Historia

Gastronomía del mundo: platos para viajar con el paladar

Probar la gastronomía de otros países es una de las actividades imprescindibles de todo viajero… ¿Quién puede resistirse a un gelato italiano, a un croissant francés o a unas hamburguesas americanas? Seguro que ahora mismo estás pensando en lo bien que comiste en tu último viaje, o tienes a Google echando humo buscando recomendaciones para tu próximo destino…

Si es así, espero que no tengas hambre ahora mismo, porque te voy a llevar en un viaje gastronómico por los 5 continentes gracias a bloggers y viajeros españoles que viven (o han vivido) en el extranjero.

¿Listo? ¡Empezamos!

EUROPA

La gastronomía de muchos países europeos no difiere mucho de lo que comemos a diario en España, pero hay otros países en los que no tiene nada que ver. Seguro que se te hace la boca agua con estos 11 platos de países tan dispares como Italia, Estonia, Francia o Chequia.

ITALIA (Llévame a Italia)

¡Hola! Soy Eli y desde hace algo más de 3 años vivo en Bérgamo, una ciudad medieval preciosa en el norte de Italia. Como imaginarás no vivo sola, pues tras unos años vagando entre Londres y otras ciudades de España, Michi, “el culpable de todo”, me arrastró hasta aquí.

Tengo que confesar que en Bérgamo me siento de maravilla, y como para no, ¡si estoy en el país de la pizza! Pero tranquilos, que hoy no vengo a recomendar el plato más internacional italiano, sino más bien una delicia más desconocida, que por supuesto es típica de la gastronomía de Bérgamo.

Si existe un plato que recomendamos y que tienes que probar sí o sí, ese es la POLENTA CON LARDO. Se trata de una de las mayores exquisiteces que he probado en Italia, que además se puede comer o bien como entrante, o bien como un primer plato. La receta es muy simple, pues solo lleva dos productos principales: polenta y lardo.

Polenta con lardo, un plato típico de la gastronomía bergamasca

La polenta es una especie de puré espeso, de color amarillo y textura rugosa. Se realiza con harina de maíz, agua, sal y revolviendo sin parar durante unos 30-45 minutos. El resultado es realmente sabroso, ¡de hecho no conozco a nadie que no le guste! Además de esto, la polenta es uno de los productos más tradicionales y sentidos por los bergamascos. El lardo es un embutido típico de la zona, que se asemeja a nuestro tocino español, con la diferencia de que no se cocina, puesto que es un embutido.

La mezcla entre la polenta recién hecha y las lonchas de lardo es una explosión de sabor que debes probar. Además como está caliente, el lardo se deshace, por lo que la combinación es perfecta. Creo que después de lo que os he contado, no hace falta explicar por qué nos gusta ¿no?

Aunque vivimos en Italia, uno de los países que pueden presumir de su exquisita cocina, lo cierto es que aún echo de menos varios productos de la gastronomía española. Quizás parezca una tontería, pero uno de los alimentos que más me apetecen y más echo de menos son las pipas. ¡Es realmente difícil encontrar un paquete, y si lo haces son carísimas!

Aunque en realidad tengo una lista inmensa de productos que echo en falta: Cola Cao, encurtidos con diferentes sabores, jamón ibérico, el cocido montañés y el madrileño, los sobaos pasiegos, los Cheetos, los Donetes… creo que es mejor que pare aquí, o no dejaré espacio a los demás…

FRANCIA (Ro en el mundo)

Apasionada de los viajes y de la gastronomía allá donde voy, hace casi 3 años comencé una gran aventura: mudarme a París, donde ahora organizo viajes a medida en La Fábrica París. Soy Rocío y escribo sobre mis viajes, mi vida en Francia y muchas otras cosas en mi blog Ro en el mundo.

Es casi imposible quedarse con una sola receta de una de las mejores gastronomías del mundo, la francesa. Pero como no podía elegirlas todas, me he decidido por uno de mis platos favoritos: GALETTES BRETONAS.

Son unas crepes cuyo origen se encuentra en la Bretaña Francesa. Para su elaboración se cambia la harina de trigo tradicional por harina de trigo sarraceno (lo que le da el color más oscuro y otra textura). Este tipo de trigo crecía muy fácilmente en el noroeste del país, de hecho, se llegó a convertir en el cereal de los pobres y muchas familias se alimentaban únicamente de galettes bretonnes.

Galettes bretonas, originarias de la Bretaña Francesa

Suelen ir rellenas de ingredientes salados y hay infinitas posibilidades. Una vez hecha la crepe, se pone de base en la sartén y se va rellenando de lo que queramos, luego se “envuelve” como un sobre y se sirve acompañada de una deliciosa sidra de la zona.

Uno de mis rellenos favoritos está compuesto por cebolla, créme fraîche (como nata líquida), jamón o beicon, queso y un huevo. ¡Está deliciosa!

Si quieres saber más sobre la gastronomía francesa, puedes consultar este post de mi blog con 11 platos típicos de la gastronomía francesa.  

Eso sí, aunque la gastronomía francesa sea de las mejores del mundo, yo sigo echando de menos cosas de España, por supuesto. Echo en falta sobre todo las tapas y pinchos, porque me encanta el concepto de salir a tomar algo con gente e ir probando riquísimos bocados. Aunque también echo de menos otros platos como las migas aragonesas o la tortilla de patata (y es que, aunque ésta última la hago yo en París, ya se sabe que nunca sabe igual que en casa…).

ESCOCIA (Mad about travel)

Hola, soy Patricia y llevo viviendo en Escocia de forma permanente desde 2013, aunque en 2005 hice mi Erasmus aquí y pasé 9 meses explorando el país… Y luego venía mínimo 1 vez al año. Así que llevo en total más de 3 lustros descubriendo Escocia. Soy periodista y me dedico al marketing de contenidos y posicionamiento web.  

El plato que recomiendo es el HAGGIS. Es el plato más famoso y más típico de Escocia, así que no podía olvidarme de él. La verdad es que es el típico plato tradicional que es mejor no saber lo que lleva antes de comértelo porque, de palabra, no suena apetecible… Aunque en realidad es una delicia.

Haggis casero cocinado por Mad about travel

El Haggis está hecho con las vísceras de la oveja (corazón, hígado y pulmones) picadas y mezcladas con cebolla, avena y especias varias. Si consigues olvidarte de sus ingredientes, el haggis tiene un sabor increíble y se suele comer acompañado de puré de patatas y de nabo, con una salsita de whisky riquísima. Se come todo el año, aunque es el protagonista indiscutible de la Burns Night, la noche del 25 de enero que en Escocia se dedica a celebrar la vida y la obra del bardo nacional: Robert Burns.

Por cierto, los más aprensivos tienen la opción de pedir haggis vegano o vegetariano. Sabe igual que el original, pero no lleva ninguna víscera ni producto de origen animal.  

Lo que yo más echo de menos de la gastronomía española, aunque suene a simple, es lo frescos que son los productos y la cantidad de sabor que tienen. Comerte un tomate y que sepa a tomate del bueno. En el Reino Unido encontrar este tipo de cosas es complicadísimo.  

INGLATERRA (Guiando viajes)

Hola a todos, soy Andrea, una guía turística asturiana afincada en Londres desde hace 5 años. Por supuesto que ni la climatología ni la gastronomía me trajeron hasta este país, aunque he de reconocer que me he aficionado a alguno de sus platos típicos.

