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Los pueblos del Lago di Garda

El Lago di Garda es uno de los más famosos de Italia y está bañado por 3 regiones diferentes, Lombardía, Trentino Alto Adigio y Véneto. Se encuentra al norte del país y está rodeado de pueblos pintorescos y parques naturales y tiene zonas en las que bañarse y disfrutar de sus aguas cristalinas.

Este lago tiene un microclima que hace que la temperatura sea agradable la mayor parte del año. Sin embargo, mi viaje a esta zona tuvo lugar en invierno, en plena ola de frío polar en algunas zonas de Europa, por lo que no sólo no pudimos disfrutar de las zonas de baño, si no que también tuvimos que descartar el norte del lago, ya que las carreteras estaban nevadas.

Nuestro plan inicial era hacer una ruta por el Lago di Garda y los Dolomitas, finalmente decidimos centrarnos en 3 ciudades italianas (Bérgamo, Milán y Verona) en la zona sur del lago, visitando 3 de sus pueblos: Peschiera del Garda, Sirmione y Desenzano del Garda. Son pueblos pequeños y están muy cerca unos de otros, por lo que pudimos ver los tres en una mañana, visitándolos por encima.

Si queréis visitar las villas romanas y algún museo os llevará más tiempo, por lo que os recomendaría dedicarle un día entero.

Desenzano del Garda

CÓMO LLEGAR AL LAGO DI GARDA

En coche

Lo ideal es visitar esta zona en coche, para poder moverse libremente por los distintos pueblos. Al sur del lago, se puede llegar fácilmente desde ciudades como Verona (40 kilómetros – aproximadamente 30 minutos), Milán (unos 130 kilómetros – aproximadamente 1:45 horas), Bérgamo (90 kilómetros – aproximadamente 1 hora) o Mantua (66 kilómetros – aproximadamente 1 hora).

Una vez allí, es muy fácil ir de un pueblo a otro en coche, las indicaciones son claras y las distancias son bastante cortas. Aunque nosotras sólo visitamos la zona sur del lago, se puede rodear por completo en coche en un día (sin apenas parar en los pueblos) o en par de días (teniendo así tiempo suficiente para visitar sus principales pueblos).

Sirmione, un pueblo prácticamente rodeado de agua

En transporte público

También se puede llegar en tren desde Milán, ya que hay trenes directos tanto a Peschiera del Garda como a Desenzano del Garda; hay varios horarios a lo largo del día y distintos precios, dependiendo de la duración del trayecto (en ambos casos el precio es entre 10 y 25€ y, según el tipo de tren, tardan entre 1 hora y 1 hora y media).

Los trenes a ambos destinos salen de la estación de tren de Milano Centrale y podéis consultar los horarios y reservar directamente los billetes en la web de Trenitalia.

Peschiera y Desenzano del Garda están unidas también por un tren, que tarda 10 minutos entre ambas ciudades.

Si queréis ir a Sirmione no podréis llegar en tren, ya que no dispone de estación, pero es fácil llegar en autobús, ya que tanto desde Peschiera del Garda como desde Desenzano del Garda sale el autobús LN026, que tarda unos 20 minutos en llegar hasta Rocca Scaligera, justo a la entrada de Sirmione.

Este autobús une también Peschiera y Desenzano del Garda, pero tarda unos 40 minutos en hacer el mismo trayecto que se hace en 10 minutos en tren, por lo que sólo os lo recomendaría si vais a parar en Sirmione.

Otra forma de moverse entre los pueblos es en barco. Hay varias empresas que ofrecen tours por el lago, tanto por la zona sur, que es la que visité yo, como por la situada más al norte. En cada puerto podréis encontrar información y precios de los trayectos entre un pueblo y otro, pero también tenéis la posibilidad de hacer un tour de un día por todos los pueblos (tenéis varias opciones en internet).

PUEBLOS DEL SUR DEL LAGO DI GARDA

Con sus 368 km², hay muchos pueblos que elegir a la hora de visitar el Lago di Garda. En la zona sur elegimos para visitar 3, dos de ellos en la región de Lombardía y uno en la región del Véneto. En todos ellos íbamos sin mapa y nos dedicamos principalmente a pasear por las zonas que más nos llamaban la atención, por lo que seguro que nos perdimos algunos de sus principales atractivos, pero disfrutamos mucho de pasear sin rumbo y sin obligaciones.

Si decidís visitar el norte del lago, no os podéis perder pueblos como Riva del Garda, Limone sul Garda, Torbole o Malcesine.

Peschiera del Garda

Las murallas defensivas de Peschiera del Garda

Pertenece a la región del Véneto y es el primero de los que visitamos en el Lago. Tardamos apenas media hora en coche desde Verona y aparcamos en un parking de pago dentro de la ciudad y junto al lago y la terminal de ferry, en una pequeña isla.

