Bienvenido a Montmartre, el barrio con más encanto de París. Se ubica al norte de la ciudad, sobre la colina de Montmartre, de 130 metros de altura.
Montmartre alberga joyas arquitectónicas, calles empinadas y un ambiente artístico que te transportará a la bohemia parisina de principios del siglo XX.
Es conocido también como el “barrio de los pintores” y ha sido escenario de numerosas películas, como la icónica “Amelie”, “Midnight in Paris”, “La vie en rose” o “Moulin Rouge” (aunque en realidad ésta fue rodada íntegramente en Hollywood…).
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UN POCO DE HISTORIA
Los orígenes de Montmartre se remontan a la época romana, cuando París era conocida como Lutecia y esta zona recibía el nombre de Monte de Marte y más tarde Mons Martyrium (Monte de los Mártires).
En el año 272 a.C., aquí fue martirizado por los romanos el obispo Saint-Denis (San Dionisio), primer obispo de la ciudad.
La leyenda cuenta que el santo, tras ser decapitado, cogió su cabeza y caminó durante 6 kilómetros por la Rue des Martyrs hacia el norte de París, llegando hasta el lugar donde después se levantó la Basílica de Saint-Denis.
Montmartre fue una población independiente hasta que, en 1860, pasó a incorporarse a la ciudad de París, convirtiéndose en el distrito XVIII, pero seguía siendo una zona marginal y parcialmente sin urbanizar.

A finales del siglo XIX, debido a los cabarets y burdeles que existían en el barrio, Montmartre adquirió muy mala fama, pero varios artistas se trasladaron hasta aquí, atraídos por su encanto decadente.
Fue entonces cuando Montmartre se convirtió en el centro de la vida artística e intelectual de París, gracias a artistas como Toulouse-Lautrec, Van Gogh, Renoir o Picasso, que vivieron y trabajaron aquí.
Tras la Segunda Guerra Mundial, el barrio se reconstruyó y volvió a atraer a nuevos artistas, que le dieron al barrio el encanto que sigue teniendo hoy.
LOS IMPRESCINDIBLES DE MONTMARTRE
Si tienes poco tiempo para visitar Montmartre, éstos son los lugares imprescindibles que no te puedes perder. Pero si no quieres complicarte y organizarlo tú todo, ¿sabes que puedes contratar un free tour por Montmartre en español?
Basílica del Sacré-Coeur

Ubicada en una zona elevada y con una imponente cúpula, la basílica del Sacré-Coeur es visible desde casi toda la ciudad y es el principal edificio de Montmartre.
Su construcción se inició en 1875, pero no fue terminada hasta 1914, y es la principal obra del arquitecto parisino Paul Abadie. Se construyó en el sitio donde tuvo lugar la revuelta desencadenada por la Comuna de París.
Es de estilo románico y bizantino y fue construida con mármol de travertino, lo que le otorga ese color blanco que la hace tan espectacular. Tiene varias cúpulas, de las cuales la central mide 83 metros de altura.
En la zona de la cabecera tiene una torre cuadrada en la que se encuentra la campana conocida como “la Savoyarde”, de 3 metros de diámetro y más de 18.000 kilos de peso, que la convierten en la campana más grande del país.

La entrada a la basílica es gratuita y en su interior encontrarás un edificio con una planta de cruz griega con un gran mosaico en el coro y grandes vidrieras.
Si quieres subir a la cúpula, la entrada tiene un precio de 8€ para adultos. Desde arriba disfrutarás de una preciosa panorámica de París, eso sí, después de haber subido a pie casi 300 escalones.
La basílica abre de lunes a domingo de 6.30 a 22.30 y la cúpula de 10.30 a 20.30, aunque puede variar dependiendo de las condiciones meteorológicas. Además, es posible que esté cerrada a la hora de comer (ni siquiera en la web se indica exactamente la hora exacta).
Square Louis-Michel y Place Saint-Pierre

A los pies de la Basílica del Sacré-Coeur se encuentran estas dos plazas, una sobre la otra. Place Saint-Pierre se encuentra a pie de calle, con un precioso carrusel antiguo.
Un poco por encima está la Square Louis-Michel, desde la cual podrás subir los más de 200 escalones que conducen a la basílica. Si lo prefieres, en los laterales de la escalinata hay unas rampas que también te llevarán a la parte alta de la plaza.
Una vez arriba, podrás disfrutar de una panorámica de París totalmente gratuita (aunque ten en cuenta que desde aquí no se puede ver la Torre Eiffel, que si se ve desde la cúpula de la basílica).
Funicular de Montmartre