Mi favorito sin duda: el SUNDAY ROAST, el famoso asado del domingo inglés, llamado así porque este es el día en que las familias se reúnen alrededor de la mesa para romper el ayuno que se debe de hacer antes de ir a misa.

Es muy parecido al plato típico de la navidad británica y consiste en carne asada (ternera, cordero, cerdo o pollo), acompañada por patatas asadas o puré de patatas, verduras varias (según la temporada), Yorkshire pudding (una especie de panecillos en forma de cuenco de masa horneada) y regado con gravy (una salsa hecha con el jugo que suelta la carne al asarse a la cual se le añade harina de maíz para engordarla). 

Sunday Roast, el típico asado inglés

Como puedes ver es algo super ligero, ejem, ejem, pero te recuerdo que soy asturiana…

El Sunday Roast tiene su origen a mediados del siglo XIX, cuando la recomendación era comer 3 kilos de carne por semana más 2 kilos de pan y una pinta de cerveza al día (todo muy light y sano). Las familias que no podían permitirse dicho gasto limitaban el consumo al domingo y aprovechaban que ese día no se horneaba el pan para dejar su carne asando en la panadería de su barrio y recogerla ya lista tras la misa. 

Hoy en día en cualquier restaurante o pub británico puedes disfrutar de un delicioso Sunday Roast e incluso en algunos podrás encontrar una opción para vegetarianos. 

Aunque he de reconocer que, por muy rico que esté, si puedo elegir me quedo con la gastronomía española, porque comer un asado el domingo está bien, pero meterte entre pecho y espalda un cachopo y de postre arroz con leche… ¡Eso no tiene precio!

IRLANDA (La curiosidad lleva mochila)

Mi nombre es Miriam y en 2018 hice las maletas para iniciar mi aventura en Irlanda. De este país estoy aprendiendo muchas cosas, pero en materia de gastronomía debo la mayoría de mis conocimientos a mi periodo como au pair de una familia irlandesa. De ellos aprendí cosas como que en una despensa irlandesa no pueden faltar tres ingredientes: mantequilla, cheddar y lo más importante, patatas.

Después de que en 1845 una plaga en el cultivo de la patata provocara uno de los periodos más traumáticos de la historia de Irlanda, cualquiera entendería que los irlandeses hubieran desterrado a la patata de su dieta. Sin embargo, a pesar de que la Gran Hambruna diezmara a la población, hoy es uno de los ingredientes estrella de platos típicos como el Bacon and cabbage, el Irish stew y, como no, el SHEPHERD’S PIE.

En realidad, la gastronomía irlandesa comparte muchos de sus platos estrella con la cocina británica, por lo que aunque no hayas visitado la Isla Esmeralda, te sonará el Shepherd’s o Cottage Pie. Puede que escuchéis ambos nombres para referirse al mismo plato, pero la diferencia fundamental es el tipo de carne que se emplea en cada uno de ellos.

Shepherd’s Pie en versión vegetariana

Mientras que el Shepherd’s Pie tradicionalmente lleva cordero, el Cottage Pie se prepara con carne de ternera. Sobre la carne, que suele cocinarse con salsa gravy y cebollas, se coloca una capa de patata machacada y todo se hornea hasta conseguir el Shepherd’s Pie perfecto.

Mi primer contacto con este plato fue 100% vegetariano. Y es que estos platos, que en un restaurante te servirían siguiendo la receta tradicional, en realidad se adaptan al día a día de cada familia. Por ejemplo, en Navidades es típico aprovechar el pavo o el jamón de Nochebuena y preparar una variante de este plato para el día de San Esteban. Y si eres vegetariano se puede cocinar este plato con setas y obtener un resultado de 10.

Puede que la gastronomía irlandesa no sea el motivo por el que visites la Isla Esmeralda, pero eso no significa que tengas que tomarte las pintas a palo seco. Aparte del Shepherd’s Pie, existen muchos platos que puedes probar, pero ten en cuenta que siempre te los servirán con una ración de patatas.  

ALEMANIA (El mundo en fotogramas)

Somos Sara y Silvia, autoras del blog El mundo en fotogramas. Somos hermanas, eternas viajeras y desde hace más de 8 años vivimos en Berlín, aunque también hemos vivido en el sur de Alemania. En Berlín, Sara es profesora de español y Silvia se dedica a la edición de videos.

Para ser sinceras, Alemania no es conocida por su apasionante gastronomía. Por eso, para que pruebes un plato típico y menos conocido, nos gustaría recomendarte el FLAMMKUCHEN, típico del suroeste de Alemania, así como de las regiones del sureste de Francia.

Los Flammkuchen, que quiere decir literalmente “cocinado en las llamas” o “coca a las llamas”, son una especie de pizza cuya base es una masa fina de pan, hecha con harina, agua y aceite, sobre la que se colocan diferentes ingredientes, aunque el original está hecho con cebolla cruda, panceta y nata fresca o queso blanco crudo.

Flammkuchen alemán

Pero también puedes encontrar Flammkuchen con todo tipo de ingredientes, así como vegetarianos, veganos o incluso hay Flammkuchen dulces. Si visitas Berlín, te recomendamos que pruebes los Flammkuchen del Ständige Vertretung, uno de nuestros restaurantes favoritos alemanes de Berlín.

¿Y cómo surgió este plato? Parece que apareció a principios del siglo XX cuando para tantear la temperatura del horno, se metía una capa fina de pan. Estas tortas de prueba no se tiraban y, en algún momento, se empezó a poner los ingredientes que se tenían a mano para aprovecharlas.

Es un plato delicioso y sencillo, que apetece a cualquier hora del día. Además, ahora que viajar es más complicado, os animamos a que probéis esta receta en casa, ya que es muy fácil. Nosotras hemos aprendido a hacer Flammkuchen durante el confinamiento y os aseguramos que es un plato que triunfa.

Eso sí, aunque los Flammkuchen están muy ricos, tras casi una década fuera de casa nos encanta volver a España y disfrutar de la gastronomía española. Echamos de menos la variedad que existe en las cartas de los restaurantes españoles, entrar en un restaurante y no saber qué vas a comer, dejarte sorprender. Eso, y las croquetas.

AUSTRIA (La elegancia de viajar)

¡Hola! Soy Irene, autora del blog La elegancia de viajar y experta en la ciudad de Viena. Estuve viviendo allí durante 7 meses hasta que la pandemia me obligó a volver a España. Sin embargo, durante el tiempo que estuve allí aproveché para conocer a fondo la ciudad y disfrutar de su gastronomía.

Cuando hablamos de comida austriaca seguro que te viene a la cabeza los Frankfurts o el famoso Schnitzel (carne rebozada), pero después de vivir en Viena unos cuantos meses puedo decir que los austriacos no tienen una gastronomía muy variada.

Eso sí, si algo no falta en Austria es la tradición de las cafeterías, donde podrás probar deliciosas tartas y dulces entre las que destaca, sin ninguna duda, la TARTA SACHER o Sachertorte en alemán.

La famosa Tarta Sacher del Hotel Sacher de Viena

Si nunca has oído hablar de ella, te diré que la Tarta Sacher es un pastel hecho a base de bizcocho de chocolate con mermelada de albaricoque y recubierto con una capa de chocolate negro (toda una bomba para los amantes del dulce). Se puede tomar en cualquier época del año, aunque tengo que reconocer que acompañarla de un café (o un chocolate caliente) en invierno es un auténtico placer.

