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El Ghetto de Varsovia

El Ghetto de Varsovia

El ghetto de Varsovia tiene el dudoso honor de ser el ghetto judío más grande de los más de 400 que levantaron los nazis en Europa.

Desde el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, los judíos europeos fueron obligados a identificarse con una Estrella de David de color amarillo cosida en la ropa o un brazalete.

Poco después, en octubre de 1940, los judíos de Varsovia fueron recluidos en un ghetto, con la excusa de prevenir y controlar epidemias. En apenas un mes el ghetto quedó totalmente cerrado, con muros de 3 metros de altura, que los propios judíos se vieron obligados a construir. 

Plano del ghetto de Varsovia con la ubicación de los sitios que aparecen en el post

LA VIDA EN EL GHETTO DE VARSOVIA

La superficie del ghetto era demasiado pequeña para albergar a la creciente población judía, que iba llegando de otros lugares de Polonia. En total, el ghetto de Varsovia llegó a alojar a 445.000 personas.

Las condiciones de vida del ghetto eran inhumanas, debido principalmente a la sobrepoblación. Los habitantes del ghetto se enfrentaron a la escasez de alimentos, la falta de servicios médicos y las epidemias, que se propagaban rápidamente, provocando muertes por hambre, enfermedades o frío.

En el ghetto existió una prensa clandestina, cantinas en las que se repartía sopa, para que los habitantes pudieran comer pese a la falta de alimentos, ya que los nazis habían limitado la ingesta calórica de los judíos a 180 calorías diarias.

También se abrieron hospitales, escuelas y templos para celebraciones judías dentro del ghetto. Inicialmente pensaban que iban a estar recluidos una temporada, pero que pronto les permitirían volver a salir…

Niños pasando hambre en las calles del ghetto (foto de Holocaust Research Project)

El Judenrat

Dentro del ghetto existían diversas asociaciones que permitieron mantener el orden y el funcionamiento del mismo. Una de las más importantes fue el Judenrat (que significa Asamblea Judía o Consejo Judío).

El Judenrat existió en varios guetos durante la guerra y estaba promovido por los propios nazis, que buscaban a judíos prominentes y respetados, a quienes les encargaban formar la asamblea.

Entre sus funciones estaba la de mantener el orden y hacer cumplir las directrices alemanas, algo que hacían mediante la Policía Judía. Los miembros del Judenrat censaban a la población del ghetto, hacían inventario de bienes y se aseguraban de que los judíos que iban a ser llevados a campos de exterminio no se escaparan.

En algunos guetos los presidentes del Judenrat llegaron a ser más crueles con su pueblo que los propios nazis. 

Por el contrario, en el ghetto de Varsovia, Adam Czerniaków fue el primer presidente del Judenrat y, ante la imposibilidad de salvar a los judíos del ghetto frente a las deportaciones masivas, se suicidó en julio de 1942.

Familias judías siendo deportadas por los nazis a campos de exterminio (foto de National Geographic)

Del ghetto a los campos de exterminio

En enero de 1942, los líderes nazis decidieron exterminar a la población judía, comenzando con los judíos de Polonia. Comenzaron entonces las deportaciones a campos de exterminio, como parte de la Operación Reinhard, que constituía el inicio de la Solución Final.

Poco después, en julio del mismo año, comenzaron las deportaciones masivas a campos de exterminio. 

Los judíos de Varsovia fueron llevados principalmente a Treblinka, a unos 80 kilómetros de Varsovia, y a Majdanek, el único campo de exterminio, junto con Auschwitz-Birkenau, que utilizó el gas Zyklon B para asesinar a los prisioneros.

EL LEVANTAMIENTO DEL GHETTO DE VARSOVIA

A Jewish boy surrenders in Warsaw (Niño judío se rinde en Varsovia), foto del Informe Stroop

Aunque ya había habido muestras de descontento en el ghetto, no fue hasta enero de 1943 cuando se produjo el primer enfrentamiento contra las tropas alemanas. Este pequeño alzamiento fue reprimido por los nazis.

