Si ya conoces París pero, como yo, eres un enamorado de la capital francesa, seguro que te planteas visitarla por segunda, tercera o cuarta vez.
París tiene muchísimos lugares interesantes que ver y seguro que en tus primeros viajes te centrarás en ellos. La Torre Eiffel, el barrio de Montmartre, la Catedral de Notre Dame el Museo del Louvre… son lugares que no puedes perderte en tu primer viaje a la capital francesa.
Pero ¿qué puedes ver en París cuando ya has visto todos los lugares imprescindibles? En este post te doy 18 ideas para conocer otro París.
¡Vamos allá!
Las viviendas más antiguas de París

La Rue François Miron, en el barrio de Le Marais, es una de las más antiguas de París y sus orígenes se remontan a la época romana. En el siglo II, cuando París era conocida como Lutecia, la calle era una calzada romana y, junto a ella, se encontraba una necrópolis.
En los números 11 y 13 de la calle hay dos edificios que se encuentran entre los más antiguos de la ciudad. Son la Maison du Facheur y la Maison du Mouton y datan del siglo XV.
Sus fachadas se caracterizan por el entramado de madera (que se puede encontrar en otras ciudades francesas como Rennes), aunque en la segunda mitad del siglo XVII las fachadas se cubrieron cubiertas con yeso, para prevenir los incendios.
Durante siglos, este entramado de madera quedó oculto, hasta las reformas que se hicieron en 1967. Hoy estas fachadas son un magnífico recuerdo del París medieval.
Otras de las viviendas más antiguas de París las encontrarás en: Rue Volta nº 3 (también con entramado de madera en la fachada, pero del siglo XVII) y en la Rue de Montmorency nº 51. Aquí hoy podemos encontrar un restaurante, pero originalmente era la casa del alquimista Nicolas Flamel, construida en 1407 y considerada la más antigua de la ciudad.
La Conciergerie

Ubicado en la Île de la Cité, junto a la Sainte Chapelle, fue residencia de los reyes de Francia entre los siglos X y XIV. Más tarde, a finales de siglo, se transformó en prisión, además de albergar las oficinas del Parlamento.
En 1793 y 1794, en el periodo de la Revolución Francesa conocido como El Terror, numerosos personajes históricos estuvieron presos (y la mayoría de ellos fallecieron) en esta prisión. Entre ellos, María Antonieta, ejecutada en la actual Plaza de la Concordia en 1793.
No fue hasta 1914 cuando dejó de utilizarse como cárcel y fue clasificado como monumento histórico.
En la actualidad, forma parte del Palacio de Justicia de París y alberga un museo en el que no sólo se puede ver la arquitectura del edificio, si no también conocer cómo era la vida en prisión.

En una de las torres, conocida como La Tour de l’Horloge, se encuentra el reloj público más antiguo de París. Fue mandado construir en 1370 por el rey Carlos V, aunque tiene añadidos y decoraciones de los siguientes monarcas.
El reloj tiene una cubierta curva en la que aparecen los iniciales de varios monarcas. La esfera está flanqueada por dos figuras alegóricas que representan la ley (izquierda) y la justicia (derecha). Además, en las esquinas aparecen las fechas de las restauraciones del reloj.
Canal Saint-Martin

El Canal Saint-Martin se extiende a lo largo de 4,5 kilómetros al este de París y comenzó a ser conocido a raíz de la película “Amélie” (en francés “Le Fabuleux destin d’Amélie Poulain”).
Construido a principios del siglo XIX por encargo de Napoleón III, servía para transportar agua potable y mercancías a la ciudad. En los últimos años se ha convertido en una zona moderna y vanguardista, en la que se dan cita jóvenes locales y artistas.
A lo largo de su recorrido hay varios puentes y esclusas y está flanqueado por dos calles, Quai de Valmy y Quai de Jemmapes, en las que encontrarás tiendas vintage, cafeterías, restaurantes, un centro de arte…

