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Qué ver y hacer en las Cataratas del Niágara

Las Cataratas del Niágara forman parte de la frontera natural entre Estados Unidos y Canadá. Son uno de los principales reclamos turísticos de ambos países y cada año llegan hasta aquí millones de turistas, desde el estado de Nueva York en Estados Unidos y desde la Provincia de Ontario en Canadá.

Aunque en principio parecen sólo 2, el conjunto está formado por 3 cataratas: Horseshoe Falls (en el lado canadiense) y American Falls y Bridal Veil Falls (en el lado estadounidense). Estas 3 cascadas conectan dos de los Grandes Lagos, el Lago Eire y el Lago Ontario, y son las cataratas más caudalosas de América del Norte. Aunque no son muy altas (apenas 54 metros de altura), impresionan por su amplitud y por el caudal de agua que llevan. Además de las cataratas, el conjunto se completa con Goat Island (en el lado estadounidense), una isla que separa ambos países.

Antes de visitar las Cataratas del Niágara debéis saber que si esperáis un paraje natural os vais a llevar una gran decepción. El pueblo canadiense de Niagara Falls, en la orilla canadiense, es una mezcla entre un parque de atracciones y un Las Vegas versión canadiense: casinos, hoteles, restaurantes y tiendas de souvenirs invaden sus calles. La orilla americana ha preservado mucho mejor el paraje natural, aunque Niagara Falls (si, tienen el mismo nombre) es el típico pueblo americano con moteles de carretera, restaurantes, etc., e incluso un gran casino.

Las dos cataratas vistas desde Canadá

Si buscáis las mejores vistas, éstas se encuentran desde el lado canadiense, ya que son muchísimo mejores que desde el americano. Aún así, mi recomendación es que, independientemente del país desde el que lleguéis, crucéis al otro lado, ya que merece la pena verlas desde ambos países.

La mejor época del año para visitar las cataratas del Niágara es de mayo a octubre, pero también es la época más masificada. Durante el invierno, las posibilidades de que las cataratas se congelen son muy altas y además, se reducen mucho las actividades turísticas en esta zona. Aún así, yo las visité a principios del mes de abril y, aunque la temperatura era aún algo fría, nos hizo mucho sol y, gracias al buen tiempo, abrieron con antelación actividades como los barcos o la tirolina.

Así que mi consejo es que si vais a visitar las cataratas en primavera u otoño no dejéis de ir, ya que, aunque haga frío y no podáis hacer todas las actividades, podréis disfrutar de ellas igualmente.

Qué necesitas saber para visitar las Cataratas del Niágara

Antes de saber todo lo que podéis ver en esta zona de la frontera entre Estados Unidos y Canadá, os aconsejo que os paséis por este post, Guía completa para visitar las Cataratas del Niágara, para que podáis resolver dudas sobre cómo llegar a las cataratas desde Toronto o Nueva York, qué necesitáis para cruzar la frontera entre ambos países o dónde dormir.

American Falls

Qué hacer en las Cataratas del Niágara

Lo principal que hay que hacer aquí admirar la increíble naturaleza de la zona; las cataratas son espectaculares desde cualquiera de las orillas, merece muchísimo la pena pasear durante horas y simplemente observar y escuchar la fuerza con la que cae el agua.

Aún así, hay numerosas actividades que hacer en torno a las Cataratas del Niágara, todas de pago, pero merece la pena al menos hacer una de ellas.

Acercarse a las cataratas en barco

Es una de las principales actividades que hacer en las Cataratas del Niágara, un tour en barco por el río acercándote lo máximo posible a las cascadas. Hay opción de hacerlo desde ambos países:

El viaje dura media hora y en ambos casos, el trayecto es prácticamente el mismo, aunque cada uno sale de una de las orillas, alternándose las salidas aproximadamente cada 15 minutos. El precio es más o menos el mismo en ambas empresa: $19,25 en el Maid of the Mist y 25,95 CAD en el Hornblower (unos 17€, aunque el precio exacto en € depende del cambio del día…).

El Hornblower acercándose al lado estadounidense

El inicio de la temporada depende totalmente del tiempo que haga ese año. Para que os hagáis una idea general, sólo abren en temporada alta, es decir, de mayo a octubre, pero como os comentaba más arriba, nosotros lo visitamos a principios de abril y estaba abierto. Las entradas se pueden comprar tanto allí en las taquillas de venta como por antelación en la página web, donde podéis ir consultando las fechas de apertura.

El chubasquero está incluido en el precio de la entrada, pero aun así, preparos para mojaros muchísimo, porque cae agua desde todas las direcciones posibles. A medida que el barco se acerca a las cataratas, prácticamente no se ve nada con el agua, pero es espectacular estar tan cerca y escuchar el rugido del agua. Para mí, el tour en barco es una de las cosas imprescindibles que hay que hacer cuando visitas las Cataratas del Niágara.

Pasear por detrás de las cataratas

Si visitáis las cataratas en temporada baja y los barcos aún no están operativos, tenéis la opción de acercaros a la base de las cataratas por tierra. Journey behind the falls desde el lado canadiense y Cave of the winds desde el lado estadounidense, se encuentran abiertos todo el año.

Journey behind the falls ofrece la posibilidad de bajar unos 40 metros hasta la base de la catarata canadiense (Horseshoe Falls) y recorrer los túneles que hay detrás de la caída de agua, además de verla de frente desde la parte baja. El precio para adultos es de 14CAD (unos 10€) sólo esta actividad, y 25CAD (unos 16€) si compráis la entrada que combina esta actividad con Niagara’s Fury (una experiencia audiovisual), la visita al conservatorio de mariposas y el invernadero, transporte gratis en los autobuses de WEGO que conectan los principales puntos alrededor de las cataratas, y descuentos en parkings, compras y otras actividades.

