África Egipto

Itinerario de 7 días en Egipto

Egipto es un destino soñado para casi todos aquellos a los que nos gusta viajar. Es un país con una historia única y fascinante y una arquitectura que no verás en ningún otro lugar del mundo. Egipto es monumental y te hace sentir muy pequeño, pero es un destino que todo el mundo debería visitar al menos una vez en su vida.

7-8 días son suficientes para visitar los principales atractivos turísticos del país: El Cairo y un crucero por el Nilo. Si tienes más días, puedes visitar otros lugares como Alejandría, Hurghada o Sharm el-Sheik. Yo estuve 7 días que se repartieron 4 el el crucero y algo menos de 3 en El Cairo. Mi recomendación es que le dediques al Cairo al menos 3 días completos, ya que uno lo tendrás que dedicar entero a visitar los alrededores de la ciudad.

¿Vas a viajar en breve al país de los faraones y quieres saber cuál fue el itinerario de mi viaje? ¡Sigue leyendo!

DÍA 1

El primer día llegamos por la tarde a Luxor en un vuelo directo desde Madrid. Después de conseguir nuestro visado (25€ o $25 que se pueden pagar allí en el momento), nos recogió nuestro guía y fuimos en autobús hasta nuestro hogar para los próximos 4 días, el barco (o motonave) Nile Goddess, que navegaría desde Luxor hasta Asuán.

Dormir en el barco no marea en absoluto, no se nota el movimiento del barco, el tamaño de las habitaciones es como el de cualquier hotel, y lo bueno es que amaneces cada mañana con una vista diferente.

Navegando por el Nilo

Eso sí, como curiosidad te cuento que, en los principales puertos que hay en el Nilo, hay muchos barcos atracados a la vez, y el espacio es limitado, por lo que varios barcos atracan en paralelo unos a otros. Es decir, si tu barco es el que está más hacia el interior del río, tendrás que atravesar hasta 2 o 3 barcos para llegar a tierra firme.

DÍA 2

Amanece pronto. De hecho, aún no ha amanecido cuando suena el despertador, pero a las 5.30 de la mañana hemos quedado con nuestro guía para disfrutar de nuestro primer día completo en Egipto. Hoy es un día fuerte, ya que visitamos el Valle de los Reyes, el Templo de Hatshepsut, los Colosos de Memnon, el Templo de Luxor y el Templo de Karnak.

Yo hubiera preferido dividir estas visitas en dos días, ya que el tiempo se me hizo un poco justo, pero ver cosas tan impresionantes hizo que me olvidara del poco tiempo y del calor infernal que azota Egipto un mes de octubre…

Valle de los Reyes

El Valle de los Reyes es una de las necrópolis más importantes del Antiguo Egipto, que se construyó en la antigua ciudad de Tebas, capital de Egipto durante el Imperio Nuevo y el Imperio Nuevo. Se encuentra en la orilla occidental del Nilo, junto al Valle de las Reinas, y aquí están enterrados la mayoría de los faraones del Imperio Nuevo.

El Valle es bastante grande y con la entrada se incluye la visita a 3 tumbas; nosotros visitamos las de Ramsés III, IV y IX, pero hay otras muchas interesantes. Si quieres visitar la tumba de Tutankhamón, la entrada se tiene que pagar aparte.

Interior de la tumba de Ramsés III en el Valle de los Reyes

Templo de Hatshepsut

Desde allí nos fuimos al Templo de Hatshepsut, que se encuentra muy cerca del Valle de los Reyes. El templo se ubica en la parte baja de unos acantilados y es un templo funerario que se construyó en honor al dios Amón-Ra. Tiene forma escalonada a base de varias terrazas, en las que se conservan columnas con esculturas de Osiris, otras con capiteles hathóricos, relieves…

Hatshepsut fue una de las pocas reinas-faraón que hubo en el Antiguo Egipto y, aunque tenía el apoyo de los sacerdotes, no siempre fue querida por el pueblo, por lo que en el templo se muestran algunas de sus conquistas y de sus acciones.

Templo de Hatshepsut en Deir-el-Bahari

Colosos de Memnon

Tras visitar el templo, nos dirigimos a los Colosos de Memnon, pasando con nuestro vehículo por delante de otros templos como el Rameseum. Los Colosos de Memnon son dos estatuas sedentes que representan al faraón Amenhotep III y que custodiaban la entrada de su templo (que en la actualidad no se conserva). Miden casi 20 metros de altura y en la base se pueden ver relieves con jeroglíficos. Detrás de los colosos, hay otro coloso, peor conservado, que se encuentra en lo que, antiguamente, fue el Templo de Amenhotep III.

Templo de Luxor

Después de ver los colosos tocaba cruzar de nuevo el Nilo para volver a la orilla oriental y visitar otro de los platos fuertes del día, el Templo de Luxor. Para llegar hasta allí cruzamos el río en barco, ya que los puentes que lo cruzan a la altura de Luxor no están cerca del templo…

El Templo de Luxor se encuentra dentro de la ciudad del mismo nombre y estaba consagrado al dios Amón-Min. Fue uno de los más importantes del Antiguo Egipto y es un imprescindible en cualquier viaje a este país. Se empezó a construir durante el reinado de Amenhotep III (que construyó la parte interior) y Ramsés II (que hizo la parte exterior), pero en su construcción intervinieron otros faraones.

Primer pilono del Templo de Luxor

Frente al primer pilono había dos obeliscos, uno de los cuales se conserva aún aquí, y el otro está en la Plaza de la Concordia de París. Delante del pilono, y flanqueando la entrada, hay 4 estatuas sedentes de Ramsés II con la reina Nefertari (de tamaño más pequeño). 

En el interior del templo se conservan algunas salas de su construcción original, pero también los restos de las iglesias que se construyeron cuando el Imperio Romano adoptó el cristianismo, así como una mezquita construida cuando Egipto se convirtió al Islam.

Templo de Karnak

La última visita del día fue al Templo de Karnak, situado unos 3 kilómetros al norte del de Luxor. En el pasado ambos templos estaban comunicados por la Avenida de las Esfinges, que estaba flanqueada por más de 600 figuras; en la actualidad, se conservan los tramos de esta avenida cercanos a cada templo, pero no la avenida completa. Frente a la entrada de Karnak, se conserva también parte de la Avenida de los Carneros. 

El Templo de Karnak fue el principal templo de culto del Antiguo Egipto y estaba dedicado también al dios Amón, además de a otros dioses como Amón-Ra, Mut o Ptah. En su construcción intervinieron hasta 30 faraones y su Sala Hipóstila, con 134 columnas de hasta 23 metros de altura, es uno de los sitios más espectaculares que vimos en nuestro viaje.

Sala Hipóstila del Templo de Karnak

El resto del día lo pasamos en el barco, disfrutando de la piscina y de la navegación por el precioso río Nilo hasta nuestra siguiente parada. Ya de noche, pasamos por la famosa Esclusa de Esna, que disfrutamos desde la cubierta viendo como el barco entra en la esclusa, ésta se cierra, y el agua entra levantando nuestro barco 10 metros para salvar el desnivel. Una vez que la esclusa se ha llenado de agua, vuelve a abrirse para que el barco pueda seguir su recorrido hacia el sur.

DÍA 3

De nuevo nos levantamos pronto, ya nos estamos acostumbrando a estos madrugones…

Nuestra primera visita de la mañana es al Templo de Edfú, que se encuentra en la orilla occidental del Nilo, y para llegar hasta el templo desde el barco, en principio te dirán que sólo existe la opción de hacerlo en calesa, pero es mentira, se puede llegar hasta allí perfectamente en taxi

Los caballos que llevan las calesas están escuálidos, se les ven las costillas, los conductores les golpean, y cada día tienen que hacer varios trayectos de ida y vuelta con hasta 4 turistas + el conductor. Por favor, seamos turistas responsables y no contribuyamos a sostener un negocio que maltrata animales para deleite de turistas. Pide a tu guía que te contrate un taxi para llegar hasta el templo.

Templo de Horus en Edfú

El Templo de Horus en Edfu fue construido durante el Periodo Ptolemaico y es el mejor conservado de Egipto, además de ser el más importante después del de Karnak. Los relieves del pilono son espectaculares y su interior, de 137 metros de largo, tiene un patio, varias salas y el santuario, al que apenas llega la luz natural.

Durante siglos, el templo estuvo enterrado hasta una altura de 12 metros bajo la arena del desierto y el lodo depositado por el Nilo, y no fue desenterrado hasta mediados del siglo XIX. En la actualidad, es uno de los templos más visitados del país.

Templo de Horus en Edfú, el mejor conservado de Egipto

Tras visitar el templo, volvimos al barco y, después de unas horas de navegación, llegamos hasta Kom Ombo.

Templo de Horus y Sobek en Kom Ombo

Este templo se suele visitar al atardecer, por lo que te encontrarás con otros cientos de turistas que lo visitan al mismo tiempo…

El Templo de Horus y Sobek en Kom Ombo es uno de los más inusuales que se conservan en Egipto, ya que es un templo doble, dedicado a dos dioses: la mitad sur está dedicada a Sobek, dios de la fertilidad y creador del mundo, y la mitad norte a Horus, dios de la realeza, de la guerra y de la caza.

El templo se construyó durante la Dinastía Ptolemaica y tiene algunos de los relieves más profundos de todo el arte egipcio, entre ellos escenas de la vida de Horus y Sobek y varios objetos quirúrgicos. Junto al templo, se encuentra El Museo del Cocodrilo, donde se exponen algunas de las 300 momias de cocodrilos que se encontraron en la zona al descubrir el templo.

Después de disfrutar del atardecer sobre el Nilo desde el templo de Kom Ombo nos dirigimos de nuevo a nuestra motonave para cenar y navegar hasta Asuán, última parada de nuestro crucero.

Templo de Horus y Sobek en Kom Ombo

DÍA 4

Hoy es uno de los días más especiales del viaje y, aunque parezca mentira, no duele que el despertador suene a la 1.00 de la mañana. Si, has leído bien, a la 1.00 de la mañana estábamos todos en pie porque a las 2.00 salía nuestro autobús desde Asuán en dirección Abu Simbel.

En las tres horas de trayecto de autobús tenemos tiempo de dormir y cuando llegamos a Abu Simbel estamos tan emocionados que se nos olvida el sueño que tenemos… A las 5.00 de la mañana empiezan a llegar los primeros autobuses, por lo que somos de los primeros en visitarlos; a partir de las 6.30 empiezan a llegar muchos más autobuses y el recinto se llena de gente, así que hay que aprovechar el tiempo al máximo.

Templos de Abu Simbel

Los Templos de Ramsés II y Nefertari en Abu Simbel se encuentran junto al Lago Nasser, a apenas 40 kilómetros de la frontera con Sudán. Son dos templos excavados en la roca que estuvieron enterrados bajo la arena del desierto durante siglos, hasta que fueron descubiertos a principios del siglo XIX.

Con la construcción de la Presa de Asuán, en los años 60, estos templos corrían el peligro de acabar desapareciendo bajo las aguas del Nilo, por lo que se desmontaron, pieza por pieza, y se reconstruyeron en su ubicación actual, a unos 200 metros de distancia y unos 65 metros más arriba de su ubicación original. Gracias a esta obra faraónica, en la que participaron varios países, en Madrid podemos encontrar el Templo de Debod y en el Nueva York (en el MET) el Templo de Dendur, que también fueron desmontados para evitar que se hundieran bajo el agua y que el gobierno egipcio regaló como agradecimiento.

Templo de Ramsés II en Abu Simbel

En su ubicación original, el Templo de Ramsés II estaba orientado de tal manera que, cada año, el 21 de febrero y el 21 de octubre, el sol incidía en el interior del templo de tal manera que llegaba hasta el santuario e iluminaba las estatuas de Ra-Horajti, Ramsés II y Amón-Ra, dejando a oscuras la de Ptah, dios de la Oscuridad. Con el traslado de los templos a su ubicación actual, este fenómeno ocurre un día después, el 22 de febrero y 22 de octubre.

Después de una de las mejores visitas del viaje, volvemos al autobús para poner rumbo de nuevo a Asuán, descansar un poco, comer y esperar a nuestra visita de la tarde, el Poblado Nubio, no sin antes hacer una pequeña parada para bañarnos en el Nilo.

Poblado Nubio

El Poblado Nubio de Asuán se encuentra en la orilla occidental del Nilo y llegamos hasta allí en un barco que cogimos desde el mismo muelle en el que estaba atracada nuestra motonave. Muchas empresas ofrecen la opción de llegar hasta una pequeña “playa” en el río y luego hacer el resto del trayecto en camello, pero de nuevo, creo que no tengo que recordarte por qué está mal montar en camello (o en el elefante, o en burro, o en calesa…) y la importancia de contribuir a fomentar un turismo más responsable.

Como ya conté en el post Breve historia de Egipto para principiantes, Nubia era una región que se ubicaba entre Egipto y Sudán y, aunque en su momento fue un reino independiente, en la actualidad son apenas pequeños grupos que se asientan a lo largo del Valle del Nilo, entre ambos países, y en la actualidad se pueden visitar poblados tanto en la ribera del río como en la Isla Elefantina.

Poblado Nubio de Asuán

Lo mejor que puedes hacer en el Poblado Nubio es perderte por sus calles y disfrutar de sus tiendas de artesanía y de sus coloridas casas. Probablemente tu guía intente llevarte a una tetería, a una escuela o hacerte un tatuaje de henna, pero te aseguro que lo mejor del poblado está entre sus callejones…

Después de visitar el poblado volvemos a nuestra motonave para dormir por última vez en aguas del Nilo…

DÍA 5

Hoy es nuestro último día en el barco, así que por la mañana dejamos nuestras maletas hechas, y nos vamos a disfrutar de las últimas visitas al sur de Egipto.

Templo de Isis en Philae

En realidad no es un único templo, si no varios, construido durante el Periodo Ptolemaico, que quedó sumergido bajo el agua con la construcción de la Presa de Asuán. Afortunadamente, pudo ser desmontado, trasladado y reconstruido en la cercana isla de Agilkia, donde se encuentra actualmente.

Está muy bien conservado, pero en los muros podrás ver las marcas que indican la altura hasta la que llegó el agua… Es un templo precioso, y su ubicación es ideal, así que mi recomendación es que lo incluyas en tu itinerario. Al estar en una isla, la única opción para llegar es el barco, que podrás coger en el embarcadero pasada la taquilla donde se compra la entrada. 

Tras visitar el templo, nos llevan a visitar una Tienda de Perfumes. Con el calor que hace ese día, se agradece un poco de aire acondicionado, pero sinceramente me parece una parada totalmente prescindible que puedes intentar evitar…

Kiosko de Trajano del Templo de Isis en Philae

Obelisco Inacabado

Tras la tienda, visitamos el Obelisco Inacabado de Asuán, una visita rápida e interesante, pero que se hace dura por el calor que hace a media mañana en el sur de Egipto. El obelisco se encuentra en una cantera de granito rosa y es el mayor obelisco conocido de la antigüedad. Fue un encargo de la reina Hatshepsut, pero nunca se llegó a terminar, ya que se rompió mientras aún estaba siendo tallado, por lo que se abandonó en la cantera, lo que ha servido para saber cómo se tallaban y transportaban los obeliscos egipcios.

Ese día por la tarde nos quedamos en el barco. Lo cierto es que es una tarde totalmente perdida, esperando que llegue la hora de ir al aeropuerto a coger nuestro vuelo hacia El Cairo. Mi recomendación es que intentes coger un vuelo a medio día o a primera hora de la tarde, o que te animes a dar una vuelta por Asuán. Ése era nuestro plan, pero los 42 grados de temperatura nos hicieron desistir y optar por pasar la tarde en la piscina del barco…

A las 9.40 teníamos nuestro vuelo hacia El Cairo, así que sobre las 7.00 nos dirigimos al aeropuerto, pasamos todos los controles, y pusimos rumbo a la capital del país, donde llegamos sobre las 11.00. Una vez allí, nos dirigimos a nuestro hotel, Le Meridien Pyramids, con vistas a las pirámides.

Atardecer en el Nilo

DÍA 6

Nos despertamos en El Cairo y, tras un estupendo desayuno, empezamos nuestro primer día en esta ciudad. Hoy nos tocan los platos fuertes del Cairo: Las Pirámides de Giza, Menfis y Saqqara.

Pirámides de Giza

Las famosas pirámides no se encuentran en El Cairo, si no en Giza, una localidad a unos 20 kilómetros de la capital, y son parte de la Necrópolis de Giza, un conjunto de edificios funerarios edificados bajo las órdenes de varios faraones a lo largo de varias dinastías y que se empezaron a construir en el año 2500 a.C. Los principales monumentos de la necrópolis son las Pirámides de los faraones Keops, Kefrén y Micerinos, que están (casi) perfectamente alineadas con los 4 puntos cardinales, norte, sur, este y oeste, con una desviación de apenas 1 grado. 

Estuvimos unas horas dando vueltas por el recinto, paseando entre construcciones de más de 4.500 años… Algunos entraron en la Pirámide de Keops, otros nos quedamos fuera perdiéndonos junto a bloques de piedra de casi 2 metros de alto, y disfrutando de estar en la única de las 7 Maravillas del Mundo Antiguo que se mantiene en pie, La Gran Pirámide de Giza.

Después subimos a uno de los miradores desde los que se puede disfrutar de una vista preciosa de las tres pirámides y donde, de nuevo, ofrecen paseos en camello, y terminamos la visita acercándonos hasta la espectacular Esfinge de Giza, que mide 20 metros de alto y 70 metros de largo.

Pirámides de Giza (de izquierda a derecha: Keops, Kefrén y Micerinos)

Menfis

Tras visitar las pirámides, nos dirigimos a la ciudad de Menfis, a unos 30 kilómetros al sur del Cairo. Menfis fue la capital del Imperio Antiguo de Egipto y fue fundada por el primer emperador, Menes o Narmer, en la orilla occidental del Nilo. Era una de las ciudades más grandes e importantes del Mundo Antiguo, en la que había templos, palacios y jardines, de los cuales en la actualidad sólo se conservan algunas ruinas.

Allí visitamos el Museo al Aire Libre de Mit Rahina, donde está el Coloso de Ramsés (una escultura de piedra caliza de 10 metros de altura), una figura de Ramsés II, y la famosa Esfinge de Alabastro, tallada durante el Imperio Nuevo y que pertenecía, como el coloso, al Templo de Ptah.

Saqqara

Tras Menfis, nos dirigimos a Saqqara, donde se encuentra la famosa Pirámide Escalonada de Zoser, construida por Imhotep, el primer arquitecto conocido del mundo, y que mide 60 metros de alto y casi 120 metros de alto. Su construcción se hizo a base de 6 pisos de forma escalonada, y que fue utilizada como modelo para la construcción del resto de pirámides egipcias.

Nosotros visitamos el interior de la Mastaba de Mereruka, con unos relieves preciosos y muy bien conservados, y el Templo del Valle de la Pirámide de Zoser, además de ver la pirámide por fuera.

[Pronto podrás leer en un post todo lo que puedes ver en la Necrópolis de Menfis, que incluye las Pirámides de Giza, el Museo al Aire Libre de Menfis y la Pirámide de Saqqara].

Pirámide Escalonada de Zoser, en Saqqara

Después de esta última visita, volvemos a nuestro hotel a descansar antes de nuestra última visita del día. A las 8.00 teníamos entradas para el Espectáculo de Luces y Sonido de las Pirámides. Sinceramente, creo que es una de esas turistadas totalmente prescindibles, pero ya que estábamos metidos en faena, disfrutamos de ver las Pirámides y la Esfinge de Giza por última vez…

DÍA 7

Hoy es el último día completo del viaje, así que tenemos que aprovechar para visitar los principales sitios de interés del Cairo.

El Cairo

Empezamos la mañana en el Barrio Copto, donde visitamos la Iglesia de San Sergio y San Baco, la Sinagoga de Ben Ezra, y aprovechamos para visitar sus tiendas y pasear por sus callejuelas… Desde allí nos dirigimos a la parte más alta de la ciudad, a la Ciudadela de Saladino, donde se encuentra la Mezquita de Alabastro, uno de los sitios más bonitos del Cairo y donde pasamos un buen rato disfrutando de la propia mezquita y de las vistas de la ciudad desde lo alto de la Ciudadela.

Después de la mezquita visitamos el Mercado de Khan el-Khalili, el más famoso de Egipto pero, aunque yo me lo imaginaba tipo el Zoco de Marrakech o el Gran Bazar de Estambul, me decepcionó bastante… Aún así, merece la pena perderse por sus callejuelas y disfrutar de las tiendas que están lejos de la calle principal…

Vistas del Cairo desde la Ciudadela de Saladino

Tras el Mercado pasamos por la Plaza Tahrir y nos dirigimos al Museo Egipcio del Cairo, para mí, uno de los puntos fuertes del viaje. Hubiera podido pasarme horas entre momias, relieves, esculturas y otras muchas maravillas, pero por desgracia la visita terminó y tocó volver al hotel para descansar antes de salir a cenar..

Esa noche disfrutamos de una última cena buenísima a base de pescado y con vistas, si tenías mucha imaginación, a las pirámides (ya que al no estar iluminadas por la noche, apenas se podían ver).

Nuestra última noche en Egipto terminó con unas cervezas en la terraza del hotel, pensando en el madrugón del día siguiente para coger nuestro vuelo de la mañana, y disfrutando de muchas risas y de saber que éste había sido un viaje de los que se recuerdan toda la vida.

[Pronto podrás leer en un post todo lo que puedes ver en El Cairo].


Si estás pensando en viajar a Egipto y quieres hacerlo con un viaje organizado pero sin estar en un grupo grande y sin sentirte un poco como “ganado”, puedes contactar con Alba @misswanderlustt o con Mohamed @conoceregipto.

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