Si llegas hasta el final del canal encontrarás Le Bassin de la Villette, un lago artificial construido en 1808 como depósito de agua de la ciudad y que en verano alberga “la playa” de París.
Hay dos empresas que recorren el Canal Saint-Martin en barco. Los barcos son más pequeños que los que verás en el Sena y el recorrido es más largo, ya que tienen que atravesar varias esclusas.
Si tienes poco tiempo, no te recomendaría hacerlo, pero si te animas a ello, puedes elegir dos opciones: los cruceros de Canauxrama salen del principio del canal y llegan hasta el Parc de la Villette; los cruceros de Paris Canal salen del Sena, junto al Museo d’Orsay, y luego se incorporan al Canal Saint-Martin. Ambos tienen una duración de unas 2 horas y media.
Tour Saint-Jacques

Construida a principios del siglo XVI en estilo gótico flamígero, esta torre se levanta en el centro de una pequeña plaza, cerca del Ayuntamiento de París. Es el único vestigio que queda en pie de la Iglesia de Saint-Jacques-de-la-Boucherie, construida en el siglo XVI y destruida a finales del XVIII.
Este punto era el inicio de la Via Turonensis, una ruta de peregrinación que llegaba hasta Santiago de Compostela pasando por la ciudad de Tours.
En su base hay una estatua de Blaise Pascal (matemático, físico, filósofo y teólogo francés), que recuerda los experimentos barométricos que habría realizado justo aquí.
En el interior de la torre se pueden visitar dos salas. En una de ellas se conservan restos de gárgolas neogóticas instaladas en el siglo XIX pero que se han ido cayendo y se han conservado aquí.

Pero sin duda lo mejor de la torre son las vistas desde su parte alta, a la que llegarás después de subir 300 escalones. Aquí encontrarás esculturas que representan a los 4 evangelistas, así como una estatua de Santiago el Mayor, en cuya base hay una plataforma con una pequeña estación meteorológica.
Desde aquí podrás ver los principales atractivos de París: la Torre Eiffel, la Catedral de Notre Dame, el Sena, el Centro Pompidou…
Se puede visitar entre los meses de mayo y noviembre de miércoles a domingo de 10.00 a 18.00 con visitas guiadas. La entrada cuesta 12€ y se compran en el kiosko de venta que está en el mismo parque. Pero ojo, abre sólo de 10.00 a 12.00 y de 14.00 a 18.00.
Bourse de Commerce

Este edificio circular alberga la Bourse de Commerce – Pinault Collection. Está ubicado al norte del Museo del Louvre, en el lugar donde se ubicaba el antiguo Hôtel de Soissons, construido para Catalina de Médici en el siglo XVI.
Fue construido en el siglo XVIII por orden del rey Felipe Augusto como Sala de Granos y fue utilizado originalmente para negociar el comercio del grano. En 1885 se convirtió en la Bolsa de Comercio de París y se añadió la cúpula de hierro y vidrio.
Desde 2021, tras la reforma realizada por el arquitecto japonés Tadao Ando, alberga la sede parisina de la Colección Pinault, con más de 10.000 obras de casi 350 artistas contemporáneos.

Aquí encontrarás exposiciones permanentes y temporales de pintura, escultura, fotografía y vídeo, instalaciones, performances…, así como charlas, conferencias, conciertos…
La entrada al edificio se hace a través de un pórtico formado por cuatro columnas corintias, que se ubica en el lado occidental del edificio y está rematado por un frontón. En el interior hay una decoración a base de paneles pintados y frescos.
La Bourse de Commerce abre de martes a domingo de 11.00 a 19.00, aunque los viernes la apertura se alarga hasta las 21.00. Además, el primer sábado del mes, la entrada es gratuita desde las 17.00 hasta las 21.00. La entrada tiene un precio de 14€ para adultos.
Iglesia de Saint-Eustache

