África Egipto Historia

Breve historia de Egipto para principiantes

Si vas a viajar a Egipto en breve, no puedes pisar la tierra de los faraones sin conocer al menos una parte de su historia. ¿Quién fue Ramsés II?, ¿hubo más reinas aparte de Hatshepsut y Cleopatra?, ¿fueron relevantes los faraones Keops, Kefrén y Micerinos?, ¿por qué es tan importante la tumba de Tutankamón? 

La historia de Egipto es una de las más interesantes y sorprendentes del mundo y, a pesar de su complejidad, merece la pena conocerla antes de visitar este maravilloso país.

¿Preparado? Aquí va un resumen de la historia de Egipto para principiantes.

Avenida de los Carneros en el Templo de Karnak

INTRODUCCIÓN

Egipto lleva habitado desde la prehistoria, en las épocas históricas conocidas como Periodo Predinástico y Periodo Protodinástico, de los que se conservan vasijas, figuras, paletas ceremoniales…, pero no obras arquitectónicas.

Durante esta etapa, el país se encontraba dividido en 3 zonas: el Bajo Egipto (al norte del país), el Alto Egipto (al sur del país) y Nubia (un reino independiente ubicado al sur de Egipto y al norte de Sudán). La definición de Alto y Bajo Egipto puede sonar rara, pero esto es debido a que el río Nilo transcurre de Sur a Norte, desembocando en el Mediterráneo, siendo el Alto Egipto la parte alta del río y el Bajo Egipto su desembocadura.

La historia de Egipto que necesitas conocer para viajar a este país comienza a partir del año 3.100 a.C., con la llegada al poder de Menes (también conocido como Narmer), que unificó el Alto y el Bajo Egipto, y está considerado como el primer faraón.

La historia antigua de este país se enmarca en dos épocas, el Antiguo Egipto y el Periodo Greco-romano (también llamado Periodo Helenístico). Una vez finalizado este último, con la llegada de la Edad Media, el país se convirtió al Islam y, aunque sigue siendo importante históricamente, no necesitarás conocer este periodo tan a fondo para tu viaje.

Atardecer en el Nilo, el río más importante de Egipto y de África

ANTIGUO EGIPTO

Este periodo se divide a su vez en varias etapas, en cada una de las cuales reinaron varias dinastías de faraones.

Periodo arcaico 3100–2686 a. C. / Dinastías I y II

Durante este periodo se produjo la unificación del país y el gobierno de faraones como Menes, el primer faraón egipcio, que tiene su imagen representada en la famosa Paleta de Narmer, que se encuentra en el Museo Egipcio de El Cairo y que representa la unificación del Antiguo Egipto.

Imperio Antiguo 2686–2181 a. C. / Dinastías III a VI

Es el primero de los grandes periodos importantes de la historia de Egipto. Durante el Imperio Antiguo, la capital se estableció en Menfis, al sur del Cairo, donde actualmente se encuentra una de las principales necrópolis del país.

En esta etapa gobernaron algunos de los principales faraones de los que oirás hablar durante tu viaje, y de los cuales podemos encontrar obras de arte que aún se conservan y se pueden visitar.

Pirámide escalonada de Zoser, en Saqqara
Zoser

Es conocido también como Dyeser y Necherjet y de su reinado se conservan, entre otras cosas, la Pirámide escalonada de Saqqara (obra de Imhotep, arquitecto, ingeniero, médico y astrónomo) y una estatua en el Museo Egipcio de El Cairo.

Keops, Kefrén y Micerinos

Todos conocemos sus nombres asociados a las famosas Pirámides de Giza, pero ¿sabías que son tres generaciones de una misma familia? Keops fue el padre de Kefrén, que a su vez fue el padre de Micerinos y los tres pertenecen a la Dinastía IV.

Keops (cuyo nombre egipcio es Jufu) fue quien mandó construir la Gran Pirámide. Kefrén (llamado en egipcio Jefrén o Jafra) mandó construir la mediana, la mejor conservada en la actualidad, y de su época puedes ver la Estatua Sedente de Jafra en el Museo del Cairo, una pieza de casi 1.70 metros de altura. Y Micerinos (llamado en egipcio Menkaura) mandó construir la más pequeña de las pirámides, y además de su época se conserva la famosa Tríada de Micerino, una de las principales obras escultóricas de la época, también en el Museo del Cairo.

