Asia Bangkok Tailandia

Guía para descubrir Bangkok en 3 días

Aunque a la llegada al aeropuerto de Bangkok pueda parecer que has cometido la locura de tu vida, en el momento en el que asumas la humedad infernal de esta zona de Asia, te darás cuenta de que la capital de Tailandia es uno de los mejores lugares para empezar a conocer el subcontinente asiático.

De hecho, puede que incluso hayas leído tanto sobre este país tan apasionante que estés abrumado con tanta información y no sepas ni por dónde empezar, pero para eso tienes mi post de Consejos para viajar a Tailandia, que te servirá como una mini guía para saber cómo organizar tu viaje y qué hacer antes y durante tu estancia en el país de la sonrisa. Te puedo asegurar que viajar a Tailandia es mucho más fácil de lo que parece en un principio.

Bangkok tiene una superficie de 1.568 km² y una población de casi 6 millones de personas. Es una ciudad grande en la que es fácil moverse en transporte público, ya que tiene una amplia red de metro (MRT) y sky train (BTS), pero también en tuk tuk o en taxi (siempre acordando el precio con antelación). Sin embargo, por su gran tamaño, no es una ciudad cómoda para recorrer caminando; para que os hagáis una idea: desde nuestro hotel en Silom (un barrio moderno y muy bien ubicado) hasta Khaosan Road, había casi una hora y media andando, y ambas son zonas situadas en el centro de la ciudad…

Vistas desde el río Chao Phraya

Bangkok es la ciudad perfecta para el mochilero aventurero y para el viajero que busca el lujo. Bangkok es moderna y antigua, lujosa y sucia, vibrante y tranquila, caótica y organizada. La vida aquí transcurre prácticamente en la calle, donde se vive, se compra, se come y se socializa. La capital tailandesa es grande, ruidosa, es la primera parada de muchas personas que se adentran por primera vez en el fascinante mundo del Sudeste Asiático. Y precisamente por eso, es maravillosa.

En Bangkok puedes encontrar de todo y a todas horas. Puedes comer platos de varios países en una misma calle, puedes comprar productos de imitación, puedes atreverte a probar gusanos y escarabajos, puedes fundir la tarjeta en alguno de sus múltiples centros comerciales, puedes pasear por Lumpini Park alejándote del bullicio de la ciudad, puedes hacerte un masaje increíble y disfrutar luego de una cerveza Singha en uno de sus múltiples bares. El precio lo eliges tú: desde una terraza de un local cutre en Khao San Road a una azotea con vistas como la del Sirocco. It’s up to you!

Pero aparte de beber cerveza a precios baratos y comprar camisetas con dibujos de elefantes, Bangkok tiene muchísimo que ofrecer para el viajero que quiera descubrir esta increíble ciudad.

¿Qué ver en Bangkok en 3 días?

Gran Palacio y Wat Phra Kaew

Gran Palacio

Es uno de los imprescindibles de Bangkok y no es para menos, fue mi primer contacto con la ciudad y os aseguro que es una auténtica maravilla. Este complejo fue residencia oficial del Rey de Tailandia hasta mediados del siglo XX y el conjunto del palacio incluye el Wat Phra Kaew (Templo del Buda Esmeralda), que está considerado el templo budista más importante de Tailandia. El nombre del templo viene de la estatua de Buda realizada en jade que se encuentra en su interior y que, a pesar de medir apenas 45 centímetros, es el principal icono religioso del pueblo tailandés.

A medida que te acercas al recinto verás largas colas de gente y te darás cuenta de que en la entrada se paran a taparse los hombros y las piernas. Esto es porque está totalmente prohibido entrar al Gran Palacio con los hombros y las piernas al descubierto; sin embargo, no pienses que puedes ponerte un pañuelo sobre los hombros como en las iglesias católicas, si no llevas una camiseta o una chaqueta de verdad, pueden prohibirte la entrada.

Para cubrirse las piernas, en los alrededores del complejo, hay varias tiendas que venden pantalones, faldas o pareos, para que los turistas más despistados puedan vestir de manera adecuada, pero para los hombros tendrás que traer una chaqueta o camiseta que te cubra los hombros o acabarás visitando el palacio con el chubasquero a 40 grados.

Aunque al recinto del Palacio se puede acceder con calzado, para entrar en el templo hay que descalzarse (esto es así en todos los templos tailandeses); que no os dé apuro dejar vuestros zapatos en los sitios destinados a ello, nadie os los va a robar…

Por desgracia, uno de los timos más famosos en Bangkok, se da en los alrededores del Gran Palacio: es común que algunos locales, en los alrededores de la entrada, se acerquen a los turistas para decirles que éste se encuentra cerrado y proponerles otra ruta alternativa; tened en cuenta que esto es una estafa, no les hagáis caso y seguid hacia la entrada del recinto, si vais dentro del horario de apertura, el complejo estará abierto.