Existían ya varios grupos de defensa contra los alemanes, como el ZOB (Organización Judía de Combate) y el ZZW (Unión Militar Judía), que se unieron para defender el ghetto, consiguiendo armas y explosivos de manera clandestina. Además, comenzaron a construir bunkers y sistemas de comunicación en el alcantarillado de cara al levantamiento.

Los judíos del ghetto se rebelaron contra la opresión nazi el 19 de abril de 1943, liderados por Mordechai Anielewicz y Pawel Frenkel.

Con escasas armas (de fabricación casera) y cócteles molotov, los habitantes del ghetto aguantaron los ataques de las tropas alemanas durante casi un mes.

El general de las SS Jürgen Stroop fue el responsable de reprimir el levantamiento. Durante semanas hizo muchas fotografías que a día de hoy sirven para ilustrar cómo se desarrollaron los acontecimientos. Con ellas elaboró el Informe Stroop, destinado al jefe de las SS Heinrich Himmler.

El 16 de mayo los nazis dieron por finalizado el levantamiento, destruyeron la Gran Sinagoga y quemaron el ghetto. Tras ello, Stroop exclamó “¡El gueto de Varsovia ya no existe!”

El Levantamiento se saldó con 13.000 muertos y más de 37.000 judíos deportados a Treblinka. 

En total, durante los 3 años del ghetto, más de 400.000 judíos fueron asesinados por las tropas nazis, y apenas unos 15.000 lograron sobrevivir.

Soldados alemanes tras la quema del ghetto
Stroop Report 2/4
Record Group 038
United States Counsel for the Prosecution of Axis Criminality; United States Exhibits, 1933-46
HMS Asset Id: HF1-88454435
ReDiscovery Number: 06315

QUÉ VER EN EL GHETTO DE VARSOVIA

Pese a lo poco que queda en pie del antiguo ghetto, merece la pena que le dediques unas horas durante tu viaje a Varsovia. Es importante conocer de primera mano la historia de los lugares y visitarlos para comprobar cómo era la dura vida de los habitantes del ghetto.

Calle Próżna

Edificio de la Calle Próżna 14. En la actualidad se encuentra cubierto, ya que está siendo restaurado. Foto con licencia Creative Commons CC BY-SA 3.0 PL

Tras la destrucción del ghetto quedaron pocos edificios en pie y 4 de ellos se conservan en esta calle (en los números 7, 9, 12 y 14), aunque rodeados de edificios más modernos. 

En 2011 se empezaron a restaurar estos edificios, algunos de los cuales conservan sus entradas originales, en las que se pueden ver los destrozos de la guerra.

El Foro Cultural Austriaco se encuentra en el nº 7 de esta calle y además aquí se celebra desde 2004 el Festival de la Cultura Judía de Varsovia, con espectáculos, conciertos y talleres para mostrar la cultura judía de Varsovia antes de la guerra.

Muy cerca de esta calle se ubica la Torre PAST (Polska Akcyjna Spółka Telefoniczna: Sociedad Anónima Telefónica Polaca), un símbolo de la resistencia varsoviana contra los nazis, especialmente durante el Alzamiento de Varsovia.

Sinagoga Nozyk

Fachada de la Sinagoga Nozyk

Esta sinagoga, construida a finales del siglo XIX, era una de las varias sinagogas que existían en Varsovia para el rezo de la población judía. Está algo apartada del centro histórico, pero no está lejos del Palacio de la Ciencia y la Cultura.

Se encontraba dentro de los límites del ghetto y fue la única sinagoga que quedó en pie tras la destrucción de Varsovia, ya que fue utilizada por los nazis como almacén y establo. Por el contrario, la Gran Sinagoga de Varsovia, quedó totalmente destruida.

En la actualidad, se sigue utilizando por parte de la comunidad judía de Varsovia y puede albergar en su interior hasta 600 fieles.

Como todas las sinagogas, los sábados está cerrada al público, sólo está abierta para el culto. Si quieres visitarla podrás hacerlo de lunes a viernes de 9.00 a 17.00 y domingos de 11.00 a 17.00. La entrada tiene un precio de 10 zł (unos 2€).