Si prefieres evitar los 200 escalones, puedes subir a la basílica del Sacré-Coeur mediante el Funicular de Montmartre. Este funicular lleva en funcionamiento desde 1900, aunque ha sido remodelado en varias ocasiones, y llega hasta arriba en apenas 1 minuto y medio.
Aunque originalmente funcionaba mediante un sistema hidráulico, en la actualidad el funicular de Montmartre es un transporte automatizado; los vehículos (uno de subida y uno de bajada) van sin conductor.
Abre de lunes a domingo de 6.00 a 00.45 y cada trayecto cuesta lo mismo que un billete sencillo de metro (Ticket t+ de 1,90€).
Place du Tertre

Esta plaza ubicada junto a la Basílica del Sacré-Coeur fue el lugar de residencia de artistas como Toulouse-Lautrec, Picasso, Maurice Utrillo o Modigliani, que la convirtieron en el centro del barrio de Montmartre.
En la actualidad sigue siendo un lugar de reunión para artistas, en el que muchos pintores pintan y exponen sus obras, manteniendo el espíritu bohemio del barrio.
Por desgracia, los restaurantes que flanquean la plaza han invadido el espacio de los pintores con sus terrazas, por lo que éstos se han visto relegados a una pequeña esquina….
Muy cerca de la Place, a apenas unos pasos, se encuentra el espacio Dalí París, un pequeño museo con dibujos y esculturas de Salvador Dalí.
Estación de metro Abbesses

Es la estación más profunda de la red de metro parisina, con más de 30 metros de profundidad, además de una de las más bonitas. Fue inaugurada en 1912 y aún conserva el kiosco de estilo art nouveau diseñado por Hector Guimard.
Además, si bajas o subes por la escalera helicoidal, verás que hay murales en los que se cuenta la historia de Montmartre y de París. Pero ojo, son más de 100 escalones, tenlo en cuenta antes de empezar a subir, ya que también tiene ascensor.
Mur des Je t’aime

Fue inaugurado en el año 2000 y desde entonces se ha convertido en uno de los lugares imprescindibles que visitar en Montmartre. Es un mural de 40 m² creado por los artistas franceses Frédéric Baron, Claire Kito y Daniel Boulogne y formado por más de 600 azulejos esmaltados.
En él encontrarás la frase “te amo” escrita en 250 idiomas diferentes, incluyendo algunos como el inuit, el navajo o el esperanto. Además de los textos, hay unas formas geométricas de color rojo que simbolizan los trozos de un corazón roto.
Se ubica en la plaza Jehan Rictus, frente al metro de Abbesses, y se puede visitar en cualquier momento del día y de manera gratuita.
Le Moulin Rouge

En realidad no se encuentra en el barrio de Montmartre, si no en Pigalle, pero ninguna visita a Montmartre estaría completa sin visitar el famoso cabaret del molino rojo en la fachada…
Inaugurado en 1899 por el español Josep Oller y el francés Charles Zidler, el Moulin Rouge es uno de los cabarets más famosos de París.
Se ubica a los pies de la colina de Montmartre y se diseñó como un molino, inspirado en los más de 30 molinos de viento que había entonces en el barrio.
El público objetivo del Moulin Rouge eran las clases altas de París, pero éstos se mezclaron pronto con gente de toda clase social. Empresarios, artistas, burgueses, trabajadores del barrio, extranjeros… se juntaban aquí para disfrutar del cancán francés.

Además del molino de la fachada, tenía una escultura de un elefante en el jardín y la decoración interior del local permitía cambios rápidos de escenario para los distintos espectáculos.
El Moulin Rouge ha sido escenario para músicos como Edith Piaf o Charles Aznavour y ha servido como inspiración a numerosos artistas, como Toulouse-Lautrec, Jules Chéret, Auguste Renoir… En la actualidad aún se siguen celebrando espectáculos.
OTROS LUGARES INTERESANTES
Además de los imprescindibles, hay otros lugares en Montmartre que en los últimos años han ganado en popularidad y merece la pena que conozcas. También hay algunos sitios poco conocidos, pero que seguramente te encantará visitar.
Vignes du Clos Montmartre