Fue inventada en 1832 por el aprendiz Franz Sacher, por el cual recibe su nombre, cuando el Príncipe Matternich le ordenó hacer un postre para una ocasión especial y resultó ser un gran éxito. El hijo de Franz Sacher, Eduardo, también fue pastelero y trabajó en la pastelería Demel (todavía existente y muy famosa en Viena) antes de abrir el Hotel Sacher en 1876, situado justo al lado de la Ópera.

Debido a estos hechos, la pastelería Demel y el Hotel Sacher estuvieron batallando por la propiedad de la receta en el siglo XX. Finalmente, el Hotel Sacher ganó en los tribunales y es allí donde pueden vender esta tarta como la “original”. En la pastelería Demel la venden como la Tarta Sacher de Eduardo.

Aunque estos dos establecimientos sean los más famosos de Viena, hoy en día puedes encontrar la tarta en casi todas las cafeterías y pastelerías de la ciudad, aunque, en mi opinión, la mejor es sin duda la del Hotel Sacher, pese a su elevado precio. En este artículo en mi blog puedes encontrar toda la información sobre esta tarta y mi ranking de los mejores sitios para probarla en Viena. 

CHEQUIA (Yo voy viajando

¡Hola! Mi nombre es Raquel y soy guía turística en Praga. Nací y me crié en Madrid y mis ganas por conocer diferentes países y culturas me llevaron a estudiar Turismo. Tras vivir un año en Gran Canaria y otro año en París, decidí trasladarme a Praga a principios del 2016, una ciudad que me tiene robado el corazón.

Tengo la suerte de poder gestionar mi propio tiempo, así que la gran mayoría de mi tiempo libre lo dedico a viajar y compartir toda la información de mis viajes y de mi día a día en Praga en mis redes sociales (puedes encontrarme como @yovoyviajando en Instagram y en Tik Tok).

Te voy a hablar de mi plato checo favorito: el SVÍČKOVÁ. Desde que lo probé por primera vez siempre que voy a un restaurante lo pido, así que creo que puedo considerarme adicta a su sabor agridulce…

Svíčková, un plato checo de sabor agridulce

El plato se compone de solomillo de ternera, salsa espesa de verduras y rodajas de “knedlíky” (una masa de pan hervida). Las salsas espesas son muy típicas en la comida checa y en este plato la salsa es la clave. Sus ingredientes principales son apio, zanahoria, cebolla y raíz de perejil. Se suele condimentar con pimienta y en algunas ocasiones se le añade azúcar o caramelo.

El proceso de elaboración es algo lento ya que se tiene que cocinar a fuego lento. La carne por su parte tiene que quedar muy tierna para prácticamente deshacerse en la boca.

A la hora de servirlo, el solomillo queda totalmente bañado por la salsa, se colocan las rodajas de pan hervido en un lateral y se le añade una rodaja de limón con un poco de nata y mermelada de arándanos por encima. Todo ello le otorga un sabor entre agrio y dulce que a mí particularmente me vuelve loca.

El nombre completo de este plato es “Svíčková omáčka na smetaně”, que significa “Salsa de solomillo en nata”. Tienes que probarlo, estoy segura de que te encantará. Si estás interesado en saber más sobre la gastronomía checa, puedes consultar otras comidas típicas de Praga en este enlace.

Aunque disfrute mucho de la comida checa, tengo que reconocer que echo bastante de menos la comida española. Cada vez que vuelvo a España de visita no puede faltar una buena paella, un bocata de calamares y unas patatas bravas. Pero sin duda lo que más echo de menos son las tapas, pasarte una mañana entera tapeando con los amigos de bar en bar, eso para mí es pura felicidad.

ESTONIA (Oh my North)

Me llamo Gadea y llevo una década explorando el norte de Europa. Soy guía turística y desde hace unos años tengo mi base en Tallin, Estonia, desde donde viajo con personas interesadas en conocer los Países Nórdicos y Bálticos.

Me gusta mucho comer, visitar mercados auténticos y cocinar platos de cualquier parte del mundo. Cuando me preguntan por lo que más echo de menos de la comida de España diría que la buena materia prima: esos tomates jugosos, los calabacines sabrosos y cualquier producto fresco de la huerta. Sin embargo, aquí hay cosas riquísimas de las que puedo disfrutar a diario, déjame que te cuente un poco…

¿Qué se come en Estonia?

El pescado ahumado, los frutos del bosque y un delicioso pan de centeno son algunos imprescindibles en la cocina local. Estonia es un país joven y su gastronomía tiene influencia de otras culturas con las que ha estado relacionada a lo largo de la historia: germana, rusa, báltica y escandinava principalmente. De los alemanes les ha quedado el gusto por la cerveza, el chucrut, la patata y la carne de cerdo y de ahí precisamente nace uno de los platos más ricos que se comen aquí en invierno, la morcilla estonia.

Comiendo Verivorst, o morcilla estonia

Su nombre en estonio es VERIVORST y en inglés se traduce como blood sausage (salchicha de sangre), algo parecido a la morcilla de España. Se prepara con sangre y grasa animal (generalmente de cerdo), especias y granos de cebada. Puede acompañarse de patata, repollo fermentado y mermelada de arándanos u otras bayas.

Es una comida calórica perfecta para los meses invernales, puesto que aquí el clima es muy frío y se necesita energía para aguantarlo bien. Fuera de temporada es algo difícil de encontrar, sin embargo, la vemos por todas partes en Navidad e incluso muchas familias la sirven en su cena de Nochebuena.

En los mercadillos navideños, siempre adornados con mucho mimo, los puestos de comida ofrecen salchichas con guarnición y un vino caliente para acompañarla, todo un clásico en esta zona de Europa. En este link puedes ver un vídeo del mercado navideño de Tallín (declarado el más bonito de Europa en 2019), donde te muestro esa morcilla y la salchicha de carne de alce, que también está buenísima.

Espero que pronto puedas venir a Estonia a degustarla en persona. Mientras tanto, puedes saber más sobre Estonia y otros países bálticos en mis perfiles de Youtube e Instagram.

ISLANDIA (Azahara en Islandia)

Mi nombre es Azahara Bejarano y desde hace 5 años vivo en Reykjavík, Islandia. Actualmente, trabajo como directora de ventas y marketing de una agencia de viajes para hispanohablantes, Islandia360.

Desde que me mudé a Islandia lo que más echo de menos, además de mi familia y amigos, es la comida. La dieta mediterránea es muy difícil de superar y no te puedes imaginar lo que daría yo por poder desayunar una tostada con tomate, aceite de oliva bueno y jamón picado (algo muy típico de mi tierra, Córdoba). En Islandia cada vez hay más productos importados de España pero se venden a precio de oro y la calidad no es extremadamente buena. 

Aunque la gastronomía española es muy rica y difícil de superar, los islandeses también tienen algo que hace que su gastronomía sea única: el cordero y el pescado. En la tierra del hielo y el fuego puedes encontrar salmón, bacalao y trucha ártica de gran calidad.

Salmón islandés curado y caramelizado con rollo de pepino, wasabi, apio y manzana con toques cítricos

Te aseguro que el sabor del pescado de aquí nada tiene que ver con el de España. Por otro lado, lo mismo sucede con el cordero. El islandés es mucho más suave que el español y tiene un gusto completamente diferente. Siempre digo que uno no puede irse de Islandia sin haber probado el pescado y el cordero islandés. 