Muros del ghetto

Uno de los pocos edificios que se conservan del ghetto (C/ Waliców 11/9)

Apenas se conservan unos pocos restos de los muros del antiguo ghetto, ya que fueron derribados. Aún así, podrás encontrarlos en algunas calles de Varsovia:

  • Sienna 55
  • Złota 62
  • Świętokrzyska 30
  • Waliców 11/9
  • Grzybowska 50
Restos del muro en la C/ Waliców

Lo cierto es que no se le da mucha visibilidad a los restos del muro. La mayoría de ellos están escondidos en patios o zonas verdes, pero puedes buscar los carteles que indican que son los auténticos restos del muro.

En varios lugares de la ciudad, verás que el lugar por el que discurrían los muros del ghetto, hay una especie de cenefa en el suelo, que marca el recorrido y las fechas en las que estuvo en funcionamiento el mayor ghetto judío del mundo.

Además, en algunos puntos de la ciudad, encontrarás carteles que cuentan la historia del ghetto, que encerró a más de 400.000 judíos entre 1940 y 1943.

Pasarela de la calle Chłodna

Footbridge of Memory, en la calle Chłodna

Esta calle formaba parte de la zona aria de la ciudad y separaba los dos ghettos, el grande y el pequeño. Para evitar que los judíos salieran del ghetto para pasar de uno a otro, se levantó una pasarela de madera.

Estaba en la esquina de la calle Chłodna con la calle Żelazna, pero en la actualidad no se conserva esta pasarela, si no un monumento llamado Footbridge of Memory. Consta de unos pilares metálicos a ambos lados de la calle, unidos por varias cuerdas, que indican el lugar por el que cruzaba la pasarela.

Si te acercas a los postes podrás ver una especie de mirillas, en las que podrás ir pasando imágenes que muestran cómo era la vida en el ghetto y en Varsovia durante la guerra.

Umschlagplatz

Umschlagplatz (foto de Wikipedia)

Es el lugar desde el que más de 300.000 judíos fueron deportados a los campos de exterminio desde 1942. Los trenes partían de este punto 2 veces al día, llegando a transportar hasta 10.000 personas en un solo día.

En la actualidad existe un monumento, inaugurado en 1988, que representa un vagón de ganado formado por tres muros. En el interior de estos muros se grabaron los nombres de más de 400 víctimas del ghetto.

Bunker Anielewicz

Era el búnker más grande de los que se construyeron en el ghetto y en él fallecieron más de 120 insurgentes cuando las tropas alemanas destruyeron el ghetto. Entre los fallecidos se encontraba Mordechai Anielewicz.

El búnker se convirtió además en una tumba colectiva, ya que la mayoría de los cuerpos nunca fueron exhumados. En 1946 se levantó un montículo sobre el búnker (llamado Montículo Anielewicz), para honrar a los fallecidos.

En su parte alta hay una piedra conmemorativa con una inscripción en polaco, hebreo y yiddish: “En este lugar, el 8 de mayo de 1943, el comandante del Levantamiento del gueto de Varsovia, Mordechai Anielewicz, junto con su tropa ŻOB y varias docenas de combatientes de la resistencia judía, murieron como soldados en la lucha contra los ocupantes alemanes”.

Monumento a los Héroes del Ghetto

Vista general del Monumento a los Héroes del Ghetto

Se encuentra frente al Museo POLIN y es un monumento construido en 1948 para honrar a los héroes del ghetto de Varsovia.

En él aparece representado Mordechai Anielewicz junto con otros personajes (jóvenes y adultos) armados luchando en el levantamiento del ghetto. El conjunto tiene un letrero en 3 idiomas: “La nación judía judía a sus combatientes y mártires”

Fue diseñado por Nathan Rapoport, escultor y pintor judío nacido en Varsovia, y se construyó en el lugar donde se inició el levantamiento, dentro de los muros del ghetto.

Los materiales utilizados, piedra y bronce, provenían de Alemania, y habían llegado a Polonia para construir monumentos nazis.

