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Breve historia de Berlín para principiantes

En general, ningún país o ciudad se debería visitar sin conocer al menos parte de su historia, y Berlín es un claro ejemplo de ello. La capital alemana tiene una historia convulsa a lo largo de los siglos, visitarla y centrarse únicamente en sus monumentos es quedarse únicamente en la superficie, ya que todo en Berlín está basado en su historia

Berlín ha sido capital del Reino de Prusia, del Imperio Alemán, de la República de Weimar, del Tercer Reich, de la República Democrática Alemana y finalmente, capital del país desde el año 1990 (tras la caída del muro).

Si vas a viajar en breve a Berlín y quieres saber un poco más sobre esta ciudad tan interesante, seguro que esta Breve Historia de Berlín para principiantes te viene fenomenal. 

¿Despegamos?

Restos originales del Muro del Berlín junto a la Topografía del Terror

ORÍGENES DE BERLÍN

La ciudad fue fundada en 1237, ya con el nombre de Berlín, y se unió a la vecina ciudad de Cölln (no confundir con Köln o Colonia) en el año 1307.

En 1415 la ciudad se convirtió en la capital del Margraviato de Brandeburgo, uno de los estados que conformaban el Sacro Imperio Romano Germánico, llamado también Primer Reich, que se extendía por territorios en Francia, Alemania, Países Bajos, Austria, Suiza, Italia, República Checa, Polonia e incluso Croacia.

Durante la Guerra de los Treinta Años (1618-1648), los ataques a Berlín diezmaron a la población civil y provocaron la destrucción de gran parte de la ciudad. Esta guerra tuvo su origen en el conflicto político y religioso entre los estados del Sacro Imperio que eran partidarios de la reforma protestante de Lutero y los que apoyaban la contrarreforma, y terminó con la Paz de Westfalia y la Paz de Los Pirineos, en las que Alemania fue la gran perjudicada.

REINO DE PRUSIA

Con la unión del Ducado de Prusia y del Margraviato de Brandeburgo en 1701 y la coronación de Federico I como Rey de Prusia, la capital del reino se trasladó de la actual Kaliningrado a Berlín. Este reino abarcaba territorios de Alemania y Polonia y estaba gobernado por la Dinastía Hohenzollern, cuyo poder terminó en Europa con el fin de la Primera Guerra Mundial, terminando así la monarquía en Alemania.

Con el crecimiento del reino y el aumento de su poder militar, Austria, Francia, Rusia y Suecia se aliaron contra Prusia, dentro de la llamada Guerra de los Siete Años, aunque no consiguieron derrotarla. Aún así, Berlín fue conquistada y ocupada temporalmente por el Primer Imperio Francés y Napoleón.

Catedral Francesa, en Gendarmenmarkt

IMPERIO ALEMÁN

En 1871, y tras ganar sendas guerras contra Francia y Austria, el país unificó sus distintos estados, entre los que se encontraban Prusia, Baviera, Sajonia… creándose así el Imperio Alemán, con capital en Berlín, Guillermo I como emperador, y Otto von Bismarck, quien ya había sido primer ministro prusiano, como canciller (el famoso “Canciller de Hierro”).

Este periodo de la historia alemana es el que se conoce como Segundo Reich, que terminó con la derrota de Alemania tras la Primera Guerra Mundial.

REPÚBLICA DE WEIMAR

Con la derrota de Alemania tras el fin de la Primera Guerra Mundial llega el fin de la Dinastía Hohenzollern, desaparece la monarquía y se establece la República de Weimar, el 9 de noviembre de 1918. Durante esta etapa, Berlín se convierte en un importante centro cultural y cosmopolita, llegando incluso a competir con París y Viena, aunque fue también un periodo de inestabilidad política, social y económica.

La República de Weimar terminó con la llegada al poder de Adolf Hitler en 1933, quien estableció una dictadura y eliminó la oposición tras llegar al poder de manera democrática.

LA ALEMANIA NAZI

Esta etapa de la historia alemana es la que se conoce como Tercer Reich, o Gran Imperio Alemán, un estado totalitario, sin oposición política y con todo el poder concentrado en la figura del führer Adolf Hitler, líder del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán.