Sin embargo, el plato más famoso de la gastronomía islandesa es el tiburón fermentado (hákarl), no apto para estómagos sensibles. El tiburón crudo, que utilizan para la elaboración de este plato, es tóxico para los humanos. Por ello, los islandeses idearon un proceso de fermentación que eliminase tal toxicidad de su carne. Normalmente lo sirven en tacos pequeños y lo acompañan con un chupito de Brennivín, una especie de aguardiente local elaborado con patata. 

Por último, no puedo dejar de hablar del Skyr islandés, el producto lácteo por excelencia del país. Podríamos decir que es algo entre un yogur y un queso crema. Es muy rico en proteínas y bajo en azúcar y grasas, por lo que resulta un almuerzo o merienda ideal para muchos islandeses.

GEORGIA (Living la vida Georgia)

Me llamo Gracia y puedo decir que mis grandes pasiones son los viajes, la fotografía y contar historias. He vivido en 5 países y visitado más de 65 y al final la vida me ha acabado poniendo en Georgia, en el corazón del Cáucaso.

Soy la autora del Blog Living la vida Georgia un blog un tanto intimista con una cierta mirada literaria donde ofrezco mis guías para visitar el Cáucaso y la Ruta de la Seda, y también donde cuento mi nueva vida en este hermoso y desconocido país, mezcla de oriente y de occidente con tintes soviéticos.

También puedes encontrarme en Instagram y además acabo de publicar con gran éxito mi libro Sola, Anatomía de un viaje en tren a Tbilisi donde cuento un viaje en tren por Europa que se acabó truncando por culpa del coronavirus. 

La sabrosa comida georgiana, muy desconocida en Europa, es muy variada y me ha sorprendido mucho por como es capaz de aunar los sabores frescos de la cocina mediterránea y la sutilidad de las especias de la cocina persa. 

El plato que recomiendo de Georgia es el KHACHAPURI ADJARIAN, un pan plano hecho de masa con levadura, relleno de una yema de huevo, queso suave y salado, y mantequilla.

Khachapuri Adjarian, típico de la región de Adjara en Georgia

Casi todas las regiones georgianas tienen su variante local de khachapuri pero el de la región de Adjara es espectacular: el queso derretido burbujea en un cráter en el centro del pan, en el que, en el último minuto, se deja caer un huevo crudo. Cuando se sirve, se unen todos los ingredientes formando una mezcla muy untuosa y con los trocitos del crujiente pan que lo rodea se va comiendo. Sencillamente una delicia para los sentidos.

Lo que más me falta de la gastronomía española es sin duda el jamón y las sabias manos de mi madre poniéndolo en todos los guisos que cocina a fuego lento: en las lentejas, la fabada, el cocido o salteado con las alcachofas. El jamón es una delicia para los sentidos que me vuelve loca pero, lamentablemente, no tengo muchas ocasiones en Georgia de deleitarme con él…

AMÉRICA

ESTADOS UNIDOS (A Nueva York)

¡Hola! Soy Angie y llevo algo más de 6 años viviendo en Nueva York y enseñando la ciudad en mi web, A Nueva York. Cuando nos mudamos aquí y todo nos parecía carísimo nivel sangre de unicornio, las primeras semanas nuestra salvación fueron las tiendas de ‘slices’, pizza al corte, que hay por toda la ciudad.

La PIZZA AL ESTILO NEOYORQUINO tiene una masa fina y, por encima, lleva salsa de tomate y mozzarella. Hasta aquí, todo normal: lo que la diferencia es que se vende en porciones gigantes (una o dos son suficientes para cenar) y que luego la preparan con todo tipo de toppings.

Algunos son normalitos, como brócoli o pepperoni, y otros harían desmayar a un italiano de pura cepa, como pizza con macarrones con salsa por encima.

Algo curioso de la pizza al estilo neoyorquino es que, como es bastante aceitosa (cero glamour), la gente se la come doblándola por la mitad para no mancharse. Es una buena manera de distinguir a alguien que lleva un tiempo aquí de un recién llegado, ¡pero es de esas habilidades que adquieres enseguida! 

Pizza neoyorquina, por supuesto doblada por la mitad

Las tiendas de ‘slices’ están por todas partes y, hoy en día, muchas ya venden alguna pizza vegana. Hay algunas que venden porciones de $1, pero lo normal es que pagues unos $3 o $4 por ‘slice’.

Es una comida de batalla rica y barata y, además, las tiendas abren hasta tarde, así que son un buen recurso cuando estás agotadísimo pero necesitas llenar el estómago con algo antes de volver a casa o al hotel. ¿Volverás del viaje con 5 kg más? Seguro, pero bueno, ¡eso ya viene en el pack neoyorquino!

Si quieres saber más sobre la gastronomía de Nueva York puedes pasarte por este post, donde te recomiendo restaurantes, cafeterías, mercados, rooftops…

En cuanto a la gastronomía, soy de esas personas raras que no echa de menos demasiadas cosas de la cocina española. Me adapto rápido a las comidas de cualquier parte porque me encanta probar cosas nuevas y porque en casa cocino de todo. Eso sí, cuando voy a Barcelona, aprovecho para atiborrarme de las croquetas de mi madre.

Aunque si pusieran un puesto de churros en mi barrio de Brooklyn, ¡cada fin de semana sería la primera en plantarme allí! Igual tendría que ponerlo yo…

MÉXICO (Modo Traveler)

Soy Ivet de @modotraveler y llevo 3 años en México empapándome de cultura, historia y gastronomía. México es conocido mundialmente por sus playas de infarto, sus ruinas arqueológicas de valor incalculable, su gente de carácter familiar y una amabilidad enternecedora y por su riqueza gastronómica ilimitada.

Muchos reconocen la gastronomía mexicana por sus famosos tacos y su tequila, pero el país de los aztecas y los mayas es mucho más que tacos. Después de tres años en esta tierra mágica, soy una enamorada de tres delicias que representan la costa pacífica, el centro poblano y la península yucateca de raíces mayas.

Los TACOS DE PESCADO EN TEMPURA, nacidos en el puerto de Ensenada en Baja California, son la gloria de la región. Zambullirse en su historia es apasionante, pero nadar en sus sabores es otro cantar. Los hay de camarón, de raya, de angelito o de cazón.

Se trata de un filete de pescado, envuelto en capeado de una mezcla viscosa compuesta de harina de trigo, huevo, levadura, un poco de mostaza y mezclado con agua o leche. Una vez frito se monta el taco con tortilla de maíz y se acompaña con col o lechuga bien picada y salsa bandera. Como todos los tacos en México, los hay de todos tipos, colores y variaciones.  

Tacos de cochinita pibil (foto de Cocina Fácil México)

El MOLE POBLANO es una joya que heredó la cultura mexicana de sus ancestros y mi plato favorito. La receta original contaba con 100 ingredientes y actualmente se necesitan 36 ingredientes sólo para conseguir la salsa: lleva chocolate amargo, chile ancho, chile mulato, chile pasilla, chipotle, jitomates, almendras, plátano, nueces, pasas, ajonjolí, clavo, canela, perejil, pimienta, cebolla, ajo y tortillas entre otros.

Se sirve con pollo hervido y acompañado de arroz. Una auténtica delicia que tiene su origen en la ciudad de Puebla de Zaragoza. Hay más de 50 tipos de mole en la cocina mexicana: mole de olla, mole verde, mole negro, mole blanco…  

El tercero es uno de los más apreciados de la cultura mexicana: la COCHINITA PIBIL, representante de la cocina yucateca. Pibil proviene del maya y significa enterrar. Es por eso que la cochinita como tal es tan especial: porque se sigue cocinando entre brasas en hoyos cavados en el suelo.