Horario: de lunes a domingo de 8.00 a 15.30.

Precio: 500 baht (aproximadamente 12-13€, es de lo más caro de Bangkok, pero merece totalmente la pena visitarlo).

Wat Pho

Wat Pho

Es más conocido como Templo del Buda Reclinado y se encuentra muy cerca del Gran Palacio, por lo que es perfecto para visitarlos juntos. Se construyó en el siglo XVII y es un complejo formado por varios templos, entre los que está el que contiene el famoso Buda reclinado, que mide 46 metros de largo y 15 de alto y está totalmente recubierto de pan de oro. Las fotos no le hacen justicia, es impresionante ver cómo encaja perfectamente en el espacio del templo, pero precisamente por eso es difícil verlo en su totalidad.

Como todos los templos budistas, para entrar en el interior es necesario descalzarse, y hay que cubrirse los hombros y las rodillas, aunque en este caso no son tan restrictivos como en el Gran Palacio, con un pañuelo es suficiente. Si no tienes, en la entrada te dejarán algo para cubrirte de manera gratuita.

Dentro del recinto está el Centro para la Enseñanza y Conservación de la Medicina Tailandesa Natural, donde hay una escuela de masaje, abierta al público, con precios bastante económicos.

Horario: de lunes a domingo de 8.00 a 18.30.

Precio: 100 baht (aproximadamente 2,50€).

Wat Arun

Wat Arun

El Templo del Amanecer está situado en la orilla occidental del río Chao Phraya, prácticamente frente al Gran Palacio y a Wat Pho, y se puede acceder fácilmente con uno de los barcos que surcan el río a modo de autobús. Este templo budista del siglo XVIII destaca por la decoración de sus torres, realizada con conchas marinas y porcelana, y porque, a diferencia de otros templos, no utiliza tanta cantidad de oro.

Personalmente, es uno de los templos que más me gustó de todo Bangkok, es una maravilla pasear entre sus torres y disfrutar de sus colores. La torre (prang) central, tiene una altura de 77 metros y se puede subir mediante unas escaleras muy empinadas. Desde ahí las vistas de Bangkok son impresionantes, pero con el calor y la humedad que hacían ese día, yo lo consideré bastante prescindible.

Si de día es bonito, de noche es espectacular, así que no dudéis en acercaros al río una vez que se haya puesto el sol para poder ver esta maravilla iluminada por la noche…

Horario: de lunes a domingo de 8.00 a 17.30.

Precio: 50 baht (aproximadamente 1,30€).

Wat Saket

Vistas de Bangkok desde Wat Saket

Este templo es más conocido como Golden Mountain (Montaña Dorada), por su estupa central dorada, y desde su parte más alta se puede disfrutar de unas vistas panorámicas de la ciudad. Es un templo muy venerado por los tailandeses, ya que conserva reliquias de Buda traídas de la India. Se construyó en el siglo XIX y durante años fue el punto más alto de Bangkok (antes de que se construyeran todos los rascacielos).

Para llegar hasta la estupa hay que subir 318 escalones, que se hacen un poco pesados, pero a lo largo del trayecto hay zonas con vegetación y se van apreciando las vistas de Bangkok a medida que vas subiendo. Está situado muy cerca de Khao San Road, a unos 15 minutos caminando, por lo que es perfecto para combinar ambas visitas.

Horario: de lunes a domingo de 8.00 a 16.00.

Precio: 20 baht (menos de 1€).

Chinatown

El barrio de Chinatown fue creado por la comunidad china de la ciudad a finales del siglo XVIII, cuando Bangkok se convirtió en la capital de Tailandia. Se encuentra a orillas del río Chao Phraya y las calles principales son Yaowarat y Charoeng Krung, y si vais en metro la parada más cercana es  la estación de Hua Lamphong.

Como todos los barrios chinos, es una zona bastante caótica, pero tiene mucho ambiente en la calle tanto de día como de noche, por lo que es una barrio muy seguro, en el que podréis encontrar puestos de todo tipo, principalmente de ropa y de comida. Si queréis evitar las aglomeraciones de gente, intentad ir al caer la noche.

