Consejos

Viajar de manera sostenible

Últimamente parece que se ha puesto de moda lo de viajar sostenible. No utilizar plástico, no contribuir al maltrato animal… Cada vez más gente se sube al carro de la sostenibilidad, pero ¿sabemos qué es realmente viajar sostenible?, ¿sabemos cómo podemos contribuir a ser sostenibles en nuestros viajes y también en nuestro día a día?

Hace poco estuve en las charlas #klmvuelasostenible organizadas por la aerolínea KLM escuchando las aportaciones de grandes viajeros como:

Todas las charlas me parecieron interesantísimas, unas me calaron más que otras, a algunos de los ponentes les hubiera estado escuchando durante horas, y otros me hicieron recapacitar sobre las cosas que la mayoría de nosotros aún estamos haciendo mal.

Yo no soy ejemplo de nada… He consumido botellas de plástico tanto de viaje como en España, he comido en McDonalds y otras cadenas de comida rápida en mis viajes, me he colado en el metro, he incumplido ciertas normas… He hecho todas estas cosas y seguro que, en los próximos años, aún hago otras, pero creo que es importante ser consciente de las cosas que hacemos mal e intentar enmendarlo.

Porque, aunque haya hecho todas estas cosas, también soy esa persona que en su día va detrás de la gente apagando las luces de las casas, la que coge un envoltorio del cubo de basura normal para tirarlo en el de plásticos, la que se guarda los papeles en el bolso hasta que encuentra una papelera…

Como decía antes, no soy experta en sostenibilidad, por lo que dejaré para otros los consejos y recomendaciones más específicos sobre este tema, pero quiero aportar mi granito de arena sobre cómo viajar de manera sostenible, sobre cómo podemos minimizar nuestro impacto en los países que visitamos.

Informarse sobre el destino

Bangkok (Tailandia). Leí muchísimo sobre este país antes de visitarlo y os aseguro que me pareció totalmente necesario para no cometer errores ni ofender su cultura

Parece algo muy básico, pero hay mucha gente que no lo hace. Llegan a Turquía pensando que es un país árabe, llegan a Tailandia sin saber el problema que existe con el maltrato animal, llegan a Cuba sin saber que no es posible encontrar internet en todas partes o llegan a la India y se sorprenden de que la mayor parte de la comida sea vegetariana…

Informarse sobre los destinos que vamos a visitar no es sólo saber cuál es la capital del país, cómo llegar desde el aeropuerto al centro de la ciudad, o cómo hacer la mejor foto de la Torre Eiffel para Instagram. Informarse es conocer qué religión se practica, cuáles son los principales platos de su gastronomía, si las mujeres tienen que cubrirse la cabeza en determinados sitios, si ha habido conflictos bélicos…

No se trata de convertirse en un experto en todos los países que visitamos, pero a mayor información, menos margen de error para cometer una cagada…

Favorecer el consumo local

Plaza Jemaa el-Fna, Marrakech (Marruecos). Es uno de los principales lugares para comer local en Marrakech, aunque quizá no sea apto para todos los estómagos…

La gastronomía de un país forma parte de su cultura y, aunque yo no soy precisamente la más foodie, resulta inconcebible viajar a Marruecos y no probar el tajín, ir a Tailandia y no comer pad thai o visitar Italia sin comer pasta…

Seguro que cuando viajas intentas probar lo máximo posible de la gastronomía del país, pero ¿lo haces en sitios locales?, ¿intentas contribuir a la economía local comiendo en pequeños restaurantes en vez de en grandes cadenas? A mí no hay nada que me guste más que entrar en un restaurante y ver que está lleno de gente de allí, porque sé que eso me garantiza que la comida sea lo más auténtica y local posible.

También deberíamos aplicar esto al tema de comprar cosas. Vas a Londres y quieres comprar té, ¿por qué hacerlo en Harrods cuando puedes comprarlo en una tienda pequeña? Quizá no tenga tanta variedad, pero estarás contribuyendo a que esa tienda no cierre por culpa de las grandes cadenas…

En Marruecos compré varias cosas para traerme de vuelta a España, pero la tienda que recuerdo con más cariño fue una en un pueblo perdido entre el Desierto del Sáhara y Ouarzazate en la que paramos de casualidad y en la que la mujer nos regaló unos jabones y nos estuvo explicando cosas de la artesanía que hacían ellos en la zona.