Esta actividad se puede hacer durante todo el año y tiene una duración de unos 45 minutos. El acceso es desde el lado canadiense, justo al lado del lateral de la Horseshoe Falls.

Lado estadounidense. Desde aquí se accede a Cave of the Winds

Cave of the winds sólo ofrece la actividad completa entre abril y noviembre (en temporada alta); ésta incluye el descenso a la base de la Catarata Americana, el recorrido por las pasarelas (que se instalan cada año al empezar la temporada), la visita a la Cueva de los Vientos, que se encuentra detrás de la Catarata del velo de novia (Bride Veil Falls), y la visita al World Changed Here Pavilion, donde hay exposiciones y actividades multimedia para conocer a fondo las Cataratas del Niágara.

El precio para adultos es de $19 (unos 17€) para la actividad completa en temporada alta y $7 (unos 6€) en temporada baja. El acceso a esta actividad se hace desde Goat Island, a la que se puede acceder en coche (hay dos parkings de pago, uno de ellos justo al lado de donde empieza esta actividad) o a pie desde el lado estadounidense.

Ver las cataratas desde las alturas

Otra de las actividades que se pueden hacer si visitáis las Cataratas del Niágara en temporada baja o si simplemente no queréis mojaros, es verlas desde lo alto sin necesidad de acercaros hasta la caída de agua.

Si buscáis vistas gratuitas, el parque Queen Victoria Park, en el lado canadiense, ofrece visitas espectaculares de ambas cataratas y, en el lado estadounidense, no dejéis de acercaros a la parte alta de la American Fall (junto al acceso al Maid of the Mist), la podréis ver muy de cerca.

Si quieres disfrutar de una vista desde las alturas, la mejor opción es Skylon Tower. Desde su observatorio, tendréis una panorámica de 360 grados, que permite ver todas las cascadas e incluso, si el día está despejado, las ciudades de Toronto y Buffalo. Tiene además dos restaurantes giratorios y una sala de cine donde los fines de semana proyectan la película Legends of Niagara Falls con efectos especiales en 3D/4D.

El precio para adultos es de $14,50 (unos 13€) sólo para el observatorio, y $20 (unos 17€) incluyendo la película. En invierno abre hasta las 10:00 pm y en temporada alta abre hasta medianoche.

Otra opción es observar las cataratas desde Tower Hotel (o Minolta Tower), que incluye también un observatorio, restaurantes e incluso un hotel.

Queen Victoria Park, un buen sitio para ver las Cataratas del Niagara

Otras actividades

Si con lo anterior no habéis tenido suficiente, hay otras actividades que podéis hacer en las Cataratas del Niágara:

  • Los más atrevidos tenéis la opción de ver las cataratas en tirolina, en un trayecto de apenas medio minuto en el lado canadiense. El precio es de 60CAD (unos 40€) y sólo abre en temporada algo (entre mayo y septiembre dependiendo de las condiciones climáticas). Podéis comprar los tickets desde la página web de MistRider Zipline
  • En el mismo río Niágara tenéis la posibilidad de recorrer en bici el Niagara River Recreational Trail: un camino de 32 kilómetros que transcurren desde el fuerte Erie hasta el fuerte George y que incluye muchos sitios históricos de la zona
  • Al norte de las cataratas está el Spanish Aerocar (o Whirlpool Aero Car), una especie de teleférico diseñador por el ingeniero español Leonardo Torres Quevedo que cruza el río Niágara suspendido por cables de acero. Tiene un precio de 16CAD (unos 10€) y abre sólo en temporada alta
  • Todos los días del año las cataratas se iluminan con luces de colores por la noche (el horario varía dependiendo de la temporada), en un espectáculo que dura varias horas
  • Además, cada noche durante el verano y en días festivos el resto de la temporada alta, las cataratas ofrecen un espectáculo de fuegos artificiales que se pueden ver desde el parque canadiense Queen Victoria Park
  • Si tenéis tiempo, os recomiendo que visitéis el pueblo de Niagara-on-the-Lake, se encuentra apenas media hora en coche de las cataratas y es un pueblo pequeño y precioso en el que disfrutar de su arquitectura, sus viñedos y sus vistas del Lago Ontario
Niagara-on-the-Lake, a media hora de las Cataratas del Niágara

Algunas curiosidades sobre las Cataratas del Niágara

¿Sabíais que desde el siglo XIX 14 personas se han tirado por las cataratas? Algunos lo hicieron con afán aventurero y otros en un intento de suicidio…

El primero de ellos, Sam Patch, saltó sin ningún tipo de protección ¡y sobrevivió!, lo que inauguró una tradición de gente que siguió sus pasos. A principios del siglo XX, Annie Taylor, una mujer de 63 años se tiró por las cataratas dentro de un barril y dijo que “nadie debería hacer eso nunca más”. No le hicieron mucho caso, ya que, después de ella, otras personas han repetido la hazaña, como Matthew Web, el primer hombre que cruzó a nado el Canal de la Mancha, pero que falleció intentando cruzar a nado las cataratas.

En la actualidad es ilegal hacerlo, por lo que todas las personas que han saltado o cruzado las cataratas y han sobrevivido, han sido multadas.

Las Cataratas del Niágara han aparecido en numerosas películas, como Niagara, protagonizada por Marilyn Monroe, Superman II o la serie de televisión Wonderfalls.

Además, durante muchos años han sido uno de los lugares preferidos por estadounidenses y canadienses para celebrar su luna de miel. 


Espero que este post os haya servido para saber todo lo que ver y hacer en las Cataratas del Niágara. Recordad que podéis leer la Guía completa para visitar las Cataratas del Niágara para saber más.

En la página CANADÁ podéis leer todos los posts que he escrito de este país.

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