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Qué ver en Girona en 1 día

La ciudad de Girona es la capital de la provincia catalana del mismo nombre. Se encuentra a unos 700 kilómetros de Madrid, a poco más de 200 de Andorra, a unos 100 de Barcelona y a apenas 70 kilómetros de la frontera con Francia, lo que la convierte en un destino muy visitado por nuestros vecinos del norte.

Es una ciudad pequeña, de unos 100.000 habitantes, atravesada por el río Onyar y con un casco histórico muy bien conservado. El llamado Barri Vell (Barrio Viejo) aún conserva restos de las antiguas murallas que protegían la ciudad desde el siglo IX.

Gracias a su pequeño tamaño se puede ver perfectamente en un día y combinarla con la visita a otros lugares de la zona durante el fin de semana.

Las Casas del Onyar con la torre de la Catedral al fondo

CÓMO LLEGAR A GIRONA

En avión

El aeropuerto más cercano es Girona – Costa Brava, que se encuentra a unos 15 kilómetros del centro de la ciudad. Es un aeropuerto pequeño, en el que sólo operan aerolíneas low-cost, como Ryanair, Brussels Airlines o Transavia y tiene autobuses que lo unen con el centro de Girona (también con Barcelona, Lleida, la Costa Brava e incluso algunos pueblos del sur de Francia).

Para llegar desde el aeropuerto hasta el centro de Girona hay que coger el autobús 607 de la empresa Sagalés, que sale unos 20-25 minutos después de la llegada de cada vuelo y tarda una media hora en llegar a la estación de autobuses de Girona.

En tren o autobús

Girona está conectada por tren y autobús con varias ciudades de España, entre ellas Madrid y Barcelona. Los precios varían dependiendo del horario, pero los podéis consultar en las páginas web de Renfe y Alsa.

La estación de tren y de autobús se encuentran una junto a la otra, en la orilla occidental del río Onyar; están algo alejadas del centro, pero apenas a unos 15 minutos caminando.

En coche

Se puede llegar fácilmente en coche a Girona, pero si optáis por este medio de transporte tened en cuenta que será imposible que encontréis aparcamiento en el casco histórico, por lo que intentad aparcar el coche en la zona más nueva. Hay varios parkings en la ciudad si no encontráis aparcamiento en la calle.

QUÉ VER EN GIRONA EN UN DÍA

La mayor parte de los lugares que visitar en Girona se encuentran en el Barri Vell. Es el casco antiguo de la ciudad y gran parte del conjunto está declarado “Bien cultural de interés nacional” y os aseguro que no os cansaréis de pasear por sus calles…

Aquí se rodaron escenas de la serie “Juego de Tronos”, en la que Girona se convertía en las ciudades de Braavos y King’s Landing y, con un poco de imaginación, podréis ver escenas de la serie mientras paseáis…

Call jueu (Barrio judío)

Calle del Call Jueu

Es uno de los barrios judíos mejor conservados de Europa. Se empezó a construir en el siglo XII en torno a la calle de la Força, que desemboca en la Catedral y es uno de los imprescindibles que ver en Girona.

Lo mejor para conocerlo es pasear por sus calles sin rumbo, pero eso sí, si vais con alguien con problemas de movilidad, quizá no sea el mejor lugar para visitar, ya que las calles son estrechas y empinadas, con escaleras y desniveles…

Si tenéis tiempo, no dejéis de visitar el Museo de Historia de los Judíos, ubicado en este barrio; abre todos los días del año (excepto el 1 y 6 de enero y el 25 y 26 de diciembre) y el precio de la entrada es de 4€ (gratis el primer domingo de cada mes).

Catedral de Santa María

Catedral de Girona

Aparte de ser lugar casi de peregrinación para los amantes de “Juego de Tronos”, la Catedral de Santa María destaca por ser la catedral gótica con la nave más ancha del mundo. Su ubicación, en la parte alta de unas imponentes escaleras, hace que sea visible desde prácticamente toda la ciudad, ya que está en el punto más alto.

Se empezó a construir en el siglo XI en estilo románico (aunque de esta época sólo quedan el claustro y la torre), se continuó en estilo gótico (con la construcción del cuerpo: la nave, la girola, el exterior soportado por contrafuertes…) y se terminó en el siglo XVIII (con la fachada barroca-clasicista).

La catedral se puede visitar todos los días del año, abre de 10.00 a 19.30 julio y agosto, de 10.00 a 18.30 septiembre y octubre y de abril a junio, y de 10.00 a 17.30 de noviembre a marzo. El precio de la entrada es de 7€ para adultos, con audioguía incluida, y con ella se pueden visitar la nave, el Tesoro, el claustro y la Basílica de San Feliu.

Baños árabes

Interior de los Baños Árabes

A pesar de lo que puede parecer por el nombre, estos baños no son de época árabe, si no románica, pero se llaman así ya que su estructura imita a los baños de origen musulmán.