Otra forma de favorecer el consumo local es durmiendo en alojamientos locales, evitando las grandes cadenas hoteleras. No siempre es posible, ya que muchas veces depende de la duración del viaje, de la gente que te acompañe (no es lo mismo viajar un grupo de amigos que viajar con niños o con padres), y de las necesidades de cada uno, pero es importante intentar contribuir también con el tema del alojamiento.

Todos hemos comido alguna vez en McDonalds estando de viaje, o hemos cogido un café de Starbucks o hemos comprado la camiseta de cerveza Chang en un mercado de Bangkok… Y no pasa nada. Pero deberíamos poco a poco ir evitando esto para consumir de manera más local, no sólo en nuestros viajes, también en nuestro día a día.

Respetar la cultura del país

Mezquita de Suleimán, Estambul (Turquía). Un lugar donde tienes que cubrirte cabeza y hombros a pesar de que no estés de acuerdo…

Ponte en situación: Agosto. 35ºC a la sombra. Quieres visitar la Mezquita Azul de Estambul y tienes que taparte cabeza, hombros y piernas. ¿Te hace gracia?, no mucha, pero lo haces porque es lo que hay que hacer y si quieres visitar esta mezquita, no te queda otra.

A tu lado, una señora quejándose de por qué ella tiene que cubrirse la cabeza y su marido no. Junto a ellos una familia diciendo que a ver qué van a comer hoy, “con lo bien que se come en España…”. Detrás, una pareja diciendo que qué sucio está todo, que no le hace gracia tener que descalzarse para entrar a las mezquitas…

Sinceramente, no entiendo por qué hay gente que viaja si todo les parece mal… Las costumbres y tradiciones de un país son importantísimas a la hora de visitarlo… Si en un país musulmán no venden alcohol, te aguantas. Si en un país budista no te puedes sentar con tus pies apuntando a la figura de Buda, te aguantas. Y si no quieres aguantarte, no pasa nada, si no vas a respetar su cultura o la vas a respetar de mala gana y quejándote, lo mejor es que no vayas.

Otra cosa que me gusta mucho cuando viajo es intentar aprender algunas palabras básicas del idioma del país que visito. Utilizar palabras como “Buenos días”, “Por favor” o “Gracias” en el idioma local, abre muchas puertas y facilita el trato entre las personas.

Vestir de manera adecuada al país que visitas

Ait ben Haddou (Marruecos). Un lugar donde las fotos quedan preciosas pero donde no es cómodo subir con ropa poco adecuada. Palabrita…

Este punto puede generar un poco de controversia, porque quizá no todo el mundo opine igual que yo, pero creo que es importante saber cómo vestir dependiendo del lugar al que vayamos. Y no se trata sólo de taparse los hombros en las iglesias, de cubrirse la cabeza en las mezquitas o de descalzarse en los templos de Asia…

A mí no me hace gracia que en los países musulmanes me miren de arriba a abajo por llevar shorts y camisetas de tirantes, así que opto por no vestir así. No lo hago sólo por mí, también lo hago por ellos. Si en su vida diaria no están acostumbrados a que las mujeres vistamos de manera occidental, no soy yo quien tiene que hacer que se acostumbren a ello. Eso no significa que vaya tapada como una monja, pero se puede vestir en un término medio que no afecte a sus tradiciones y a su forma de vida.

Esto también implica vestir de manera adecuada según la actividad que quieres hacer. Todos queremos salir divinos en las fotos, pero hay sitios que no están hechos para vestir como uno quiere, si no como uno debe. Querer hacer un trekking en vestido y sandalias no sólo pone en peligro tu integridad física, también la de las personas que te rodean.

Por razones como ésta han tenido que poner carteles en los senderos de Cinque Terre diciendo que está prohibido caminar por ahí sin el calzado adecuado o que no te puedes asomar al precipicio saltándote una valla… Pero claro, la foto con vestido y cuñas queda mucho mejor que con unos shorts y deportivas…

No participar en actividades que fomenten el maltrato animal

Desierto del Sáhara (Marruecos). Estas 4 personas tienen dos piernas y pueden perfectamente ir caminando o en 4×4 a su campamento, pero queda mucho mejor decir que has montado en camello por las dunas…

En 2004 fui a México de Viaje de Ecuador con la universidad y varios compañeros le regalamos a un amigo nadar con delfines en Xel-ha. Él lo disfrutó muchísimo, nosotros también, y a nadie se le pasó por la cabeza que eso estuviera mal… Si hubiera ido a Tailandia en 2007 seguro que hubiera montado en elefante, por aquel entonces no tenía ni idea de que hacer eso era perjudicial para los animales…

Fui a Tailandia en 2017 y no lo hice. Tampoco monté en burro en Santorini en 2014, ni en camello en Marruecos en 2018… No hay excusa para participar en este tipo de actividades, todos sabemos lo que está bien y lo que está mal… Y si no lo sabes, vuelve al punto 1 de este post: informáte sobre el país que vas a visitar. Sólo así podrás conocer la realidad de los sitios y no participar en actividades que promuevan el maltrato animal.