Su ideología se centraba en la superioridad de la raza aria y la inferioridad de otros grupos étnicos, especialmente los judíos, que fueron masacrados durante este periodo, junto con opositores al régimen (socialistas, anarquistas, comunistas), homosexuales, gitanos, etc…

La propaganda política de la época utilizaba los mítines de Hitler para controlar la opinión pública, el gobierno controlaba todas las formas de expresión artística, y la educación se centró en el adoctrinamiento político de los jóvenes, a los que se preparaba para el servicio militar.

Reichstag de Berlín, incendiado cuando Hitler llegó al poder y destrozado durante la Segunda Guerra Mundial

Durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), Alemania fue uno de los principales focos en los que se desarrollaron batallas, se diezmó la población civil… En esos 6 años, la ciudad de Berlín quedó destruida en un 75%.

En esta época se crearon los campos de concentración y de exterminio, en los que se encerró a grupos étnicos, opositores políticos y religiosos, homosexuales, discapacitados, prisioneros de guerra y otros colectivos calificados como “inferiores” o “traidores” por el ideario nazi.

Los judíos fueron especialmente perseguidos, empezando a ser deportados a partir del 9 de noviembre de 1938, en lo que se conoce como “La Noche de los cristales rotos” (en la que se quemaron sinagogas, más de 100 judíos fueron asesinados y 26.000 deportados a campos de concentración). Se estima que en este periodo murieron entre 11 y 12 millones de presos en dichos campos, de los cuales más de la mitad eran judíos.

Tras la Batalla de Berlín, la última gran batalla de la guerra, librada entre Alemania y Rusia, durante la cual la ciudad quedó destrozada, el 2 de mayo de 1945, Berlín se rindió al Ejército Rojo. Dos días antes, Hitler y sus altos cargos se habían suicidado en el bunker, y muchos miembros del Partido Nazi huyeron de la ciudad antes de la rendición, dejando a los berlineses a su suerte.

La rendición de Berlín ante las tropas rusas supuso el fin de la Segunda Guerra Mundial.

BERLÍN DURANTE LA GUERRA FRÍA

Una vez terminada la guerra, Alemania fue dividida en cuatro zonas de ocupación, controladas por los principales países vencedores de la guerra: Alemania Occidental o República Federal de Alemania (RFA), con capital en Bonn y controlada por Estados Unidos, Inglaterra y Francia, y Alemania Oriental o República Democrática Alemana (RDA), con capital en Berlín y controlada por la URSS.

La tensión entre ambos bloques durante este periodo (1945-1989) le dio el nombre de Guerra Fría, un enfrentamiento político, económico, social y militar entre los dos bloques ganadores de la guerra (Estados Unidos, Inglaterra y Francia por un lado, y la Unión Soviética por otro). Sin embargo, las potencias nunca llegaron a atacarse unas a otras, pero la tensión se mantuvo durante años, en los que se desarrollaron eventos como el Plan Marshall, la Guerra de Vietnam o la de Corea, la Crisis de los Misiles de Cuba, la carrera espacial, Mayo del 68 o el Accidente de Chernobyl.

Al igual que el resto del país, Berlín fue dividida también en 4 zonas, convirtiéndose en un icono de la Guerra Fría, y durante este periodo tuvo lugar la construcción del Muro de Berlín, como consecuencia del creciente enfrentamiento entre las potencias occidentales y la URSS y de la huída de hasta 3 millones de habitantes de la zona oriental a la occidental.

Graffiti en el Muro de Berlín en la East Side Gallery

De esta manera, en la madrugada del 13 de agosto de 1961, la RDA levantó un muro que dividía la ciudad en dos a lo largo de 45 kilómetros dentro de la ciudad (y hasta 115 kilómetros fuera de la misma), y que separó a familias, parejas, amigos, etc. que residían en partes opuestas de la ciudad.