Están divididos en 5 estancias entre las que destaca el apodyterium (el vestuario), en cuyo centro hay una piscina octogonal, rodeada por columnas de piedra y cubierta por una cúpula, también octogonal, que permite la entrada de luz solar a la estancia. El resto de estancias están peor conservadas, pero en ellas se puede ver la influencia de los baños árabes y las termas romanas…

Se encuentran muy cerca de la Catedral, subiendo por la Pujada de Sant Feliu, abren todos los días del año y la entrada cuesta sólo 2€, por lo que son un imprescindible para cualquier persona que visite la ciudad.

Basílica de Sant Feliu

Basílica de Sant Feliu

Al igual que la Catedral, la Basílica de Sant Feliu se empezó a construir en el románico, pero el interior y la cubierta son de estilo gótico, mientras que la fachada es barroca. Se encuentra muy cerca de los Baños Árabes y la entrada está incluida en la entrada de la Catedral, por lo que os recomiendo que no dejéis de visitarla.

Su torre, de estilo gótico, es visible desde muchos puntos de la ciudad, y la imagen más bonita de ella es la que podéis tener desde el otro lado del río, con las Casas del Onyar en primer plano y la Basílica y la Catedral por detrás.

Leona de Girona (culo de la leona)

En la misma plaza de la Basílica de Sant Feliu se encuentra una pequeña estatua de una leona de piedra trepando por una columna. En la base, hay unas escaleras metálicas, ¿para qué?, os preguntaréis… La leyenda decía decía que “Sólo podrás volver a Girona si has besado el culo de la leona”, así que si queréis volver a la ciudad ya sabéis lo que toca hacer…

Eso sí, tened cuidado, las escaleras son bastante inestables y no seréis los primeros ni los últimos en caerse intentando besar el culo de la leona…

Pasear por la Muralla

Vistas de Girona desde una de las torres de la muralla

Una de las mejores cosas que hacer en una ciudad amurallada es pasear por lo alto de la muralla. La de Girona no se conserva entera, pero tiene 4 puntos de acceso a lo largo de su recorrido, con varios torreones desde los que disfrutar de vistas de la ciudad.

Está declarada Bien de interés cultural desde los años 60 y se empezó a construir en época romana, aunque los tramos que se conservan son de época carolingia y medieval. Nosotras hicimos el tramo en torno al Jardín de los Alemanes, totalmente recomendable y gratuito.

Jardines de los Alemanes

Jardines de los Alemanes

Aquí se ubicaba el cuartel de los soldados alemanes destinados en Girona durante la Guerra de la Independencia Española, a principios del siglo XIX. En la actualidad se conservan algunos restos, como la Torre del Llamp (o Torre del Telégrafo), del siglo XIV, a cuya parte alta se puede subir para tener unas vistas preciosas de la ciudad.

Además, a lo largo del año se celebran aquí conciertos y representaciones históricas en estos jardines, que están llenos de vegetación.

Las Casas del Onyar

Las preciosas Casas del Onyar

Son una de las imágenes más representativas (y más bonitas) de Girona. Este paseo por la orilla del río Onyar no tiene nada que envidiar a cualquier ciudad italiana, con sus casas de colores colgando sobre el agua, sus puentes…

El mejor sitio para verlas es desde la orilla occidental del río Onyar, en torno al Puente de Hierro, obra de Gustave Eiffel (si, el mismo de la Torre Eiffel de París o de la estructura interna de la Estatua de la Libertad de Nueva York) y desde el propio puente, aunque también se tiene una vista muy bonita desde los otros puentes del río…

Puentes sobre el río Onyar

Las Casas del Onyar desde el Puente de Hierro

El Puente de Piedra, de época de Isabel II, es el que se ubica más al sur, junto a la Plaça de Catalunya, y es el único de la ciudad construido íntegramente en piedra.

Caminando hacia el norte, el siguiente es el famoso Puente de Hierro, también llamado Pont de les Peixateries Velles o Puente Eiffel. Con su característico color rojo, es quizá el puente más conocido de la ciudad y uno de los mejores sitios para ver las Casas del Onyar.

Los siguientes puentes hacia el norte son el Puente de San Agustín y el Puente de Gómez, que estéticamente no son nada destacables, pero son perfectos para ver el Puente de Hierro y las Casas del Onyar.

Por último, se encuentra el Pont de Sant Feliu, que desemboca en la Basílica de San Feliu y en la plaza del mismo nombre donde se encuentra La Leona. A partir de aquí ya termina el casco antiguo de la ciudad y el río Onyar se junta con el río Ter.