Muy cerca de la Bolsa de Comercio, junto al centro comercial de Les Halles, está la Iglesia de San Eustaquio, una de las más grandes de París.
Su construcción comenzó en 1532 sobre los restos de una antigua capilla, aunque ha sufrido numerosas reformas y añadidos a lo largo de los siglos. Está considerada como una obra maestra de la arquitectura gótica tardía, aunque mezcla elementos góticos y renacentistas.
El exterior es puramente gótico, excepto por la fachada, que es renacentista (está flanqueada por dos torres, aunque una de ellas nunca se llegó a terminar). El interior tiene apariencia gótica pero con elementos renacentistas.
Aquí es donde el futuro rey Luis XIV recibió la comunión, y donde fueron bautizados el futuro Cardenal Richelieu, la futura Madame de Pompadour o el poeta Molière. Además, aquí se celebró el funeral del escritor Jean de la Fontaine o de la madre de Mozart.

En su interior destacan varios atractivos:
- La Capilla de San Vicente de Paul, donde hay un tríptico de Keith Haring sobre la vida de Cristo. Hay otros trípticos iguales en: Nueva York (Museo Whitney y Catedral de Saint John the Divine), Colorado (Denver Art Museum), San Francisco (Grace Cathedral) o Hiroshima (Museo de Arte Contemporáneo)
- El órgano más grande de Francia, con 8000 tubos, en el que tocaron compositores como Liszt o Berlioz. Actualmente ofrece conciertos gratuitos todos los domingos por la tarde
- La tumba de Jean Baptiste Colbert, ministro de Luis XIV, en la Capilla de San Luis Gonzaga, con una escultura de Colbert sobre un sarcófago negro flanqueado por dos esculturas que representan la Fidelidad y la Fe y la Abundancia
Arenas de Lutecia

Bienvenidos al monumento más antiguo de París, un anfiteatro galo-romano construido en el siglo I en la ciudad romana de Lutecia. Se encuentra en el Barrio Latino (Distrito V), a apenas 800 metros detrás del Panteón.
En sus orígenes, podía albergar hasta 17.000 espectadores, y en él se celebraban representaciones teatrales, combates de gladiadores, combates entre hombres y animales…
Se mantuvieron en pie hasta finales del siglo III, cuando Lutecia fue destruida por los bárbaros, y fueron reconstruidas por primera vez en el año 577. Más tarde el recinto fue utilizado como cementerio y quedó abandonado y cubierto por la vegetación y otros edificios.

No fueron descubiertas hasta los años 60 del siglo XIX, durante unas obras en la zona, y gracias a la intervención del escritor Víctor Hugo, fueron reformadas en vez de destruidas. Desde entonces, se han añadido zonas verdes e incluso un parque infantil.
En la actualidad, Las Arenas de Lutecia se utilizan para algunos conciertos y espectáculos, pero también son el lugar perfecto para que los vecinos disfruten de la petanca o de pequeños partidos de fútbol o baloncesto.
Gran Mezquita de París

A apenas 5 minutos caminando desde las Arenas de Lutecia, se encuentra esta mezquita, la más grande de Francia. Se construyó en los años 20 junto al Jardin des Plantes, para conmemorar a los musulmanes fallecidos luchando por Francia durante la Primera Guerra Mundial.
Su diseño se inspira en la Mezquita Al Karaouine de Fez, una de las más importantes de Marruecos, y en su construcción trabajaron artesanos del norte de África y se utilizaron materiales tradicionales.
Tiene un minarete de 33 metros de altura que te transportará directamente a Marruecos o Túnez, y en su interior destaca el minbar, que fue donado por el rey Fouad I de Egipto en 1929.

