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Lugares imprescindibles que ver en Viena en 2 o 3 días

Lugares imprescindibles que ver en Viena en 2 o 3 días

¡Bienvenido a Viena!

La capital de Austria es conocida desde el siglo XVI como la capital musical de Europa. Pero también es famosa por ser la ciudad en la que se inventó la Tarta Sacher, donde vivió Sisí Emperatriz o donde tiene lugar cada año el famoso Concierto de Año Nuevo.

Antes de seguir leyendo, no olvides consultar este post con consejos para organizar tu viaje a Viena.

Y ahora si, vamos a conocer los lugares imprescindibles que ver en Viena. También puedes conocerlos con este free tour en español por los principales lugares de la capital austríaca.

Catedral de San Esteban

Exterior de la Catedral de San Esteban

Stephansdom es la iglesia más importante de Viena. Su construcción empezó en la primera mitad del siglo XX, sobre las ruinas de dos iglesias anteriores, y ha experimentado varias reformas, por lo que mezcla elementos románicos, góticos, renacentistas y barrocos.

La fachada está flanqueada por dos torres de 64 metros de altura. Además, la catedral tiene otras dos torres, de las que destaca la imponente torre sur, de 136 metros y estilo gótico.

Es posible subir a esta torre, accediendo por el lado sur de la iglesia, pero mentalízate de que tendrás que subir a pie hasta arriba, ya que no hay ascensor. En mi opinión, desde arriba las vistas no son realmente espectaculares y además las ventanas son pequeñas y con cristal.

La torre norte tiene una altura muy inferior y alberga la Campana Pummerin, que se fabricó con la fundición de los cañones que dejaron las tropas turcas al retirarse de la ciudad en 1683. 

Por desgracia, la campana actual no es la original, ya que se tuvo que reconstruir tras quedar destruida en un incendio. Los restos de la campana original se conservan en el interior de la torre, que también se puede visitar.

Vistas desde la torre de la catedral

Del exterior también destaca la cubierta, en la que se han utilizado más de 200.000 tejas de colores formando un dibujo en zig zag, interrumpido por una franja de rombos y por los escudos del Imperio Austríaco, de Austria y de Viena.

El interior de la catedral tiene tres naves y varios altares. Además, alberga las catacumbas, con los restos de más de 10.000 ciudadanos vieneses, y el Museo de la Catedral, en cuyo interior se pueden ver pinturas y esculturas de temática religiosa, así como el tesoro, con numerosos objetos religiosos.

La Catedral de San Esteban se puede visitar de lunes a sábado de 6.00 a 22.00 y domingos y festivos de 7.00 a 22.00. La entrada a la catedral es gratuita; si quieres visitar las catacumbas, el precio de la entrada es de 7€, la torre sur 6,50€ y la torre norte 7€.

Palacio de Schönbrunn

Exterior del Palacio de Schönbrunn

El Palacio de Schönbrunn es uno de los edificios barrocos más bonitos de Europa y es Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. 

Su origen se remonta a mediados del siglo XVI, cuando el emperador Maximiliano II mandó construir un pequeño palacete de caza.

A finales del siglo XVII, el rey Leopoldo I decidió ampliar el palacio para su hijo José I, encargando el diseño al arquitecto austríaco Johann Bernhard Fischer von Erlach (autor también de la Iglesia de San Carlos Borromeo o de la Biblioteca Nacional de Austria).

La emperatriz María Teresa lo convirtió en la residencia de verano de los Habsburgo. Amplió el palacio, incluyendo la Glorieta y la decoración interior de estilo rococó que se conserva en la actualidad. El exterior, de estilo neoclásico, es de la época de Francisco I, nieto de María Teresa.

Pero si por alguien es famoso el Palacio de Schönbrunn es por el emperador Francisco José y su esposa Isabel de Baviera, más conocida como Sisí. Francisco José nació y murió en Schönbrunn, y el palacio fue residencia de verano de ambos durante años.

Una de las espectaculares salas del interior del palacio

El Palacio de Schönbrunn se encuentra a las afueras de Viena y se puede llegar fácilmente en transporte público. 