Este muro (que en realidad eran 2, el muro interior, en la RFA y el exterior, en la RDA), mantuvo a la ciudad dividida en 2 durante 28 años, pero no sólo aislaba a las dos mitades de Berlín, si no que aislaba todo Berlín occidental del resto de la zona de Alemania ocupada por la Unión Soviética. Así, Berlín occidental se convirtió en un territorio controlado por Estados Unidos, Inglaterra y Francia dentro de un territorio más extenso ocupado por la Unión Soviética. Es decir, desde uno de los dos lados los ciudadados no podían alejarse del centro de Berlín y allí, milagrosamente, desaparecía el muro, si no que el muro era más o menos circular y tenía “atrapados” a los habitantes de Berlín occidental.

En los años posteriores al inicio de su construcción, el muro se fue mejorando, llegando a medir 3,6 metros de altura, con una valla de tela metálica, cables de alarma, trincheras, alambre de púas, torres de vigilancia y varios búnkers. La franja que se encontraba entre los dos muros era la llamada “franja o zona de la muerte”, y para poder cruzar de manera legal, existían 3 pasos fronterizos, Alfa, Beta y el famoso Checkpoint Charlie.

El 9 de noviembre de 1989 los ciudadanos de la la RDA pudieron cruzar libremente hacia el lado oeste de la ciudad tras la apertura del punto de control de Bornholmerstraße (al norte del Mauerpark – el Parque del Muro).

Esto se debió a un error en la respuesta del representante del SED (el Partido Socialista Unificado de Alemania, que gobernaba en el lado oriental) a la pregunta de un periodista sobre la nueva ley de viajes que iba a permitir el paso de un lado a otro de la ciudad. Cuando el periodista, en la conferencia de prensa transmitida en directo, le preguntó “¿Cuándo entra en vigor?”, él respondió “De inmediato”, provocando que cientos de personas se lanzaran a cruzar el muro hacia el lado occidental.

Durante los casi 30 años que el muro estuvo en pie, se estima que fallecieron casi 200 personas intentando cruzarlo. A día de hoy, podrás encontrar que en el suelo de la ciudad hay unos ladrillos que muestran por dónde pasaba el muro.

Indicaciones de la ubicación del Muro de Berlín

BERLÍN EN LA ACTUALIDAD

Tras la caída del muro y la vuelta a la libre circulación entre ciudadanos de las dos partes de la ciudad, la RDA desaparece y se anexiona a la RFA, trasladando la capital de Alemania de Bonn a Berlín e ingresando en la Unión Europea.

Tras la reunificación alemana en 1990, se desarrolló un proceso de remodelación de la ciudad, con un proyecto urbanístico y arquitectónico que incluía la construcción de nuevos edificios para acoger las sedes de las principales instituciones del país, así como la reconstrucción de los edificios que habían quedado dañados durante las décadas anteriores.

A diferencia de otras capitales europeas en las que abundan los edificios históricos, Berlín es una ciudad relativamente nueva, ya que fue destruida prácticamente en su totalidad durante la Segunda Guerra Mundial. Entonces ¿qué edificios quedan en pie de estos periodos históricos de los que te he hablado antes?

Oberbaumbrücke, el puente que unía los distritos de Friedrichshain y Kreuzberg, separados por el río Spree, durante la Guerra Fría

Palacio de Charlottenburg

Se empezó a construir en 1695 como residencia de verano de Federico III, Margrave elector de Brandeburgo, pero pasó a convertirse en la residencia principal de éste y su esposa cuando se convirtió en Federico I de Prusia. Se encuentra algo alejado del centro de Berlín y, tras quedar muy dañado durante la Segunda Guerra Mundial, se empezó a reconstruir en 1945 y actualmente es un museo.

Catedral Francesa y Catedral Alemana

Ambas se empezaron a construir en 1701, una frente a la otra en Gendarmenmarkt. Mientras que la catedral francesa era de culto calvinista (para los hugonotes franceses), la catedral alemana aunaba los cultos luterano y calvinista, para fieles que utilizaban la lengua alemana. Ambas catedrales fueron prácticamente destruidas durante la Batalla de Berlín y fueron reconstruidas en los años 70 y 80. En la actualidad, la catedral francesa se utiliza como iglesia de culto protestante, mientras que la catedral alemana alberga el Museo del Bundestag.