Rambla de la Llibertat

No es ni mucho menos la calle más bonita de la ciudad, pero si queréis hacer compras, la Rambla de la Llibertat es vuestra calle. Discurre paralela al río, entre el Puente de Piedra y el Puente de San Agustín y, si tenéis oportunidad, no dejéis de entrar en las tiendas del lado del río, muchas de ellas están ubicadas en los bajos de las Casas del Onyar y tienen vistas muy chulas de la otra orilla…

Plaza de la Independencia

Se encuentra en la orilla oeste del río y es de estilo neoclásico, por lo que no tiene nada que ver con la arquitectura que puedes encontrar al otro lado del río…

Está a la altura del Puente de San Agustín y os la recomiendo básicamente por un restaurante: Casa Marieta (un restaurante de toda lavida en el que tenéis que probar los canelones, no os vais a arrepentir). En los soportales del otro lado, hay varios restaurantes desde los que se puede disfrutar de las vistas de las Casas del Onyar, como el restaurante L’Atzan (no tanto por la comida, que está bien, como por las vistas de las Casas del Onyar desde el salón del fondo).

Un helado en Rocambolesc

La heladería Rocambolesc de los Hermanos Roca

Siguiendo con las recomendaciones gastronómicas, no podéis iros de Girona sin pasar por uno de sus lugares más emblemáticos, la Heladería Rocambolesc. La heladería de los hermanos Roca abrió su primer local en esta ciudad y prácticamente cada día hay cola para probar alguno de sus helados. Son algo más caros que un helado normal, pero están espectaculares, merecerá la pena la espera.

Rocambolesc se encuentra en la Calle Santa Clara, una de las que salen de la Plaza de la Independencia, paralela al río…

Girona, Temps de Flors (Gerona, tiempo de flores)

Si podéis elegir la época en la que visitar Girona, hacedlo en “Girona, Temps de Flors”. Este festival se celebra cada año a mediados del mes de mayo y, durante una semana, el Barri Vell de la ciudad se decora con flores y plantas, y los espacios públicos se abren a los visitantes. Yo no he tenido la suerte de  disfrutar de la ciudad en esta época, pero estoy segura de que merece muchísimo la pena.

LUGARES DE INTERÉS CERCA DE GIRONA

Ya que habéis llegado hasta esta provincia tan al norte, ¿qué os parece continuar el recorrido por otros lugares cercanos a la ciudad de Girona? Éstos que os indico a continuación son perfectos para combinar en un fin de semana, ya que podéis dedicar un día a Girona y el otro a visitar alguno de los siguientes lugares.

Besalú y Santa Pau

El puente de Besalú

Pertenecen a la comarca de La Garrotxa, famosa por ser una zona de actividad volcánica, y se encuentran muy cerca uno del otro (a una media hora en coche), por lo que son perfectos para verlos en apenas una mañana.

De Besalú destaca el precioso puente de acceso a la ciudad, pero merece la pena visitar el Castillo, la Iglesia de San Pere, los Baños Judíos, y pasear por sus calles medievales y perderse entre iglesias, casas y placitas…

En Santa Pau no dejéis de callejear y aprovechar para comprar mongetes (alubias pequeñas), típicas de esta zona y que están buenísimas. Además, de camino a Santa Pau podéis parar en la famosa Fageda d’en Jordá, un precioso hayedo que crece sobre antigua tierra volcánica.

L’Estany de Banyoles

El Lago de Bañolas se encuentra en la localidad del mismo nombre, muy cerca de Besalú (a apenas 20 minutos en coche). Está rodeado de vegetación, tiene zonas habilitadas para el baño (aunque son de pago) y, si no tenéis mucho tiempo, existe la posibilidad de rodearlo en coche haciendo alguna parada para disfrutar del paisaje.

Figueres

Fundación Gala Salvador Dalí en Figueres

Se encuentra al norte de Girona, a algo menos de 1 hora en coche y, aunque la población en sí quizá no es la más atractiva de la provincia, merece la pena por conocer el lugar de nacimiento del pintor Salvador Dalí.

Aquí podéis visitar la casa natal del pintor, y sobre todo el Teatro-Museo de Dalí con el famoso edificio rojo coronado por grandes huevos que alberga la Fundación Gala Salvador Dalí.

Calella de Palafrugell

Calella de Palafrugell

Si viajáis en verano, no dejéis de acercaros a esta ciudad costera de la Costa Brava. Calella de Palafrugell se encuentra a menos de 1 hora en coche de Girona, y es el lugar perfecto para desconectar en playas de agua turquesa y casitas de pescadores.

Además, es el lugar perfecto para empezar a recorrer la preciosa Costa Brava, de la que no podéis dejar de visitar localidades como Begur (con sus pequeñas calas), Ampurias (y las ruinas de la ciudad griega de Emporion) o Cadaqués (lugar de residencia de artistas como Dalí, García Lorca, Picasso o Miró).


¿Qué os ha parecido esta ruta por Girona? Espero que os haya animado a visitar esta preciosa ciudad catalana, seguro que no os arrepentiréis.


Todas las fotos de Girona y Besalú son mías. De las de Figueres y Calella de Palafrugell podéis encontrar la fuente pinchando en la propia imagen.

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