La mejor opción es el metro (U-bahn); puedes coger la línea U4 (de color verde) en Karlsplatz, que en menos de 15 minutos te llevará hasta la parada de Schönbrunn. Desde allí tendrás que caminar unos 5-10 minutos hasta el palacio.

El Palacio de Schönbrunn abre todos los días del año de 8.30 a 17.00 (de abril a noviembre hasta las 17.30). Los jardines abren todos los días desde las 6.30 de la mañana, pero el horario de cierre varía según la época del año, por lo que lo mejor es que consultes su página web.

Las entradas se pueden comprar online o en el propio palacio, pero yo te recomiendo comprarlas con antelación desde su web. Existen varios tipos de entradas, dependiendo de las estancias del palacio que quieras ver, que van desde 24€ hasta 44€. Puedes consultar todas las opciones y precios en su página web.

Palacio de Hofburg

Fachada principal del Palacio de Hofburg

El Palacio Imperial de Hofburg es uno de los complejos palaciegos más grandes de Europa. Fue durante más de 600 años la residencia de invierno de los Habsburgo y de los emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico.

Su construcción comenzó en 1279 y, debido a las intervenciones de los diferentes monarcas que vivieron aquí, tiene varios estilos arquitectónicos, desde el gótico hasta el historicismo

El palacio está formado por varios edificios entre los que se encuentran las estancias imperiales, la Iglesia de los Agustinos, varios museos, dos capillas, la Biblioteca Nacional de Austria, la Escuela Española de Equitación…

Una de las salas del interior del palacio

En la actualidad es la residencia del presidente de Austria y se pueden visitar varias de las estancias en las que vivieron Francisco José y Sissi.

  • Museo de Sissi: gracias a una audioguía en varios idiomas se puede conocer la historia de la emperatriz, con relatos de su vida, su obsesión por la delgadez extrema, sus viajes, su depresión… También se pueden ver varios objetos, retratos, prendas de ropa… pertenecientes a Sissi.
  • Apartamentos Imperiales: incluyen las estancias oficiales (despachos, salones…) y las privadas (dormitorios, tocadores…). Mantienen la decoración original y permiten conocer la historia del palacio y de sus habitantes
  • Tesoro Imperial: la entrada al tesoro se hace a través de un patio y la entrada se compra aparte. Alberga dos coronas imperiales y los tesoros de la Herencia de Borgoña y de la Orden del Toisón de Oro

La entrada al Museo de Sissi y los Apartamentos Imperiales tiene un precio de 19,50€ y se puede visitar de lunes a domingo de 9.00 a 17.30.

Biblioteca Nacional Austríaca

Sala Imperial de la Biblioteca Nacional Austríaca

Esta biblioteca, construida en el siglo XVIII por orden del Emperador Carlos IV, forma parte del conjunto del Palacio de Hofburg, pero la entrada se tiene que comprar aparte.

Fue construida originalmente como biblioteca de la corte y en la actualidad está considerada como una de las bibliotecas más bonitas del mundo.

La Sala Imperial (Prunksaal) alberga más de 200.000 libros, impresos entre 1500 y 1850, así como varias estatuas de mármol, frescos, pinturas… Entre los libros hay una colección de 15.000 volúmenes que pertenecían al Príncipe Eugenio de Saboya.

Además de esta sala, existen otros espacios que albergan un total de 8 millones de libros y objetos, que se exponen en el Museo del Papiro y el Museo del Globo Terráqueo (que no se encuentran en el mismo edificio de la biblioteca).

La Biblioteca Nacional Austríaca abre de lunes a domingo de 10.00 a 18.00 (excepto los jueves, que abre hasta las 21.00). Entre los meses de octubre y mayo, únicamente abre de martes a domingo, ya que cierra los lunes. La entrada tiene un precio de 10€ y realmente recomiendo la visita.

Iglesia de los Agustinos

Sepulcro de María Cristina en el interior de la iglesia

Ubicada junto a la Biblioteca Nacional Austríaca, esta iglesia acogió la boda del emperador Francisco José y Sissi en 1854. Pero no ha sido la única boda importante celebrada en esta iglesia, ya que aquí se habían casado Napoleón Bonaparte y María Luisa en 1810.

Es de estilo gótico y fue construida en la primera mitad del siglo XIV. Era la iglesia parroquial de la corte y hoy es uno de los lugares imprescindibles que ver en Viena.