El origen de los cultivos de vid en Montmartre se remonta al siglo XII, cuando Montmartre aún era una ciudad independiente, pero su apogeo llegó a partir del siglo XVI.
Aunque existieron varios, en la actualidad sólo se conserva uno de los viñedos, en un terreno que perteneció a Aristide Bruant, conocido por los retratos que le pintó Toulouse-Lautrec. Aquí surgió este viñedo en 1933, por iniciativa de un grupo de vecinos de Montmartre.
Con más de 1700 viñas y 27 variedades de uva, produce unas 2000 botellas de vino Clos Montmartre al año, que se pueden comprar en la tienda del Museo de Montmartre, ubicado a unos pasos.
Museo de Montmartre

El Museo de Montmartre se ubica en un conjunto de edificios en la calle Cortot nº 12, entre los que se encuentran el Hôtel Demarne y en la Maison du Bel Air. Estos edificios acogieron a artistas como Renoir, quien pintó aquí “Bal du moulin de la Galette” o Maurice Utrillo.
Fue creado en 1960 y en su interior podrás conocer la historia de Montmartre y adentrarte en la bohemia de finales del siglo XIX y principios del XX.
Además, podrás ver una importante colección de cuadros, ilustraciones, carteles o fotografías de artistas como Toulouse-Lautrec, Maurice Utrillo, Modigliani, Suzanne Valadon, Henri Rivière, Théophile Alexandre Steinlen…
Abre de lunes a domingo de 10.00 a 19.00 y hay varios tipos de entradas, cuyos precios van desde los 15€ en adelante. Mi recomendación es que consultes cuál te interesa más en su página web.
Iglesia de Saint-Pierre de Montmartre

Esta iglesia del siglo XII es una de las más antiguas de París. Se ubica justo al lado de la Basílica del Sacré-Coeur y, según la leyenda, fue fundada por Saint-Denis en el siglo III. Desde su fundación ha sufrido varias restauraciones, sobre todo tras quedar prácticamente en ruinas durante la Revolución Francesa.
La fachada actual es de estilo neoclásico, pero en su interior se pueden ver aún gran parte de las paredes originales, torcidas, el ábside y las capillas junto a la cabecera.
En la zona de la cabecera se encuentran las tumbas de las abadesas del monasterio y de la reina Adelaida de Saboya. Además, dentro de la iglesia se conservan 4 columnas de época romana, que pertenecían a los templos de Marte y Mercurio que los romanos construyeron en Montmartre.
Junto a la Iglesia se encuentra el pequeño Cementerio del Calvario, que únicamente abre un día al año, el 1 de noviembre. Ese día ofrece visitas guiadas para grupos de máximo 10 personas entre las 13.00 y las 16.30.
Cementerio de Saint-Vincent

Este pequeño cementerio se ubica en un terreno en pendiente a unos pasos del cabaret Au Lapin Agile y de los viñedos. Lleva en funcionamiento desde 1831 y fue el tercer cementerio que se abrió en el barrio, tras el Cementerio de Montmartre.
En su interior alberga las tumbas de artistas de la Belle Epoque parisina como Maurice Utrillo, Jules Chéret o Théophile Alexandre Steinlen, así como de varios escritores, actores, músicos…
La entrada es gratuita y abre de lunes a domingo de 8.00 a 18.00 (los domingos abre a las 8.30).
Place Émile Goudeau

Esta pequeña plaza adoquinada debe su nombre al poeta y cantautor francés Émile Goudeau pero su nombre original era Place Ravignan, ya que se encuentra en la calle del mismo nombre.
Aunque la plaza en sí no tiene especial interés, lo más destacado es que en ella vivieron artistas como Picasso, Modigliani, Paul Gauguin, Brancusi, Juan Gris…
Todos ellos vivieron en el edificio que hoy se conoce como Le Bâteau-Lavoir, en la calle Ravignan nº 13, donde Picasso pintó una de sus obras maestras, “Les demoiselles d’Avignon” (que se puede ver en el MoMA de Nueva York).
Iglesia de Saint-Jean de Montmartre

