2017. Padres mayores, dos hijas (una de mis hermanas se tuvo que quedar en España por trabajo) y 10 días para visitar los principales sitios de la Costa Este del país. Un viaje organizado 100% por mi hermana y por mí, en el que mis padres se dejaron llevar desde el minuto 1, confiando plenamente en nosotras.

¿En qué momento los hijos nos convertimos en los responsables en los viajes en familia? Llegó así de repente, sin darme cuenta, y tuve que asumir que viajando con padres hay que ir mentalizado de que el viaje va a ser diferente, de que hay que ir a otro ritmo y de que tú vas a ser quien lleve la voz cantante.

¿Has viajado con tus padres alguna vez de esta manera? ¡Seguro que entonces algunas de estas anécdotas te suenan! Y si aún no lo has hecho, pero te lo estás pensando, toma buena nota, porque seguro que más de uno de estos puntos los vivirás durante tu viaje.

1. Tendrás que encargarte de que tengan el pasaporte vigente y solicitarles el visado

De pequeños eran nuestros padres quienes custodiaban nuestros pasaportes, pero ahora muchas veces ya no saben ni dónde lo guardan, ni siquiera saben si lo tienen caducado… Y lo de pedir un visado es un mundo aparte, si no suelen viajar, no tendrán ni idea de que hay países para los que se necesita visado,  así que menos mal que te tienen a tí para solucionarlo

2. Nunca te tocará dormir en la cama buena

¿Apartamento con dos habitaciones? La grande para ellos. ¿Apartamento de una habitación y un sofá cama? La habitación para ellos. Y ni tan mal, que en peores plazas hemos toreado… Además, se lo cedes amablemente y sin ningún tipo de resquemor, porque te parece maravilloso que hayan aguantado un vuelo de 9 horas para hacer un viaje contigo y aceptarías dormir en el suelo si hiciera falta…

3. Nunca saldrás sin desayunar

Yo soy muy de madrugar y poco de perder tiempo desayunando, así que, si el hotel no tiene desayuno, pillo cualquier cosa por el camino y listo. ¡Con padres, eso es imposible! Los hoteles se cogen con desayuno, en los apartamentos se desayuna antes de salir y, si hay que hacerlo fuera, se hace con calma, con su café, y su tostada.

En Penelles (Lleida), haciendo un poco de turismo familiar cerca de Barcelona

4. Las comidas y cenas se hacen sentados

Con esto pasa igual que con los desayunos. ¿Coger una pizza o un hot dog y comerlo en 15 minutos para seguir visitando? ¡De eso nada! Las comidas se hacen en restaurantes, sentados, con tiempo suficiente para poder descansar, y con café y postre si hace falta… Las cenas también se hacen con calma, o directamente en el apartamento, en pijama…

5. Te cuestionarán que bebes mucho

A diario no suelo beber, pero cuando estoy de vacaciones me tomo como mínimo una cerveza para comer y una para cenar cada día. Que estoy de vacaciones, hombre ya… Aunque eso es algo que los padres en general no conciben, ya que, para ellos, al cuarto día seguido comiendo y cenando con vino o cerveza, ya te has convertido en un alcohólico…

6. Te preguntarán todo el rato “¿A dónde vamos ahora?”

Da igual que les hayas pasado el planning, que lo lleven en el móvil, en papel, y que lo hayáis comentado durante el desayuno, cada dos por tres querrán que les recuerdes cómo se llamaba el sitio en el que acabáis de estar, qué vais a hacer ahora o cuál es el plan de mañana. Y tú lo harás encantado, porque te encanta saber que ellos se fían de lo que tú les has organizado y no van a ponerte pegas si algo no sale según lo previsto…

Canales de Amsterdam, una escala bien aprovechada en el viaje con mis padres a Canadá

7. Llevarás siempre dinero en efectivo

¿Qué es eso de ir por el mundo sólo con las tarjetas Revolut o Bnext y sin nada de efectivo? Si ya de por sí la mayoría de los padres no conciben lo de ir por la vida sin dinero, ¡de viaje aún menos! Lo de llegar a un país nuevo con una moneda distinta y no tener ni para pagar el metro, no lo entienden. Y eso que con las tarjetas puedes sacar dinero sin comisión en cualquier país, pero nada, hay que llevar el dinero cambiado desde casa. En el banco. Metido en un sobre.