Pese a que el exterior es muy sobrio, el interior está bastante ornamentado, destacando las lámparas, los dos órganos y el altar.

También destaca el sepulcro de la archiduquesa María Cristina, diseñado por Antonio Cánova en mármol blanco de Carrara. Y no olvides visitar la Capilla de Loreto, que alberga la Cripta de los Corazones (donde se conservan los corazones de 54 miembros de los Habsburgo).

La Iglesia de los Agustinos abre los lunes, miércoles y viernes de 8.00 a 18.00, martes y jueves de 8.00 a 19.00 y sábados y domingos de 9.00 a 19.00. La entrada es gratuita.

Escuela Española de Equitación

Espectáculo en la Escuela Española de Equitación (foto de Viajar a Viena)

También forma parte del conjunto del Palacio de Hofburg y es una de las instituciones más importantes de la ciudad.

Se creó en 1572 y está dedicada a la doma clásica, manteniendo la misma técnica desde hace más de 400 años.

Los caballos de la Escuela Española de Equitación son famosos en el mundo entero y son de raza lipizzana. Estos caballos son originarios de Eslovenia y destacan porque los potros nacen de color negro hasta que, en torno a los 8 años, van perdiendo su color para volverse de color blanco.

El edificio en el que se hacen los espectáculos es la Escuela de Equitación de Invierno. Es de estilo barroco, de color blanco, y tiene varios palcos desde los que los asistentes pueden disfrutar de espectáculos ecuestres.

Yo no lo visité, ya que no estoy a favor de participar en actividades que incluyan animales (aunque sinceramente se puede ver que aquí los caballos están muy bien cuidados).

Además de los espectáculos ecuestres, se pueden hacer visitas guiadas de lunes a domingo de 9.00 a 16.00. Tienen un precio de 23€ y son en inglés.

Palacio Belvedere

Vista del Upper Belvedere desde los jardines

Schloss Belvedere es un conjunto de palacios de estilo barroco que en la actualidad alberga varios museos: Upper Belvedere, Lower Belvedere y Belvedere 21. 

El conjunto del Belvedere fue construido a principios del siglo XVIII como residencia de verano del príncipe Eugenio de Saboya. 

El primer edificio que se construyó fue el Lower Belvedere, diseñado por el arquitecto austríaco Johann Lukas von Hildebrandt, quien también diseñó la Capilla Imperial y la Iglesia de San Pedro en Viena.

El Lower Belvedere expone obras de la Edad de Oro de la ciudad, además de albergar salas barrocas, como el Salón de los Espejos o la Galería de Mármol.

El Upper Belvedere era el lugar donde Eugenio de Saboya albergaba su colección de arte. Aquí destacan algunas estancias como la capilla, el hall de entrada, la Sala Terrena o la Sala de Mármol.

Este edificio alberga la mayor colección de obras de arte de Gustav Klimt del mundo, entre ellas “El Beso”, sin duda, uno de los principales atractivos del museo. También alberga obras medievales, barrocas, neoclásicas y contemporáneas, muchas de ellas del Jugendstil austríaco.

«El Beso» de Klimt es la joya del museo, pero hay muchas otras

El tercer edificio del conjunto es Belvedere 21, que está enfocado al arte, el cine y la música contemporáneos, tanto austríacos como internacionales.

El Upper Belvedere abre de lunes a domingo de 9.00 a 18.00 y el Lower Belvedere de lunes a domingo de 10.00 a 18.00. En cambio, el Belvedere 21 abre únicamente de martes a domingo de 11.00 a 18.00 (los jueves cierra a las 21.00).

Hay varios tipos de entradas (te indico los precios de entradas para adultos, si vas con niños, personas mayores, etc. el precio es diferente):

  • Upper Belvedere: 17,50€ online (20€ en el museo)
  • Lower Belvedere: 14,60€ online (17€ en el museo)
  • Belvedere 21: 9,30€ online (11€ en el museo)
  • Entrada conjunta Upper y Lower Belvedere: 25,90€ online (28,90€ en el museo)
  • Entrada conjunta a los 3 edificios: 28,20€ online (32€ en el museo)

Ópera Estatal de Viena

La Ópera vista desde la terraza del Museo Albertina

La Ópera Estatal de Viena (Wiener Staatsoper) fue construida originalmente entre 1861 y 1869, en estilo neorrenacentista. Se inauguró en 1869 con la ópera “Don Giovanni” de Mozart. 