Puerta de Brandenburgo

Se construyó en 1791, cuando Berlín era capital del Reino de Prusia, y era una de las entradas de la ciudad. Tras la derrota de Prusia contra las tropas napoleónicas en 1806, la cuadriga fue llevada a Francia, pero se recuperó unos años después y fue restaurada y colocada de nuevo en su sitio. Durante la Segunda Guerra Mundial sufrió muchos daños, y su situación empeoró durante la Guerra Fría (ya que quedó en tierra de nadie entre los dos muros), pero se restauró en el año 2001 hasta adquirir su aspecto actual.

Puerta de Brandenburgo, uno de los iconos de Berlín

Nueva Sinagoga

Se empezó a construir en 1859 como lugar de culto para la creciente población judía de Berlín. Durante La Noche de los Cristales rotos, los nazis la incendiaron, pero se consiguió salvar del fuego; sin embargo, quedó gravemente dañada durante la Segunda Guerra Mundial, por lo que tuvo que ser demolida y reconstruida de nuevo, aunque la reconstrucción no es exactamente igual que la construcción original.

Columna de la Victoria

Se construyó en 1864 para conmemorar la victoria de Prusia y el Imperio Austriaco contra Dinamarca. En su origen se levantó frente al Reichstag y se trasladó a su ubicación actual, en el Tiergarten, durante el nazismo. Tras la Batalla de Berlín, se mantuvo en pie, aunque quedó dañada, por lo que se tuvo que reconstruir.

Columna de la Victoria, en el centro del Tiergarten

Reichstag

Se empezó a construir en 1884, durante el Segundo Reich, en estilo neo-renacentista. Poco después de la llegada de Hitler al poder, se incendió, y tras la Batalla de Berlín quedó seriamente dañado y perdió su cúpula original. En la década de los 60 se empezaron algunas reformas, aunque su aspecto actual es de los años 90, cuando se construyó la cúpula de sir Norman Foster.

Iglesia del Kaiser Guillermo

Se construyó en 1891, durante el Segundo Reich, por orden de Guillermo II, el último kaiser de Prusia, para honrar a su abuelo Guillermo I, rey de Prusia y emperador de Alemania. Quedó parcialmente destruida durante la Batalla de Berlín y no se reconstruyó para mantenerla como un memorial; actualmente es un monumento protegido.

Catedral

Se empezó a construir en 1895, durante el Segundo Reich, sobre una antigua catedral barroca, en estilo neobarroco. Tras la Segunda Guerra Mundial quedó prácticamente destrozada, por lo que lo que vemos ahora es la reconstrucción que se hizo tras la reunificación alemana en 1990, aunque la altura es menor que la original.

Berliner Dom, la Catedral de Berlín

Puente de Oberbaum

El Oberbaumbrücke se construyó en 1896 sobre un antiguo puente de madera que unía los distritos de Friedrichshain y Kreuzberg. Tras la construcción del Muro de Berlín, el puente se convirtió en la frontera entre Berlín Este y Berlín Oeste, se interrumpió el servicio de metro entre ambos lados del río y se instaló aquí un paso fronterizo. En la actualidad, está al inicio de la East Side Gallery.

Berliner Unterwelten

Bajo el suelo de Berlín se encuentran numerosos bunkers construidos durante el nazismo y la Guerra Fría para proteger la ciudad de posibles ataques, aunque la mayoría de ellos no se llegaron a utilizar. En la actualidad están reconstruidos y algunos de ellos se pueden visitar en visitas guiadas; además, otros se utilizan en la actualidad como salas de exposiciones e incluso como discotecas.

Campo de concentración de Sachsenhausen

Fue construido por el Partido Nazi en 1936 en Oranienburg, a unos 30 kilómetros al norte de Berlín. En su origen fue un campo de concentración, pero más adelante se utilizó también como campo de exterminio. Aunque no hay cifras claras, se estima que entre 30.000 y 60.000 murieron en este campo. En la actualidad se conservan pocos edificios originales, pero se pueden encontrar reconstrucciones y algunos objetos originales, como ropa, carretas, etc, y se puede visitar tanto por libre como en una visita guiada.