Cementerio judío

Cementerio judío de la C/ Okopowa (foto de Wikipedia)

El cementerio judío de la calle Okopowa (Cmentarz Żydowski) fue creado en 1806 y, durante la Segunda Guerra Mundial, quedó dentro de los límites del ghetto. Alberga más de 200.000 tumbas identificadas, además de las fosas comunes de los fallecidos en el ghetto.

Se encuentra a poco más de 1 kilómetro del Museo POLIN y está poco señalizado, pero podrás acceder a través de una puerta negra en unos muros de ladrillo.

Si no eres judío tendrás que pagar un precio simbólico para entrar y contribuir a mantener y restaurar el cementerio.

Como en muchos cementerios judíos, las lápidas están muy juntas y amontonadas, ya que el espacio es limitado. La religión judía prohíbe la cremación, por lo que todos los judíos fallecidos deben ser enterrados o trasladados a Tierra Santa.

Durante la guerra, muchas de las tumbas quedaron cubiertas por la vegetación o fueron destruidas por los bombardeos. A día de hoy, es un lugar muy importante para la comunidad judía de Varsovia.

Museo POLIN de Historia de los Judíos Polacos

Entrada al Museo POLIN

Se inauguró en abril 2013, coincidiendo con el 70º Aniversario del Levantamiento del Ghetto, frente al monumento conmemorativo.

El Museo POLIN hace un recorrido a través de 1.000 años de historia del judaísmo en Polonia, desde la libertad de culto de la que disfrutaban en la Edad Media hasta el Holocausto. 

Se divide en 8 secciones que incluyen pinturas, objetos originales, maquetas, reconstrucciones, vídeos, instalaciones interactivas… Entre las recreaciones y réplicas destacan la bóveda de la Sinagoga de Gwoździec, una casa típica judía de la preguerra o las calles del ghetto durante la guerra.

La última sala del museo está dedicada a los judíos que residen en Polonia en la actualidad. Antes de 1939 esa cifra ascendía a 3.400.000 habitantes, mientras que actualmente es de unas 10.000 personas.

La fachada de cristal tiene inscrita la palabra Polin, que significa tanto “Polonia” como “Descansad aquí”. Según entres, te sorprenderán las formas curvas del vestíbulo, una auténtica obra de arte.

Abre lunes, miércoles, jueves, viernes y domingo de 10.00 a 18.00 y sábados 10.00 a 20.00. Los martes está cerrado. La entrada cuesta 30 zl para visitar la exposición permanente y 35 zl incluyendo las exposiciones temporales. Los jueves la entrada al museo es gratuita.

El Museo POLIN se encuentra en la calle Mordechaja Anielewicza 6 e incluye un restaurante kosher y una librería especializada en literatura judía.

Mural Kamien i co

Vista general del mural kamien i co

Este mural fue creado por Wiktor Malinowski en 2009, en la pared de uno de los pocos edificios del ghetto que quedaron en pie, aunque gravemente dañado, ubicado en la calle Waliców 14.

Está en una pared de gran tamaño en la esquina de las calles Waliców y Grzybowska y simplemente muestra un globo rojo y un conjunto de letras: kamien i co. Es un juego de palabras en polaco que se puede traducir como “piedra y qué”, que además da nombre a una asociación vecinal.

A la derecha del mural hay una placa que explica la historia del edificio. Se construyó en el siglo XIX y estuvo habitado por personajes relevantes de la cultura judía.

Marcas en el suelo que indican dónde se encontraban los muros del ghetto

PERSONAJES RELEVANTES DEL GHETTO

A lo largo de los 3 años en los que existió el ghetto, varios miembros de la comunidad dejaron su huella entre la población judía. Gracias a ellos (y a muchos otros), algunos habitantes del ghetto consiguieron vivir en condiciones aceptables, evitar las deportaciones e incluso sobrevivir…

Ya también gracias a ellos conocemos en la actualidad cómo era la vida en el ghetto judío de Varsovia.

Irena Sendlerowa

Uno de los varios murales que hay de Irena Sendler en Varsovia (C/ Nowolipki 15A)

Conocida como “El Ángel del ghetto de Varsovia”, Irena fue una enfermera y trabajadora social polaca que luchó en la resistencia durante la Segunda Guerra Mundial. 

