América, Canadá, Quebec

Montmorency Falls y otras excursiones cerca de Quebec

Montmorency Falls y otras excursiones cerca de Quebec

Si vas a hacer una ruta por la Costa Este de Canadá, seguro que visitas la preciosa ciudad de QuebecLa capital de la provincia del mismo nombre es la ciudad más europea de Canadá y, para mí, una de las más bonitas.

Tiene un casco histórico declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y conserva el encanto de las ciudades europeas; con calles adoquinadas, casitas bajas, tiendas con encanto y restaurantes pintorescos.

Pero una visita a Quebec no estaría completa sin alejarse del centro para descubrir algunos de los atractivos que se encuentran en las afueras, entre ellos, las Cataratas de Montmorency.

¿Quieres saber qué ver a las afueras de Quebec? ¡Sigue leyendo!

CATARATAS DE MONTMORENCY

Pasando frío en las Cataratas de Montmorency

Su nombre completo es Parc de la Chute Montmorency y es una espectacular catarata de 83 metros de altura (30 más que las del Niágara, aunque mucho más estrecha).

Se encuentra a unos 15 kilómetros de Quebec y es un imprescindible en cualquier visita a esta provincia canadiense.

Cómo llegar desde Quebec

Es muy fácil llegar a las Cataratas de Montmorency desde Quebec, tanto en coche o en autobús.

EN AUTOBÚS

El autobús 800 conecta Quebec con las cataratas. Tiene varias paradas en Quebec (cerca del Parlamento, en el Boulevard Honoré-Mercier o en la Gare du Palais, la estación de trenes y autobús de la ciudad).

Tendrás que bajar en la parada Des Rapides, la última de la línea, que está a unos 600 metros de la parte alta de las cataratas de Montmorency.

Vista de las cataratas desde la parte baja

EN COCHE

El trayecto en coche desde Quebec a las cataratas es de apenas 20 minutos.

Una vez que llegues allí verás que hay dos parkings, uno en la parte baja de la cascada, y otro en la parte alta. Ambos son de pago, pero no sé si porque llegamos a primera hora de la mañana, o porque aún era invierno y apenas había gente, nosotros no pagamos nada.

Primero aparcamos en el parking de abajo. Desde el propio parking sale una pasarela que cruza el río Montmorency justo antes de que desemboque en el río San Lorenzo. Al ir a finales de invierno, el agua estaba aún congelada y era impresionante ver y escuchar la fuerza con la que ésta caía sobre inmensos bloques de hielo.

Qué hacer en las Cataratas de Montmorency

Sinceramente, lo mejor que puedes hacer es disfrutar del paisaje. Pese a que nosotros fuimos en invierno y las actividades eran limitadas, disfrutamos muchísimo de este espectáculo de la naturaleza. 

Las vistas de la cascada desde la pasarela junto al parking de la parte baja son preciosas. Es espectacular ver la caída del agua desde una altura de 83 metros.

Además, entre los meses de Junio a Octubre, el Tren Turístico de Charlevoix circula por esa misma pasarela sobre el río. Este tren hace una ruta panorámica desde las Cataratas de Montmorency hasta La Malbaie, pero al ir en invierno nosotros no lo vimos.

Si vas en pleno invierno verás que el río está totalmente congelado y se forma en la base el llamado “Pan de azúcar”. Es una montaña de nieve cuya altura puede variar y que los más atrevidos pueden intentar escalar.

Si no te atreves no pasa nada, puedes simplemente caminar sobre la capa de nieve que se forma en el río, nadie diría que debajo de esta gruesa capa de hielo y nieve hay agua, pasarelas de madera, escaleras…

Escaleras y pasarelas para disfrutar de las cataratas

Desde la parte inferior se puede subir a la parte superior de varias maneras:

  • Caminando: hay varias escaleras en los laterales de la cascada con miradores en los que pararse a disfrutar de las vistas. En invierno, debido a la nieve, algunas de estas escaleras están cerradas
  • Teleférico: desde el parking de la zona inferior se puede subir con el teleférico que sale de la Gare Chute Montmorency y que llega hasta el Restaurant du Manoir, desde el que se tiene que caminar hasta la parte alta de la cascada. El teleférico abre todo el año, incluso en invierno
  • Coche: desde el parking inferior al superior se tarda unos 5 minutos en coche (aunque está cerca, hay que dar una vuelta por la zona residencial para llegar hasta allí). Tampoco en este parking pagamos nada
Subiendo por los laterales de la cascada

Una vez arriba, también se puede disfrutar de las cataratas desde muy cerca, ya que hay un puente que circula justo por encima de la caída de agua.

Desde aquí arriba el ruido es también ensordecedor y las vistas son preciosas, tanto de la propia catarata como de la desembocadura del río Montmorency en el río San Lorenzo.

En los alrededores de la cascada hay zonas verdes para pasear (en los meses en los que no hay nieve) y una tirolina que cruza la cascada (pero que por desgracia sólo está operativa durante los meses de verano).

Cerca de la parte alta de la cascada se encuentra la Mansión Montmorency. Aquí se celebran bodas, eventos, y que incluye además un restaurante con terraza, un pub, brunch los domingos, un food truck… (aunque no abre todos los días del año).

Visitar las Cataratas de Montmorency es un plan que no te puedes perder si viajas a Quebec.

BASÍLICA DE SAINTE-ANNE-DE-BEAUPRÉ

Se encuentra a unos 30 kilómetros de Quebec.

Se puede llegar en coche tanto desde la propia ciudad como desde las Cataratas de Montmorency, en un trayecto de poco más de 20 minutos. Además, si la visitas en verano, podrás ir hasta aquí en el Tren Turístico de Charlevoix.