Ante la duda, FAADA es la Fundación para el Asesoramiento y Acción en Defensa de los Animales y en su página web puedes encontrar información sobre este tema en el caso de que tengas dudas de si una actividad fomenta el maltrato animal.

No tratar a personas como si fueran un zoo

Lo primero que me viene a la cabeza en relación a esto son las mujeres jirafa de Tailandia. Todos hemos visto esas fotos en las que una joven guapísima o una señora mayor miran a la cámara con una media sonrisa, con su pelo lleno de adornos de colores y unos 20 anillos dorados en su cuello…

¿Sabes cuál es la realidad de las mujeres jirafa? Desplazadas desde Myanmar, viven en el norte de Tailandia sin tener una nacionalidad concreta, ya que no son ni tailandesas ni birmanas. Lo que en principio formaba parte de su cultura y sus tradiciones, en la actualidad se mantiene para fomentar el turismo: a los 5 años se les pone el primer anillo y se va aumentando el número con cada año que cumplen, hasta que ya no caben más. La realidad es que el cuello no se alarga, si no que el peso de los anillos baja los hombros, provocando una deformación y un deterioro de la musculatura en las zonas del cuello y la columna, que nunca se va a poder recuperar.

Muchas de ellas ven en esto no una forma de mantener su tradición, si no una forma de ganar dinero, es decir, exhibiéndose como si estuvieran en un zoo para deleite de los turistas por unos pocos bahts… Ser un viajero sostenible empieza por respetar al resto de seres humanos y no contribuir a su explotación para favorecer el turismo de un país. 

En relación a este tema, también hay que tener en cuenta que no se puede perseguir a la gente para hacerles una foto… Si estamos en South Williamsburg (Nueva York) y hay una familia de judíos ortodoxos paseando por la calle y viviendo su día a día, no podemos ponernos a fotografiarles como si fueran un mono de feria.

Nuestra obligación es no interferir lo más mínimo en su vida diaria, igual que a nosotros no nos gustaría tener a gente persiguiéndonos y haciéndonos fotos de camino al trabajo o al supermercado…

Por supuesto, lo de hacer fotos a niños por el simple hecho de que “son muy monos” no se nos debería ni pasar por la cabeza... ¿O acaso vamos a Plaza Mayor de Madrid a hacer fotos a niños españoles? Pues a niños camboyanos, mozambiqueños o indios, tampoco.

Todo esto se resume en una palabra: Respeto. Si quieres hacerle una foto a alguien, pídeselo, no la hagas de estrangis mientras no se da cuenta. Es algo muy violento que deberíamos intentar evitar…

No salirse de los caminos marcados

Central Park, Nueva York (USA). Una foto bonita en un camino marcado y por el que se puede circular sin perjudicar a la fauna y la flora del lugar.

En abril de 2019, durante la floración de amapolas en Antelope Valley California Poppy Reserve, California, hordas de gente se lanzaron a hacerse fotos en unos campos inusualmente llenos de color. La propia página web de los parques naturales lo indica, había carteles en todo el recinto… pero aún así la gente hizo caso omiso a las señales: muchos visitantes se salieron de los caminos marcados, destrozando muchísimas plantas y estropeando el suelo de tal manera que probablemente el año que viene no volverán a crecer.

#everythingforthegram

Seguro que en los últimos años has visto mil fotos en Instagram de personas en campos de lavanda, de tulipanes, de girasoles, de colza… Si tú también quieres tener esas fotos recuerda: no debes salirte de los caminos marcados, lo que significa que no puedes hacerte fotos entre las plantas… Y no, que 10 personas antes que tú hayan hecho su propio camino alternativo, no lo convierte en un camino oficial por el que puedes circular…

No salirse de los caminos marcados es importante no sólo por la flora, también por la fauna. Aitor de Udare nos comentaba en su charla que los conductores de sus tours no se salen de las rutas marcadas para acercarse a los animales, ya que esto afecta a sus costumbres normales y puede ser peligroso.

