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La vida de Paula y Andrea (@viajaryotraspasiones) en Australia

¿Cómo es empezar de cero en otro país?, ¿y si ese país está en la otra punta del mundo respecto a tu país de origen? Paula y Andrea, a quienes podéis seguir en Instagram @viajaryotraspasiones y en su blog, Viajar y otras pasiones, han empezado de cero fuera de su país varias veces, la última de ellas en Australia, a más de 16.000 kilómetros de sus ciudades, Segovia y Viareggio.

Se conocieron en 2012 en Londres y desde entonces no han parado de viajar. 6 años viviendo en la capital británica les permitieron conocer muchos lugares de Europa, pero su pasión por los viajes les llevó también a Marruecos, Indonesia, Perú o Sudáfrica.

En 2018, hicieron la maleta, abandonaron Londres y viajaron durante dos meses y medio sólo con una mochila, por México, Cuba e Irán hasta terminar en Sydney, donde llevan un año viviendo y trabajando.

¿Queréis conocerles un poco más?

Paula y Andrea en Machu Picchu (Perú)

1. Todos nos hemos planteado alguna vez liarnos la manta a la cabeza e irnos a vivir a otro país, pero no es lo mismo irte por ejemplo de Erasmus o con algún otro tipo de beca, que irte de manera indefinida. ¿Cuáles son los primeros pasos que hay que dar cuando llegas a un país nuevo a vivir?

Nos parece importante llevar una idea de antemano sobre ciertas cosas: barrio en el que vivir, tipo de trabajo al que aspirar, mejores banco y compañía de teléfono o webs donde poder buscar casa y trabajo. Esto te va a hacer ahorrar mucho tiempo y, por tanto, dinero.

También está bien haber hablado con personas que vivan o hayan vivido allí, que te den una idea realista sobre el cómo se vive allí, para irse haciendo una idea.

Una vez tenemos todo esto, y llegamos con nuestra mochilita al nuevo país, lo mejor es tener reservado un apartamento o habitación para 2-3 semanas, que te permitirá buscar casa y trabajo sin agobios, e irte acostumbrando y situando poco a poco. No está de más tomarse los primeros 3-4 días con tranquilidad, para ir relajándose y conociendo la ciudad.

Después, toca ponerse “al lío”: Lo primero es conseguir un número de teléfono y una cuenta del banco, porque lo vas a necesitar para todo. Luego, tocan los temidos trámites burocráticos. Una vez tienes todo esto, hay que buscar casa y trabajo. Si no llevas mucho ahorrado, o no quieres perder demasiado, es mejor coger primero “lo que sea”, y ya habrá tiempo de ir cambiando.

2. Os conocisteis en Londres, trabajando fuera de vuestros países, ¿cuál es la diferencia entre empezar de cero en Inglaterra o en Australia?

No hemos notado una diferencia muy grande entre los países en sí, sino en nosotros mismos. Me explico: A nosotros, haber vivido ya en otro país, nos ha hecho llegar aquí con muchas más tablas y lecciones aprendidas.

No sentimos que hayamos empezado de cero como lo hicimos la otra vez porque, aunque es verdad que no conocíamos a nadie ni teníamos casa o trabajo al llegar, ya sabíamos cómo desenvolvernos, qué pasos ir dando, cómo nos íbamos a ir sintiendo al principio…

Además, al ser Inglaterra y Australia países cultural y laboralmente parecidos, vinimos con el idioma ya dominado, una experiencia que aquí es bien valorada y una actitud más segura en todos los aspectos.

Pensamos que haber venido desde Londres nos ha beneficiado mucho, en todos los sentidos, a la hora de adaptarnos a la vida aquí. Hemos conocido a gente que se ha venido a Australia directamente y le ha costado mucho más asentarse, sobre todo por el tema del idioma y la falta de experiencia en un país, digamos, parecido.

También es verdad que en Australia uno tiene menos “margen de error” por así decirlo: si te va mal en Londres, estás a dos horas y 100 euros de casa, y no necesitas tramitar visados ni historias. Si te va mal en Australia, la cosa se pone peor…

Paula y Andrea despidiéndose de Londres después de 6 años

3. Dejasteis Londres en febrero y hasta mayo no llegasteis a Australia. Durante esos meses estuvisteis en Italia y España para despediros de la familia y además viajasteis a México, Cuba e Irán de camino a Australia. ¿Cómo fue vivir durante más de 2 meses con la casa y la mochila a cuestas?

La verdad es que, aunque en Londres estuvimos muchos años en la misma casa, era muy pequeñita, así que nunca llegamos a tener muchas cosas (por ejemplo, acabábamos un libro y lo metíamos en la maleta para dejarlo en Italia o España la próxima vez…). Ahora en Australia directamente compramos poco, porque sabemos que no vamos a quedarnos para siempre… ¡Así que estamos ya acostumbrados a tener “la casa” dividida entre nuestros países!

Esos dos meses y medio fueron un poco estresantes… Ya no sabíamos qué nos llevábamos en la mochila para ir a México, qué habíamos dejado en una caja listo para traernos a Australia o qué estábamos colocando directamente en Italia o en España…

Aun así, ¡recordamos esta etapa con muchísimo cariño! No solo visitamos algunos de los países que más ganas teníamos de conocer, sino que estos meses fueron una época de transición muy bonita entre dos etapas diferentes. Pese a todo, ¡lo volveríamos a hacer igual!

4. Lleváis ya un año viviendo en Australia y habéis viajado a varios sitios como Melbourne, Perth, Canberra o Uluru, habéis hecho la Great Ocean Road, ahora os vais a Queensland… ¿Hay cosas de Australia que no conocíais y que habéis descubierto desde que vivís allí?

Aunque reconocemos que nos preparamos a conciencia, es cierto que algunas cosas nos han sorprendido mucho.

Sabíamos que los animales y la naturaleza eran muy accesibles en Australia, ¡pero es que casi los tienes en la palma de la mano! El año pasado, Andrea vio ballenas desde la terraza de casa, y puedes encontrar canguros prácticamente en cualquier sitio en cuanto sales un poquito de la ciudad…

Eso también tiene su punto “malo”, porque los escarabajos, arañas, murciélagos o serpientes están en cualquier rincón, ¡y tienen unos tamaños considerables! Y animales que en Europa son tranquilos, como las urracas, ¡en Australia atacan a las personas!

Quizá lo que más nos ha sorprendido es lo buena y variada que es la comida. Nos esperábamos algo tipo Inglaterra y, afortunadamente, no tiene nada que ver. Eso sí: es bien caro, y en eso no nos equivocábamos… También la gente nos ha gustado más de lo que pensábamos, son mucho más “laid back” que los british y el modo de vida es casi, casi perfecto.

Por decir algo negativo, no esperábamos que en Sydney, en invierno, hiciera tanto frío. Además, las casas no están construidas ni aisladas como en Europa, así que a veces se está peor dentro que fuera.

Uluru, en Australia

¡Muchas gracias Paula y Andrea por vuestras respuestas! Espero veros pronto en España, Italia, Australia… ¡o donde sea!

Si queréis conocerles un poco más no os perdáis su blog, Viajar y Otras Pasiones, donde dan muchísima información de destinos en los 5 continentes, desde Australia hasta Inglaterra, pasando por Sudáfrica y Perú, y con parada en Bali.

¿Les conocéis ya?

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