Durante la Segunda Guerra Mundial, el edificio quedó muy dañado por los bombardeos y más tarde por un incendio, por lo que tuvo que ser reconstruido. En la reconstrucción se eliminaron columnas y asientos y se mantuvo el estilo decorativo original del edificio, pero añadiendo otros elementos decorativos de la época.

La Ópera de Viena se puede conocer mediante una visita guiada, que te llevará por el hall de entrada, la escalera principal, el escenario y algunas estancias del edificio. Estas visitas se hacen en varios idiomas (incluyendo español) y duran unos 40 minutos.

Las entradas cuestan 13€ para adultos y se pueden comprar online o en la propia ópera 30 minutos antes de la visita (en la taquilla ubicada en la esquina de las calles Opernring y Operngasse). Los horarios varían dependiendo de las actuaciones que haya ese día y de los ensayos, pero en general suele haber 2 o 3 turnos de visitas guiadas al día. 

Escalinata de la ópera (foto de la web de la Ópera Estatal de Viena)

Otra opción es disfrutar de alguno de los espectáculos que se celebran en la ópera, una de las mejores del mundo. La temporada de ópera de Viena va desde septiembre hasta junio.

Las entradas con buena visibilidad son caras, pero hay opciones low cost para todos los bolsillos. Por 15-20€ podrás comprar entradas con poca visibilidad, pero existe una opción aún más barata si no te importa ver la obra de pie. Estas entradas se llaman Stehplätz y se venden por 10€ el mismo día de la función. 

Se ponen a la venta 80 minutos antes de que empiece, pero suele haber bastante cola para comprarlas, así que lo mejor es que estés allí un par de horas antes. Se venden en la taquilla de la calle Operngasse, en una puerta que pone Stehplatz-kasse / Standing room.

Café Sacher

¡No puedes ir a Viena y no probar la Tarta Sacher!

Ubicado en el famoso Hotel Sacher, frente a la Ópera, aquí podrás probar la mejor Sachertorte (o Tarta Sacher) de la ciudad. Este postre vienés está hecho a base de bizcocho de chocolate y mantequilla con una fina capa de mermelada de albaricoque y un glaseado de chocolate negro.

Sus orígenes se remontan a los años 30 del siglo XIX, cuando el aprendiz de repostero Franz Sacher diseñó este postre para los invitados del Príncipe Klemens Wenzel von Metternich. 

Años después, su hijo Eduard comenzó a hacer la tarta de su padre en la Confitería Demel, hasta que en 1876 abrió el Hotel Sacher, en cuya cafetería vendía la ya famosa tarta. 

A mediados del siglo XX, ambas cafeterías se disputaron legalmente la propiedad de la receta; desde entonces, el Café Sacher vende la tarta con el nombre de Original Sacher torte, mientras que la Pastelería Demel vende la Eduard Sachertorte.

El Café Sacher es, sin duda, el mejor lugar en el que probar la Tarta Sacher pero, si no quieres esperar la cola, puedes visitar la Pastelería Demel o el Café Central.

Museo Albertina

Edificio del Museo Albertina

El Museo Albertina está ubicado en un antiguo palacio de los Habsburgo. En su interior alberga obras de pintura, escultura, fotografía, dibujo, grabado…, de artistas como Van Gogh, Rafael, Durero, Picasso, Renoir…, con exposiciones permanentes y temporales.

Además, desde 2007 alberga la Colección Batliner, una colección en préstamo de unas 500 obras de Degas, Cézanne, Monet, Matisse, Kandinsky, Magritte, Miró…

Pero no sólo por las obras destaca este museo, si no también por el edificio en sí, con más de 20 salas restauradas que exponen el mobiliario original de los Habsburgo.

En 2003 se añadió al museo el techo voladizo, que lo convierte en una joya arquitectónica dentro de la ciudad. Además, desde la terraza se puede disfrutar de las mejores vistas de la Ópera.