Puede ser tentador salirse del camino o saltar una valla de “Prohibido el paso” para hacer una foto, pero recuerda que tus acciones afectan a lo que te rodea y ser sostenible implica respetar el medioambiente…

Respetar el patrimonio

Casa Milá, Barcelona (España). Es nuestro deber cuidar el patrimonio artístico y cultural para que obras como ésta duren aún muchos años en buen estado de conservación.

Como historiadora del arte, me parece importantísimo recalcar que respetar el patrimonio artístico y cultural de los lugares que visitamos también forma parte de viajar de manera sostenible.

Está claro que el patrimonio no puede ir por encima de los seres humanos y los animales, pero viajar a Santorini y alojarte en un hotel local, comer en restaurantes tradicionales, no montar en burro… y luego subirte a los tejados de las casas y las iglesias para hacerte fotos no es muy sostenible, ¿no crees?

¿Cómo podemos contribuir a respetar el patrimonio de los lugares que visitamos? No subiéndonos en los tejados de las casas, no pintando en las paredes de iglesias, palacios, templos…, no llevándonos una piedra de la Acrópolis o de un templo egipcio, no haciendo fotos con flash en los museos cuando está prohibido, no subiéndonos a sitios a los que no se puede subir ni tocando cosas que no se pueden tocar, no colgando candados en puentes que no están preparados para soportar ese sobrepeso…

Cumplir siempre las normas

Vernazza, Cinque Terre (Italia). Se pueden tener fotos bonitas sin necesidad de saltarse una valla poniendo en peligro tu integridad física.

Ésta es otra de las cosas que debería ser de cajón para todo el mundo, pero no. Nos saltamos vallas, hacemos fotos con flash, tocamos cosas que no se pueden tocar… Si hay ciertas normas, no es para fastidiarnos, es porque hay un motivo. Da igual que no conozcamos ese motivo, da igual que no estemos de acuerdo con ese motivo, pero las normas están para cumplirlas.

No pasa nada por pararse en medio de un paso de peatones para hacer una foto mientras cruzas una calle de Nueva York, pero si estás esperando para subir a un barco en el río Chao Phraya de Bangkok y hay un cartel que indica que tienes que esperar detrás de la línea… espera detrás de la línea. Si en Japón la gente espera el metro de manera ordenada, hazlo tú también. Si hay carteles que indican que no se puede saltar una valla o que no se puede circular por según qué sitios, no lo hagas… Tendrás fotos preciosas en Cinque Terre o en la Bahía de Halong sin necesidad de incumplir las normas…

Las normas son para todos, no sólo para algunos, y cumplir con ellas aunque no nos guste, forma parte también de viajar de manera responsable.

Utilizar transporte público

Esto no siempre es posible, ya que hay lugares que no están bien comunicados en transporte público o en los que el tren o autobús tarda el doble que el coche. También a veces, si viajas en un grupo de 3 o 4 personas, sale más rentable alquilar un coche que usar el autobús, pero ¿somos conscientes de lo que consume un coche comparado con un autobús o un tren?

Está claro que si viajas a la Costa Oeste de Estados Unidos, a los Cotswolds o a la Bretaña Francesa, tendrás que alquilar un coche para poder moverte entre los distintos puntos que vas a visitar, pero hay lugares como Italia en los que es muy fácil moverse en transporte público. También en Tailandia puedes optar por autobuses o trenes en vez de utilizar el avión para vuelos de apenas 1 hora.

Como digo, no siempre es posible, si tu tiempo es limitado lo normal será que uses el avión, si sales por la noche, quizá tengas que optar por un taxi o un VTC para volver a tu hotel, y a lo mejor tu vuelo sale de madrugada y no puedes llegar al aeropuerto a tiempo en transporte público… No pasa nada. Pero en la medida de lo posible, es importante intentar utilizar transportes colectivos para reducir al máximo la contaminación.

No ensuciar

Koh Poda (Tailandia). Nos echamos las manos a la cabeza cuando vemos que cierran playas, pero no pensamos que es nuestra culpa por no mantenerlas limpias…

Ésta es otra de esas premisas que debería ser muy obvia, pero no siempre lo es… Hacemos un trekking o pasamos un día en una playa paradisicada, llevamos unos bocatas en la mochila, quizá incluso compremos alguna cerveza en el chiringuito para acompañar… Y cuando nos vamos, ¿qué pasa con todos esos residuos?

