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Pamukkale y Hierápolis, un imprescindible en tu viaje a Turquía

El conjunto formado por las piscinas travertinas de Pamukkale y las ruinas de Hierápolis (en la provincia de Denizli, al suroeste del país) es sin duda una de las joyas de Turquía.

Pamukkale significa castillo de algodón en turco; y es que el principal atractivo de esta zona del país son las famosas piscinas blancas de aguas termales que recuerdan a una montaña de algodón.

Si estás pensando incluirlo en tu viaje por Turquía, sigue leyendo, ya que en este post te voy a contar todo lo que necesitas saber para organizar tu visita. ¡Allá vamos!

Las piscinas naturales de Pamukkale

UN POCO DE HISTORIA

Esta zona de Turquía se caracteriza por su gran actividad sísmica. Los movimientos tectónicos que tenían lugar en esta zona de Turquía son los “culpables” de la aparición de estas piscinas naturales en la ladera de una colina.

Debido al alto contenido de bicarbonatos y calcio en el agua, a lo largo de los siglos se formaron unas capas blancas de piedra caliza y travertino que dieron lugar estas piscinas en forma de cascada.

Las propiedades terapéuticas de estas aguas eran conocidas desde la Antigüedad, y aquí los romanos construyeron la ciudad de Hierápolis en el siglo I a.C.

Ruinas de Hierápolis

Cuando esta zona se popularizó entre los turistas a mediados del siglo XX, se empezaron a construir hoteles, destruyendo parte de las fuentes, de las que cogían agua para llenar las piscinas. Además, los turistas paseaban por esta zona con zapatos, se bañaban en las piscinas con jabón…

Esto provocó que muchas de ellas se empezaran a secar y adquirieron un tono parduzco. Actualmente, algunas de estas piscinas están vacías, ya que se tienen que blanquear y llenar de agua termal de manera natural.

En 1988, Pamukkale fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y desde entonces se está trabajando en su recuperación.

PAMUKKALE

Las piscinas de Pamukkale son, sin duda, lo más conocido de este conjunto.

Piscinas de travertino

Imagen de las piscinas naturales, en las que no se puede entrar

Debido a las tareas de recuperaciones, los visitantes no pueden bañarse en las piscinas naturales. Si visitas Pamukkale, podrás hacerlo en unas piscinas artificiales que se han ido recubriendo poco a poco, y de manera natural, de una capa blanca de roca sedimentaria como las piscinas originales.

Es obligatorio descalzarse y, pese a que parece que te vas a resbalar según pongas el pie en el suelo, la realidad es que no resbala nada. Esto es debido a que el travertino hace una especie de efecto ventosa, y aunque pises sobre mojado, el pie no se escurre en absoluto.

La Piscina de Cleopatra

Cero apetecible para mi gusto… Foto de www.pamukkale.net

Una de las piscinas más famosas de Pamukkale es la llamada Piscina de Cleopatra. Según dicen, la reina egipcia descubrió las propiedades terapéuticas de esta zona y se desplazó desde Egipto en varias ocasiones para disfrutar de ellas.

También se dice que los restos de columnas que hay en el fondo de esta piscina formaban parte del Templo de Apolo de Hierápolis, que quedó destruido tras un terremoto. Sin embargo, yo tengo mis dudas… Si esto fuera cierto, no creo que dejaran a tanta gente bañarse allí sin control alguno…

Y es que la Piscina de Cleopatra es el lugar más concurrido de este complejo, pero entre la gente y los bares que la rodean, te darás cuenta pronto de que lo único que tiene de llamativo es el nombre.

Además, hay que pagar una entrada aparte, ya que no está incluida en la visita al recinto. Si tienes tiempo y te apetece, puedes comprobar por tí mismo si merece la pena, pero yo tenía poco tiempo y no llegué a visitarlo. Además, eché un vistazo al recinto y se me quitaron las pocas ganas que tenía de meterme ahí…

HIERÁPOLIS

Vista de las ruinas de Hierápolis

Junto a Pamukkale, se encuentran las ruinas de Hierápolis, una ciudad de época helenística construida en torno al año 180 a.C. por Eumenes II, rey de Pérgamo, para aprovechar los beneficios de las aguas termales.

En el siglo I fue parcialmente derruida por un terremoto, y durante los siglos II y III la ciudad helenística sufrió varias transformaciones. Se convirtió así en una ciudad puramente romana, que se utilizó como lugar de descanso por los nobles del imperio en los meses de verano.

Tras varios siglos, Hierápolis fue totalmente destruida por un terremoto a mediados del siglo XIV y en la actualidad se pueden visitar parte de las ruinas.

Para mí, Hierápolis es, sin duda, lo mejor que tiene la visita al conjunto de Pamukkale, y además está mucho menos masificado que las piscinas, así que no lo dudes y dedícale tiempo suficiente.

Pese a que no se conservan muchos restos de la ciudad, hay algunas partes que no puedes dejar de visitar.

Teatro

Teatro de Hierápolis, uno de los principales atractivos del conjunto

Es la parte más destacada del conjunto y la que mejor se conserva. Está edificado sobre una pendiente y tenía capacidad para más de 15.000 espectadores. No se puede acceder al escenario, que está muy bien conservado, pero sí a la parte alta de la cávea.

Templo de Apolo

Se construyó en época helenística, con grandes bloques de piedra sin argamasa, pero quedó destruido tras el terremoto. En la actualidad apenas se conserva parte de los cimientos, una escalera y algunas columnas.