Las mejores vistas de la Ópera las tendrás aquí

Desde hace unos años, el Museo Albertina se complementa con el Albertina Modern, que está dedicado al arte moderno y contemporáneo. Alberga obras de hasta 5000 artistas, entre los que se encuentran Andy Warhol, Roy Lichtenstein, Damien Hirst o Friedensreich Hundertwasser.

El Museo Albertina abre de lunes a domingo de 10.00 a 18.00 (los miércoles y viernes hasta las 21.00) y el Albertina Modern de lunes a domingo de 10.00 a 18.00. 

La entrada del Museo Albertina cuesta 18,90€ para adultos y la del Albertina Modern 15,90€. Se puede comprar una entrada conjunta que incluye además la entrada al Albertina Klosterneuburg, ubicado a las afueras de la ciudad.

Iglesia de San Carlos Borromeo

Posando delante de la Catedral de San Carlos Borromeo

Esta iglesia, cuyo nombre en alemán es Karlskirche, es una de las más bonitas de Viena. Fue construida por orden del emperador Carlos VI como agradecimiento a San Carlos Borromeo por salvar a la ciudad de la epidemia de peste de 1713.

Se ubica en Karlsplatz y destaca por su espectacular cúpula y las columnas que flanquean la fachada, decoradas en espiral con relieves que representan escenas de la vida del santo. Están inspiradas en la Columna de Trajano en Roma.

Está considerada como una obra maestra del eclecticismo barroco, ya que combina varios estilos arquitectónicos: griego, romano, barroco, oriental, principalmente en el exterior, aunque también en el interior (donde destaca el fresco de la cúpula “La apoteosis de San Carlos Borromeo”).

El espectacular interior de la iglesia

Su arquitecto fue Johann Bernhard Fischer von Erlach, quien también diseñó el Palacio de Schönnbrun, aunque fue terminada por su hijo Joseph Emanuel.

La Iglesia de San Carlos Borromeo abre de lunes a sábado de 9.00 a 19.00 y domingos y festivos de 11.00 a 19.00. La entrada cuesta 9,50€ para adultos e incluye la subida a la cúpula (aunque las vistas no son muy espectaculares). Ojo, únicamente se puede pagar en efectivo (abril 2024).

Ayuntamiento de Viena

Fachada del Ayuntamiento de Viena

Este edificio de estilo neogótico, construido en la segunda mitad del siglo XIX, es la residencia del Alcalde de Viena. Se ubica en la Ringstrasse, junto al Parlamento de Austria y frente al Burgtheater, un teatro de finales del siglo XIX.

Tiene más de 2800 m² y en su construcción se utilizaron 30 millones de ladrillos. En el exterior destaca la espectacular torre de 98 metros de altura y en el interior el gran salón de baile. Además de las estancias oficiales, alberga una biblioteca y los Archivos Municipales y Provinciales.

Frente al ayuntamiento está el Rathauspark, un parque con árboles, arbustos, estatuas, fuentes… En los meses de verano se instala un cine y se celebran eventos, y en invierno podrás disfrutar aquí de un mercadillo navideño y una pista de hielo.

Se puede visitar de manera gratuita los lunes, miércoles y viernes a las 13.00, mediante visitas guiadas gratuitas en alemán (con audioguías en varios idiomas). Estas visitas tienen un máximo de 50 plazas y las entradas se reservan el mismo día de 8.00 a 10.00 de la mañana.

Maria-Theresien-Platz y Museumsquartier

Un paseo por Maria-Theresien-Platz

Aquí se encuentran los principales museos de Viena. Maria-Theresien-Platz es una plaza pública que se encuentra también en la Ringstrasse, entre el Palacio de Hofburg y el Museumsquartier (MQ), el barrio de los museos de Viena.