Lumpini Park

Atardecer en Lumpini Park

Es el pulmón verde de Bangkok y es el lugar perfecto para desconectar del caos de la ciudad. Tiene zonas verdes, un lago, y es muy normal ver a locales corriendo, practicando taichi, bailando o disfrutando de una tarde en familia con actividades para niños. Si tenéis suerte, podréis ver varanos, unos lagartos gigantes de unos 2 metros, totalmente inofensivos, que viven en el parque.

Si optáis por pasar la tarde aquí, tened en cuenta que cada día a las 18.00 suena por megafonía el Himno Nacional y hay que mostrar respeto parando lo que estés haciendo mientras el himno suena, de hecho, veréis que todo el mundo se para y canta el himno. En el momento nos asustamos mucho al ver que todo el mundo dejaba de correr, caminar, bailar, etc., pero cuando nos dimos cuenta de que era el himno nos paramos hasta que terminó de sonar.

El parque abre todos los días de 5.00 a 21.00 y la entrada es gratuita; se puede llegar en BTS hasta la estación de Saladaeng o en MRT hasta las estaciones de Lumpini o Silom.

Barco por el río Chao Phraya

Barcos en el río Chao Phraya

El río Chao Phraya circula de norte a sur y divide en dos la ciudad de Bangkok; además del propio río, tiene varios canales secundarios llamados klongs, algunos de los cuales son navegables. Es el río más importante del país y para mí es un must recorrerlo para admirar la ciudad desde el agua, viendo templos, casas flotantes, embarcaderos, etc.

Hay varias opciones para pasear por el río, barcos públicos, barcos turísticos, barcos privados…, e incluso la opción de reservar un crucero con cena. Además, hay barcos lanzadera que cruzan el río de una orilla a otra para llegar, por ejemplo, a Wat Arun. Lo normal será que utilices el barco público o el barco turístico. Los barcos públicos tienen una bandera de color naranja, y son más viejos que los barcos turísticos, pero también más baratos y rápidos y pasan con mayor frecuencia. Los barcos turísticos (Chao Phraya Tourist Boat), con una bandera de color azul, son más grandes y nuevos, pero también son más lentos y más caros; además, su frecuencia es menor.

Yo cogí el barco turístico el primer día en Bangkok y es una forma muy buena de ubicarte en la ciudad, ya que te van explicando los monumentos por megafonía a medida que te vas a acercando a ellos. En ambos casos puedes comprar los billetes en el propio embarcadero.

Khao San Road

El ambiente de Khaosan Road

No es un monumento como tal, pero uno no puede decir que ha visitado Bangkok si no ha estado en la calle de los mochileros por excelencia. Tiendas, restaurantes, 7-Eleven, locales de masajes, hostels, puestos ambulantes de comida, casas de cambio… todo se mezcla en apenas 400 metros de calle. Aunque no te alojes en esta zona, te recomiendo acercarte una tarde-noche para ver el ambiente; nosotras llegamos por la tarde y nos dimos un masaje tailandés (el primero y el último de todo el viaje, los demás siempre eran de pies), fuimos un rato de compras, tomamos unas cervezas tailandesas rodeadas de otros muchos viajeros y de mucha música y cenamos en una de sus terrazas.

Mercados

Todo lo que te puedas imaginar se vende en Bangkok. Ropa, comida, flores, productos de imitación… en mercados sobre el agua o sobre las vías del tren, y que abren tanto de día como de noche. Hay muchos mercados en Bangkok, pero los más famosos son Mercado de Chatuchak, Mercado de Mae Klong, Mercado flotante de Damnoen Saduak​ y Mercado nocturno de Patpong, pero podrás encontrar mercados en prácticamente todos los barrios de la ciudad. A mi personalmente me encantó un mercado de flores cuya ubicación no recuerdo, pero que me enamoró por sus colores, sus aromas… Por desgracia nuestra estancia en Bangkok fue muy corta y no pudimos ir a conocer sus principales mercados, sólo visitamos el Mercado nocturno de Patpong.

Uno de los miles de mercados callejeros de Bangkok
Mercado de Chatuchak

Se encuentra algo alejado del centro, pero se puede acceder fácilmente en metro bajando en la estación de Chatuchak. Es uno de los principales atractivos turísticos de Bangkok gracias a sus casi 8.000 puestos que venden prácticamente de todo y que lo convierten en uno de los mercados más grandes del mundo.

Mercado de Mae Klong

Es uno de los más famosos de Tailandia, ya que se monta sobre las vías de un tren que aún está en funcionamiento. Varias veces al día, el tren hace sonar la bocina y el mercado se desmonta en pocos minutos para que éste pueda pasar, y después se vuelven a montar. Se puede llegar aquí desde la estación de autobuses de Mo Chit en Bangkok, en un trayecto de una o dos horas en minivan.

