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12 imprescindibles para descubrir Bérgamo en un día

La ciudad de Bérgamo, a unos 40 kilómetros al norte de Milán, es conocida por ser el aeropuerto low cost en el que aterrizar para conocer la capital de Lombardía, pero es mucho más; Bérgamo está dividida en 2 partes, Ciudad Alta (Città Alta) y Ciudad Baja (Città Bassa) y es un destino perfecto para visitar en un día. Se tarda en torno a 1 hora en llegar desde Milán hasta Bérgamo, tanto en coche como en tren, por lo que se puede ver en una escapada de ida y vuelta en el día, aunque también se puede hacer noche allí (hay una amplia oferta tanto de hoteles como de apartamentos).

Todos los lugares de interés se encuentran en la Città Alta, a la que se puede acceder desde la Città Bassa gracias al funicular. Toda la Città Alta, que alberga el centro histórico, es una ciudad medieval que conserva su muralla del siglo XVI y que tiene varios puntos de interés. Si quieres conocer los imprescindibles de Bérgamo, sigue leyendo.

Funicolare de la Città Alta

No es un imprescindible en sí, pero si estáis alojados en la Città Baja, es una buena manera de evitar subir hasta el centro histórico caminando. El trayecto dura apenas un minuto y llega hasta la Piazza Mercato delle Scarpe, aunque siento decepcionaros si pensáis que con esto evitaréis todas las cuestas que tiene la ciudad, ¡preparaos para ejercitar las piernas!

Piazza Vecchia

Durante tu día en Bérgamo pasarás varias veces por esta plaza. La Piazza Vecchia es el centro de la ciudad, una plaza medieval que se distribuye alrededor de la fuente Contarini y cuyos principales edificios son el Palazzo Nuovo (el antiguo ayuntamiento de la ciudad) y el Palazzo della Ragione, donde se encuentra la Torre Cívica. Mi viaje a Bérgamo coincidió con la ola de frío que hubo en marzo en el norte de Europa y, aunque me imagino que en verano tiene que ser preciosa, verla totalmente nevada fue una de las cosas más bonitas del viaje.

Piazza Vecchia con la Torre Cívica al fondo y el Palazzo dell Raggione a la izquierda

Basílica de Santa María Maggiore

Detrás del Palazzio della Ragione, pasando por debajo de las arquerías de la planta baja del palacio, se accede a la Piazza Padre Reginaldo Giuliani, para mi, uno de los lugares más bonitos de la ciudad. Según entras a la plaza, a se encuentra la Basílica de Santa María Maggiore, a la que se accede por uno de los laterales, ya que su fachada principal no tiene entrada. Se construyó en el siglo XII, aunque tiene añadidos posteriores, y en su interior, muy barroco, se encuentra la tumba del compositor Gaetano Donizetti, originario de Bérgamo.

Interior de la Basílica de Santa Matría Maggiore

Baptisterio

Situado en la misma plaza junto a la Basílica de Santa María Maggiore, se encuentra el Baptisterio, que tiene planta octogonal y se construyó originalmente dentro de la Catedral, para luego trasladarse a la plaza. Su interior está decorado con bajorelieves de la vida de Jesús y en el exterior hay 8 esculturas que representan las Virtudes. La construcción actual ha sufrido varios añadidos desde que se construyó originalmente en el siglo XIV.

Baptisterio

Capilla Colleoni

En mi opinión, la Capilla Colleoni es uno de los edificios más bonitos de la ciudad. Se encuentra en la misma plaza que la Basílica, situada en uno de sus laterales (junto a la puerta de acceso a la misma), y es una de las imágenes más representativas de la ciudad de Bérgamo. Fue construida en el siglo XV como un mausoleo para la familia Colleoni y su exterior está decorado con rombos hechos en mármol.

Capilla Colleoni (a la izquierda está la entrada lateral de Santa María Maggiore)

Catedral

Frente al Baptisterio y junto a Santa María Maggiore, se encuentra la Catedral de Bérgamo. Durante varios siglos la ciudad tuvo 2 catedrales, pero la original, que se comenzó a edificar en el siglo VIII, fue la que se mantuvo en pie tras una rivalidad que llegó finales del siglo XVI, cuando se destruyó la catedral nueva, y la vieja, consagrada originalmente a San Vicente, se consagró a San Alejandro, patrón de la ciudad. Aunque su origen es del siglo VIII, tiene añadidos posteriores que llegan hasta el siglo XIX, como por ejemplo, la fachada principal.

