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Guía para organizar un viaje a Bélgica

Organizar un viaje a Bélgica es muy sencillo. Es un país pequeño, bien comunicado con otros países europeos, prácticamente todo el mundo habla inglés, la gente es encantadora, su moneda es el euro… Entonces ¿por qué estoy escribiendo este post para ayudarte a organizar tu viaje? Porque nunca está de más tener toda la información que necesitas recopilada en un mismo sitio antes de organizar tu viaje…

Grand Place de Bruselas, uno de los sitios más visitados de la capital

UN POCO DE HISTORIA

Bélgica es un país miembro de la Unión Europea, ubicado al noroeste de Europa y rodeado por Países Bajos, Alemania, Luxemburgo, Francia y el Mar del Norte. Se divide en 3 regiones, Flandes, Valonia y Bruselas-capital, y tiene 3 idiomas oficiales, neerlandés (en Flandes), francés (en las tres regiones) y alemán (que apenas habla un 1% de la población del país, que vive en la frontera con Alemania).

Aunque la ciudad más poblada del país es Amberes, la capital de Bélgica es Bruselas, que no sólo es capital del país si no también de Europa, ya que en Bruselas se encuentra la sede de la Comisión Europea, así como del Consejo Europeo, el Consejo de la Unión Europea y otras instituciones de la UE.

Durante muchos siglos, Bélgica y los Países Bajos estuvieron unidos en un único país, fragmentado en pequeños estados feudales y con distintos gobernantes. En 1830 Bélgica consiguió la independencia de los Países Bajos y se estableció como país, con capital en Bruselas, una nueva Constitución, y Leopoldo I como rey.

Vista de la Iglesia de San Nicolás desde la Torre Belfort de Gante

Tras la Primera Guerra Mundial, comentó a aflorar la identidad flamenca en la Región de Flandes. Después de la Segunda Guerra Mundial los conflictos se incrementaron y el Gobierno del país definió un nuevo sistema federal estructurado en tres niveles y con la creación de tres Comunidades Lingüísticas: francesa, flamenca y germanófona.

Bélgica ha sido desde hace siglos un importante foco cultural y artístico dentro de Europa… Aquí encontrarás importantes ejemplos de arquitectura gótica (como la Catedral de Amberes, la Catedral de San Miguel y Santa Gúdula en Bruselas o la Catedral de San Bavón en Gante) y pintores de la talla de Peter Paul Rubens, Pieter Brueghel el Viejo, Anton Van Dyck o René Magritte. Además, Bélgica es la cuna del cómic en Europa. De este país han surgido cómics conocidísimos como Tintín, Spirou y Fantasio, Lucky Luke o Los Pitufos.

Además, la historia de Bélgica está muy ligada a la de España, ya que en Gante nació en el año 1500 Carlos I de España y V de Alemania, hijo de Juana de Castilla (conocida como Juana la Loca) y Felipe el Hermoso, y nieto de los Reyes Católicos. Con Carlos I, se unificaron en España los reinos de Castilla y Aragón y el país expandió sus territorios en América gracias a figuras como Hernán Cortés, Francisco Pizarro o Juan Sebastián Elcano (que anexionó a España Filipinas y las Islas Marianas).

CÓMO LLEGAR A BÉLGICA

En Bélgica hay 5 aeropuertos: 2 en Bruselas (Zaventem y Charleroi), 1 en Amberes, 1 en Ostende-Brujas y 1 en Lieja. Desde España, lo normal será que vueles a Bruselas y que desde allí te muevas por el país en tren. 

El principal aeropuerto de Bruselas es Zaventem, al que llegan la mayoría de los vuelos desde otras ciudades europeas y todos los que llegan desde otros continentes; es un aeropuerto grande, nuevo, y en el que es fácil orientarse. Charleroi es un aeropuerto más pequeño, ubicado en la localidad del mismo nombre, y al que llegan los vuelos de las aerolíneas low cost.

Si tienes opción y no hay mucha diferencia de precio, te recomiendo que intentes volar a Zaventem, ya que está mejor comunicado con el centro de Bruselas (entre 20 – 40 minutos), mientras que desde Charleroi puedes tardar hasta 2 horas, dependiendo de dónde te alojes.