Maria-Theresien-Platz y los museos fueron construidos en 1889 y en el centro de la plaza destaca la estatua de la Emperatriz María Teresa. A ambos lados se encuentran dos de los museos más importantes de la ciudad:

  • Museo de Historia Natural (Naturhistorisches Museum): en su fachada destacan las estatuas que representan a África, Asia, Europa y América. En el interior alberga una amplia colección de animales conservados y disecados, así como mariposas, insectos y organismos microscópicos
  • Museo de Historia del Arte (Kunsthistorisches Museum): alberga importantes obras como La Torre de Babel, de Pieter Bruegel el Viejo, así como cuadros de Velázquez, Caravaggio, Rafael, Jan Vermeer… También encontrarás obras de Egipto y Mesopotamia y una espectacular escalera decorada con frescos de Gustav Klimt
La espectacular escalera del Kunsthistorisches Museum

Por su parte, el Museumsquartier es un gran espacio cultural ubicado en un conjunto de edificios barrocos y modernos. Su construcción comenzó en 1998 y alberga museos de arte y espacios para exhibiciones:

  • Museo Leopold: una de las mayores colecciones de arte moderno austríaco (con obras de artistas como Klimt, Egon Schiele, Kokoschka…)
  • Mumok (Museum moderner Kunst Stiftung Ludwig Wien): es el Museo de Arte Moderno de la Fundación Ludwig de Viena. En él se exponen obras de arte contemporáneo de Warhol, Picasso, Jasper Jones, Roy Lichtenstein…
  • Kunsthalle Wien: un espacio para exhibiciones temporales de arte contemporáneo
  • Tanzquartier: un centro de danza y eventos

Hundertwasserhaus

Fachada principal de la Hundertwasserhaus

Muy alejado arquitectónicamente de los edificios clásicos del centro de Viena, se encuentra este edificio residencial diseñado por el artista austríaco Friedrich Stowasser (más conocido como Friedensreich Hundertwasser).

Fue construido entre 1983 y 1985 y combina viviendas, locales, terrazas, un jardín, azoteas y áreas de juego infantiles. Destaca por las fachadas curvas de varios colores, con aberturas irregulares, una gran cristalera y mucha vegetación.

Hundertwasser fue un precursor de la ecología y la sostenibilidad, pero por desgracia las plantas de la fachada y los árboles han causado daños debido al crecimiento de sus raíces.

El edificio no se puede visitar por dentro, ya que alberga viviendas, por lo que sólo se puede ver el exterior. Aún así, merece la pena acercarse a esta zona de la ciudad para admirar la arquitectura única del edificio.

Enfrente se encuentra la Hundertwasser Village, un pequeño centro comercial con tiendas y un bar construidos en los años 90 imitando el estilo de Hundertwasser.

Cripta Imperial de Viena

Tumba de María Teresa en la Cripta Imperial

Conocida también como Cripta de los Capuchinos, alberga las tumbas de numerosos miembros de la Casa de Habsburgo. Se ubica bajo la Iglesia de los Capuchinos, una pequeña iglesia construida durante el barroco (aunque ni el exterior ni el interior tienen una decoración recargada).

Desde 1633 ha sido el lugar de enterramiento de los Habsburgo, con casi 150 tumbas, entre las que hay 12 emperadores y 18 emperatrices. Aunque hay algunas realmente bonitas, las más visitadas son las de María Teresa, el emperador Francisco José y la emperatriz Sissi.

Hay más de 140 sarcófagos y 5 urnas con el corazón de algunos miembros, que se disponen de forma cronológica. Así, se puede ver cómo las primeras tumbas eran muy simples y fueron evolucionando hasta los impresionantes sarcófagos barrocos. La tumba más reciente es de 2023. 

La Cripta Imperial abre de lunes a domingo de 10.00 a 18.00 y la entrada tiene un precio de 8,50€ para adultos.

Prater

La noria es la imagen más representativa del Prater

Este parque de atracciones fue inaugurado en 1766, por lo que es uno de los parques de atracciones más antiguos del mundo. Se ubica al sur del Danubio, en un gran parque de recreo que se utilizaba hasta entonces como coto imperial de caza.

Inicialmente, se instalaron aquí restaurantes y merenderos, para más adelante incluir balancines, tiovivos, boleras…, que fueron los precursores del Wurstelprater, el actual parque de atracciones más conocido como Prater.

En 1897 se instaló aquí la Wiener Riesenrad, la famosa noria de 64 metros de altura que constituye uno de los símbolos de Viena y que, aunque reconstruida, se ha mantenido en pie hasta ahora.