Desde el inicio de la guerra trabajó en comedores sociales de Varsovia, proporcionando comida, ropa, medicinas, etc. a personas desfavorecidas (católicas y judías). Cuando los nazis crearon el ghetto, Irena se unió al Consejo para la Ayuda de Judíos (Zegota), consiguiendo identificaciones para poder entrar y salir libremente sin levantar sospechas.

Pese a ser católica, arriesgó su vida para sacar del ghetto a más de 2.500 niños, a los que consiguió salvar de una muerte segura. Lo hacía de diversas maneras: primero en ataúdes, haciéndoles pasar por víctimas de tifus y más adelante escondidos en sacos, cajas de herramientas, bolsas de comida, cestos…

Tras la destrucción del ghetto, fue capturada por los alemanes y torturada, pero se negó a revelar el nombre de sus colaboradores o de los niños a los que había conseguido salvar. Fue sentenciada a muerte pero, gracias al Consejo para la Ayuda de Judíos (Zegota) consiguió salvarse cuando estaba a punto de ser ejecutada.

Irena mantuvo un archivo con los nombres de los niños rescatados y sus nuevas identidades, para que las familias supervivientes pudieran recuperar a sus hijos. Por desgracia, la mayoría de las familias fallecieron en los campos de concentración…

Dr. Janusz Korczak

Janusz Korczak rodeado de algunos niños del orfanato del ghetto (foto de El Español)

El doctor Janusz Korczak (pseudónimo de Henryk Goldszmit) fue un escritor, pediatra y defensor de los derechos de los niños. Antes de la guerra, ya era conocido por sus escritos y sus programas de radio; en ellos hablaba de la educación y el desarrollo infantil.

Cuando fue obligado a recluirse en el ghetto de Varsovia en 1940, se dedicó a cuidar de los huérfanos que vivían en el ghetto, llegando a haber un total de 200 niños en el orfanato. 

Durante ese tiempo, escribió un diario en el que hablaba de las malas condiciones del ghetto, en el que niños y adultos pasaban hambre, sed y no disponían de tratamientos médicos para las enfermedades.

En agosto de 1942 se produjo la gran deportación de judíos a Treblinka y Korczak decidió no dejar solos a los huérfanos del ghetto. Pese a que su estatus le permitía quedarse en el ghetto, optó por ir con los niños a Treblinka, donde fue asesinado apenas un par de días después de su llegada.

Mordechai Anielewicz

Mural que representa a Mordechai y su novia Mira Fuchrer entre las ruinas del ghetto (foto de Wikipedia)

Con apenas 23 años se convirtió en el comandante de la Organización de Lucha Judía (ZOB), que lideró el levantamiento del ghetto de Varsovia.

Cuando Alemania atacó por primera vez Polonia, Anielwicz intentó ayudar a los judíos europeos a huir de la guerra; al mismo tiempo que alentaba a sus compatriotas huidos a luchar contra la ocupación nazi.

Fue recluido en el ghetto de Varsovia en 1940, donde ayudó a elaborar publicaciones clandestinas y organizó reuniones y grupos de guerrilla para luchar contra los nazis. Pese a la prohibición de abandonar el ghetto, consiguió marcharse al sudeste de Polonia para reclutar a otros judíos.

A su vuelta a Varsovia descubrió que los nazis habían organizado deportaciones masivas de judíos a los campos de extermino y apenas 60.000 habitantes quedaban en el ghetto. Fue entonces cuando se unió a la ZOB y poco después se convirtió en el líder del levantamiento.

Se suicidó en mayo de 1943, junto con otro centenar de insurgentes, al ser rodeado por las tropas alemanas el búnker en el que se refugiaban.

Adam Czerniaków

Adam Czerniaków en las oficinas del Judenrat (foto de Research Gate)

Fue el primer líder del Judenrat del ghetto de Varsovia, nombrado por los propios alemanes. Su función era supervisar a los otros 23 miembros del consejo y llevar a cabo la administración del ghetto. Además, debía cumplir con las exigencias de los nazis.