Esta iglesia se ubica muy cerca del Mur des Je t’aime y la estación de metro de Abbesses. Fue construida a finales del siglo XIX y es la obra más conocida del arquitecto francés Anatole de Baudot, quien diseñó la iglesia con una estructura de hormigón armado, lo que causó gran controversia.
El interior de la iglesia tiene 3 naves, cubiertas con bóvedas de hormigón y decoradas con frescos y vidrieras de estilo Art Nouveau. El exterior está revestido en ladrillo y tiene una fachada decorada con cerámicas de Alexandre Bigot, importante ceramista de la época.
La Iglesia de Saint-Jean de Montmartre abre de lunes a domingo de 9.00 a 18.30 y se puede visitar de forma gratuita. Además, el 4º domingo de cada mes se puede hacer una visita guiada a la iglesia a las 16.00.
Cementerio de Montmartre

Fue construido en 1825, cuando París prohibió los enterramientos en el centro de la ciudad. Es el tercer cementerio más grande de París, por detrás del Père Lachaise y el Cementerio de Montparnasse, ambos construidos en la misma época.
Su nombre original era Cementerio de las Grandes Canteras, ya que fue construido en una antigua cantera de yeso abandonada, ubicada al oeste del barrio, bajo la Rue Caulaincourt (que pasa por encima del cementerio).
Después cambió su nombre a Cementerio del Norte y más tarde pasó a llamarse Cementerio de Montmartre.
Aquí se encuentran enterrados hasta 300 personajes importantes, como Edgar Degas, Héctor Berlioz, Émile Zola, La Goulue, Stendhal, François Truffaut, Alexandre Dumas, Léon Foucault, Dalida…
El Cementerio de Montmartre abre de lunes a viernes de 8.00 a 18.00 (los sábados abre a las 8.30 y los domingos a las 9.00). La entrada es gratuita y tiene un único acceso, ubicado en la Avenue Rachel nº 20.
Halle Saint Pierre

Muy cerca del Sacré-Coeur se encuentra este edificio, que aúna una sala de exposiciones, una galería, una librería y una cafetería. Es un espacio multidisciplinar ubicado en el antiguo Mercado de Montmartre, un edificio inaugurado en 1868 con estructura de hierro.
El mercado dejó de funcionar en 1900 y en 1986 fue transformado en el Museo de Arte Naïf. Hoy alberga un espacio dedicado al arte naïf y al arte bruto o marginal, con exposiciones permanentes y temporales, actividades artísticas, talleres, etc.
La entrada a las exposiciones cuesta 10€ para adultos, pero al edificio se puede entrar de manera gratuita. Abre de lunes a viernes de 11.00 a 18.00, sábados de 11.00 a 19.00 y domingos de 12.00 a 18.00. En el mes de agosto cierra los fines de semana y abre únicamente de lunes a viernes de 12.00 a 18.00.
Place Suzanne Buisson

Esta plaza está alejada del bullicio de Montmartre, pese a que se encuentra cerca de lugares de interés como la Place Dalida o el Moulin de la Galette.
Originalmente hubo aquí un jardín y un pequeño castillo, hasta que se construyó la plaza, que lleva el nombre de Suzanne Buisson, miembro de la Resistencia francesa, que falleció en el Campo de Exterminio de Auschwitz.
A la entrada de la plaza hay una rotonda de estilo Art Decó, que da paso a una serie de terrazas con zonas de descanso. En el centro de la plaza hay una estatua de Saint-Denis sujetando su cabeza en sus brazos.
La plaza abre de 8.00 a 19.30 de lunes a viernes y de 9.00 a 19.30 los sábados y domingos y la entrada es gratuita.
Le Passe-Muraille

Esta curiosa escultura representa a un hombre que sale de una pared y está basada en un relato del escritor francés Marcel Aymé. En él cuenta la historia de le passe-muraille, un hombre que un día descubre que tiene el poder de atravesar las paredes.
Tras utilizar su poder para vengarse de sus enemigos y escapar de la cárcel, pierde su don mientras intenta atravesar la pared de la casa de su amante y se queda atrapado en la piedra.
La escultura fue instalada en 1989 en la Place Marcel Aymé y representa al escritor en el papel del personaje de su novela.
Cité du Midi