Pirámides de Giza: en primer plano la de Kefrén y al fondo la de Micerinos

Este periodo termina con el reinado de la primera mujer faraón de historia de Egipto, Nitocris, de la que no se conserva ninguna obra de arte en la actualidad.

Primer periodo intermedio 2181–2055 a. C. / Dinastías VII a XI

Durante este periodo, el país vivió una época de decadencia, causada en parte por el agotamiento de los recursos para la construcción de templos faraónicos, pero también aumentó el culto a Osiris y adquirió importancia la ciudad de Tebas, una de las más importantes para el arte egipcio, donde se encuentran los Templos de Luxor y Karnak y las necrópolis del Valle de los Reyes, el Valle de las Reinas y Deir el-Bahari.

Imperio Medio 2055–1650 a. C. / Dinastías XI y XII

Con la llegada al poder del emperador Mentuhotep II, el país comienza a vivir una época de prosperidad económica, en la que aumentó el comercio internacional con otros países de África y del Mediterráneo, y se popularizó el culto al dios Amón, uno de los más importantes de la cultura egipcia.

Desde el punto de vista artístico, se empiezan a humanizar las representaciones de los faraones, que hasta ahora se representaban más como una deidad que como un ser humano.

Los principales faraones que gobernaron el país durante este periodo fueron Mentuhotep II (de quien se conservan los restos de su templo funerario en Deir-el-Bahari), Amenemhat I y su hijo Sesostris I (de quienes se conservan esculturas, inscripciones y restos de alguna pirámide).

Este periodo termina con el gobierno de la segunda mujer faraón de la historia de Egipto, Neferusobek, de quien se conservan algunas esculturas y relieves.

Esfinge de Giza (que representa al Faraón Kefrén) y Pirámide de Keops

Segundo periodo intermedio 1650–1550 a. C. / Dinastías XIII a XVII

Durante esta etapa, los hicsos, provenientes de Oriente, dominaron el país, hasta que los gobernantes egipcios que gobernaban en Tebas declararon la independencia en la Guerra de Liberación contra los Hicsos.

Imperio Nuevo 1550–1069 a. C. / Dinastías XVIII a XX

En este periodo el territorio egipcio se extendió hacia Oriente (llegando hasta Siria) y hacia el sur (Nubia), y tuvo lugar la construcción de la necrópolis de Karnak, en la orilla oriental del Nilo, frente a la ciudad de Tebas.

En esta etapa gobernaron algunos de los faraones más importantes para la historia del arte egipcio, y de la mayoría de ellos se conservan importantes monumentos que seguro que visitarás en tu viaje a Egipto.

Hatshepsut

Fue regente de su sobrino e hijastro Tutmosis III (hijo de su hermano y marido Tutmosis II), que heredó el trono siendo menor de edad. Como regente, planeó un golpe de estado que la llevó finalmente al poder, convirtiéndose en la tercera reina-faraón de la historia de Egipto, avalada por los sacerdotes y llegando a ser representada en relieves siendo coronada por el dios Amón (uno de estos relieves se puede ver en un obelisco en el Templo de Karnak). A pesar de tener el apoyo de los sacerdotes, al pueblo egipcio le costó aceptar a Hatshepsut como su reina.

Seguro que en tu viaje visitarás el conocido Templo de Hatshepsut en Deir-el-Bahari.

Templo de Hatshepsut en Deir-el-Bahari
Tutmosis III

Fue uno de los faraones más importantes de la historia de Egipto y sucedió en el poder a su tía y madrastra Hatshepsut. Con él, el territorio egipcio se extendió hacia Oriente y sus conquistas están representadas en relieves en los obeliscos de Karnak.

Durante su reinado, mandó construir varios obeliscos para la ampliación de este templo, 4 de los cuales se encuentran en la actualidad en Roma, Londres, Estambul y Nueva York, y su tumba es una de las que se conservan en el Valle de los Reyes.

Los Colosos de Memnon, en Luxor, que representan al faraón Amenofis III, padre de Akenatón
Amenofis IV

Se hizo cambiar el nombre por Akenatón y su reinado se conoce con el nombre de Periodo de Amarna, una época de cambios en la sociedad egipcia, en la que se pasó de un culto politeísta a adorar a un único dios, Atón (representado como un sol).