Desde allí caminanos hacia el interior de la isla, callejeando entre sus edificios de colores, y disfrutando de algunos de los principales puntos de la ciudad, como la Piazza Ferdinando di Savoia, la Iglesia de San Martino Vesvoco, la Porta Brescia o los restos de las murallas defensivas que aún se mantienen en pie en algunas zonas.

Además, aquí se encuentra la Palazzina Storica, un museo de la pesca situado en otra pequeña isla, separada por un canal en el que, en verano, se colocan las terrazas de los restaurantes, y unida por un puente.

En poco más de una hora habíamos visto el centro y además estaba nevando bastante, por lo que volvimos al coche para dirigirnos a nuestra siguiente parada en la ruta.

Sirmione

Rocca Scaligera en Sirmione

Pertenece a la región de Lombardía y es el pueblo más conocido y turístico del sur del Lago di Garda. Está en una península que se adentra en el lago, por lo que está rodeado de agua casi en su totalidad. Su principal atractivo es la fortaleza defensiva del siglo XIII llamada Rocca Scaligera, que se encuentra a la entrada del centro histórico y por cuyo puente levadizo hay que pasar para entrar en el pueblo.

Si vais en coche, iréis circulando por la península, entre casas, hoteles y restaurantes… Tened en cuenta que, en temporada alta, hay mucho tráfico en esta calle, ya que es la única que atraviesa la península. Iréis viendo varios parkings (todos de pago), pero intentad llegar hasta el final, ya que justo a la entrada del pueblo hay un parking bastante grande (también de pago) que está al lado de la fortaleza. Si no hay sitio en este parking, dad la vuelta e intentadlo en los anteriores.

Paseando por Sirmione bajo la nieve y la niebla

Otro de los principales atractivos es la Gruta de Catulo, formada por las ruinas de una antigua villa romana; se encuentra en la punta de la península e incluye un museo arqueológico. No os confundáis, a pesar del nombre, no es una gruta.

Además, aquí hay numerosos balnearios, ya que Sirmione se caracteriza por sus aguas termales, a las que se atribuyen poderes curativos.

Sirmione fue el pueblo que más nos gustó, y le dedicamos más tiempo que a Peschiera del Garda (a pesar de que aquí también nos llovió y nevó). Una vez pasada la fortaleza, nos dedicamos a pasear por sus calles y por la orilla del lago, ya que dentro del propio pueblo hay pequeñas playas. Las calles de Sirmione son estrechas, adoquinadas, con edificios de piedra, iglesias, plazas y embarcaderos.

Nos hubiera encantado quedarnos más tiempo, pero tuvimos que poner rumbo a nuestra última parada en el Lago di Garda.

Desenzano del Garda

El puerto de Desenzano del Garda

Pertenece también a la región de Lombardía y es el más grande de los pueblos que visitamos, aunque no pudimos visitarlo entero, nos centramos sobre todo en la zona cercana al puerto.

Durante el verano, existe una pequeña playa cerca del puerto (Spiaggia Feltrinelli), pero cuando lo visitamos nosotras estaba totalmente nevado y con una niebla muy baja, por lo que nos resultó casi imposible imaginar cómo debe ser esta zona con buen tiempo…

La zona del puerto es la que más nos gustó de Desenzano del Garda, es un pequeño canal, con barcos de varios tipos y rodeado de casas de colores, algunas de ellas construidas en el característico estilo veneciano.

La zona del embarcadero totalmente nevada

Además del puerto, merece la pena visitar la Piazza Giusseppe Malvezzi, que se encuentra justo detrás, y caminar desde ahí hasta el Duomo di Santa María Maddalena.

Si tenéis más tiempo, dos de los principales atractivos turísticos de este pueblo son la Villa Romana y el Castello di Desenzano.

El Castillo alberga actualmente salas de exposiciones y quedan en pie algunas de las torres originales; además, desde aquí se disfruta de unas bonitas vistas del pueblo. La Villa Romana se empezó a construir en el siglo I aC y se descubrió en los años 20. Actualmente se puede visitar parte de las ruinas y el Antiquarium, un museo en el que se encuentran restos arqueológicos encontrados durante las excavaciones.

Desenzano del Garda fue nuestra última parada en los pueblos de este lago, al que seguro que volveré durante el verano, para poder disfrutar de todo lo que ofrece.


Como podéis ver en las fotos, nos hizo un día de perros, pero eso no impidió que disfrutáramos de esta zona tan bonita del norte de Italia.

Espero que, igual que a mí, os haya gustado esta ruta por los pueblos del Lago di Garda. Recordad que tenéis muchos posts de Italia en el blog, para que podáis organizar vuestro viaje a este precioso país.

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