Su aspecto tan espectacular y con numerosos detalles decorativos se debe a que no se construyó para satisfacer las necesidades de la comunidad musulmana de París, si no como monumento conmemorativo.
Además de ser una mezquita, alberga una escuela o madrasa, una biblioteca, unos jardines andalusíes con patios, una sala para conferencias, un salón de té, tiendas e incluso un hammam. También tiene un restaurante, “A las puertas de Oriente”, en el que podrás disfrutar de la gastronomía del Magreb.
Instituto del Mundo Árabe

Seguimos disfrutando de los edificios de inspiración árabe en París… El Instituto del Mundo Árabe se inauguró en 1987 y se encuentra relativamente cerca de la mezquita, a orillas del Sena. Fue construido para difundir la cultura de los países árabes y estrechar lazos entre Europa y el Mundo Árabe.
Su arquitecto fue Jean Nouvel y se construyó como un espacio sin límites mediante un juego de luces, sombras y reflejos formado gracias a unas celosías móviles que recubren la fachada sur del edificio.
El diseño está inspirado en las mashrabiyas árabes, ventanas mirador características de las viviendas árabes, que se recubrían con celosías. Así, desde el interior de la casa se podía ver la calle, pero no al revés.

Estas celosías se mueven mediante un sistema tecnológico. Con 240 paneles cuadrados y hasta 30.000 diafragmas metálicos, el movimiento se consigue mediante una serie de sensores fotosensibles. Estos paneles se abren y cierran de forma automática dependiendo de la intensidad de la luz.
El conjunto está formado por dos edificios unidos entre sí, uno con líneas rectas y otro con una fachada curva. Alberga un museo, un centro cultural con salas de espectáculos, una biblioteca y un restaurante y cafetería en la azotea.
Desde esta azotea se puede disfrutar de vistas gratuitas de París, entre las que destacan las de la fachada trasera de la Catedral de Notre Dame. Eso sí, si vas a tomar algo en la cafetería o el restaurante, ten en cuenta que son bastante caros.
Biblioteca Nacional de Francia – Richelieu

Ubicada al norte del Palais Royal, se encuentra la sede principal de la Biblioteca Nacional de Francia. Se ubica en el Palacio del Cardenal Mazarino, un edificio del siglo XVIII que desde 1721 alberga la biblioteca real.
Tras más de una década en obras, reabrió sus puertas en 2022 e incluye una biblioteca de investigación, un museo, una librería, el Jardín Vivienne, una cafetería, la espectacular escalera de honor en el vestíbulo, la Galería Mansart, la Salle Labrouste, la Salle Ovale…
La biblioteca alberga una de las colecciones más ricas del mundo, cuyo origen se remonta a la Edad Media. En el museo se encuentran joyas como los manuscritos de “Los Miserables” de Victor Hugo, así como objetos arqueológicos, pinturas, monedas, medallas…

Hay dos salas interesantes para visitar.
- La Salle Labrouste toma su nombre de Henri Labrouste, el arquitecto que la diseñó a mediados del siglo XIX. Declarada monumento histórico desde 1983, utiliza materiales como metal y vidrio y destaca el techo inspirado en las cúpulas bizantinas
- La Salle Ovale tiene forma ovalada y tres pisos de estanterías con balcones de hierro con celosías. Lo más destacado de la sala es la espectacular cubierta de cristal, rodeada por una lacería de hojas de acanto y, debajo, 16 óculos rodeados de mosaicos. Esta sala es el emblema de la biblioteca tras su restauración
Ojo, si buscas en Google Maps Biblioteca Nacional de Francia te llevará al otro lado del Sena, a la Bibliothèque François-Mitterrand, una biblioteca más moderna. Tienes que indicar la sede Richelieu.
Cancha de Baloncesto Duperré Playground

Ubicada en el barrio de Pigalle, al sur de Montmartre, se encuentra esta pequeña cancha de baloncesto pintada con llamativos colores.
Está encajada entre dos edificios y hace unos años estuvo a punto de ser cerrada, pero gracias a una colaboración entre Nike y Pigalle, una marca local de ropa, se consiguió en 2009 mantenerla abierta al convertirla en una obra de street art. Los colores de la cancha han cambiado en tres ocasiones desde que se pintó por primera vez.
Es uno de esos lugares que se ha vuelto famoso gracias a Instagram, pero al menos aquí no hay vecinos a los que molestar. Eso sí, ten en cuenta que es un lugar para hacer deporte, no un photocall, así que no pretendas tener la cancha para tus fotos si hay gente jugando…
Pasajes cubiertos de París
Al igual que otras ciudades europeas, París tiene varias galerías o pasajes cubiertos, la mayoría de los cuales fueron construidos durante la primera mitad del siglo XIX. Aunque llegó a haber más de 180 pasajes cubiertos en París, en la actualidad únicamente quedan 25.
Eran pasajes peatonales que unían dos o más calles y que tenían cubiertas de cristal, decoración muy ornamentada y pequeñas tiendas en la planta baja.
Galerie Vivienne