Akenatón era el sumo sacerdote de Atón en la tierra y con él cambiaron los cánones artísticos de la época, ya que las representaciones de personas pasaron de ser hieráticas (la imagen que tenemos en la mente de un relieve egipcio) a ser más naturalistas (por ejemplo el famoso Busto de Nefertiti, su esposa oficial, que se encuentra en el Neues Museum de Berlín).

En general, las representaciones en esta época muestran a las personas de una manera mucho más real, y podemos encontrar cabezas alargadas, labios gruesos, ojos rasgados…, además de escenas de la vida cotidiana del faraón, algo que nunca se había representado antes.

Tutankamón

Fue el hijo y sucesor de Akenatón. Durante su reinado devolvió el culto al dios Amón y al resto de dioses y restauró algunos templos que habían sido abandonados durante el reinado de su padre. Sin embargo, artísticamente, mantuvo la forma de representar a las personas, con las cabezas alargadas, en escenas cotidianas, etc, mezclándose poco a poco con la forma tradicional de representación en el arte egipcio.

Su reinado fue corto y murió muy joven, siendo enterrado en el Valle de los Reyes. Su tumba es la más visitada del complejo y fue descubierta en 1922 por Howard Carter, casi intacta, lo que supuso un avance muy importante en el estudio de la historia y la cultura egipcias.

Junto con su cuerpo, se conservaban la máscara funeraria, joyas, muebles y utensilios en perfecto estado de conservación, que en la actualidad se encuentran en el Museo Egipcio del Cairo.

Valle de los Reyes, cerca de Luxor, donde están enterrados numerosos faraones de las Dinastías XVIII, XIX y XX
Ramsés II

Antes de ser faraón, Ramsés II fue militar y realizó varias expediciones tanto en África como en Asia. Fue uno de los faraones más importantes y longevos y, durante su reinado, Egipto vivió una época de esplendor y prosperidad económica, trasladando la capital a Menfis para más tarde instalarse en Pi-Ramsés, en el Delta del Nilo.

Con Ramsés II se construyeron numerosos templos en Egipto, el Osireion en el Templo de Abidos, la sala hipóstila del templo de Amón en Karnak, el Ramesseum, en el Valle de los Reyes y, sobre todo, los famosos templos de Abu Simbel, en Nubia.

Aunque tuvo varias mujeres, su favorita fue Nefertari, que estaba considerada la Gran Esposa Real. A ella le dedicó uno de los templos de Abu Simbel, con una estatua del mismo tamaño que la de la diosa Hathor y casi igual que la suya en su propio templo, algo que no se había hecho nunca antes en el arte egipcio.

Templo de Ramsés II en Abu Simbel, con los 4 colosos que representan al faraón

Tercer periodo intermedio 1069–664 a. C. / Dinastías XXI a XXIV

Durante este periodo, el país quedó repartido entre dinastías de origen libio, que gobernaron el Bajo Egipto (norte del país) y dinastías egipcias que gobernaron la zona de Tebas como Sumos Sacerdotes de Amón, la máxima autoridad del clero en el país y representantes del dios Amón. 

Periodo tardío 664–332 a. C. / Dinastías XXV a XXXI

En el Periodo Tardío, el país fue gobernado por dinastías de origen nubio, dinastías egipcias, pasó por 2 periodos de dominio persa (Persia: actual Irán), además de sufrir intentos de invasión por parte de los asirios (un pueblo de Oriente Próximo que comprende territorios entre Siria, Líbano, Turquía, Irak a Irán).

Los faraones nubios gobernaron en Egipto durante más de 70 años, y se conoce a la dinastía XXV como la Dinastía Kushita.

Este periodo, también conocido como Baja Época, termina en el siglo VII a.C., con la conquista de Egipto por parte de Alejandro Magno, que arrebató el poder a los persas.

Vista exterior del Templo de Luxor, consagrado a Amón-Ra

PERIODO HELENÍSTICO

Tras la conquista de Egipto por parte de Alejandro Magno en el año 332 a.C., el país pasa a ser de dominio griego, dando lugar a un periodo conocido como Periodo Helenístico o Alejandrino. Esta conquista vino impulsada por el propio pueblo egipcio, que pidió ayuda a Alejandro Magno para que les liberara de la dominación persa.

