Fundada en torno al 3800 a.C., Ur fue una importante ciudad de la antigua Mesopotamia (lo que hoy es el sur de Irak). Está considerada como una de las ciudades más antiguas del mundo y se piensa que es el lugar de nacimiento de Abraham.
Es uno de los lugares arqueológicos imprescindibles que ver en Irak, junto con Babilonia. Desde 2016, Ur (junto con Uruk, Eridu y las Marismas de Irak) es Patrimonio Mixto de la Humanidad de la Unesco como Refugio de biodiversidad de los “ahwar” y paisaje arqueológico de las ciudades mesopotámicas del Iraq Meridional.

HISTORIA DE UR
La historia de Ur se extiende a lo largo de varios milenios, desde su fundación en el V milenio a.C. hasta su caída en el año 2003 a.C. Fue una de las civilizaciones más avanzadas de la antigüedad, destacando por sus logros en arquitectura, derecho, literatura y ciencia.
Su historia es importante para conocer el desarrollo de las primeras grandes ciudades, así como el funcionamiento del comercio y la política en el mundo antiguo.

La fundación de Ur
Los primeros restos de Ur son del V milenio a.C. (periodo de El Obeid), cuando se produjeron los primeros asentamientos en la zona. Aparece mencionada en la Biblia como Ur Kaśdim o Ur de los Caldeos, lugar de nacimiento del patriarca Abraham.
En esta época fue cuando se levantó por primera vez el Zigurat de Ur, aunque fue destruido y reconstruido posteriormente.
Del IV milenio a.C. (periodo de Uruk) se ha encontrado una gran cantidad de cerámica, por lo que se considera que la ciudad fue un importante centro de producción en la zona.
Como otras ciudades mesopotámicas, Ur creció gracias a la agricultura y el comercio, gracias a su ubicación privilegiada junto al río Éufrates.
III milenio a.C.

Del Periodo Dinástico Arcaico o Periodo Sumerio son algunas tablillas de barro encontradas en la ciudad y varios reyes de esta época aparecen mencionados en la Lista Real Sumeria. Este documento es una lista de reyes de la antigua Mesopotamia escrita en lengua sumeria y grabada en un prisma de barro cocido encontrado en la ciudad sumeria de Larsa.
Entre ellos destaca Umma Lugalzagesi, que conquistó las ciudades del sur de Mesopotamia. Fue derrotado por Sargón I de Acad, quién conquistó Ur, derribando sus murallas. Tras esto, Ur y otras ciudades sumerias pasaron a formar parte del Imperio Acadio.
El Imperio Acadio está considerado como el primer imperio de la historia de la Humanidad, y se extendía hasta Siria, Líbano e incluso Anatolia y el Golfo Pérsico.
Las grandes ciudades de Mesopotamia se llenaron de monumentos y estelas conmemorativas en las que se alababa la grandeza del imperio. De esta época son la Estela de Naram-Sin (nieto de Sargón de Acad) o un texto escrito por la sacerdotisa Enheduanna.

El idioma acadio se convirtió en la lengua administrativa del estado, adaptando la escritura cuneiforme. El acadio fue la lengua oficial que se utilizó en los siglos posteriores.
Tras la muerte de Naram-Sin, su hijo Šarkališarri no fue capaz de mantener sus territorios, lo que provocó la caída del Imperio Acadio a manos de los pueblos nómadas gutis.
Tercera Dinastía de Ur
Fue el periodo más importante de la ciudad, comprendido entre los años 2112 y 2004 a.C. El primer rey de la dinastía, Ur-Nammu, consolidó un imperio que abarcaba casi todo el sur de Mesopotamia, con capital en Ur, y que incluía ciudades como Uruk, Larsa, Eridu…
Durante este periodo, Ur destacó por su desarrollo administrativo (con la creación de uno de los primeros códigos legales conocidos, el Código de Ur-Nammu, 3 siglos anterior al Código de Hammurabi) y religioso. También fue importante por la construcción de infraestructuras (caminos, canales… o la restauración del Zigurat de Ur).
Los sucesores de Ur-Nammu sofocaron intentos de conquista del imperio (por parte de los amorritas y los elamitas) y construyeron un sistema de fortificaciones. Pero en el año 2003 a.C., Ur cayó en manos de los elamitas, nómadas de los Montes Zagros, que arrasaron la ciudad.