Fue construida en 1823 y tiene una longitud de 176 metros, formando una «L» entre la rue des Petits-Champs y la rue Vivienne. Se encuentra en el distrito 2 y se construyó sobre un antiguo cementerio galo-romano.
Tiene una decoración de estilo pompeyano, con mosaicos, pinturas y esculturas relacionadas con el comercio. El suelo está recubierto de mosaicos y tiene una rotonda acristalada cubierta con una cúpula con decoración de diosas y ninfas.
Esta cúpula quedó parcialmente destruida en los años 60. Tras ser declarada Monumento Histórico en 1974, fue renovada y en la actualidad es uno de los mejores lugares para conocer cómo era el París de la Belle Époque.
Galerie Colbert

Fue construida para competir con la Galerie Vivienne, ya que se encuentra al lado, y se diseñó también en estilo neoclásico con una decoración pompeyana. Tiene 83 metros de largo y destaca por su espectacular rotonda cubierta por una cúpula de cristal.
A pesar de su espectacular decoración y de albergar tiendas de lujo y hasta una biblioteca con 15.000 volúmenes, nunca alcanzó la fama de su vecina y cayó en desuso a finales del siglo XIX.
En 1974 fue declarada Monumento Histórico, pero acabó siendo demolida en 1983. Poco después se reconstruyó manteniendo la arquitectura y la decoración originales. En la actualidad no tiene tiendas y alberga el Institut Nationale d’Histoire de l’Art (INHA) y el Institut National du Patrimoine (INP), además de la cervecería “Le Grand Colbert”, con decoración Art Nouveau.
Passage des Panoramas

El Passage des Panoramas es el más antiguo de los pasajes cubiertos que quedan actualmente en París. Se inauguró en 1800 y está considerado como el antecedente de los pasajes comerciales con cubierta de cristal.
Une el Boulevard de Montmartre con la calle Saint-Marc a lo largo de 133 metros de longitud, y fue el primer lugar de París en el que se intercambiaron postales y sellos de correos. Además de las tiendas, también alberga un Teatro de Variedades.
En la década de 1830 el pasaje fue renovado y se crearon tres galerías adicionales en el interior del bloque de viviendas que alberga el pasaje..
Immeuble Lavirotte

Muy cerca de la Torre Eiffel, en la Avenue Rapp 29, se encuentra este edificio construido en 1900. Se conoce también como Immeuble d’Alexandre Bigot.
Es una obra maestra del Art Nouveau parisino y destaca por su fachada modernista y recubierta con cerámica. Se construyó por iniciativa del ceramista Alexandre Bigot, que podía exponer así sus productos.
En 1901 el Immeuble Lavirotte (llamado así por su arquitecto Jules Lavirotte) fue galardonado como la fachada más bella de París. En 1964, tanto la fachada como la cubierta fueron declaradas Monumento Histórico de Francia.
Aunque el interior también es espectacular, el Immeuble Lavirotte es un edificio residencial, por lo que no se puede visitar, así que tendrás que conformarte con verlo por fuera.
Pero ya que estás allí, camina unos metros hacia el sur y encontrarás una calle cortada llamada Square Rapp, donde hay otro edificio modernista de Lavirotte, varios edificios llamativos y un espectacular mural.
59 Rivoli