Alejandro Magno fue nombrado faraón y mandó construir la ciudad de Alejandría, en el Delta del Nilo, convirtiéndola en una ciudad clave para el comercio marítimo y cuya importancia aumentó en detrimento de Menfis y Tebas. Sin embargo, no residió más de un año en Egipto, ya que lo abandonó para seguir conquistando territorios en Oriente.

Tras su muerte, hubo una época en la que el gobierno del país estuvo dividido entre varios gobernantes, hasta que se unificó bajo el mandato del faraón Ptolomeo I, General de Alejandro Magno de origen macedonio, que inauguró la Dinastía Ptolemaica, durante la cual se construyeron templos como el de Isis en Philae o el de Horus y Sobek en Kom Ombo.

Dinastía Ptolemaica 323-30 a. C.

Durante el reinado de Ptolomeo I se construyeron la Biblioteca y el Faro de Alejandría, una de las 7 Maravillas del Mundo Antiguo y que, por desgracia, no se conserva.

Tras Ptolomeo I y II, llegó al poder Ptolomeo III, quien mandó construir el Templo de Horus en Edfú, dedicado al dios egipcio Hor (cuyo nombre en griego era Horus), y durante el reinado de su nieto, Ptolomeo V, se talló la conocida Piedra de Rosetta, una obra clave para poder descifrar los jeroglíficos egipcios y que se encuentra en el British Museum de Londres.

Ptolomeo V se casó con Cleopatra I, la primera de una serie de Cleopatras que gobernaron Egipto, bien como regentes o bien como consortes del faraón, hasta llegar a la más famosa de ellas, Cleopatra VII Thea Filópator, la última gobernante de la Dinastía Ptolemaica y que, al igual que sus predecesores y contrariamente a lo que piensan muchos, no era de origen egipcio, sino griego.

Templo de Horus en Edfú

DESPUÉS DEL PERIODO HELENÍSTICO

Con la muerte de Cleopatra VII, en el año 30 a. C., terminó la Dinastía Ptolemaica y el Periodo Helenístico en Egipto, que pasó a ser una provincia más del Imperio Romano, bajo el gobierno del emperador César Augusto.

Tras la separación del Imperio Romano en dos imperios en 395 d. C., Egipto pasó a formar parte del Imperio Romano de Oriente y se mantuvo así hasta el año 630, cuando el Imperio Persa conquistó el país e impuso la religión islámica. Desde entonces, Alejandría mantuvo su importancia estratégica y El Cairo experimentó un importante crecimiento.

Durante los primeros 300 años de dominio islámico, convivían varias religiones en el país (musulmanes, cristianos, judíos y coptos), pero la religión islámica fue creciendo hasta dejar a las demás en una clara minoría, y actualmente Egipto es un país musulmán.

Ya en el siglo XX, y después de varios siglos de dominación otomana, británica y francesa, Egipto se independizó en 1922, instaurando la monarquía y proclamando una Constitución que declara a Egipto como un estado soberano, libre, independiente y monárquico.

En 1953, pasó de monarquía a república instaurándose la República Árabe de Egipto.

Mezquita de Muhammad Alí, o Mezquita de Alabastro, en El Cairo

¿QUÉ ES NUBIA Y QUIÉNES SON LOS NUBIOS?

Nubia fue durante muchos años un reino independiente que se ubicaba al sur de Egipto y al norte de Sudán, a lo largo del valle del Nilo.

En la antigüedad, varios faraones construyeron templos en este territorio, que fue conquistado y estuvo bajo el control y la influencia de Egipto, aunque recuperó su independencia durante el Tercer Periodo Intermedio, llegando los nubios a conquistar Egipto e instaurando la Dinastía XXV, que ostentó el poder en el país durante casi 70 años.

Sin embargo, Nubia volvió a ser conquistada por Egipto a principios del siglo XIX y, a finales del mismo siglo, los británicos la convirtieron en una colonia anglo-egipcia. Con el fin de la colonización, la región de Nubia se separó en dos partes, una en Egipto y otra en Sudán.

Con la construcción de la Presa de Asuán (en los años 60), muchos nubios tuvieron que dejar sus tierras y asentarse en otros lugares de la zona. En la actualidad, se pueden encontrar pueblos nubios en la orilla occidental del Nilo, entre la 1ª y la 6ª catarata, y en la isla Elefantina, donde hay varios templos dedicados a dioses y faraones.