En la actualidad, hay un total de 250 atracciones para todas las edades y se puede entrar al recinto todos los días del año las 24 horas del día. Las atracciones abren únicamente desde el 15 de marzo hasta el 31 de octubre de 10.00 a 1.00 (aunque algunas están abiertas todo el año). 

La entrada al parque es gratuita, sólo se pagan las atracciones, que cuestan entre 4 y 15€.

Iglesia de San Pedro

Interior de la Iglesia de San Pedro

Esta pequeña iglesia fue construida en el siglo XVIII sobre las ruinas de una antigua iglesia cuyos orígenes se remontan a la Alta Edad Media y que fue la primera iglesia cristiana de Viena. Sobre esta primera iglesia se levantó una iglesia románica, que se incendió a mediados del siglo XVII.

El emperador Leopoldo I prometió reconstruir esta iglesia si la ciudad se salvaba de la peste. En 1733 se consagró la iglesia barroca que podemos ver en la actualidad, inspirada en San Pedro del Vaticano.

El exterior es barroco pero bastante sobrio, mientras que el interior es un conjunto decorativo de lo más recargado, con esculturas, decoración dorada, una cúpula con frescos… 

La entrada es gratuita y abre de lunes a viernes de 7.00 a 20.00 y sábados, domingos y festivos de 9.00 a 21.00. Puedes encontrarla cerrada si se celebra algún concierto (ya que esta iglesia es un buen lugar para escuchar conciertos de obras clásicas de Mozart, Vivaldo o Bach).

Columna de la Peste

La Columna de la Peste de Viena

Esta columna, llamada también Columna de la Trinidad, es un conjunto escultórico de finales del siglo XVII, levantado como homenaje a las víctimas de la peste.

Fue construida por orden del emperador Leopoldo I y se encuentra en la calle Graben, en pleno centro de la ciudad, entre la Iglesia de San Pedro y la Catedral de San Esteban. Varios arquitectos trabajaron en su diseño, como Johann Bernhard Fischer von Erlach y Paul Strudel, entre otros.

En la parte inferior se representan escenas del Antiguo Testamento. Encima se representan las figuras de 9 ángeles y, en la parte superior, una estatua dorada de la Santísima Trinidad.

Volksgarten

Templo de Teseo en el Volksgarten

El Jardín del Pueblo es un parque público ubicado frente al Palacio de Hofburg e incluye una rosaleda, un jardín botánico, una fuente, un pabellón, una cafetería, un templo neoclásico…

Este templo, conocido como Templo de Teseo, fue construido a principios del siglo XIX en estilo neoclásico, a imitación del Templo de Hefesto de Atenas. En su interior albergaba la escultura Teseo y el centauro, de Antonio Cánova, que actualmente se encuentra en la escalera del Museo de Historia del Arte de Viena.

También destaca la estatua de Sissi Emperatriz, hecha en mármol. Fue inaugurada en 1907, cuando ella ya había fallecido, en presencia del emperador Francisco José. La emperatriz se representa sentada y su imagen se refleja en el estanque que hay delante de la escultura. 

En la parte exterior de una de las esquinas hay un Monumento a las Víctimas de la Justicia Militar Nazi durante la Segunda Guerra Mundial, construido en 2014. 

El Volksgarten abre de lunes a domingo de 6.00 a 22.00 y la entrada es gratuita. No es el lugar más bonito de Viena, pero es una buena visita cuando salgas del Palacio de Hofburg.

Naschmarkt

Puesto de frutas en Naschmarkt (foto de Unsplash)

El mercado más famoso de Viena se encuentra al sur de la Ringstrasse y lleva celebrándose en la ciudad desde el siglo XVI. Aquí podrás encontrar más de 120 puestos principalmente de comida (carne, queso, embutidos, fruta, pescado…) tanto local como internacional (italiana, vietnamita, libanesa…).

También hay puestos de flores, decoración… y durante los fines de semana hay DJs que pinchan música, por lo que Naschmarkt se ha convertido en un punto de encuentro para locales y turistas. Junto al mercado hay varios bares y restaurantes con muy buen ambiente.

El mercado abre de lunes a viernes de 6.00 a 21.00 y los sábados de 6.00 a 18.00 y se puede visitar de manera gratuita.


¡Ya estás listo para disfrutar de los lugares imprescindibles que ver en Viena!


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