Rozenhoedkaai (Muelle del Rosario), en Brujas

Cómo llegar del aeropuerto al centro de Bruselas

Desde el aeropuerto de Bruselas Zaventem (BRU)

El aeropuerto de Zaventem está muy cerca del centro de Bruselas, por lo que el trayecto en tren dura en torno a unos 20 minutos hasta el centro; la mayoría de los trenes tienen parada en las principales estaciones de tren de la ciudad (Central, Midi y North) y desde allí podrás hacer el trasbordo a la parada de metro que más te interese.

La estación se encuentra en la planta -1 del aeropuerto y no tiene pérdida. Allí se encuentran las máquinas en las que comprar los billetes y los tornos en los que tendrás que escanearlos.

Nosotras compramos los billetes con antelación en la web de Belgiantrain, pero puedes comprarlo también en las máquinas que hay en la estación. Aunque compres el billete para una hora en concreto, puedes usarlo para otros trenes, siempre que tengan el mismo recorrido.

El precio del tren no es barato, ya que tiene un precio de 9,10€ por trayecto, en el que se incluye el Diabolo fee de 5,50€ (la tasa del aeropuerto). Esta tasa se tiene que pagar tanto para entrar como para salir del aeropuerto y no está incluida en los billetes normales, así que si viajas con el Rail Pass tendrás que pagarla igualmente para poder utilizar el tren desde o hasta el aeropuerto.

Otra opción para llegar al centro es el autobús, pero aunque es más barato que el tren (3€), tardarás unos 40 minutos en llegar al centro. Existen varias líneas de autobús que conectan Zaventem con Bruselas, así que lo mejor es mirar en el aeropuerto para ver cuál es la que te conviene más para llegar a tu alojamiento.

Estación Central de Bruselas, una de las estaciones en las que para el tren del aeropuerto

Desde el aeropuerto de Charleroi (CRL)

El aeropuerto de Charleroi se encuentra en la localidad del mismo nombre, y está bastante alejado del centro de Bruselas. La mejor opción para llegar desde aquí al centro, es el Brussels Shuttle de Flibco, un autobús que va desde el aeropuerto hasta la estación de Bruselas Midi, desde donde puedes coger el metro para llegar a tu alojamiento.

Lo ideal es comprar los billetes con antelación, ya que en la web suele haber ofertas desde 5€ por trayecto, mientras que al comprarlo en el aeropuerto sale más caro. El trayecto dura unos 50 minutos y los horarios están adaptados a los vuelos que aterrizan y despegan en este aeropuerto, por lo que lo ideal es que consultes en la web cuál te interesa más.

Los autobuses de Flibco tienen también conexión directa desde Charleroi hasta ciudades como Amberes, Gante, Brujas, Lieja (aproximadamente 1 hora), o incluso Amsterdam, Colonia o París (unas 2 horas).

Otra opción para llegar al centro es coger un autobús desde el aeropuerto hasta la estación de tren Charleroi Sud, desde donde se puede coger un tren que va a Bruselas; el trayecto dura aproximadamente 1 hora. Este billete se llama Charleroi Airport Ticket, tiene un precio de 15,60€ (combinado autobús + tren) y se puede comprar con antelación en su página web.

Si prefieres la opción de transporte privado, puedes contratarlo con Civitatis, que conecta ambos aeropuertos con el centro de Bruselas, y te dejan directamente en tu alojamiento.

TRANSPORTE EN BÉLGICA

Conocer cómo funciona el transporte para moverte entre distintas ciudades es una de las cosas que necesitarás saber para organizar un viaje a Bélgica.

Billetes de tren de distintos trayectos entre ciudades de Bélgica

Cómo moverse entre ciudades

Bélgica tiene una red de transportes muy buena que comunica Bruselas con las principales ciudades del país, así como con ciudades en Holanda, Francia o Luxemburgo. Si tienes intención de moverte por el país en tren, debes saber que hay varios tipos de billetes:

  • Billete sencillo: Es lo ideal si únicamente vas a hacer un par de trayectos en tren. El precio depende del trayecto, pero no es especialmente elevado. Nosotras hicimos tres trayectos: Aeropuerto de Bruselas – Bruselas Midi – Brujas (21,20€), Brujas – Gante (6,70€) y Gante – Bruselas (9,10€), además del trayecto desde Bruselas Central hasta el aeropuerto (9,10€). Es la opción que nos salía más barata.
  • Weekend ticket: Es la opción perfecta si viajas en fin de semana, haces base en Bruselas y te mueves en trayectos de ida y vuelta. El Weekend ticket sirve desde el viernes a las 19.00, todo el sábado y todo el domingo, y sólo sirve para trayectos de ida y vuelta (es decir, Bruselas – Gante – Bruselas). El precio es aproximadamente la mitad de los que cuestan los billetes en un día normal, por lo que merece mucho la pena.
  • Rail Pass: Es un billete que sirve para 10 viajes y tiene un precio de 83€. Se puede compartir entre varias personas y cada trayecto te saldría por 8,30€. Si planificas bien tus viajes en el país y no vas a hacer viajes de ida y vuelta en el día, es una opción que sale muy económica. El Rail Pass es un billete en papel en el que aparecen 10 líneas que se tienen que rellenar con los datos de origen y destino y la fecha (siempre antes de subir al tren, ya que si pasa el revisor – que pasará – te pondrá una multa si no lo has rellenado). Además del Rail Pass, existe el Go Pass 10, que es para menores de 26 años y tiene un precio de 53€.

PRINCIPALES CIUDADES DE BÉLGICA

Bélgica es un país que, a pesar de su pequeño tamaño, puede dar para un viaje largo, por lo que podrías estar 2 semanas explorando sus principales ciudades y sus paisajes naturales… Sin embargo, también es una escapada perfecta para 3 o 4 días, durante los cuales podrás visitar Bruselas y una o dos ciudades cercanas. En mi último viaje estuve 4 días y visitamos Brujas, Gante y Bruselas.

Bruselas (Bruxelles)

Es la capital y la ciudad a la que seguramente llegará tu vuelo. Si quieres descubrirla a fondo, necesitarás al menos 2 días completos, ya que tiene bastantes sitios que deberías visitar. Aunque en mi opinión no es una ciudad especialmente bonita, tiene algunos sitios preciosos, como la Grand Place o la Catedral, y además es una ciudad muy animada y con mucho ambiente nocturno. ¡Perfecta para los amantes de la cultura y la cerveza!

Vistas de Bruselas desde el Mont des Arts

Amberes (Antwerpen)

Es la ciudad más poblada de Bélgica, y por desgracia no he tenido aún el placer de visitarla. Aquí nació el pintor Peter Paul Rubens y se pueden visitar lugares como su Plaza Mayor, de forma triangular, la Catedral de Nuestra Señora, el Castillo de Amberes o el Museo de Rubens. Además, Amberes es conocida por tener a los mejores talladores de diamantes del mundo.

Brujas (Brugge)

Para mí Brujas es la joya de la corona de Bélgica. Esta pequeña ciudad de la zona de Flandes no te dejará indiferente. Aunque mucha gente suele visitar Brujas y Gante en un día, mi recomendación es que le dediques un día entero a esta ciudad, perdiéndote sin rumbo por tus calles, cruzando sus canales, visitando su Plaza Mayor (Grote Markt) de día y de noche… Te aseguro que no te arrepentirás.

Casas de colores en la plaza Grote-Markt de Brujas

Lovaina (Leuven)

Visité esta pequeña ciudad hace ya más de 20 años y me encantó. Mucha gente la omite en su visita a Bélgica y para mí es un error, ya que tiene auténticas maravillas arquitectónicas, como el Ayuntamiento, la Plaza Mayor (Grote Markt), la Iglesia de San Pedro y un beaterio. Además, es una de las principales ciudades universitarias de Bélgica, en cuya universidad estudió Erasmo de Rotterdam.

Gante (Gent)

Rival de Brujas entre los viajeros que visitan Flandes, Gante es una ciudad preciosa, con rincones increíblemente bonitos y con mucha historia (no olvidemos que aquí nació Carlos V). Lo ideal es que tengas un día completo para visitarla, ya que tiene muchísimos lugares interesantes que ver, entre los que no querrás perderte el Belfort, la Catedral de San Bavón y el Castillo de los Condes de Flandes.