En la Rue Rivoli 59 se encuentra este espacio dedicado al arte contemporáneo. Alberga estudios de arte para 30 artistas, una galería de arte y ofrece conciertos los sábados y los domingos.
La idea comenzó en 1999, cuando un grupo de artistas ocuparon un edificio abandonado. Diez años después, el ayuntamiento de París compró y reformó el edificio, para cederlo a los artistas.
Así, consiguieron que el espacio fuera legal y desde entonces han mantenido el espíritu artístico original en un edificio de corte haussmaniano. Desde la propia fachada, colorida y desordenada, hasta el interior, con 6 pisos plagados de obras de arte, 59 Rivoli es una gran obra de arte contemporáneo.
¿Lo mejor? Se puede visitar de manera gratuita y podrás acceder incluso a los talleres de los artistas mientras ellos trabajan. Una alternativa a museos como el Louvre, que se encuentra a escasos 500 metros.
Fuente Médici

En los Jardines del Palacio de Luxemburgo, uno de los lugares imprescindibles que visitar en París, se encuentra La Fontaine Médici.
Esta fuente monumental fue construida en 1630 por orden de María de Médici, viuda de Enrique IV de Francia y regente de Luis XIII, para su palacio que llamó Palacio Médici y se inspiraba en el Palazzo Pitti de Florencia.
Tras la muerte de María de Médici la fuente quedó muy deteriorada y algunas de sus esculturas desaparecieron. Durante la renovación de París por el barón Haussmann, la fuente se movió de sitio y fue restaurada, quitando algunas esculturas originales y sustituyéndolas por otras, del escultor Auguste Ottin.
Detrás de la fuente se encuentra otra más pequeña y sencilla, conocida como la Fuente de Leda y construida a principios del siglo XIX, y delante de ella hay un bonito estanque. Es el lugar perfecto para descansar del bullicio de París.
Almacenes La Samaritaine

La Samaritaine son unos grandes almacenes se encuentran junto a la orilla del Sena, al lado del Pont Neuf. Es un conjunto de varios edificios de estilo art nouveau y art decó diseñados por los arquitectos Frantz Jourdain y Henri Sauvage e inaugurados en 1870.
Comenzó como un pequeño comercio que fue ampliándose al adquirir otros edificios de la zona, hasta convertirse en unos grandes almacenes que durante más de un siglo fueron considerados como un templo del consumo en París.
Un siglo después de su fundación, en 1990, fue catalogado como monumento histórico, pero en 2005 se procedió a su cierre para hacer una gran obra para mejorar y garantizar su seguridad.

Aunque la fecha de reapertura estaba prevista para 2011, debido a los problemas del edificio, las protestas de los defensores del patrimonio, la pandemia de Covid-19…, no tuvo lugar hasta 2021.
Actualmente, tras más de 15 años de restauración, La Samaritaine vuelve a lucir el aspecto que tuvo a finales del siglo XIX, cuando se construyó la escalera con balaustradas de hierro forjado, los mosaicos florales, los frescos, la espectacular cristalera rectangular de armazón metálico…
De los varios edificios, el que tiene esta espectacular escalera es de la Rue de la Monnaie 9. Sin duda, un lugar diferente que visitar en París y que seguro te sorprenderá.
Ligne de Petite Ceinture

La Línea de Pequeño Cinturón es una antigua vía férrea de 32 kilómetros de longitud que rodeaba París a finales del siglo XIX. Se construyó durante la Revolución Industrial para permitir que los trenes de mercancías bordearan la ciudad, en vez de acceder a las estaciones principales.
En la actualidad ya no se utiliza, ya que fue cerrada en 1934 debido a su escaso uso y a la construcción de la Grande Ceinture a partir de 1886; tras su cierre, acabó siendo enterrada bajo la vegetación.
Desde 2006 se han ido abriendo algunos tramos al público en varios distritos de la ciudad, transformados en vías verdes, aunque la mayor parte de la antigua vía está cerrada. Recorrer parte de la Petite Ceinture es la forma perfecta de alejarse del bullicio de París.