Casi en el límite sur de Montmartre, se encuentra la Cité du Midi, un callejón sin salida al que se accede desde el Boulevard de Clichy nº 48.
Tiene suelo de adoquines y edificios construidos a mediados del siglo XIX, con paredes blancas y contraventanas de colores. Entre los edificios de viviendas había un gimnasio para los artistas del Moulin Rouge, un establo, un pequeño cabaret, un taller de carpintería, unos baños, un burdel…
Tanto al inicio como al final del callejón hay dos espacios circulares que servían para que pudieran dar la vuelta los coches de caballos.
A unos pasos de allí, en el Boulevard de Clichy nº 58, se encuentra la Villa-des-Platanes, un callejón que termina en la calle Robert Planquette. En él hay varios edificios de lujo construidos a finales del siglo XIX, así como zonas verdes.
A diferencia de la Cité du Midi, la Villa-des-Platanes es un callejón privado en el que viven unas 400 personas. Podrás ver una parte del primer patio a través de una verja en la parte baja del edificio del Boulevard de Clichy, pero no podrás entrar.
Cité Véron

Este callejón se encuentra a unos pasos del Moulin Rouge, en el Boulevard de Clichy nº 94. Debe su nombre a Jean-Louis Véron, alcalde de Montmartre a principios del siglo XIX, aunque durante unos años se llamó Rue Pierre-Dac.
Tiene varios edificios, entre los que había un teatro y las residencias y estudios de algunos artistas, y hoy da acceso al Bar à Bulles, un bar del que te hablo más abajo y que se encuentra tras las aspas del Moulin Rouge.
Château d’eau de Montmartre

Esta torre blanca junto a la Basílica del Sacré-Coeur parece que forma parte del mismo edificio, pero en realidad es independiente. Se trata de una torre de agua que aún suministra agua a Montmartre.
Aunque durante años existieron varios manantiales que brotaban de las laderas de la colina, éstos se acabaron secando y se tuvieron que construir depósitos de agua.
El primer depósito que se construyó, más bajito, se ubica delante del bar Le Consulat y lleva en desuso desde 1927. Ese mismo año se construyó este nuevo depósito en estilo neobizantino, para que armonizara con la basílica del Sacré-Coeur.
Tiene 43 metros de altura pero, gracias a la altura de la colina, se eleva a casi 175 metros por encima de París y suministra agua potable y no potable al barrio. Además, desde 2014 tiene unas antenas en la parte superior, que permiten emitir hasta a una decena de emisoras de radio parisinas.
Place Dalida

Fue inaugurada en 1996 y llamada así en honor a Dalida, cantante y actriz francesa de origen italiano y nacida en El Cairo, que vivió en Montmartre hasta su muerte.
Durante su carrera, cantó con artistas como Johnny Hallyday, Julio Iglesias, Petula Clark o Serge Gainsbourg y fue la primera mujer en ganar un disco de diamante, además de 55 discos de oro. Tras su muerte, se convirtió en un icono en Francia.
En la plaza existe una estatua de su busto, realizada por el escultor francés Alain Aslan, quien también diseñó la tumba de Dalida en el cementerio de Montmartre. Hay dos mitos en torno a esta escultura: se dice que si le tocas los pechos o bien volverás a visitar París o bien tendrás suerte en la vida y en el amor.
DÓNDE HACER LAS MEJORES FOTOS EN MONTMARTRE
Además de los lugares imprescindibles del barrio, hay varias calles, plazas y edificios que merece la pena fotografiar. Pero no te centres sólo en éstas, piérdete por las calles de Montmartre durante tu visita y descubre otros lugares con encanto.
Edificio inclinado de Montmartre

Junto a la Square Louis-Michel, a los pies de la Basílica del Sacré-Coeur, se encuentra este edificio que en sí no llama la atención, si no fuera por un efecto óptico…
Se conoce como The Sinking House o La Casa Inclinada y para conseguir la mejor foto tendrás que inclinar tu cámara para que el césped, que está en una cuesta, quede en horizontal. De esta manera, parecerá que el edificio está saliendo de la tierra de forma inclinada.
Rue de l’Abreuvoir

Es, probablemente, la calle más bonita de Montmartre y une la Place Dalida con la famosa Maison Rosé, que fue pintada por artistas como Maurice Utrillo.
La calle es realmente preciosa, con suelos adoquinados, una ligera pendiente y, desde la parte baja, se disfruta de las vistas del Sacré-Coeur y de una torre de agua.
Varias de las casas originales de la calle ya no se conservan, pero aún podrás ver un reloj de sol en el nº 4, casas con jardines en los nº 6 y 10, o el edificio en el que vivió el pintor Camille Pissarro a finales del siglo XIX, en el nº 12. Y ya en la Place Dalida, en el nº 16, se encuentra la Villa Radet, una de las sedes de la Cité Internationale des Arts.
Villa Léandre