Los nubios eran físicamente distintos a los egipcios, ya que tenían la piel más oscura, y su aspecto actual mantiene esas diferencias. Su región era muy próspera y en la actualidad viven de la artesanía y el turismo.

El Poblado Nubio de Asuán

¿QUIÉNES SON LOS COPTOS?

Los coptos son cristianos egipcios y forman la mayor comunidad cristiana de Oriente Medio. El pueblo copto se remonta a la época del Antiguo Egipto y se convirtieron al cristianismo en el siglo I d.C., manteniendo su fe hasta la actualidad, a pesar de que Egipto es un país musulmán. 

Esto ha provocado que los coptos hayan sufrido persecuciones religiosas a lo largo de los siglos y que tengan que vivir en muchas ciudades en barrios coptos (el del Cairo se llama Qasr al-Sham y seguro que lo visitarás durante tu viaje).

En la actualidad, se denomina coptos tanto a los cristianos egipcios como a los miembros de la Iglesia Copta, que residen no sólo en Egipto, si no también en Eritrea, Etiopía o Sudán. La Iglesia Copta tiene 2 ramas principales (católica y ortodoxa), varias vertientes protestantes, un papa, y 2 Patriarcas (el de Etiopía y el de Eritrea). Además, utiliza el idioma y el calendario copto, conserva varias iglesias en Egipto y monasterios en varios países.

Misa en la Catedral Copta del Cairo

PRINCIPALES DIOSES EGIPCIOS

La religión egipcia, como la griega o la romana, era politeísta, lo que significa que adoraban a numerosos dioses y, dependiendo de la época, unos cobraban más importancia que otros.

Los dioses representaban fenómenos naturales y los egipcios los veneraban a través de rituales y ofrendas, que estaban a cargo del faraón, representante de los dioses en la tierra. La importancia del faraón era tal, que muchos templos no se erigían para venerar a un dios, si no para venerar a un faraón e incluso muchas veces los faraones se hacían representar como dioses.

Amón

Amón era la divinidad más importante de la religión egipcia, el dios creador. Representaba lo oculto y el poder creador y se decía que no podía ser visto por nadie, ni por los mortales ni por otros dioses. Era protector de los navegantes y se identificaba con Zeus en Grecia y Júpiter en Roma, y uno de sus principales templos es el Templo de Karnak.

Ra

Era uno de los dioses más importantes para los egipcios, dios del sol y del origen de la vida, y los faraones egipcios se consideraban sus descendientes. Se representaba como una cabeza de halcón con un disco solar y, según la mitología, cada noche viajaba cada día 12 horas de oriente a occidente, convirtiéndose en Auf-Ra por la noche.

Pilonos del Templo de Luxor, consagrado al dios Amón-Ra, y con estatuas sedentes de Ramsés II
Mut

Es una de las diosas más importantes de la mitología egipcia, la diosa madre, del cielo, el origen de todo lo creado, y esposa del dios Amón. Se colocaba entre el sol y la luna y representaba la perfección cósmica. Se representa como una mujer con la corona doble del Alto y el Bajo Egipto, un cetro y el anj, pero otras veces se representa como un buitre, una leona o una mujer con cabeza de leona.

Isis

Era la Reina de las diosas, la gran diosa madre recuperadora y embalsamadora del cuerpo de Osiris, su esposo. Considerada la diosa de la maternidad y del nacimiento, protectora de todas las madres y niños. Se la consideraba la institutriz del matrimonio, esposa fiel y reina de los dioses.

Kiosko de Trajano en el Templo de Isis en Philae
Osiris

Era el esposo de Isis y fue uno de los dioses más importantes del antiguo Egipto. Era el dios de la resurrección y se le representa como un hombre envuelto en un sudario, sujetando los cetros de poder y con una corona con dos plumas, además que su cara se pintaba de verde o de negro. A él se encomendaban los muertos en su tránsito a una nueva vida.

Horus

Es el dios más antiguo, el señor de la montaña, por dónde el sol asoma cada mañana, y tenía forma de halcón. Cuando el culto de Osiris adquirió importancia, Horus se convirtió en hijo de Osiris. Osiris, Isis y Horus fueron la tríada más importante de dioses. En el Libro de los Muertos, Horus, bajo su forma de Haroeris, ayudaba al Faraón a ascender al cielo.