Esta basílica está en la ciudad de Sainte-Anne-de-Beaupré, a orillas del río San Lorenzo. Está construida en estilo neogótico y se levantó en honor a Santa Ana, una de las patronas de la ciudad de Quebec, y patrona además de los marineros.

Sainte-Anne-de-Beaupre

La primera iglesia que había en este lugar fue construida por navegantes. Muchos barcos naufragaban en su camino a la ciudad de Quebec, y con esta construcción buscaban la protección de la virgen.

Con los años, la primera construcción ha sufrido muchas destrucciones y reformas y el edificio que se conserva en la actualidad se terminó en 1946.

La Basílica de Sainte-Anne-de-Beaupré es un importante centro del catolicismo en América del Norte. Recibe casi medio millón de peregrinos cada año, ya que además aquí se conserva una de las mejores réplicas de La Piedad de Miguel Ángel.

La entrada a la basílica es gratuita y abre todos los días del año, aunque los horarios son diferentes dependiendo de la época (puedes consultarlo en su página web). Además, celebra misa a diario en francés.

CAÑÓN DE SANTA ANA

Desde Sainte-Anne-de-Beaupré se puede llegar fácilmente hasta el Cañón de Santa. Únicamente se puede llegar hasta aquí en coche, en un trayecto de unos 10 minutos, no es posible llegar en transporte público.

Es un parque natural con una espectacular cascada de 74 metros de altura, pasarelas y puentes suspendidos sobre el río y amplios espacios naturales para hacer rutas a pie.

Cañón de Santa Ana

Se puede visitar fácilmente ya que es un recorrido de escasa dificultad. Nosotros tuvimos que dejarlo fuera de nuestro recorrido ya que sólo abre de mayo a octubre.

Es una excursión perfecta para los amantes de la naturaleza. El parque no sólo ofrece actividades de senderismo, si no que también tiene opciones para los más aventureros, con escalada, tirolina, etc. Además, en verano hay una zona habilitada para hacer picnic.

El acceso al Cañón de Santa Ana está en la salida 206 de la carretera 138.

Como comentaba más arriba, abre de mayo a octubre de 9.00 a 17.00 (hasta las 18.00 en los meses de verano). El último acceso al parque es una hora antes del cierre y el precio de la entrada es de 14 CAD para adultos; el parking, eso si, es gratuito.

PARQUE NACIONAL DE JACQUES-CARTIER

El Parque Nacional de Jacques-Cartier se encuentra a 50 kilómetros al norte de Quebec.

Se tarda unos 45 minutos en coche, y el acceso está en la salida 182 de la carretera 175 (Chemin du Parc-National, una carretera que discurre por la orilla del río).

Durante los meses de junio a septiembre, el parque ofrece un servicio de autobús diario desde el centro de Quebec. El autobús llega hasta el acceso a la carretera que lleva al parque, desde donde hay un camino de 13 kilómetros que hay que recorrer a pie hasta llegar al parque propiamente dicho. 

Durante el resto del año, se puede llegar a ese mismo punto de acceso a la carretera con los autobuses de Intercar. Estos autobuses hacen el trayecto Quebec – Jonquiere 3 veces al día y aquí únicamente pagan si se le solicita al conductor.

Vista aérea del Parque Nacional de Jacques-Cartier

El Parque Nacional de Jacques-Cartier abre todo el año, pero durante el invierno, las nevadas pueden hacer que la carretera esté cortada. Si vas a visitarlo en los meses de invierno, consulta su página web para evitar quedarte tirado en la carretera.

Este parque se creó para proteger la vida silvestre en las montañas Laurentinas. Tiene una extensión de 670 km² con pinos, arces, abedules y especies animales propias del bosque boreal, como alces, renos, ciervos, lobos, zorros, osos negros, nutrias o castores, además de varias especies de peces y aves.

El Parque Jacques-Cartier es un paraíso para los amantes de la naturaleza, ya que no sólo se ubica en un paraje idílico, si no que además ofrece muchas actividades para todos los públicos. Senderismo, rutas en bicicleta, kayak, pesca, ski y snow en invierno…, además de tener bungalows, refugios y zonas de acampada.

ISLA DE ORLÉANS

Está situada en el río San Lorenzo y tiene una extensión de 200 km² con una única carretera que la rodea. Está unida a tierra firme por un único puente.

Es una isla en la que abunda la naturaleza, los pequeños bed & breakfast, restaurantes, tiendas de artesanía, iglesias, sidrerías…. Es perfecta para aquellos que quieran alejarse de la civilización.

Isla de Orléans

Se puede llegar en coche desde Quebec, cruzando por el puente de Beauport, que está cerca de las Cataratas de Montmorency. La mejor forma de recorrerla es conduciendo por la carretera 368 e ir parando.

Si vas a la hora de comer, tiene zonas habilitadas para hacer picnic rodeados de naturaleza y con vistas al río. Desde Sainte-Pétronille, al sur de la isla, se disfruta de unas vistas preciosas de las Cataratas de Montmorency y de Quebec a lo lejos.


Espero que este post te haya animado a dedicar un día más a los alrededores de Quebec. Canadá es un país con muchísima naturaleza y con una gran cantidad de atractivos turísticos que seguro que no os dejarán indiferentes.

Además, es un país muy fácil de recorrer en coche y por libre. Si tenéis alguna duda puedes leer este post sobre consejos para viajar a Canadá.

[Sólo las fotos de las Cataratas de Montmorency son mías, tenéis el link a la fuente de las demás imágenes pinchando en la propia foto].

2 comments

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.