Plutonium

Estaba junto al Templo de Apolo y era una gruta de la que se filtraban gases tóxicos, lo que provocó la muerte de animales y personas. Los habitantes de la ciudad pensaban que era Plutón, dios de los infiernos, quien provocaba la salida de ese gas y le ofrecían animales como sacrificio.

Nympheum

Era una fuente monumental en forma de media luna de la que se conservan algunos restos.

Ruinas de Hierápolis

Baños romanos

En las ciudades de la Antigua Roma nunca faltaban los baños. Los de Hierápolis se construyeron en el siglo II y tenían 3 salas: frigidarium, caldarium y tepidarium. En la actualidad, se puede visitar un museo en los restos que quedan de los baños.

Letrinas

Se conservan algunas de las columnas que formaban las letrinas en época romana, además de los sistemas de canalización del agua.

Tumba de San Felipe

Hierápolis está muy ligada a San Felipe, uno de los 12 apóstoles, ya que aquí se conserva su tumba, además de un monumento que conmemoraba su martirio, que tuvo lugar cerca de la ciudad.

Necrópolis

Existían 3 necrópolis en Hierápolis, que se conservan parcialmente. Se encuentran rodeadas por la misma cal que forma las piscinas, dándoles un aspecto muy peculiar.

Puertas de la ciudad

Puerta de Domiciano

Se conservan 3 de las puertas de acceso a la ciudad, de las cuales la más famosa es la Puerta de Domiciano, construida en el siglo I durante el reinado del emperador Domiciano.

PRECIOS Y HORARIOS

El conjunto de Pamukkale y Hierápolis abre todos los días del año.

  • Desde el 1 de Abril hasta el 30 de Septiembre abre de 6.30 a 23.00
  • Desde el 1 de Octubre hasta el 31 de Marzo abre de 8.00 a 19.00

Ten en cuenta que ahora, debido a la pandemia de coronavirus, estos horarios pueden variar, así que lo mejor es que consultes su página web

La entrada tiene un precio de 110 TRY (unos 10-11€ al cambio en mayo 2021) para adultos. Esta entrada incluye la visita al recinto, a las piscinas termales y a las ruinas de Hierápolis.

Si quieres visitar la Piscina de Cleopatra o el Museo Arqueológico tendrás que comprar una entrada aparte.

Ten en cuenta que la entrada no se puede comprar online, sino que tendrás que ir a las taquillas del recinto para adquirirlas.

Escenario del Teatro de Hierápolis

CÓMO LLEGAR A PAMUKKALE Y HIERÁPOLIS

Pamukkale se encuentra en la provincia de Denizli, y el principal aeropuerto de esta región está en la ciudad del mismo nombre, a unos 70 kilómetros del castillo de algodón. A Denizli llegan vuelos directos desde Estambul, por lo que si vas desde Capadocia, tendrás que hacer escala en Estambul.

Desde el aeropuerto, puedes alquilar un coche para llegar hasta allí, se tarda algo menos de 1 hora. Otra opción es coger un taxi en el propio aeropuerto.

Una vez allí, tienes 3 opciones de parking para acceder al recinto:

  • Entrada desde la ciudad de Pamukkale: el parking es gratuito y tendrás que descalzarte para ir caminando por las terrazas durante unos 20-30 minutos
  • Entrada norte: esta entrada es la que tendrás que utilizar si decides ir en autobús, desde las ciudades de Denizli o Pamukkale. Si entras por aquí, pasarás primero por Hierápolis y luego por Pamukkale. Hay un servicio de minivan desde el parking hasta el recinto, pero también se puede ir andando (unos 20-30 minutos)
  • Entrada sur: es un gran parking ubicado al sur del recinto y desde el que se tardan unos 15-20 minutos caminando hasta las piscinas

Si prefieres la opción de viaje organizado, Civitatis te ofrece la excursión de 1 día en avión desde Estambul o en autobús desde Esmirna, aunque lo cierto es que sale bastante más caro que si lo haces por tu cuenta…

CONSEJOS PARA TU VISITA

Si quieres que tu visita a Pamukkale y Hierápolis sea perfecta, toma nota de estos consejos:

Protégete bien del sol, en Pamukkale hace mucho calor
  • Lleva gorra o sombrero y mucha crema solar. En Turquía hace mucho calor y por desgracia en lugares como este no hay apenas sombra. Protégete con crema solar y cúbrete la cabeza, especialmente si vas a visitarlo en las horas centrales del día
  • Utiliza calzado cómodo y fácil de poner y quitar, ya que para la zona de las piscinas te tendrás que descalzar. Lo ideal es que lleves sandalias deportivas de las que se cierran con tiras
  • Hay baños para cambiarse dentro del recinto. Por un lado están los de la Piscina de Cleopatra y por otro, hay baños normales en otras zonas (más pequeños e incómodos, pero hacen el apaño)
  • Intenta visitar Pamukkale y Hierápolis a primera o a última hora del día. Es uno de los lugares más visitados del país y así sólo evitarás las horas más calurosas, si no también las hordas de gente de las visitas organizadas
  • Si te alojas en la zona y tienes la posibilidad, quédate a ver atardecer. Yo por desgracia no pude verlo, pero dicen que es uno de los más bonitos del país
  • Respeta el entorno. No me canso de decir lo importante que es esto en cualquier viaje, pero más aún en un lugar en el que la mano del hombre ha hecho tanto daño. Cumple las normas y actúa con sentido común para que otros puedan disfrutar de esta maravilla como se merece

Espero que este post te haya servido de ayuda para organizar tu visita a Pamukkale y Hierápolis, estoy segura de que no te arrepentirás de haberlo incluido en tu ruta por Turquía.

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