Tras esto, Ur perdió su estatus de ciudad-estado dominante y fue cayendo en decadencia. Sin embargo, en la época del Imperio Paleobabilónico (siglos XVIII y XVII a.C.), retomó su importancia como lugar de culto.
Durante el reinado de Nabucodonosor II (siglos VI y V a.C), rey de Babilonia, se construyeron nuevos templos en Ur, y Nabonido, último rey babilónico, reconstruyó el zigurat.
La conquista persa
El fin de Ur llegó en el siglo VI a.C. con la conquista de la región por el Imperio Persa Aqueménida. Los ejércitos del rey persa Ciro el Grande conquistaron Babilonia y, después, toda Mesopotamia.
A partir del siglo VI a.C., diferentes imperios extranjeros se instalaron en Mesopotamia y muchas ciudades fueron abandonadas. La ciudad de Ur quedó enterrada bajo la arena durante siglos…
Ur en los siglos XIX y XX

Las primeras excavaciones llevadas a cabo en Ur fueron a mediados del siglo XIX, por encargo del Museo Británico de Londres. Su ubicación fue descubierta gracias al diplomático y orientalista británico Henry Rawlinson, quien excavó varios lugares arqueológicos de Irán e Irak.
John George Taylor, vicecónsul británico en Basora, descubrió el Zigurat de Ur, una estructura con un arco y varios objetos como tablillas o un cilindro de Nabonido, rey neobabilónico.
Muchos de los ladrillos encontrados en Ur fueron reutilizados para la construcción de edificios en Irak y lo cierto es que no se le dio mucha importancia al yacimiento, ya que en aquella época se centraron más en la arqueología de Irán.

Entre 1922 y 1934, el arqueólogo británico Sir Leonard Woolley llevó a cabo nuevas excavaciones en Ur. Woolley está considerado el primer arqueólogo moderno y sus excavaciones en Ur son uno de los hitos más relevantes de la arqueología del siglo XX.
Encontró varios edificios, las tumbas reales y el Tesoro Real de Ur. También halló varias inscripciones reales y tablillas cuneiformes de varios periodos (dinástico temprano, de la época de Sargón de Acad, de la Tercera Dinastía de Ur, varios periodos babilónicos e incluso de la época de la dominación persa).
En la década de los 80, con Sadam Hussein en el gobierno, se reconstruyó el Zigurat de Ur y otros edificios que formaban parte de la ciudad. Por desgracia, la Guerra del Golfo causó daños en el zigurat, por lo que tuvo que volver a ser reconstruido.
En 2009, el ejército estadounidense devolvió el yacimiento de Ur al gobierno iraquí, que lo gestiona en la actualidad y trabaja, junto con la ONG Global Heritage Fund, en su mantenimiento y conservación.
CÓMO LLEGAR HASTA UR

Ur se encuentra a unos 260 kilómetros al sudeste de Nayaf y a unos 200 al noroeste de Basora. La ciudad más cercana a Ur es Nasiriyah, a unos 24 kilómetros. Eso sí, ten en cuenta que Nasiriyah apenas tiene nada que visitar. Su principal interés se debe a que está cerca de Ur y de las ruinas de Larsa.
No hay transporte público hasta Ur, pero puedes llegar fácilmente en taxi, tanto privado como compartido. Si coges la opción de un taxi privado, el conductor te esperará hasta que recorras la ciudad para llevarte de vuelta.
QUÉ VER EN UR
El yacimiento de Ur es un montículo de unos 1200 por 800 metros, que se encontraba rodeado por una muralla, de la que se conservan pocos restos. Su tamaño cambió dependiendo de la época, desde 15 hasta 140 hectáreas en su época de mayor esplendor.
Visitar el yacimiento de Ur cuesta 25.000 IQD (dinares iraquíes), que son unos 18-19€ al cambio. La entrada se compra directamente allí.
Zigurat de Ur