Tramos más interesantes de la Petite Ceinture
- Distrito 12: Es el tramo más largo de la antigua vía férrea y va desde la estación de Porte de Vincennes (donde tendrás que buscar un acceso elevado a las antiguas vías) hasta la Porte Dorée. Tiene una longitud de 1,67 kilómetros y a lo largo del trayecto pasarás por algunos tramos elevados
- Distrito 17: Es uno de los mejores tramos de la Petite Ceinture y empieza en el cruce del Boulevard Pereire con la rue de Tocqueville. Poco antes de llegar a la Place du Maréchal Juin tendrás que salir de las vías, pero pasada la glorieta podrás volver a entrar, aunque a partir de aquí las vías dan paso a parques infantiles, zonas con parterres, edificios… El recorrido termina en la estación de RER Porte Maillot – Boulevard Pereire
- Distrito 18: Este tramo empieza en Le Hasard Ludique, un edificio que alberga un restaurante con terraza, espacio para espectáculos y un taller, ubicado cerca de la estación Porte de Saint-Ouen. Desde aquí se accede a las vías y en el recorrido pasarás por los Jardins du Ruisseau, un jardín comunitario sobre los antiguos raíles, y por La REcyclerie, una antigua estación de ferrocarril reconvertida en una cafetería con un espacio para exposiciones y talleres. El recorrido termina cerca de la estación de metro Porte de Clignancourt
- Distrito 19: Va desde la estación de RER Rosa Parks, al norte de la ciudad, hasta cerca del metro Pont-de-Flandre. Las antiguas vías circulan paralelas a la Rue Curial. Es un tramo de apenas medio kilómetro en el que se encuentra el TLM, un espacio artístico y cultural en un antiguo vestíbulo ferroviario en cuyas fachadas hay numerosos graffitis
Eso sí, ten en cuenta que puede haber tramos cerrados por reforma cuando los vayas a visitar…
Pagoda de París

Ubicada en la Rue de Courcelles 48, esta pagoda roja destaca entre los edificios haussmanianos característicos de París. Fue construida en 1926 por Ching Tsai Loo (conocido como Monsieur Loo), un anticuario chino que abrió una galería de arte para exponer su colección de antigüedades asiáticas.
Originalmente era una mansión privada de una planta construida a finales del siglo XIX. Hubo muchas quejas de los vecinos cuando Monsieur Loo quiso levantar dos plantas más y utilizar elementos arquitectónicos de su China natal.
Generalmente no está abierta al público, pero en determinados momentos ofrece exposiciones temáticas, ferias culturales que son un puente entre Francia y China y espacios para eventos privados.
Sin embargo, no es la única pagoda que encontrarás en París, ya que hay dos más, aunque la de Monsieur Loo es la más famosa…
Otras pagodas en París

En el distrito 7 existió un cine, La Pagode, ubicado en una pagoda de inspiración japonesa construida por el arquitecto Alexandre Marcel a finales del siglo XIX. El cine se inauguró en 1931, pero cerró sus puertas para su renovación en 2015.
Aunque se pretendía reabrir La Pagode en 2022, parece que no se terminará de reformar hasta finales de 2024 o principios de 2025. Además, existe una controversia en torno a las reformas, ya que se han talado árboles centenarios de su jardín que estaban protegidos.
La tercera pagoda se conoce como La Pagode de Vincennes y está ubicada a las afueras de París, en el Bois de Vincennes. Fue construida para la Exposición Colonial de 1931 como pabellón para Camerún y Togo y por ello no tiene aspecto de pagoda, aunque se utiliza como tal desde 1977.
En su interior se encuentran algunas reliquias, así como el Buda más grande de Europa, que mide 9 metros de altura desde su base y está recubierto de pan de oro. Además, ambos edificios albergan el Institut International Bouddhique y la Union Bouddhiste de France, así como el templo budista tibetano Kagyu-Dzong.
Espero que te haya gustado esta ruta diferente por París y que aproveches para visitar algunos de estos sitios en tu próximo viaje. Y no olvides echarle un vistazo a mis otros posts de París:
- Lugares imprescindibles que ver en París
- Qué ver en el barrio de Montmartre
- Los mejores miradores de París
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