El río Lys a su paso por Gante

Lieja (Liege)

Es la ciudad universitaria belga por excelencia y de aquí son típicos los gofres de Lieja, las albóndigas con patatas fritas y la cerveza Jupiler. El centro de la ciudad es la plaza de Saint-Lambert, pero no te puedes perder la Colegiata de Saint-Paul y la de San-Barthélemy, además de pasear por la ciudad para disfrutar de su rico patrimonio cultural y de su animado ambiente nocturno.

Malinas (Mechelen)

Es una de las ciudades más bonitas de Flandes, aunque no una de las más visitadas (a pesar de que, en los últimos años, ha empezado a ser más conocida). En Malinas podrás visitar su Plaza Mayor (Grote Markt), con el ayuntamiento y la Catedral de San Romualdo, pasear por el río Dijle en barco o disfrutar de una cerveza en la cervecería Het Hanker, la favorita de Carlos V.

MEJOR ÉPOCA PARA VISITAR BÉLGICA

Bélgica no se caracteriza precisamente por su buen clima, así que mi recomendación es que organices tu viaje en primavera o verano, ya que las temperaturas son más apacibles. Si si sólo puedes ir en invierno, no pasa nada, Bélgica es bonita en cualquier época del año, sobre todo si tu viaje de invierno coincide con Navidad, ya que tiene buenos mercadillos navideños.

Es más, aunque obviamente las temperaturas son mucho peores en invierno (con una media de 3ºC) que en verano (con máximas de 20ºC), en Bélgica llueve prácticamente durante todo el año, así que no te librarás de las lluvias ni en el mes de agosto (palabra).

GASTRONOMÍA EN BÉLGICA

La cocina belga tiene influencias de la gastronomía francesa, alemana y de los Países Bajos y es bastante variada, aunque a mí sinceramente no me parece de las mejores que he probado… Eso sí, si te gusta comer, te aseguro que no pasarás hambre, ya que hay platos para todos los gustos.

En Bélgica en general se come sobre las 12.00-13.00; de hecho, muchos restaurantes cierran la cocina a las 14.30. Para cenar el horario también es europeo, a partir de las 19.00 encontrarás gente ya cenando en restaurantes…

Para beber

Si vas a viajar a Bélgica espero que seas fan de la cerveza, porque este país tiene más de 1.000 tipos de cerveza y (algo que me encanta) cada una de ellas tiene su propio vaso. Las más conocidas son las de Abadía, las Trapenses y las Especiales y te aseguro que te costará elegir, así que aprovecha para probar varias y dejarte aconsejar por los camareros o probar directamente la cerveza típica de ese bar o de esa ciudad…

En los 4 días que estuve allí probé más de 10 tipos de cervezas y, salvo una Lambic (blanca), que no me gustó, todas las demás me parecieron cojonudas buenísimas. Eso sí, no esperes cervezas suaves como las españolas, allí lo normal es que una cerveza tenga entre 8º y 10º, por lo que es muy fácil emborracharse después de 2 o 3 cervezas…

En general la cerveza en Bélgica es bastante más barata que el agua, así que, si quieres beber agua para bajar la cerveza, intenta que te pongan un vaso con agua del grifo en vez de una botella, y es que incluso compradas en tiendas o máquinas de vending, las botellas de agua son bastante caras.

La Trappe y Chimay, dos de las más de 1000 cervezas belgas que existen

Para comer

Y es que no todo va a ser beber en un viaje a Bélgica, habrá que hacer algo de fondo para poder beber tanta cerveza, ¿no? Ve abriendo boca porque seguro que con esta parte del post te entra bastante hambre… Eso sí, ten cuidado al pedir, ya que dicen que la gastronomía belga combina la riqueza de la comida francesa y la abundancia de la alemana, así que con un plato, por lo general, suele ser suficiente.

Carbonade

Aunque el nombre suene italiano, la Carbonade es un plato típico belga, sobre todo de la zona de Flandes. Es un estofado de ternera a la brasa y cebolla que se cocina en cerveza amarga y se adereza con tomillo y laurel. Como casi todos los platos belgas, suele venir acompañado de patatas fritas, y generalmente también de ensalada, y lo podrás encontrar en prácticamente todos los restaurantes de comida belga.