Catedral de Bérgamo

Torre Cívica o Campanone

Como comentaba antes, en este viaje nos acompañaron el frío, la lluvia e incluso la nieve, debido a la ola de frío que hubo en marzo en Europa, por lo que no llegamos a subir a la torre para disfrutar de las vistas de la ciudad, ya que la niebla era muy densa y éramos conscientes de que no podríamos ver nada. Intentamos ir tanto por la mañana como por la tarde, pero fue imposible. Aún así, si vais a Bérgamo y no hay niebla, subir a la Torre Cívica es uno de los imprescindibles de la ciudad.

Vista de la Torre Cívica desde la Piazza Vecchia

Vía Gombito y Vía Bartolomeo Colleoni

Ambas forman una misma calle: desde el Funicular hasta la Piazza Vecchia se llama Vía Gombito y, a partir de ahí, Vía Bartolomeo Colleoni, que termina en la Piazza della Cittadella. Es la principal calle comercial de la ciudad y en ella podemos encontrar tiendas de ropa, decoración, souvenirs, y restaurantes.

Os recomiendo el “Albergo Ristorante Il Sole”, justo enfrente de la Piazza Vecchia; fuimos a cenar la primera noche de casualidad, para refugiarnos del frío y la lluvia, y fue un acierto. Los Casoncelli alla Bergamasca (típicos de la región de Bérgamo) son, con diferencia, uno de los mejores platos que he comido en Italia (sólo superados por los Papardelle con ragú alla bolognese que comí en la la “Antica Trattoria Papei” de Siena), y el Risotto con speck e zucchine es también espectacular.

Casoncelli alla Bergamasca

Piazza della Cittadella

Se encuentra al final de la Vía Bartolomeo Colleoni, y es un punto de salida de la Città Alta. Pasarás por aquí para coger el funicular que lleva al Castello San Vigilio. Tiene 2 museos, un pequeño jardín detrás de la plaza, y además tiene uno de los baños públicos de la ciudad. Saliendo de la plaza, se encuentra una amplia zona verde con vistas preciosas de las casas que se encuentran en la colina a las afueras de la ciudad.

Castello San Vigilio

Una vez fuera de la Città Alta, a apenas 3 minutos caminando de la salida de la Piazza della Cittadella, se encuentra el Funicolare S. Vigilio, que sube al castillo del mismo nombre. El trayecto del funicular es algo más largo que el del Funicular de la Cittá Alta y, en días despejados, se disfruta de unas buenas vistas de la ciudad; sin embargo, la gran nevada de ese día hizo que no sólo no pudiéramos ver la ciudad desde las alturas, si no que ni siquiera pudiéramos ver el castillo. La niebla era tan densa que, desde el propio parque del castillo, no podíamos verlo, por lo que disfrutamos un poco de la nieve y volvimos a bajar.

El castillo ha sido residencia de los señores de Bérgamo desde hace siglos y, a partir del siglo XIX, se convirtió en un atractivo turístico más para los visitantes de la ciudad.

Parque del Castello San Vigilio nevado

Murallas Venecianas

Tienen más de 4 siglos y más de 6 kilómetros y, desde hace unos años, son Patrimonio Mundial de la Humanidad de la Unesco. Rodean casi toda la Città Alta y están prácticamente intactas. Para su construcción se derribaron más de 200 edificios de la ciudad, incluida la catedral nueva, y aunque nosotras no llegamos a visitarlas, se puede hacer un recorrido por el interior.

Murallas Venecianas subiendo a la Città Alta

Museos

Si disponéis de más días, Bérgamo tiene una amplia oferta de museos, la Accademia Carrara, con obras de Boticelli o Rafael, el Museo Arquelógico, la Galería de Arte Moderno y Contemporáneo, un Jardín Botánico, el Mudeo de Ciencias Naturales Enrico Caffi o el Museo Donizettiano, dedicado al músico Gaetano Donizetti, originario de esta ciudad.

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Espero que hayáis disfutado de este recorrido por la preciosa ciudad de Bérgamo y que la hayáis incluido en vuestros próximos planes viajeros; he viajado mucho por Italia y os aseguro que merece mucho la pena.

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2 Comentarios

  1. Ciao bella!

    Andre sí conoce bien Bérgamo, pero yo solo he ido al aeropuerto.
    La verdad es que siempre me han hablado genial de la ciudad y me gustaría un montón ir! Sobre todo para probar esos casoncelli alla bergamasca 😍 jajaja!
    La piazza Vecchia y los museos tiene que merecer mucho la pena también!

    Un besote

    1. Carla dice:

      Para mi fue una grata sorpresa! Mi madre me dijo que le había gustado mucho y me da rabia la cantidad de gente que se la pierde por utilizarla sólo como el aeropuerto para ir a Milán… Es una ciudad preciosa! 😀

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