A mediados de 1942 llegaron al ghetto los rumores de que en otros lugares de Polonia los judíos estaban siendo llevados a campos de exterminio. Poco después, todos los miembros del Judenrat fueron detenidos y se les comunicó de que iban a comenzar las deportaciones masivas de judíos a Treblinka.

La Policía Judía estaba dirigida por el Judenrat; una de sus misiones era buscar a los judíos y llevarlos hasta los lugares donde iban a ser deportados. 

Pese a los intentos por parte de Czerniaków para salvar a los niños del ghetto y a las mujeres, no lo consiguió, y durante semanas los nazis deportaron a una media de 6.000 judíos al día a los campos de concentración.

Tras fracasar en sus intentos, se suicidó el 23 de julio de 1942, el mismo día que comenzó a gestarse el germen de lo que luego sería el Alzamiento de Varsovia. Gracias a los diarios que escribió desde la invasión alemana de Polonia hasta su muerte, se ha podido conocer cómo era la vida de los judíos dentro de los muros del ghetto.

Władysław Szpilman

Foto de Władysław Szpilman en una exposición del Museo del Alzamiento de Varsovia (foto de Wikipedia)

Pianista, compositor y locutor de radio polaco, Szpilman residió en Varsovia desde principios de los años 30. Durante la guerra, fue recluido en el ghetto con su familia, donde trabajó como pianista en varios locales y compuso algunas de sus obras.

Su familia fue deportada a Treblinka, donde fueron asesinados. Él consiguió evitar la deportación, huyó del ghetto y pasó años escondido gracias a varios amigos polacos.

Poco antes de terminar la guerra, fue descubierto por Wilm Hosenfeld, un oficial alemán, que le pidió que tocara alguna pieza de piano. Durante un mes, le ayudó a esconderse de las tropas nazis y le llevó comida, lo que le permitió sobrevivir. Fueron varios los polacos a los que ayudó Hosenfeld, ofreciéndoles ayuda e incluso llegando a esconderlos.

Cuando los alemanes invadieron Varsovia en septiembre de 1939, Szpilman estaba tocando el Nocturno en do sostenido menor de Chopin. Tuvo que dejar la pieza a medias al caer una bomba en el estudio. Al terminar la guerra y volver a su cargo de Director Musical de la Radio Polaca, tocó la misma obra que había dejado interrumpida.

En 1945 Szpilman escribió sus memorias bajo el título Śmierć Miasta (Muerte de una ciudad), que fue censurado por el Gobierno Comunista, ya que presentaba a un soldado alemán como una persona heroica y bondadosa. 

Se volvieron a imprimir en 1998, traducidas a varios idiomas, entre ellos el español, con el título El pianista del ghetto de Varsovia. En 2002 fueron adaptadas al cine por Roman Polanski en El pianista.

Emanuel Ringelblum

Ringelbum, primero por la izquierda, junto con otros miembros de Oneg Shabat (foto de Institute of National Remembrance)

Fue un historiador, político y trabajador social polaco, confinado en el ghetto de Varsovia con su familia. Gracias a él, se conoce cómo era la vida en el ghetto. 

Ringelblum dirigió una organización clandestina llamada Oneg Shabat, formada por escritores, profesores, científicos y activistas sociales judíos. Entre todos, recopilaron diarios, documentos, carteles y todo tipo de información que pudieran servir para conocer la situación del ghetto.

Se han encontrado un total de 25.000 documentos con descripciones sobre la destrucción de otros guetos polacos, las deportaciones a campos de exterminio, informes médicos y científicos, periódicos clandestinos, notas del Judenrat…, además de objetos de uso común en el ghetto.

Estos documentos se encontraron escondidos en cajas metálicas y latas de leche tras el fin de la guerra y se piensa que aún existen otros que no se han llegado a descubrir. En la actualidad se encuentran en el Instituto de Historia Judía de Varsovia.

Poco antes del Levantamiento del Ghetto, Ringelblum y su familia huyeron y se escondieron con una familia polaca. En 1944 fueron descubiertos y ejecutados.


Ojalá nunca olvidemos la historia, para evitar que barbaries como ésta se repitan.

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