Mejillones (moules)

Lo cierto, es que yo no soy fan de los mejillones, pero si lo fuera, en Bélgica (además de en Galicia) encontraría mi paraíso. Servidos siempre con sal, pimienta, ajo y perejil, solos en una olla o acompañados de patatas fritas (moules avec frites), los mejillones son una de las especialidades de la cocina belga. Eso sí, no esperes precios especialmente baratos, por menos de 20-25€ no encontrarás un buen plato de moules avec frites, pero si te gustan los mejillones, seguro que merecerá la pena.

Patatas fritas (frites)

Puede parecer extraño, pero las patatas fritas son uno de los principales platos de la cocina belga. Aunque siempre se ha disputado este plato entre Francia y Bélgica y, a pesar de que en países como Estados Unidos, sean conocidas como french fries, yo debo decir que he comido más patatas en Bélgica que en Francia… Pero ¿qué hace que las frites belgas sean tan especiales? Ni más ni menos que el hecho de que las fríen dos veces, lo que hace que estén crujientes por fuera y blanditas por dentro. Una auténtica maravilla.

Patatas fritas en Frittes Atelier, para mí, las mejores de Bruselas

Croquetas de gambas (croquettes aux crevettes)

Aunque suene igual, no tienen nada que ver con las croquetas a las que estamos acostumbrados en España… Las Croquettes aux crevettes son croquetas bastante grandes rellenas de camarones y tienen un precio algo elevado, unos 5€ por croqueta. Otra opción son las croquettes au fromage, es decir, croquetas rellenas de queso. Aunque están buenas, son un plato bastante prescindible…

Puré de patatas (stoemp)

Es un puré de patatas en el que se incluyen también verduras. Se suele servir acompañado de algo de carne, generalmente salchichas a la brasa, lo cual hace que se parezca bastante a un plato de la cocina alemana. Nosotras lo probamos en el restaurante Fin de Siècle en Bruselas y debo decir que estaba bastante bueno, aunque si no tienes mucha hambre, te recomiendo que lo pidas para compartir, ya que es bastante grande…

Waterzooi

Es un plato típico de la ciudad de Gante, aunque lo encontrarás en las cartas de muchos restaurantes de otras ciudades. Es un estofado con textura de sopa cremosa hecho a base de pescado y verduras (patatas, zanahoria, puerro…), aunque también lo hay de pollo. No lo llegamos a probar, pero nos recomendaron hacerlo en Le Cirio, en Bruselas.

De postre

Gofres

Pensar en Bélgica es pensar en gofres, pero ¿sabes que este país tiene dos tipos de gofres diferentes? Por un lado están los Gofres de Lieja y por otro los Gofres de Bruselas.

Los Gofres de Lieja tienen una forma más irregular y su origen se remonta al siglo XVIII. Es un gofre más denso y, aunque los belgas lo toman solo, se le puede echar fruta o chocolate por encima. Por el contrario, los Gofres de Bruselas tienen una forma rectangular y su masa es más ligera y con menos azúcar; se suelen servir con azúcar glas, pero a mí me encantan con chocolate caliente y nata.

Mis recomendaciones para gofres en Bélgica son Chez Albert, en Brujas, un puesto donde pedir Gofres de Lieja para llevar y comer en la calle, y Maison Dandoy, en las Galerías Reales Saint Hubert de la capital, donde desayuné el mejor Gofre de Bruselas de mi vida.

Gofre con nata, chocolate y azúcar en Maison Dandoy (Bruselas)

Chocolate

Incluso las personas a las que no les gusta el chocolate, habrán oído hablar del delicioso chocolate belga. Es uno de los más famosos del mundo, con marcas tan conocidas como Neuhaus, Godiva o Leonidas, y otras igualmente buenas como Mary, Jean Galler o Belvas. En cada calle encontrarás chocolaterías en las que no podrás resistirte a comprar algo, y mi recomendación es que pruebes la mayor variedad posible.

¿Mi favorito? El chocolate con leche y pistacho, lo encontrarás en muchos sitios y seguro que te encantará.