Originalmente según cuenta la historia, los mayas lo preparaban con venado o guajolote (un tipo de pavo-gallina). Con la llegada de los españoles, se introdujo el cerdo en el país. Actualmente se prepara con carne de cerdo adobada en achiote, envuelta en hoja de plátano y cocida dentro de un horno de tierra. Se sirve con cebolla morada y naranja agria y con una salsa MUY PICANTE de chile habanero.  

Pero a pesar de que me encanta la comida mexicana, echo de menos una paella con marisco del bueno, una tapa de croquetas, un bocata de calamares en la plaza Mayor de Madrid, una ruta de bravas por Barcelona o la comida de mamá. Bien sabe ella lo que echo de menos sus macarrones… 

BOLIVIA (Aprendizaje viajero)

Cuando Carla me propuso este post gastronómico, se me hizo la boca agua. Pablo y yo estuvimos poco más de un año viviendo en Bolivia y desde entonces, toda mención a este país es un recuerdo de sabores, olores y de mujeres de pollera. 

Cuando supimos que viviríamos en Bolivia, lo primero que hicimos fue buscar un restaurante del país en Madrid. Allí probamos uno de los productos más famosos, las SALTEÑAS. Y salteñas fue lo primero que compramos al ponernos a 3600 m.s.n.m.

Hay muchos supuestos sobre el origen de esta empanada, aunque el más famoso habla de Juana Manuela Gorriti, originaria de Salta (Argentina), que llegó a Bolivia en el siglo XIX y empezó a producir y comercializar las salteñas. 

Salteñas, un plato típico de la gastronomía boliviana

Eso sí, no pienses que son unas empanadas como otras cualquiera, no. Para comer salteñas vas a necesitar un poco más de técnica y es que parte de su relleno es líquido. Además, la masa es más gruesa que la de las empanadas argentinas y su sabor tira más a dulce. 

Lo mejor es que hay una salteña para cada tipo de persona; las más típicas están rellenas de carne o pollo, aunque nuestra favorita era la salteña de hoja. También las hay más sencillas como la de jamón y queso o la rellena de verduras. 

Nosotros las comíamos al menos una vez a la semana, sobre todo cuando teníamos poco tiempo para comer. En Bolivia, hay muchas mujeres que las venden por la calle, aunque nosotros solíamos ir a la Paceña Salteña.

La verdad es que no puedo decir que echase de menos la comida española. Al fin y al cabo uno de mis platos favoritos es la tortilla de patata, y si algo sobra en Bolivia son las papas. De hecho, estaba tan eufórica probándolo todo que engordé 10 kg sin darme cuenta. Así que si nunca habías soñado con la gastronomía boliviana, espero ahora haberte creado una necesidad. 

ASIA

Con sus 49 países y casi un 70% de la población mundial, en Asia hay una enorme variedad gastronómica. Además, algunos de sus países son un auténtico paraíso para vegetarianos y veganos. Seguro que con los platos de estos 7 países no te faltarán opciones…

TURQUÍA (Pequeños pasajeros)

Cuando vivimos en Estambul éramos sólo Nacho y Sara, ahora somos 3 más: Nara, Ezra y África. Llevamos viviendo fuera de España desde el 2013: Angola, Dinamarca, Turquía, Malawi y ahora Panamá. Soy psicóloga de profesión, aunque con todos los cambios de país por el trabajo de Nacho, he hecho de todo y sigo creándome nuevas profesiones y, aunque eso es un reto, también es muy motivador. 

En Turquía vivimos dos años en Estambul y nos enamoramos del país, de su gente, de su historia y de su cultura. Y eso que fue un año convulso de golpes de estado y ataques terroristas, pero ni siquiera eso empaña nuestros recuerdos… 

De todos esos países en los que hemos vivido, la comida más variada y sabrosa la encontramos en Turquía (es donde más nos hemos sumergido en la gastronomía local). Angola también, pero su gastronomía es muy similar a la portuguesa después de 500 años de colonialismo…

Turquía tiene influencias de otras culturas, el imperio Otomano era muy extenso y ganó delicias de muchos rincones: griega, árabe, balcánica… Y los turcos presumen mucho de su gastronomía, unas veces con más razón que otras.

El ISKENDER KEBAB o kebab de Alejandro (se supone que se refiere a Alejandro Magno) es de los más sabrosos, pero no es fácil encontrar uno bueno… Lo probé la primera vez en Estambul y me gustó, pero cuando lo probé en Bursa, a dos horas de la antigua Constantinopla, ya no pude comerlo más que allí, porque eran radicalmente diferentes y no hemos encontrado ningún sitio digno de comerlo en Estambul

Comiendo Iskender Kebab en Bursa, Turquía

Bursa tiene pocas cosas que ver pero nuestro motivo para visitarla era probar el Iskender kebab, pues fue en Bursa donde se originó este plato.

El rollo de carne que solemos ver, con buena carne, se baña a cada poco con mantequilla, y se sirve en finas lascas sobre una base de pan empapado en tomate, pimientos, tomates asados y por último el cremoso yogur. No es un plato ligero, eso es verdad, y no es fácil encontrarlo tan rico como en Bursa. Es tan famoso que hay dos o tres restaurantes tradicionales en los que solo sirven este plato. Si a esto le pones de postre un baklava, yo ya me puedo morir tranquila.

Creo que Turquía nos hizo mucho mal porque a ver dónde vamos a encontrar un lugar donde podamos comer tan bien… Independientemente de si eres vegetariano, vegano o si eres de los que encuentras difícil probar comidas nuevas, seguro que en Turquía hay algo para ti.

TAILANDIA (Andurriante)

Soy Ari, una canaria amante del mar y del buceo, herencia de mi sangre isleña, apasionada de la fotografía y el vídeo. Soy periodista y blogger de viajes en Andurriante. En 2019 inicié un viaje sola por el Sudeste Asiático, sin billete de vuelta, y desde marzo de 2020 vivo en Tailandia.

Para mí hablar de gastronomía tailandesa es hablar si o si del PAD THAI. Aunque hay muchos platos típicos de esta linda tierra que me encantan, y además con muchas opciones para los vegetarianos como yo, sin duda el pad thai de verduras es mi favorito. Bueno, el mío y el de muchos otros viajeros, pues es el plato estrella. Se ha hecho tan popular que se ha exportado ya a muchos otros países.

Además el pad thai es la prueba de que en la cocina muchas veces la sencillez garantiza el éxito. El secreto reside en el aderezo de estos fideos fritos, que mezcla la salsa de soja con la de pescado, y, cómo no, con cacahuetes molidos. Ah, y sin olvidar el azúcar, que es el ingrediente que se puede encontrar en prácticamente todos los platos de la gastronomía tailandesa.

En Tailandia todo se come bien dulce, pues se le echa azúcar a todo, incluso a la tortilla francesa. Y hablando de tortilla, como más me gusta el pad thai es tipo wrap, envuelto en tortilla francesa.

Pad thai vegetariano tipo wrap

El pad thai se puede encontrar en absolutamente todos los restaurantes de Tailandia, en cualquier zona del país, y además a un precio muy económico, que puede variar entre 1 o 3 euros el plato.