Templo de Kom Ombo, consagrado a los dioses Horus y Sobek
Maat

Simboliza el orden cósmico, pero también la justicia y la verdad, siendo la patrona de los jueces. Se representa como una mujer con una gran pluma de avestruz sobre la cabeza y sujetando un cetro y el anj; desde el reinado de Akenatón, se representa como una mujer alada. Fue muy venerada en Karnak y Menfis.

Hathor

Era la diosa del amor, de la belleza, de la danza y de las artes musicales, además de ser la protectora de la maternidad y de los niños. Era hija del dios Ra y se suele representar como una mujer con orejas o cabeza de vaca, cuernos y un disco solar. Se la veneraba en varios templos, en Menfis y en Dendera, y aparece representada junto a Nefertari en uno de los templos de Abu Simbel, además de en los capiteles de algunas columnas del Templo de Hatshepsut.

Capiteles hathoricos (con la cabeza de la Diosa Hathor), en el Templo de Hatshepsut
Bastet

Era la diosa protectora del hogar, además de representar la fecundidad. Se representa como una gata o una mujer con cabeza de gata (con un tocado especial y un gran collar). Desde el Imperio Antiguo, se la consideraba la madre del rey y su culto fue tan importante que en sus templos criaban gatos y, al morir, los enterraban momificados en tumbas construidas especialmente para ellos.

Ptah

Es uno de los dioses más importantes de la mitología egipcia. Es el Creador del Mundo, Señor de la Magia, de la Verdad y de la Oscuridad. Se representa como un hombre momificado, envuelto en un sudario, que sujeta un cetro, lleva un gran collar y un casquete sobre la cabeza, además de estar subido sobre un pedestal. Además, es el único dios que tiene una barba recta.

A la izquierda, en sombra, el dios Ptah, dios de la oscuridad, en el santuario del Templo de Ramsés II en Abu Simbel
Sejmet

Era la diosa de la guerra, “La Poderosa”, pero también de los médicos. Se representa como una leona o una mujer con cabeza de leona y, sobre ella, un disco solar, que representa la energía destructiva del sol. Era hija del dios Ra y esposa de Ptah.

Min

Es uno de los dioses más antiguos de la mitología egipcio. Era el dios de la luna, de la lluvia, de la vegetación y de la fertilidad, y representaba la fuerza regeneradora de la naturaleza. Se representaba como un hombre de piel negra o verde con una corona de plumas, situado sobre un pedestal y con el miembro erecto, simbolizando la fertilidad.

Sobek

Era el dios cocodrilo, creador del Nilo, Señor de las Aguas, dios de la vida, pero también (igual que el dios Min) dios de la fertilidad y la vegetación. Se representa como un cocodrilo o un hombre con cabeza de cocodrilo con la corona atef (la corona blanca con dos plumas de avestruz). A Sobek y a Horus se les dedicó un templo en Kom Ombo.

Relieves en el Templo de Horus y Sobek en Kom Ombo
Thot

Era el dios de la escritura y los cálculos. Ra lo colocó en el cielo para iluminar tras su retirada, por lo que se trataba de un dios lunar. Tenía el poder de medir el tiempo y los calendarios y fue quien permitió el nacimiento de Osiris, Seth, Horus el viejo, Isis y Neftis.

Atón

Atón fue el principal dios egipcio durante el periodo Amarna, cuando el faraón Akenatón cambió el culto politeísta por un culto monoteísta centrado en el dios Atón, el dios sol, que formaba parte del panteón egipcio desde el Imperio Antiguo. En los primeros tiempos se representaba como un hombre con cabeza de halcón, y más adelante como un disco solar del que surgían rayos con manos extendidas.


Espero que estos (no tan) breves apuntes de la historia de Egipto te hayan servido para entender su cultura de cara a organizar tu viaje. Pronto iré compartiendo más artículos sobre el país de los faraones, para que puedas disfrutar de una de las culturas más interesantes que existen.

(4) Comentarios

  1. Me ha gustado mucho!!! Me parece un post súper chulo para explicar brevemente la historia de un país tan increíble como este 😊😊

    1. Carla dice:

      Gracias María!! Me alegro de que te haya gustado! Egipto me ha dejado fascinada!! <3

      1. Paulaesrock dice:

        Increíble como siempre tu blog!!!😍😍😍

        1. Carla dice:

          Muchas gracias! Me alegro de que te haya gustado!

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