Esta calle empedrada y algunas de las aledañas, como la Avenue Junot, fueron construidas a principios del siglo XX como zona residencial para las familias acomodadas de París.
En esta zona encontrarás numerosos edificios de los años 20 de estilo Art Déco e inspiración británica, como la Maison Tristan Tzara, de Alfred Loos.
Villa Léandre en una calle con muchísimo encanto. Con suelo de adoquines y apenas 70 metros de largo, es una auténtica joya escondida en Montmartre. Eso sí, ten en cuenta que es una calle residencial en la que vive gente, así que intentemos no convertir Villa Léandre en la nueva Rue du Cremieux…
Estación de metro Lamarck-Caulaincourt

Esta parada de metro se inauguró a principios del siglo XX y forma parte de la línea 12. Aunque el nombre de la estación es Lamarck-Caulaincourt, en los andenes únicamente pone Lamarck, pero no te preocupes, es la misma parada.
Aunque lo bonito de esta estación no está dentro, si no fuera, ya que es uno de los lugares más bonitos de Montmartre para fotografiar, especialmente a primera o última hora del día.
Sólo hay un acceso a la estación, a los pies de Montmartre, en la calle Pierre-Dac, y si quieres tener la vista más bonita, sube hasta arriba de las escaleras, estoy segura de que te encantará.
Fotoautomat

En la Rue des Trois Frères nº 53, muy cerca de la Place Èmile Goudeau, se encuentra este fotomatón, que se inauguró en 2016 y atrae a residentes y turistas los 7 días de la semana.
El precio ha subido desde su inauguración, originalmente costaba 3€, pero ahora cuesta ya 6€ hacerte una tira de 4 fotos en blanco y negro. Se puede pagar tanto con tarjeta como en efectivo, pero ojo, la máquina no da cambio, tendrás que meter el importe exacto.
Si pasas por aquí y la cola es demasiado larga para esperar, no te desesperes, hay otros Fotoautomat en París en los que podrás sacarte las ansiadas fotos:
- El Palais de Tokyo (Avenue du Président Wilson nº 13)
- Las Galerías Lafayette de los Campos Elíseos (Avenue des Champs Elysées nº 60)
- El Pavillon Puebla en el Parc des Buttes-Chaumont (Avenue Darcel)
- Los Almacenes La Samaritaine (Rue de la Monnaie nº 9)
- La tienda Bonton (Boulevard des Filles du Calvaire nº 5)
- La tienda Citadium (Rue de Caumartin nº 56)
Rue du Chevalier-de-la-Barre

Esta calle se encuentra en la parte trasera de la Basílica del Sacré-Coeur. Aunque es más larga, la parte más interesante es la escalinata que sube a la basílica, el tramo que se encuentra justo detrás y el tramo al otro lado de ésta.
En esa zona la calle es peatonal y adoquinada, con pequeñas tiendas y bares que le aportan el encanto de las calles antiguas de Montmartre. Perfecta para hacer fotos de la basílica desde otra perspectiva.
BARES Y RESTAURANTES
Este listado de bares y restaurantes no es para recomendarte sitios donde comer, si no lugares tradicionales del barrio en los que los pintores y artistas tomaban algo, o simplemente sitios bonitos donde poder hacer unas fotos.
Au Lapin Agile

Au Lapin Agile es el cabaret más antiguo de París y se ubica en la Rue des Saules. Fue inaugurado en 1860 y, gracias a Aristide Bruant, fue salvado de la demolición en 1990.
Comenzó llamándose “Au rendez-vous des voleurs” (Donde se reúnen los ladrones) y más tarde pasó a llamarse Cabaret de los Asesinos. Cambió su nombre en 1875 debido al caricaturista André Gill, quien pintó en la fachada un conejo escapando de una cazuela. Así, comenzó a ser conocido como Lapin a Gill (conejo de Gill), que acabó derivando en Lapin Agile (conejo ágil).
Durante su época de mayor esplendor, era frecuentado por artistas como Pablo Picasso, Maurice Utrillo, Amedeo Modigliani, Max Jacob, Guillaume Apollinaire…
Hoy en día sigue abierto y sigue ofreciendo espectáculos los martes, jueves, viernes y sábados de 21.00 a 1.00 de la madrugada.
Le Moulin de la Galette