Cuberdons

Son unos dulces típicos belgas hechos a base de almíbar, goma arábiga y aroma de frambuesa con una forma cónica que se asemeja a una nariz. Los encontrarás en prácticamente todas las tiendas de dulces y mercados, pero si los compras ten en cuenta que se tienen que comer frescos, en un plazo máximo de tres semanas. En la actualidad, ya no sólo tienen aroma de frambuesa, también los hay con aroma de arándano, fresa, limón, coco, menta, manzana, violeta…

Speculoos

Son galletas navideñas típicas de Bélgica, Países Bajos y algunas zonas de Alemania y de Francia. Están hechas a base de mantequilla, azúcar moreno, harina y una mezcla de especias (canela, nuez moscada, clavo, cardamomo, jengibre y pimienta blanca). Además, podrás encontrar speculoos como ingredientes para acompañar gofres.

CONSEJOS PARA VISITAR BÉLGICA

Tarjetas y efectivo

En Bélgica hay muchos lugares que no aceptan pago con tarjeta, y otros que no aceptan pago en efectivo. A mí sinceramente esto me parece un engorro, porque soy más de pagar con tarjeta, pero como es algo que sabía de antemano antes de ir, llevé efectivo suficiente. Además, con tarjetas como Revolut o Bnext no me supuso ningún problema sacar efectivo (si quieres hacerte una de las tarjetas y que al activarla te regalen 5€, pincha directamente en los links).

Bares, restaurantes, tiendas… Son varios los tipos de establecimiento que sólo aceptan pago en efectivo, y por lo general lo suelen indicar en la puerta o en la carta, para que no te lleves la sorpresa. Algunos de los sitios a los que fuimos que sólo aceptaban efectivo son: la cervecería De Garre en Brujas, las cervecerías ‘t Galgenhuis y Dulle Griet en Gante, Fritterie Tabora, Frittland o el restaurante Fin de Siècle en Bruselas.

Chocolatería en Brujas

Metro de Bruselas

En Bruselas es muy fácil moverse en metro, tranvía o autobús. El tranvía en muchos tramos es subterráneo y se encuentra en la misma estación que el metro… Además, por un mismo andén pasan dos líneas, por lo que tendrás que estar atento para coger la línea que necesitas y no otra, especialmente para ir a sitios alejados del centro, que es donde se bifurcan…

Aunque lo normal sea que no necesites utilizar mucho el transporte público, ya que Bruselas es una ciudad en la que es muy cómodo moverse a pie. Nosotras sólo utilizamos el metro para ir a volver al Atomium, para ir hasta la Porte de Hal (de la que luego volvimos caminando) y para volver del Parque del Cincuentenario (ya que estaba lloviendo mucho).

El mismo ticket sirve para coger varios transportes (metro, tranvía o autobús) durante 1 hora después de validarlo por primera vez, y puedes comprar billetes sencillos o billetes de 10 viajes (que puedes compartir entre varias personas). Las máquinas para comprar los billetes están en las estaciones de metro y son muy fáciles de utilizar.

Atomium, uno de los lugares de Bruselas a los que se llega fácilmente en metro

Horarios

En Bélgica los horarios comerciales son más reducidos que en España. Por lo general, los comercios abren de 10.00 a 18.00 y muchas de ellas cierran los lunes o a la hora de comer, por lo que deberás planificar tu día si quieres hacer algunas compras (que seguro que las harás, porque nadie puede resistirse al chocolate belga…). Si lo que buscas es comprar souvenirs, no te preocupes, por lo general esas tiendas están abiertas hasta más tarde.

Los horarios para comer son europeos: se come sobre las 12.00-13.00 y se cena sobre las 19.00-20.00. En ciudades pequeñas es probable que te cueste encontrar un restaurante abierto (o con la cocina abierta) fuera de los horarios de comida o cena, pero en sitios como Bruselas o Amberes tendrás menos problemas.

En cuanto a los monumentos y museos, tampoco tienen un horario muy amplio, es parecido al de los comercios, y algunos cierran a la hora de comer o abren solo algunos días de la semana. Mi recomendación es que mires los horarios de los sitios que quieres visitar con antelación en sus páginas web, ya que podrás tener la mala suerte de llegar y que justo ese día esté cerrado.


Y tú, ¿conoces Bélgica? Si aún no la conoces, estás tardando, es un países muy recomendable.

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