Un zigurat es una construcción característica de la arquitectura mesopotámica: un templo con forma de pirámide escalonada. La palabra zigurat en acadio significa “altura” o “pináculo” y se refiere a “la Colina del Cielo” o “la Montaña de Dios”.
El Zigurat de Ur es el edificio más llamativo del yacimiento. Fue construido como lugar de culto de Nanna (la principal deidad de Ur) en el siglo XXI a.C. Se construyó por orden del rey Ur-Nammu (fundador de la Tercera Dinastía de Ur), aunque se terminó durante el reinado de su hijo Shulgi. De hecho, se conoce también como Zigurat de Ur-Nammu.
Fue destruido y posteriormente reconstruido durante el Imperio Neobabilónico (siglo VI a.C.), aunque su aspecto actual se debe a la reconstrucción llevada a cabo por orden de Sadam Hussein en los años 80.
Tiene una altura de unos 16 metros, aunque originalmente era mucho más alto, ya que tenía 7 terrazas (de las que sólo se conservan las tres primeras). Se accedía a las terrazas mediante 3 escaleras exteriores, y en la terraza superior se encontraba el santuario del dios.
Sus muros inclinados hacia el interior a medida que suben hacen que el edificio parezca más alto, poniendo de manifiesto su prestigio.
La planta es rectangular y se piensa que estaba rodeado por una muralla de unos 8 metros de altura. Utiliza como material el adobe para la parte interior y el ladrillo cocido (con mortero de betún asfáltico) para la exterior.
Tumbas Reales de Ur

El Cementerio Real de Ur fue uno de los cementerios más ricos de Mesopotamia y ocupaba un área de 70 x 55 metros. Fue uno de los grandes hallazgos de Sir Leonard Wooley, quien encontró 16 sepulturas reales del Periodo Dinástico Arcaico (2500-2400 a.C.).
Estas tumbas reales se encontraban en un cementerio con más de 2500 tumbas que se distribuían en varias capas. La inferior, a unos 17 metros de profundidad, era del periodo de Jemdet Nasr (3100-2900 a.C); la intermedia, del Periodo Dinástico Arcaico (al que pertenecen las Tumbas Reales) y la superior, del Periodo Acadio (aproximadamente 2334-2154 a.C.).
Las tumbas reales estaban construidas en ladrillo o piedra y coronadas por una bóveda y albergaban a la persona, a sus familiares o séquito, y numerosas riquezas. Cuando se descubrieron, muchas de ellas ya habían sido saqueadas.
Destaca la Tumba de la Reina Puabi, que se pudo identificar gracias a su sello cilíndrico (en el que se indicaba que era Eresh, reina). Es una de las pocas tumbas que no habían sido saqueadas y, además del cuerpo de la reina, se encontraron los cuerpos de 5 hombres armados y 10 mujeres, junto con 2 bueyes, un carro y numerosas joyas y objetos.
En otra de las tumbas, cuyo dueño se desconoce, se encontró el famoso Estandarte de Ur, que representa escenas cotidianas y de guerra y que se encuentra en el Museo Británico.
También se encontraron otras tumbas de esclavos, soldados…, que se suicidaron o fueron asesinados tras morir sus amos, para ser enterrados con ellos. Estaban en una fosa conocida como The Great Death Pit, que albergaba hasta 74 cuerpos, y es la única evidencia que existe de los sacrificios humanos en Mesopotamia.
Templo de Dublal-Makh

Este templo es el más cercano al zigurat y su nombre significa “la Casa de las tablillas”. Probablemente fue construido durante el reinado de Amar-Sin (perteneciente a la Tercera Dinastía de Ur), aunque no está claro si su construcción se remonta a los primeros períodos dinásticos.
Tuvo varios usos desde su construcción. Originalmente era una puerta de acceso al zigurat y un almacén de tablillas, pero más tarde pasó a ser utilizado como Palacio de Justicia y santuario.
Al final de la Tercera Dinastía fue destruido y tuvo que ser restaurado por los reyes babilónicos, manteniendo su estructura original.
Es uno de los edificios más importantes que se encontraron en Ur y su arco de entrada está datado en torno al 1400 a.C., lo que lo convierte en el arco más antiguo del mundo que aún se mantiene en pie. Además, en su interior, se encuentran algunos ladrillos en los que aparecen textos tallados en escritura cuneiforme.
Edificio E-Khur-Sag