Mercado flotante de Damnoen Saduak

No se encuentra en Bangkok, si no a 2 horas de la ciudad en bus, pero es uno de los más famosos de la ciudad. Lo más interesante de este mercado es que se recorre en una barca tradicional desde la que puedes comprar todo tipo de productos, tanto a los puestos que están en la orilla como a otras barcas. Intentad ir a primera hora, antes de que se llene de gente y de barcas…

Mercado nocturno de Patpong

Es el menos original de todos, y se encuentra en el barrio rojo de Silom, por lo que está rodeado de locales con shows de striptease en los que trabajan mujeres que prácticamente son menores de edad. A mí me impactó mucho ver esto y si volviera a Bangkok probablemente no volvería a este mercado… (Tenedlo en cuenta en el caso de que vayáis con niños). Venden sobre todo productos de imitación, por lo que es importante regatear mucho y tener claro lo que queremos pagar. 

Casa de Jim Thompson

Jim Thompson fue un arquitecto americano que vivió durante 22 años en Tailandia donde se dedicó al negocio de la seda y construyó su residencia en la capital; la casa, elevada para evitar las inundaciones, está compuesta por 6 casas tradicionales tailandesas del siglo XIX, trasladadas a Bangkok desde otras zonas del país. Actualmente la casa se puede visitar e incluye un museo de arte asiático.

La entrada al recinto se puede hacer libremente, pero la visita a la casa se hace en grupos guiados en inglés o francés. Es uno de los principales atractivos de Bangkok, pero nosotras no lo incluimos en la ruta por falta de tiempo, ya que teníamos que descartar algunas cosas y optamos por descartar ésta.

Horario: de lunes a domingo de 9.00 a 18.00.

Precio: 150 baht (aproximadamente 4€) para adultos y 100 baht (aproximadamente 2,50€) para estudiantes.

Ver la ciudad desde las alturas

Bangkok desde la terraza Sirocco

Siempre es un placer ver una ciudad desde lo alto y tomarse una copa con la ciudad a tu pies es una de las mejores cosas que hacer en Bangkok; eso si, prepara la cartera, porque no es barato… La capital de Tailandia ofrece muchas alternativas para observar la ciudad a vista de pájaro, pero nosotras optamos por la terraza Sirocco, famosa por aparecer en la película “Hangover 2” (“Resacón en Tailandia”). Se encuentra en la planta 62 del Hotel Lebua, en la State Tower, y tiene unas vistas increíbles. ¿Lo peor?, que no es barato y que cuando estábamos arriba se puso a llover y no pudimos quedarnos mucho tiempo.

Si queréis otras opciones tenéis la terraza Vertigo en el hotel Banyan Tree (otra de las más famosas de Bangkok), el Rooftop Bar de la Baiyoke Tower (la torre más alta de la ciudad y desde la que podréis disfrutar de las vistas de su planta 83), Cloud 47 en la United Center Tower (con precios más asequibles, pero en la que tendréis que reservar) o la terraza Longtable en la Column Tower (que, aunque está en un piso bastante bajo, ofrece Happy Hour con 2×1 en bebidas entre las 17.00 y las 19.00).

Visitar las ruinas de Ayutthaya

Aunque hacen falta más de dos días para conocer Bangkok en condiciones, si tienes 3 días te recomendaría que dedicaras uno a visitar Ayutthaya, ya que supone un contraste respecto a la capital y es una buena manera de conocer una Tailandia diferente.

La ciudad de Ayutthaya fue la capital del antiguo Reino de Siam y el conjunto de sus ruinas (Parque histórico de Ayutthaya) fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1991. Se encuentra a aproximadamente una hora y media de Bangkok y hay varias maneras de llegar: en tren desde la estación de Hua Lamphong, en autobús desde la estación de autobuses de Mo Chit o en minivan desde la estación de Mo Chit o desde la calle Khao San Road.

Una vez allí, ten en cuenta que el recinto ocupa casi 15 km² y la distancia entre los distintos templos es muy grande, por lo que moverse andando puede ser una locura. La mayoría de la gente alquila bicicletas o negocia un precio cerrado con un tuk tuk para ir a todos los templos.