El pad thai se ha convertido ya en un habitual en mi mesa. Aunque he de confesar que después de llevar casi un año en Tailandia aún no he aprendido a cocinarlo… Pero como es fácil de elaborar y además tampoco lleva mucho tiempo hacerlo, será mi próximo propósito.

Aunque me encanta la comida asiática, durante este viaje por el Sudeste Asiático he echado de menos muchos platos de la gastronomía española. Pero he de reconocer que desde que me he asentado en Tailandia y he cambiado los hostels por una casa con cocina, me preparo muchos platos españoles en casa. Todas las semanas por ejemplo me hago alguna tortilla. Y también me compro mi aceite de oliva extra virgen para desayunar pan tumaca. ¡Cómo lo extrañaba!

Pero hay algo que sigo echando mucho de menos, las aceitunas. Porque aunque aquí se pueden conseguir en casi cualquier supermercado, son bastante caras. 

JAPÓN (Nipponismo)

Somos Hira, de Tokio, y Laura, de Barcelona.  Actualmente estamos viviendo en la prefectura de Nagano, en el centro de la isla principal de Japón y nos dedicamos a enseñar japonés de manera online en nuestra empresa Japonés Con Nipponismo. También mostramos nuestra vida y aventuras diarias en nuestro Instagram y YouTube

Nos encanta la gastronomía japonesa y española y muchas veces cocinamos en nuestro día a día lo que llamamos entre nosotras “platos fusión”, para que ninguna de las dos pierda su esencia en casa.

Pero si tuviéramos que destacar alguno por encima de otros platos de la gastronomía japonesa, sería el famoso YAKISOBA.  Lo recomendamos porque es un plato fácil de preparar, que admite varios ingredientes al gusto, y que además es muy famoso y apto para todos los públicos en general. 

En realidad me pareció muy interesante descubrir la diferencia de sabor del Yakisoba que comemos en Japón al Yakisoba que había probado cuando vivía en España. Es un plato que se come en todo el país, pero el Yakisoba de la ciudad de Fujinomiya, en Shizuoka, es especialmente famoso. 

Yakisoba casero cocinado por Hira y Laura de Nipponismo

Se trata de fideos en salsa, salteados con verduras y carne o pescado, si se desea, al gusto. En Japón se suele cocinar en un “teppan”, una plancha para cocinar, aunque si no se tiene se puede preparar en una sartén. 

En nuestro YouTube Nipponismo Hira y Laura tenemos la receta de Yakisoba, por si queréis saber cómo se prepara en Japón e intentarlo en casa. ¡Sale riquísimo!

En cuanto a la gastronomía española, echamos de menos los guisos con salsas, pero sobre todo el pan que se puede mojar con las salsas. En Japón escasea el pan crujiente, y es una de las cosas que más echamos de menos. Un buen bocadillo a cualquier hora… ¡Qué genial sería!

Vivir en el extranjero es un paseo por la gastronomía local y es una adaptación progresiva a los sabores y sobre todo olores, pero también es echar de menos las texturas y comidas típicas del propio país. Jamás pensé que echaría tanto de menos un buen pan, con su miga esponjosa, y su corteza crujiente

ARABIA SAUDÍ (How I met travel)

Soy Paula, viajera berciana y he pasado prácticamente todo el año 2020 viviendo en Riyadh (la capital de Arabia Saudita). Siempre he sido muy buena comedora, disfruto mucho comiendo, así que una de las cosas que más me gusta hacer en mis viajes es comer.

La gastronomía me parece una parte muy importante de la cultura, ya que nos habla de forma indirecta de las costumbres, las tradiciones y los estilos de vida de un país.

Podría haber elegido cualquier plato menos conocido de la gastronomía saudí, pero me decanté por el que se considera el plato nacional de Arabia Saudita: KABSA. Fue la primera comida que probé al llegar al país, he tenido algunas de las conversaciones más interesantes sentada en el suelo alrededor de una gran bandeja de Kabsa y ha sido el plato de bienvenida de numerosas familias que me acogieron durante mis viajes por el país.

Comiendo Kabsa y manteniendo conversaciones interesantes en Arabia

Para mí, Kabsa es sinónimo de afecto, sociabilidad, creación de vínculos y transmisión de tradiciones. Se come durante todo el año y suele ser el plato principal de grandes celebraciones como, por ejemplo, bodas.

El Kabsa se coloca sobre una bandeja y está hecho con una base de arroz con especias (pimienta negra, cardamomo, canela, laurel, lima negra y azafrán); la carne, que normalmente suele ser oveja, pollo o camello, se coloca encima del arroz y se sirve con almendras fritas, piñones, pasas, perejil, salsa de yogur o salsa de tomate casera.

Tradicionalmente es un plato único, que se comparte con todos los comensales sentados en el suelo y se come con las manos (¡siempre con la mano derecha!). 

FILIPINAS (Viajar por Filipinas)

¡Mabuhay Filipinas! ¡Bienvenido a Filipinas! Somos Claudia y Jairo, fundadores de Viajar por Filipinas, unos enamorados de este archipiélago asiático. Hemos tenido la gran suerte de vivir allí y recorrer muchas de sus más de 7.000 islas, así que en 2018 nos lanzamos a la aventura de crear la mayor guía de este país en castellano.

Si bien todos los viajeros cuando piensan en Filipinas se imaginan en playas espectaculares, son pocos los que se hacen una idea de su lado gastronómico. Mucho menos exótica que la de vecinos como Tailandia o Indonesia, la gastronomía filipina te recordará mucho a la de casa. ¿La razón? Los casi 4 siglos de colonización española dejaron también su legado en la cocina y te vas a encontrar cozidos, embotidos e, incluso, cerveza.

La mejor manera de descubrirla es una CARINDERIA o EATERY, los restaurantes locales típicos del país. En ellos vas a encontrar un montón de ollas en las que echar un vistazo a los platos del día. Fíjate en cómo lo hacen los locales para no fallar: primero se pide una porción de arroz y después los platillos que te apetezcan. Entre los más comunes:

  • Pancit canton: la versión filipina de los típicos noodles asiáticos.
  • Adobo: guiso normalmente de pollo marinado con salsa de soja, vinagre, pimienta, ajo y hojas de laurel.
  • Kaldereta: guiso que suele ser de cabra con patatas, zanahorias y tomate.
  • Kinilaw: la versión filipina del ceviche.
  • Sinigang: sopa de pescado con un toque ácido.
  • Tortang talong: nuestro favorito, una especie de tortilla de berenjena ideal para un desayuno de campeones. Además, es un salvavidas si eres vegetariano.
Comiendo en Naty & Henry (carinderia filipina en Panglao, Bohol)

Además, por las noches notarás al instante el inconfundible olor de las barbacoas en la calle. Los pinchitos, las carnes y pescados a la parrilla son los reyes. Prepárate tu propia salsa con soja, calamansi (una especie de lima local) y chiles y lo gozarás.

La comida filipina se riega con cerveza San Miguel, la original. Como curiosidad, la marca española actual es resultado de la expansión de la compañía filipina fundada en 1980. El toque dulce lo pone un buen leche flan, la versión más contundente y dulce de nuestro flan de huevo.

¿Te suena bien? ¡Entonces anímate a descubrir Filipinas!

FOTO: Naty & Henry (carinderia en Panglao, Bohol)

NEPAL (Maestra Wanderlust)

Mi nombre es Dzeinija, aunque muchos me conocen como @maestrawanderlust. Hace año y medio que lo dejé todo en España para emprender una especie de vuelta al mundo comenzando por mi querido Nepal, aunque tras unos meses supe que la vida me tenía preparados otros planes y ese viaje se convirtió en la “Vuelta a Mi Mundo”.