Algo que has podido cargar en tu mochila a la ida, lo puedes cargar a la vuelta. No es tan difícil no dejar los sitios hechos una mierda, recoger antes de irnos, agacharnos a coger algo que se nos ha caído, no tirar colillas al suelo…

Muchas veces nos quejamos de que cierran determinados sitios al turismo, pero ¿somos conscientes de por qué los cierran? Si el ser humano fuera más limpio y más sostenible, no se tendrían que cerrar ciertas playas, ciertos miradores o ciertos templos para recuperarlos…

Reducir, reutilizar y reciclar el plástico

Calle Strøget, Copenhague (Dinamarca). Este país nórdico fue el primero que empezó a cobrar por las bolsas de plástico en 1993. Está claro que vamos muy por detrás de los nórdicos en materia de reducir el uso del plástico…

Este tema está ya muy trillado, pero el reduce, reuse, recycle debería formar parte de nuestra vida diaria, no sólo de los viajes…

Para mí es imposible vivir sin plástico, es un trabajo a jornada completa y yo sigo consumiendo plástico de manera habitual, eso sí, he reducido prácticamente a la mitad la cantidad de plástico que consumo. Hace muchos años que utilizo pastilla de jabón en vez de jabón líquido, me he pasado al champú sólido, desterré el papel Albal de mi vida hace tiempo y siempre llevo mis propias bolsas a la hora de hacer la compra.

Si lo consumes, reutilizalo. Si te han puesto una pajita antes de que pudieras decir que no, la puedes reutilizar para otras bebidas. Si has tenido que pedir una bolsa de plástico en una tienda, utilizarla luego para llevar las chanclas o la toalla o la ropa sucia. Si has utilizado el gel o el champú del hotel, llévate el bote para poder rellenarlo para tu próximo viaje.

Una vez que lo hayas utilizado y reutilizado, recíclalo. No siempre es fácil, no siempre encontrarás dónde poder tirarlo, pero seguro que no te mueres por llevar un envoltorio de plástico en la mochila durante unas horas hasta que encuentres el contenedor indicado para tirarlo…

Ser consecuente

Una persona que viaje de manera sostenible, debería vivir de manera sostenible. Ser sostenible viajando empieza, como decía Maruxaina Bóveda, por ser sostenible en tu día a día…

De nada sirve no montar en elefante en Tailandia o no usar una pajita cuando te ponen un cóctel, si luego en tu país no reciclas, contribuyes a la explotación de gente contratando ciertos servicios (si, hablo de cuando no te apetece moverte del sofá y alguien con un contrato precario o directamente sin contrato tiene que traerte la comida a casa) o no consumes de la forma más local posible.

Es más fácil empezar con pequeños gestos en nuestro día a día para tener estas cosas interiorizadas y que, a la hora de viajar, nos salgan solas.

Concienciar a otros viajeros

Pamukkale (Turquía). Esta zona de aguas termales se tuvo que cerrar durante años ya que la construcción de hoteles de lujo y el turismo masivo provocó un deterioro de la zona.

¿De qué sirve que hagamos todo esto si no concienciamos a otras personas para que hagan lo mismo?

Si ves que tu compañero de viaje tiene intención de participar en una actividad que fomenta el maltrato animal o la explotación de personas, explícale por qué no debe hacerlo. Si ves que pide una pajita o una bolsa de plástico, preguntale si de verdad lo necesita. Si quiere saltarse las normas y hacer algo ilegal, dile que no lo haga. Si se burla de la cultura de otro país, háblale de la riqueza cultural del mismo…

No es fácil y seguro que no lo conseguiremos con todo el mundo, pero con que convenzamos a una persona de que no monte en elefante, de que coma en un bar tradicional en vez de en McDonalds, de que no compre esa bolsa de plástico que no necesita… habremos conseguido mucho.


¿Tú intentas ser sostenible en tus viajes? Espero que con este post haya conseguido que, poco a poco, todos seamos más conscientes de que es nuestro deber cuidar nuestro planeta…


En la foto de portada, las Cascadas de Ouzoud, en Marruecos, una maravilla de la naturaleza que cada vez recibe más turismo masivo, lo que contribuye a su deterioro…

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2 Comentarios

  1. Estupendo post y gran recopilación de buenas prácticas viajeras. ¡Gracias por venir al foro #klmvuelasostenible!

    1. Carla dice:

      Muchas gracias! Me alegro de que te haya gustado! Volveré al siguiente foro sin dudarlo! 🙂

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