Entrada al Campo de Concentración de Sachsenhausen, con la famosa frase “Arbeit macht frei” (El trabajo os hará libres)

Checkpoint Charlie

Se empezó a utilizar en 1945 (tras la división de la ciudad en 4 zonas durante la Guerra Fría) y separaba la zona estadounidense de la soviética. Era uno de los tres pasos principales de la ciudad y en la actualidad hay una réplica en el lugar exacto donde se encontraba, pero ni la caseta ni los carteles son los originales.

East Side Gallery y otros restos del muro

Su construcción es de 1961, cuando se levantó el Muro de Berlín, y está considerada como la galería al aire libre más grande del mundo, con más de 1.300 metros y 103 murales pintados en la cara este del muro, tras su apertura en 1990 (aunque algunos de ellos se han repintado en los últimos años debido a su deterioro). Además, en la ciudad hay varios restos originales del muro, como los que se pueden encontrar junto a la Topografía del Terror o en Potsdamer Platz.

Tränenpalast

Construido en 1962, era el vestíbulo de control de facturación de la estación Friedrichstraße, en la que los trenes cruzaban de Berlín Oriental a Berlín Occidental. Aquí, los ciudadanos tenían que pasar un control y registro de pasaportes, visados, equipajes y despedirse de sus familiares entre lágrimas; de ahí el nombre, Palacio de las Lágrimas. En la actualidad, acoge un museo sobre este paso fronterizo, en el edificio original de 1962.

Tränenpalast, el vestíbulo de la estación de trenes Friedrichstraße, que separaba el Berlín Occidental del Oriental

Torre de la televisión

Se construyó en 1969 junto a Alexanderplatz por parte de la RDA como un símbolo del Berlín Oriental. Fue concebida como una torre de radiodifusión y en la actualidad es uno de los puntos más visitados de la ciudad, ya que desde su mirador se disfrutan de vistas 360 de prácticamente todo Berlín.

A TENER EN CUENTA

Si has leído con detenimiento, te habrás fijado en una cosa curiosa: el 9 de noviembre es una fecha recurrente en la historia de Alemania.

El 9 de noviembre de 1918 terminó la monarquía en Alemania con la caída de la dinastía Dinastía Hohenzollern y se instauró la república. El 9 de noviembre de 1938 tuvo lugar “La Noche de los Cristales Rotos”, en la que los judíos alemanes empezaron a ser deportados a campos de concentración. Y por último, el 9 de noviembre de 1989 caía el Muro de Berlín, tras 28 años dividiendo a la ciudad.

Por si fuera poco, el 9 de noviembre de 1923, Adolf Hitler intentó dar un golpe de estado en Munich, aunque fracasó y fue encarcelado.

Monumento a los judíos de Europa asesinados, que conmemora el genocidio de más de 6 millones de judíos durante la Segunda Guerra Mundial

A pesar de lo duro de su historia, los berlineses han sabido recomponerse y en la actualidad los jóvenes alemanes estudian estos periodos históricos y visitan campos de concentración para poder conocer a fondo su historia y no repetirla. Aprenden a respetar la historia y los monumentos de la manera que se merecen, lo que significa que ellos no se hacen selfies en campos de concentración, ni corren sobre los bloques del monumento al Holocausto, ni se cuelgan de ellos para hacerse fotos.

Así que nosotros tampoco deberíamos hacerlo. Lugares donde han muerto asesinadas más de 30.000 personas o que conmemoran el genocidio de más de 6 millones de judíos no deberían ser lugares de júbilo ni fondos para hacernos fotos. Seamos turistas responsables y respetemos el significado de dichos monumentos. Es más, seamos personas responsables y tengamos un poco de humanidad ante estos hechos históricos y los monumentos que los recuerdan.


¿Te animas a conocer más sobre Berlín? Poco a poco iré subiendo más posts con toda la información que necesitas para conocer una de las ciudades más interesantes de Europa.

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