8. Tendrás que llevar toda la documentación impresa

La mayoría de nuestros padres son ya unos modernos y saben usar whatsapp, tienen perfil de Facebook y te envían memes y vídeos de Youtube, pero para ellos las cosas importantes siguen teniendo que estar en papel. Así que te tocará llevar una carpeta con reservas de vuelos, trenes, alojamientos, visados, planning diario…

9. Si tus padres son mayores, te tocará conducir

Llega un momento en el que las tornas cambian y tus padres pasan de ser los que van en los asientos delanteros y se saben la guía de carreteras de memoria a ser los que van en el asiento trasero confiando en que sus hijos les llevarán a su destino y no se perderán por el camino… A veces incluso se echan la siesta si son muchos kilómetros de trayecto. True story…

Carreteras infinitas de Canadá, por las que mi hermana y yo hicimos miles de kilómetros conduciendo

10. No siempre podrás acabar el día con una cerveza

Para mí, uno de los mejores momentos de cualquier viaje, es cuando terminas de visitar todo lo que tenías previsto ese día, y te sientas en una terraza, en una azotea, o en el interior de cualquier bar a tomarte ESA cerveza. Si, en mayúsculas… La de antes de cenar. O la de después… Con padres no siempre será posible que hagas eso, ya que, por lo general, querrán irse pronto al hotel para descansar después de cenar.

11. Te irás a dormir pronto

Esto no significa que a las 9.00-10.00 vayáis a estar metidos en la cama como los Lunnis, pero viajando con padres, lo de ir a tomar algo después de cenar, no se lleva… Siempre te quedará la opción de pasar por una tienda a comprar unas cervezas o una botella de vino y tomarlo en el alojamiento…

12. No podrás viajar a cualquier destino

No todos los padres son iguales… No tienen la misma edad, ni la misma condición física, ni la misma experiencia previa viajando, y algunos son incluso más aventureros que nosotros, pero en general, lo normal será que te cueste mucho convencer a tus padres para llevarles a destinos como Vietnam, Perú o Sudáfrica… Los míos son mayores y hubiera sido imposible, pero me encantó poder llevarles a Canadá y estoy segura de que les convencería para venir conmigo a Egipto o Turquía.

Girona, uno de los destinos que he visitado recientemente con mis padres

13. Gastarás más dinero

Por lo general, los padres buscan la comodidad cuando viajan y no aceptarán dormir y comer en cualquier sitio, así que tendrás que gastar más dinero en alojamiento y en comidas de lo que gastarías si hubieras viajado sin ellos. Aunque también es verdad que valorarás que te inviten a comer a sitios que no te hubieras podido permitir o descansar en condiciones para afrontar un nuevo día de turismo (aunque no sea en la cama buena).

14. Tendrás que ir a su ritmo

Por tu cuenta quizá madrugas, sales de tu alojamiento sin desayunar, comes rápido, aguantas colas sin rechistar y visitas varias cosas sin notar apenas el cansancio. Al acabar el día te tomas una cervecita, con calma, y planificas el día siguiente, o no, porque quizá te apetezca improvisar. Con padres tendrás que hacer estas cosas a su ritmo y probablemente te quedes sin visitar algunos de los sitios que estaban en tu lista, pero seguro que disfrutas tanto de su compañía que no te importa.


Y es que eso es lo importante de viajar con padres, lo que disfrutas de su compañía, los recuerdos que acumulas, las anécdotas que recuerdas durante años, lo que aprecias que valoren tu organización y que se dejen guiar por tí… Porque viajar con padres cuando eres adulto te convierte a tí en la persona responsable y, aunque ellos no se dejen y les cueste aceptarlo, te toca a tí cuidar de ellos.

¿Has viajado alguna vez con padres siendo tú la persona responsable del viaje? ¡Cuéntame tu experiencia en los comentarios!

(2) Comentarios

  1. Lo de “valorarás que te inviten a comer a sitios que nunca te hubieras podido permitir” es muy cierto 😂
    Y ya que lo organizas todo, te dejas consentir un poquito, que también está muy bien 😉

    1. Carla dice:

      Jajajaja, claro… Hay que aprovechar! 😛

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