Wat Phra Si Sanphet (Ayutthaya)

Otra opción es la que hicimos nosotras. Nuestra idea era ir en tren, pero al llegar a la estación de Hua Lamphong no quedaban billetes, por lo que optamos por contratar un taxista con un precio cerrado, ya que entre 4 no nos salía tan caro. El taxista nos llevó hasta Ayutthaya, nos llevó a todos los templos dejándonos incluso un folleto con una descripción de cada uno, nos paró a comer en un sitio junto al río en el que comimos genial, y nos trajo de vuelta a Bangkok. No es la opción más barata, pero la alternativa era quedarnos sin ver Ayutthaya, por lo que decidimos pagarlo y la verdad es que se agradecía subirte al coche con aire acondicionado para escapar un poco del calor…

Lo ideal es pasar allí dos días, dormir en la zona y ver el atardecer sobre los templos, pero si sólo tenéis un día para visitar Ayutthaya, es viable hacerlo en un único día.

Pronto haré un post más completo sobre qué ver en Ayutthaya.

¿Qué harás en Bankgok si o si?

Pasear por Khao San Road:

La calle de los mochileros es un must a visitar en Bangkok, salvo que vayas de hotelazos de 5 estrellas y no tengas intención de juntarte con la plebe. Si no, seguro que dedicarás un buen rato a pasear por esta calle, a tomarte una cerveza, a regatear en algún puesto o a darte un masaje…

Beber Singha, Tiger o Chang:

¡La cerveza tailandesa es muy barata y está buenísima! Yo personalmente prefiero la Singha, pero cualquiera será bien recibida después de un día de calor en la ciudad. Pide una cerveza (ten en cuenta que el tamaño “normal” es de medio litro), siéntate en alguna terraza y observa la vida diaria de Bangkok.

Ir en tuk tuk:

Aunque te juegues la vida cada vez que te subas en uno, una visita a Bangkok no está completa si no has sentido la adrenalina de montar en un tuk tuk. Negocia el precio antes de subir, agárrate fuerte ¡y disfruta!

Escuchar el himno:

Suena cada día a las 8.00 y a las 18.00 y es alucinante ver cómo todo el mundo se para y lo escucha, ya que los tailandeses tienen mucho respeto al himno y al rey. Nadie te dirá nada si tú no haces lo mismo que ellos, pero como viajeros responsables tenemos que adaptarnos a las costumbres de los lugares que visitamos y deberíamos pararnos en señal de respeto.

Alucinar con la imagen del rey:

La imagen del rey está en todas partes, en hoteles, taxis, restaurantes, en la moneda, en la calle… Los tailandeses adoran al rey como si fuera un semidios y piden a los turistas mucho respeto a la imagen del monarca: no se pueden hacer comentarios jocosos o pisar su imagen, ya que incluso pueden llegar a detenerte.

Comprar en un 7-Eleven:

Seguro que a lo largo de tu estancia en Bangkok necesitas algo y lo encuentres en el 7-Eleven. Comida, champú, chicles, tarjeta de datos para el móvil, unos cascos… Todo lo que puedas imaginar, lo venden allí. Aprovéchalo.

Respetar a Buda y a las tradiciones:

Esto es algo que a los occidentales nos puede chocar mucho, pero está prohibido sacar imágenes de Buda del país para usarlas como decoración. El típico Buda que teníamos en nuestra habitación cuando éramos jóvenes está considerado como una ofensa. Además, cuando visitas un templo, no puedes sentarte con los pies mirando a la imagen de Buda, por eso siempre verás a los tailandeses sentados con las piernas cruzadas.

……………………………………..

Si ya conoces Bangkok, espero que con este post hayas recordado tu visita a una de las ciudades más vibrantes de Sudeste Asiático, y si aún no te has animado a visitarla, espero que por tu cabeza esté rondando un poco la idea…

También puede gustarte...

4 Comentarios

  1. Beber cerveza barata y comprar camisetas de elefantes jajajaj por no hablar de los bombachos con elefantes también…me recuerda al itineario que hice, para tener una primera toma de contacto con la ciudad 🙂 Ayutthaya es sin duda una de las cosas más bonitas que han visto mis ojos.

    1. Carla dice:

      Yo sólo me compré camiseta, pero si, lo de los pantalones también era muy típico, jajaja… Yo creo que he puesto lo imprescindible para conocer la ciudad por primera vez… Si volviera seguro que visitaría otros sitios… Y de Ayutthaya tengo pendiente el post, pasé mucho calor, pero me encantó! 😀

  2. No sabes lo bien que me viene Carla, porque creo que (por fin) el año que viene nos toca conocerlo 😊😊❤️
    ¡Me ha encantado!

    1. Carla dice:

      Ay ojalá podáis ir, estoy segura de que os encantará!! Yo tengo muchas ganas de volver a Asia, me encantaría poder viajar a algún otro país el año que viene… 🙂

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *