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Paula (@howimettravel), española y confinada en Arabia Saudí

Marzo 2020. Toda España se ve inmersa en un Estado de Alarma que duró más de 3 meses y que tuvo a la mayor parte del país confinado en sus casas. Sin embargo, muchos españoles se vieron obligados a pasar esta cuarentena lejos de sus casas, en países como Estados Unidos, Nepal, Bolivia, Tailandia… o, en el caso de Paula, Arabia Saudí. Un país que hasta el año pasado permanecía totalmente cerrado al turismo y que tiene además una de las interpretaciones del Islam más extremas.

Allí, esta berciana, que viaja sola sin billete de vuelta desde hace 6 meses, encontró un grupo de amigos, un trabajo y vivió experiencias como hacer el Ramadán sin ser musulmana. Todo esto y más, lo cuenta en su perfil de Instagram, @howimettravel.

¿Quieres conocerla?

Me fui de España el 11 de enero con un billete solo de ida a Mascate. Después de 5 semanas en Omán, llegué a Arabia Saudí el día 17 de febrero. Durante cuatro semanas estuve recorriendo a dedo la parte oeste del país (desde Jeddah hasta las Islas Farasan) y el 15 de marzo el gobierno saudí implementó una de las primeras medidas contra el coronavirus: el cierre de los aeropuertos.

Yo en ese momento ya llevaba unos días en Riad (la capital) y me estaba quedando con un anfitrión de Couchsurfing. Al inicio, pensé que esta situación sería algo puntual, que no se alargaría en el tiempo, pero los casos empezaron a aumentar y las medidas a ser más restrictivas. Fue cuando decidí buscar trabajo e ir viendo qué pasaba. Tres meses después, sigo en Arabia Saudi, trabajando y totalmente adaptada a esta nueva situación y este nuevo estilo de vida. Todavía no hay ninguna noticia de cuándo los aeropuertos y los vuelos volverán a la normalidad.

1. ¿Cómo empezó esta afición a viajar a países poco turísticos?

No estoy segura cuándo fue el momento exacto. Es cierto, que siempre he sentido curiosidad y atracción por lo desconocido y me he interesado por conocer ambientes diferentes al mío y personas diferentes a mí. Por ejemplo, mi primer viaje sola fue un roadtrip por los Balcanes (Hungría, Bosnia, Serbia, etc.) hace seis años, cuando apenas había turismo en estos países.

Cuando empecé a trabajar en una aerolínea de Oriente Medio, me recorrí todos los continentes y creo que fue en algún momento durante esa experiencia que me di cuenta que hay tantos lugares desconocidos en el mundo –lugares en los que no había turismo en masas y que no salían en los catálogos de las agencias de viajes-. Y, a día de hoy, son estos países los que más disfruto: destinos auténticos, llenos de aventuras y emociones fuertes.

2. Debido al coronavirus, tuviste que pasar la cuarentena en Arabia Saudí, un país que hasta hace poco estaba muy cerrado al turismo internacional ¿cómo ha sido?, ¿has encontrado dificultades?

Es un país que durante décadas ha permanecido cerrado a los turistas, hasta septiembre del año pasado, cuando implementaron un sistema de E-Visas para que la gente que quisiera pudiera visitar el país como turista.  Y así es, estoy pasando la cuarentena en Arabia Saudí. Ha sido “surrealista” e interesante. Sinceramente, no he tenido dificultades, encontré una casa, un trabajo y un grupo de conocidos y amigos que me han apoyado desde el inicio. Tampoco hemos tenido un confinamiento tan estricto como ocurrió en España, eso también ayudó a que toda la situación fuera más llevadera.

Paula cenando con un grupo de chicos saudíes

3. Durante la cuarentena tuvo lugar el Ramadán y decidiste hacerlo, a pesar de no ser musulmana, ¿qué nos puedes contar de esta experiencia?

Parte del confinamiento lo pasé con un amigo brasileño, él también estaba viajando por el país y se quedó aquí, y siempre hacíamos bromas diciendo que toda la cuarentena parecía un videojuego (porque cada semana había una restricción o una medida nueva) y el Ramadán era la prueba final. En ese momento estaba rodeada únicamente de musulmanes (mi anfitrión y mis vecinos egipcios, mi jefe sirio, mis colegas del trabajo paquistaníes y saudíes, mis amigos libaneses) por lo que me pareció el momento ideal para unirme a ellos y experimentarlo junto a ellos.

Soy atea, por lo que no tenía absolutamente nada que ver con motivos religiosos; sino con empatizar, ser curiosa, entender mejor la cultura de las personas con las que interactúo y retarme mentalmente, emocionalmente y físicamente. Fue muy emotivo sentirme parte de la comunidad durante el mes más sagrado para ellos; mi parte favorita era cuando llegaba el atardecer y me juntaba con mis amigos para romper el ayuno (Iftar) juntos.

Fue duro, sobre todo cuando tienes que privarte del agua en un sitio donde hace 45 grados de media diarios. Pero mereció totalmente la pena y fue una de las experiencias vitales más intensas que he vivido. Si en otro momento tengo la oportunidad lo volveré a realizar.

4. Actualmente vives y trabajas en Riad, cuéntanos cómo es vivir y trabajar en Arabia Saudí, siendo mujer y extranjera.

Desde que cerraron los aeropuertos vivo y trabajo en Riad, en la capital del país. He llegado en un “buen” momento a Arabia Saudí, es un país que ha vivido cambios a pasos agigantados y ahora que han quitado muchas de las restricciones que existían el ambiente es mucho más relajado que hace unos años. Lo más importante si vas a vivir aquí es estar seguro que vas a estar en un sitio que tenga aire acondicionado, las altas temperaturas ya las había experimentado en Dubai, por lo que no es algo nuevo para mí.

En general, los planes de ocio los suelo realizar en el interior de las casas, centros comerciales, restaurantes o, en mi caso, ¡cerca de una piscina!. Yo vivo en un compound, básicamente es una urbanización con diferentes instalaciones como gimnasio, peluquería, cine, pista de tenis, etc, donde viven la mayoría de los expatriados que trabajan aquí y la vida dentro de ellos es lo más similar a vivir en un país occidental. Me ha parecido bastante fácil socializar y, a diferencia de Dubai, Arabia Saudí es un sitio bastante auténtico y relacionarte con locales saudíes es sencillo. Aquí en la capital, hay muchos que han estudiado en el extranjero y hablan perfectamente inglés.

En cuanto a trabajar aquí, si eres extranjero y tienes un cierto nivel de estudios, las condiciones laborales son muy buenas. En mi caso, trabajo en un ambiente muy relajado y me he sentido acogida desde el primer momento.

5. Hemos visto en tus stories que existe un “submundo” en Arabia en el que los jóvenes salen, beben…, ¡hasta utilizan Tinder! ¿Cómo es la vida real de estos jóvenes? 

Los jóvenes, los no tan jóvenes, los saudíes y los no saudíes… Es un tema delicado, porque aunque poco a poco se estén modernizando, durante muchos años ha sido uno de los países más conservadores del mundo y el gobierno ha seguido una de las interpretaciones más estrictas del Islam. Y todavía hay muchas cosas de las que no se puede hablar abiertamente.

Sí que existe un mundo paralelo, pero de puertas para dentro. Que no existan discotecas o bares como los imaginamos en España, no quiere decir que no haya lugares en los que te lo puedes pasar bien y tengas acceso a alcohol u otras sustancias. Debido a la fuerte segregación por sexo que ha existido en el país, Tinder ha sido una aplicación útil para muchos jóvenes que querían conocer a personas del género opuesto. Hoy en día la utilizan muchos, aunque a veces no muestran abiertamente su cara.

Muchos jóvenes saudíes se fueron a estudiar al extranjero y experimentaron la vida en países más abiertos, y algunos cuando vuelven echan de menos ciertos aspectos de esa experiencia, pero tienen recelo a las posibles represalias familiares.


Muchas gracias Paula por responder a mis preguntas y por enseñarnos la otra cara de un país como Arabia Saudí, tan desconocido para la mayoría de nosotros. Espero que sigas disfrutando de esta experiencia y que vuelvas a viajar sola y libre en cuanto puedas.

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