El famoso Moulin de la Galette aún conserva en sus terrenos dos de los molinos de harina que existían en Montmartre, Moulin Blute-fin y Moulin Radet, ubicados en la Rue Lepic.
Ambos fueron comprados por la familia Debray, que abrió un local en el que vendían galettes (crepes saladas), elaboradas con la harina de centeno del propio molino, y acompañadas por vino local.
En 1834, debido a la competencia, el negocio se convirtió en un salón de baile, que a finales de siglo pasó a denominarse Moulin de la Galette. Entre sus clientes se encontraban pintores como Toulouse-Lautrec, Renoir, Van Gogh, Ramón Casas…, que pintaron cuadros de los molinos.
A mediados del siglo XX se convirtió en una sala de música, así como en unos estudios de radio y televisión. Los molinos fueron restaurados a finales de los años 70 y hoy el Moulin de la Galette es un restaurante de comida tradicional francesa.
Maison Rosé

En la parte alta de la Rue de l’Abreuvoir se encuentra este precioso restaurante de fachada rosa cubierta con hiedra. Originalmente era una vivienda que fue comprada por Ramón Pichot, pintor catalán, a principios del siglo XX.
Aquí instaló su estudio y, más tarde, se casó con Germaine Gargallo, quien pintó las paredes exteriores de rosa y abrió “La Maison Rose”, un restaurante frecuentado por los artistas del barrio.
En la actualidad es un restaurante que ofrece cocina francesa e italiana con productos locales e inspirada en el pueblo de Montmartre. Abre de miércoles a domingo desde el mediodía hasta la noche.
Eso sí, ten en cuenta que detrás de esta fachada tan instagrameable se esconde un restaurante de barrio que está bastante harto de influencers y gente haciéndose fotos sin importarle que haya clientes y trabajadores. Si lo visitas durante las horas de apertura, sé respetuoso.
Le Consulat

Ubicado en pleno centro de Montmartre, Le Consulat es uno de los restaurantes más icónicos del barrio. Aquí se juntaban, desde finales del siglo XIX, pintores como Van Gogh, Picasso, Monet, Toulouse-Lautrec… y otros artistas de la zona.
Ha cambiado poco desde sus orígenes y sigue manteniendo el encanto y prácticamente el mismo aspecto que tenía hace más de un siglo.
En la actualidad, Le Consulat ofrece comida tradicional y vinos franceses, pero también puedes sentarte simplemente a disfrutar de un café, tanto en su terraza como en el interior. Abre de lunes a viernes de 12.00 a 22.00 y sábados y domingos de 12.00 a 22.30.
Café des Deux Moulins

El Café des Deux Moulins abrió a principios del siglo XX, pero su nombre actual es de 1950. El nombre viene por los dos molinos que tenía cerca, el Moulin Rouge y el Moulin de la Galette.
Se hizo famoso en 2001 porque era el lugar donde trabajaba la protagonista de “Amélie” y desde entonces se ha convertido casi en un lugar de peregrinación para los cinéfilos que visitan París.
En su carta encontrarás gran variedad de platos: ensaladas, sándwiches, hamburguesas y platos típicos de la gastronomía francesa. Abre de lunes a viernes de 7.00 a 2.00 y sábados y domingos de 9.00 a 2.00. Unos horarios perfectos para tomar algo a cualquier hora del día.
Bar à Bulles

Vale, puede que este bar restaurante no fuera frecuentado por los artistas de Montmartre durante la Belle Epoque, pero ¿quién puede resistirse a tomar algo tras las aspas del Moulin Rouge en la actualidad?
Abrió sus puertas en 2015 y en su interior alberga un bar, un restaurante y salas para eventos, exposiciones, talleres, pequeños conciertos… Todo ello en una azotea ubicada tras el famoso Moulin Rouge. Es más, una de las terrazas está directamente detrás de las aspas del molino.
Destaca por la decoración vintage de su interior y por una carta con productos frescos, locales y de temporada. Abre de martes a domingo con distintos horarios (martes y miércoles de 18.00 a 24.00, jueves de 18.00 a 1.00, viernes y sábados de 18.00 a 2.00 y domingos de 11.00 a 22.00, ya que ofrece brunch).
¡Bar à Bulles es el lugar perfecto para terminar tu visita a Montmartre!
Espero que hayas disfrutado de este recorrido por el barrio de Montmartre, probablemente el barrio más bonito de París.
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