En Nepal estuve 8 meses, aunque 3 años atrás había estado otros 3 meses y fue cuando nació mi amor por este maravilloso país. No puede ser más verdadera la frase de: “A Nepal se va por sus montañas, y se vuelve por su gente”. Es un país absolutamente maravilloso y cuando lo conoces desde bien cerquita, desde bien dentro, simplemente te enamoras. Por mucho que quieras, no lo podrías evitar. Su gente enamora. Sus sonrisas enamoran.

En mi estancia ahí estuve de cooperante en diferentes proyectos sociales y educativos. Conocer un país desde otro punto de vista, desde una realidad más real, es un regalo que ofrece la cooperación. Y por mucho que creas que vas a aportar algo, el que recibe eres tú. Siempre. Sin diferencia. Es una experiencia que todos deberíamos hacer en algún momento de nuestras vidas. Sea lejos o a la vuelta de la esquina de nuestra casa.

Mi plato favorito de Nepal es su famoso DAL BHAT. Es el plato nacional del país, el que reina en todas las casas. Es un plato que consiste en arroz blanco, una sopa de lentejas y un guisado de verduras con alguna patata. En Nepal predominan los platos vegetarianos, no todo el mundo come carne. Depende mucho de la “casta social” a la que perteneces.

Dal Bath, el plato más típico de la gastronomía nepalí

Este plato lo comen todos los nepalíes, independientemente del nivel social del que provienen. Normalmente, lo desayunan y lo cenan, puesto que al medio día toman algún tentempié entre horas. Es un plato muy contundente y en el país hay un dicho que dice: “Dal Bhat, power 24 hours”. No podría ser más cierta. Tras zamparse un plato así, lo único que podrías pensar es en…

…una siesta española. A parte de la siesta, lo que más echaba de menos estando allí era la comida típica de España. Una tortilla de patatas, un buen arroz o un pescadito frito viendo el mar. Aunque amo Nepal y su comida, no podemos negar que en España se come como en ningún sitio y la variedad que tenemos aquí se valora mucho estando fuera.

ÁFRICA

Si pensamos en África, lo primero que se nos viene a la cabeza son grandes espacios naturales, animales, cataratas…, pero no creo que pensemos en su gastronomía. Aunque algunos países tienen una gastronomía muy rica y variada… Si quieres saber qué se come en África, no te pierdas estos 3 países, ¡te apasionarán!

MARRUECOS (Nomadeando ando)

Soy Alicia y llegué a Marruecos por primera vez en 2009. Un viaje que cambió el rumbo de mi vida.

Desde 2010 vivo rodeada de dunas, en el desierto de Erg Chebbi. Combinando con estancias en España y viajes por otros rincones del mundo. Después de unos años en Marruecos conocí al que es hoy mi compañero de vida y padre de mis hijos, además de socio de Tour por Marruecos, la empresa que co-dirigimos de viajes por Marruecos.

La gastronomía marroquí es rica y variada, pero cocinada a fuego lento, como se vive la vida por estas latitudes. Por eso, es complicado, en un viaje fugaz, tener acceso a esa multitud de deliciosos platos que requieren dedicación y tiempo.

Si tengo que elegir uno solo, me quedo con el CUSCÚS, por la variedad de formas en las que se puede cocinar, pero también por el significado que el plato en sí tiene. El origen del cuscús es incierto, aunque todo apunta a que fue el pueblo amazigh, originario de todo el norte de África, quien empezó a cocinarlo por primera vez.

Plato de Cuscús marroquí

El cuscús es el plato por excelencia del viernes, que en Marruecos (y en la cultura islámica en general) es el día de rezo y descanso laboral -como el domingo cristiano-. El viernes es tradición reunirse en familia (incluso con amigos o vecinos) en torno a un grande y sabroso plato de cuscús, preparado al vapor durante horas, en una tradicional cuscusera.

La hospitalidad es característica de la cultura marroquí, y está presente en todas sus tradiciones. Por eso los viernes de cuscús también se le suele hacer llegar un tazón con un poco de lo que se ha cocinado, al vecino. Este acto se llama “Sadaka” (una especie de ofrenda religiosa) que pone de manifiesto el profundo sentido del compartir a través de este plato.

En este post puedes leer más información sobre el cuscús del viernes. También puedes pasarte por mi perfil de Instagram.

La gastronomía de Marruecos es muy similar a la de España, debido a que los alimentos de la tierra son prácticamente los mismos, variando la forma de cocinarlos. Por eso, cuando echo de menos algún sabor, no tengo más que cocinar “a la española”.

Sin embargo, en el desierto donde yo vivo, es difícil encontrar queso fresco o curado, y además es un alimento bastante caro. El helado también brilla por su ausencia… En definitiva, ¡nada que no agradezca mi salud!

TANZANIA (Udare)

Soy Aitor, ingeniero agrícola y licenciado en Ciencias Ambientales. Actualmente trabajo en mi propia empresa, Udare, en cuestiones de marketing y comunicación, con agencias de viaje locales ubicadas en Kenia y Tanzania. Nuestra filosofía se basa en un turismo responsable y sostenible, social y medio ambiental. Actualmente hemos diversificado nuestra actividad con una tienda online, Udareshop, con productos que siguen los mismos criterios. También puedes seguirnos en nuestro perfil de Instagram.

Soy un fascinado de África. Desde que viajé allí por primera vez en 2013, me quedé enganchado de aquella tierra. Los astros se alinearon y surgió el proyecto laboral. Sin duda, el contacto con la naturaleza y los animales es uno de los motivos de mi gran enganche con aquella tierra. Además, cuando viajo allí, me encanta el contacto con la vida local, de hecho lo necesito. Disfruto integrándome en su cultura y sus costumbres.

Además soy un gran amante de la gastronomía y suelo aprovechar para disfrutar de platos típicos y la comida local.

Uno de mis platos favoritos es el MATOKE, un plato típico de la gastronomía chaga en Tanzania. La etnia chaga es de las muchas etnias que residen en el país y más concretamente en las faldas del Kilimanjaro, una zona en la que la tierra es fértil y se cultiva mucho mijo, plátanos y café.

Matoke, plato de la etnia chaga en Tanzania

Precisamente son los plátanos los protagonistas de esta receta tradicional chaga.

El matoke es básicamente un guiso a fuego lento, basado en el plátano verde como ingrediente principal y carne, que suele ser muslos de pollo. Por un lado se dora la carne en una sartén con aceite y se separa. Por otra parte se rehoga en aceite, cebolla, ajos y tomates maduros y se condimenta con especias como comino, cúrcuma, canela, cilantro y un poco de crema de coco y sal. A continuación se le añade a la carne los plátanos y el caldo de pollo y se deja cocer a fuego lento, hasta que queden bien cocidos.

Este plato también tiene su versión vegana. En este caso, se sustituyen los muslos de pollo por frijoles rojos y el caldo de pollo por caldo de verduras.

El resultado es un exquisito plato que sin duda, hace el deleite del paladar. Una comida contundente, que recarga de energía para todo el día. Si en algún momento visitas Tanzania, te recomiendo que lo pruebes.

ISLAS COMORAS (Akili Travel)

Soy Cha, nací en las Islas Comoras, un archipiélago del Océano Índico, en el canal de Mozambique. Después de años viajando por el mundo (y viviendo en países como Francia, España, Haití o Zanzíbar), decidí volver en mi tierra natal. Hace ya 1 año que he vuelto, y trabajo en el sector turístico: tras varios años trabajando en hoteles, he fundado mi propia empresa, Akili Travel, una empresa de viajes online especializada en África

Me gustaría presentar mi plato favorito y uno de los platos mas consumidos en la isla y zonas costeras: MBWÉZA, FRUAPA FRIT, MAHELÉ YA NAZI NA MATABA (pulpo en salsa de tomate, panapén frito y arroz al coco con mataba).

Mbwéza, fruapa frit, Mahelé ya nazi na Mataba (plato típico de las Islas Comoras)

El Mbwéza (pulpo) es un molusco muy común en la isla, con un precio muy barato si lo comparamos con España (2€ el kilo). Se cocina de varias maneras, pero la forma más común es cocido en una salsa con tomate y especias (girofle, cardamomo y pimiento picante). El Mbwéza con salsa de tomate va siempre acompañado de panapén (breadfruit) frito, arroz al coco y mataba.

El panapén (breadfruit) es una fruta que proviene de Asia. Se puede consumir frito o cocido al vapor con leche de coco. Es una fruta con muchas vitaminas y carbohidratos, por lo que se consume a menudo durante el desayuno.

El Mahéle ya nazi es arroz al coco, un alimento que es parte fundamental de la gastronomía de Comoras y de otros países africanos. Para el Mahéle ya nazi, se usa el arroz basmati, que se prepara con agua y leche de coco. Se suele encontrar el Mahéle ya nazi en todo tipo de ceremonias y siempre acompañado de su mataba.

El Mataba es un plato muy tipo del este de África y de algunos países del oeste de África, cocinado de diferentes formas y con diferentes nombres. Básicamente el Mataba son hojas de yuca hervidas durante 8-10 horas en leche de coco. Se le puede añadir pescado, carne o solo las hojas, que son muy ricas en hierro. El Mahéle ya nazi na Mataba es un buen plato para vegetarianos o veganos.

A pesar de estos platos deliciosos, se echa de menos una buena tortilla de patata y una empanada de atún, dos platos que me encantaban cuando vivía en España. 

OCEANÍA

Quizá Oceanía sea el continente menos llamativo a la hora de hablar de gastronomía, pero no sólo de fish & chips viven estos países herederos de la cultura británica (aunque obviamente allí se come ese plato, y mucho…). Si quieres saber qué comer en Australia y Nueva Zelanda, sigue leyendo, ¡te sorprenderán algunos de sus platos!

AUSTRALIA (Viajar y otras pasiones)

¡Hola! Somos Paula, española, y Andrea, italiano, Viajar y otras pasiones. Nos conocimos en Londres, donde estuvimos casi seis años, y desde 2018 vivimos en la increíble Sydney, Australia

Cuando llegamos, dábamos por hecho que la gastronomía australiana iba a ser como la británica… ¡pero nos llevamos una buenísima sorpresa! Y es que en las antípodas se come muy bien. No solo porque los ingredientes son ricos y, encima, te sirven cantidades contundentes, sino porque también es una cocina muy variada. Esto es gracias a la misma historia del país, que no dejó de recibir inmigrantes europeos durante buena parte del siglo XX.

Por eso, no podíamos elegir otro plato típico aussie que no fuera el CHICKEN PARMIGIANA (o chicken parmi). Detrás de este nombre tan simpático no hay más que un filete de pollo empanado con salsa de tomate y queso por encima. O lo que es lo mismo: una milanesa o un schnitzel austriaco (que es también súper popular aquí), pero con el toque italiano del queso y del tomate.

Chicken Parmigiana, comida de pub típica de Australia

Vamos, que es uno de esos típicos platos que los inmigrantes crean cuando intentan adaptar su gastronomía al país de destino… ¡y acaba siendo de los más representativos!

Aunque también hay cadenas que lo venden en plan fast food, sobre todo para llevar, el chicken parmi está considerado como una comida típica “de pub”. Allí suele costar unos 20-25 dólares, y se sirve con patatas fritas, lo que le da el toquecito british que nos faltaba. ¿No te parece un buen ejemplo de esa Australia hecha por inmigrantes?

Puede sonar un poco raro, ¡pero te prometemos que está muy rico! Eso sí, no es un plato para comer a diario, pues “ligero” no es precisamente la palabra que usaríamos para describirlo…

Respecto a la gastronomía española, la verdad es que no llegamos a echarla de menos ya que, por suerte, aquí no es complicado encontrar jamón, queso manchego o embutido en algunos supermercados.

También hay un par de restaurantes españoles bastante buenos donde hemos comido patatas bravas, chorizo a la sidra, crema catalana ¡e incluso paella! Por eso, lo que más extrañamos es un buen cocido. Aunque creemos que sí podríamos encontrar los ingredientes (no igual de auténticos, claro), nos sigue faltando la maña para cocinarlo… ¡Habrá que poner remedio!

Si quieres saber algo más sobre la gastronomía aussie, no te pierdas este post con los platos más típicos de Australia.

NUEVA ZELANDA (Mochileando por el mundo)

Somos Rober y Lety de Mochileando por el mundo y en 2015 tuvimos la gran suerte de poder vivir durante un año en Nueva Zelanda.

De un país como ése, donde los paisajes parecen sacados de un libro de aventuras, lo último en lo que se piensa es en su gastronomía. Y estamos de acuerdo en que no es la motivación principal para cruzarse medio mundo, pero eh, tampoco está tan mal.

Vale, históricamente la cocina neozelandesa no tiene tanta tradición como en otros países, y aceptamos que uno de los platos más comunes es el Fish & Chips (de eso no vas a escaparte), pero junto al rey de la fritanga de las antípodas, se encuentran otros platos súper interesantes como el Asado Hogget (cordero hecho al horno, que se sirve con una deliciosa salsa de menta) o el famoso Crayfish de Kaikoura (una pequeña langosta).

Comiendo fish & chips en Nueva Zelanda

Al legado británico presente en (casi) cada mesa, hay que sumar las opciones asiáticas, y es que no faltan restaurantes japoneses, tailandeses, indios, malayos… Vamos, que ¡hay vida más allá del fish & chips! 

Obviamente no podemos olvidarnos de la influencia maorí, de hecho uno de los platos nacionales en Nueva Zelanda es el Hangi Maorí, una especie de asado de carne o pescado con tubérculos locales como el kumara, que tiene la peculiaridad de prepararse dentro de un agujero en el suelo que hace las veces de horno.

Como ves, las opciones no faltan. Aunque tenemos que reconocer que, al menos una vez por semana, nuestra cocina se transformaba en la feria de la tortilla de patata y es que vayamos donde vayamos, ese manjar español no puede faltar.

Si quieres conocer más a fondo la gastronomía neozelandesa, aquí te contamos cuáles son otros platos típicos del país de los Hobbits.


¿Has conseguido terminar de leer el post sin hacer una pausa para picar algo? ¡Estoy segura de que no! ¡Es prácticamente imposible no leer este post y querer probarlo todo! ¿Cuál es el que más te ha llamado la atención?

Muchas gracias a todos por animaros a participar en este post, con el que espero que muchos hayamos podido dar una vuelta al mundo gastronómica mientras estamos en casa… Y por si no lo recuerdas, también dimos una vuelta al mundo en 22 obras de arte.

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