Este edificio se conoce como Ehursag, “la Casa de la Montaña”. Fue construido durante el reinado de Shulgi como residencia real, aunque en algunos ladrillos aparece el nombre de su padre, Ur-Nammu.
Tenía una planta cuadrada de 59 metros por cada lado y tenía más de 40 estancias, en torno a un patio central. Estas estancias eran habitaciones privadas, almacenes y salas de recepción para el rey. Fue construido originalmente con ladrillo cocido y betún y destaca por los muros macizos.
La construcción original de la Tercera Dinastía Ur fue destruida por los elamitas en torno al año 2000 a.C.. Los reyes del periodo Isin-larsa y del periodo babilónico y neobabilónico, como Nabucodonosor y Nabonido, reconstruyeron este edificio, del que hoy únicamente se conserva la estructura maciza de los muros.
En este edificio se encontraba el Museo de Ennigaldi-Nanna, el museo más antiguo del mundo del que se tienen evidencias, ya que se estima que se remonta al año 530 a.C. Fue creado por la princesa Ennigaldi, hija de Nabonido y en él Sir Leonard Woolley encontró objetos: una piedra del periodo casita (llamadas kudurrus), una estatua datada en el año 2000 a.C, algunas tablillas del 1700 a.C… Todos estos objetos estaban colocados en orden cronológico, catalogados y etiquetados.
Edificio E-Nun-Makh

Este edificio, del que apenas se conserva la estructura, se conoce como Enunmah, que se traduce como “la Casa de la Abundancia”. Era un santuario con almacenes en los que se guardaban las tablillas que registraban las visitas al templo.
Se piensa que fue construido durante el periodo prehistórico de Ur, por lo que no se conoce la fecha exacta. Se sabe que fue reconstruido por Ur-Nammu y su hijo Shulgi, como templo para Nanna, deidad de la luna.
Después sufrió varias reformas, aunque siempre se mantuvo su estructura, hasta que en el siglo VII a.C., durante el reinado de Nabucodonosor II, fue modificado.
El Tesoro Real de Ur

Cuando Sir Leonard Wooley descubrió la necrópolis de Ur, encontró una gran cantidad de objetos pertenecientes a la realeza de la ciudad. Muchas de las tumbas habían sido saqueadas y la única que se encontró intacta fue la de la Reina Puabi.
El llamado “Tesoro Real de Ur” está formado por los objetos encontrados en la tumba de Puabi y en otras tumbas. La mayoría estaban en buen estado, aunque algunos tuvieron que ser restaurados. Entre estos objetos destacan:
- La Lira de Ur: junto con otras liras encontradas en la necrópolis, está en el Museo Británico de Londres
- Carnero sobre un matorral: hay dos esculturas, una está en el Museo Británico de Londres y la otra en el Penn Museum de Philadelphia
- Tocados y joyas de Puabi: hay varias en el Museo Británico de Londres y en el Penn Museum de Philadelphia
- Corona de hojas de oro: es un tocado de la reina Puabi y se encuentra en el Museo Nacional de Irak en Bagdad
- Puñal de oro con mango de lapislázuli: se encuentra en el Museo Nacional de Irak en Bagdad, pero hay una copia en el Museo Británico de Londres
- Estandarte de Ur: se encuentra en el Museo Británico de Londres y es la pieza más emblemática de las encontradas en la necrópolis. Se conoce como Estandarte de Ur, pero se piensa que pudo ser una caja de resonancia musical o una caja de caudales. Está hecho de concha, piedra caliza y lapislázuli y tiene dos paneles (el frontal representa la Guerra y el trasero la Paz)
Otros lugares que ver en Ur

- Patio de Nanna: Nanna (o Sin) era el dios sumerio de la luna y este patio era probablemente un lugar de reunión para sus fieles. Fue construido durante la Tercera Dinastía Ur al este del zigurat, y estaba rodeado por pequeñas salas de adobe revestido por ladrillos cocidos
- Casa de Abraham: según la Biblia, Ur fue el lugar de nacimiento de Abraham, patriarca del cristianismo, el judaísmo y el islam. En este edificio, construido en torno al 1900 a.C., se encontró un sello cilíndrico con el nombre de Abraham, por lo que se piensa que era su casa
- Templo de Enki: dedicado al dios sumerio del agua, la sabiduría y la magia, este templo fue construido durante el reinado de Amar-Sin (Tercera Dinastía) y estaba compuesto por un patio, un santuario y varias estancias. Se encuentra un poco alejado del recinto principal
¿Qué te ha parecido este recorrido por la antigua ciudad de Ur? Si estás pensando viajar a Irak, espero que te haya picado un poco la curiosidad, y no olvides que puedes leer mis otros posts de Irak: Bagdad, Babilonia y Lalish.
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