Éfeso, Turquía

Éfeso, la ciudad romana mejor conservada de Turquía

Éfeso, la ciudad romana mejor conservada de Turquía

La antigua ciudad romana de Éfeso está considerada como una de las ciudades romanas mejor conservadas de Turquía. Además, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2015.

Se ubica al suroeste de Turquía, casi a orillas del mar Egeo, y se puede llegar en coche tanto desde Pamukkale (unas 3 horas) como desde Esmirna (1 hora). Otra opción es hacer una noche en Selçuk, y desde allí visitar Éfeso en autobús local.

Si viajas en grupo y no te atreves a llegar hasta aquí por tu cuenta, puedes optar por reservar un tour privado en español a Éfeso. Este tour te recoge en la ciudad de Kusadasi (donde llegarás si visitas Turquía en un crucero) y tendrás un guía de habla hispana durante todo el día.

En ella se encontraba una de las 7 Maravillas del Mundo Antiguo, el Templo de Artemisa, del que apenas se conservan algunos restos (ubicados fuera del recinto, cerca de Selçuk).

Detalle de los restos del Templo de Adriano en Éfeso

UN POCO DE HISTORIA

Las primeras noticias que se tienen de Éfeso son del siglo VII a.C. La ciudad se levantó a orillas del mar Egeo y un siglo más tarde pasó a formar parte de Persia (actual Irán).

En el siglo V a.C. Éfeso participó activamente en la Guerra del Peloponeso como miembro de la Liga de Delos, aunque al final de la misma se rebeló contra Atenas, cambió de bando y luchó contra la capital griega junto con Esparta.

En el año 334 a.C. Alejandro Magno llegó a Éfeso e instauró una democracia. Durante el periodo helenístico, Éfeso formó parte del Imperio Seléucida (sucesores de Alejandro Magno) y más tarde de Egipto, bajo la Dinastía Ptolemaica.

Con la llegada del Imperio Romano, Éfeso se convirtió en un importante centro religioso, cultural y sobre todo comercial, siendo su época de mayor esplendor.

Paseando por Éfeso

Además, fue un lugar destacado para los cristianos. Aquí estuvo cautivo el apóstol San Pablo, y el apóstol San Juan se trasladó aquí tras la muerte del emperador Domiciano, llegando a fallecer en la ciudad.

La importancia de Éfeso se mantuvo durante siglos, hasta finales del siglo III, cuando fue parcialmente destruida por los godos. Además, 2 terremotos asolaron la ciudad, haciendo cada vez más difícil su conexión con el puerto.

En la Edad Media la ciudad perdió totalmente el acceso al puerto, por lo que Éfeso quedó deshabitada. En los siglos posteriores, fue invadida por los selyúcidas, los otomanos e incluso algunas tropas mongoles, que arrasaron con los monumentos que quedaban.

Durante siglos, la ciudad estuvo vacía y prácticamente destruida, hasta que a mediados del siglo XIX el arqueólogo John Turtle Wood llegó hasta la zona en busca del Templo de Artemisa, y acabó encontrando los restos de Éfeso.

Desde entonces, se ha seguido trabajando en la ciudad durante los siglos XX y XXI. Pese a que aún no se ha excavado por completo, se ha convertido en uno de los lugares más visitados de Turquía, especialmente por los cruceros que surcan el Egeo.

QUÉ VER EN ÉFESO

Plano de la antigua ciudad de Éfeso

La ciudad de Éfeso tiene 2 entradas:

  • Entrada principal: se encuentra al norte de la ciudad, cerca del Teatro
  • Entrada secundaria: ubicada al sur de la ciudad, cerca del Ágora (por ésta entré yo)

Aún se conservan algunas de las calles de época romana. La principal es la Avenida de los Curetes, donde se distribuyen la mayoría de los restos, que llega hasta la Biblioteca de Celso.

De allí sale el Camino de Mármol, que va hasta el teatro y que formaba parte de una vía más larga, que unía la ciudad con el Templo de Artemisa. Desde el Teatro sale la Vía Arcadia, otra de las calles principales de la ciudad, que la unía con el puerto.

La mayor parte de la ciudad está aún sin restaurar, por lo que tendrás que tirar de tu imaginación para imaginar cómo era Éfeso en su época de esplendor

Si visitas Turquía en verano, como fue mi caso, ten en cuenta que hace mucho calor. Si puedes, visita Éfeso a primera hora al final del día, ya que es cuando los autobuses de los viajes organizados se han marchado ya.

Además, no olvides llevar agua, crema solar y algo para cubrirte la cabeza, las sombras en Éfeso son escasas y seguro que lo agradeces.

Biblioteca de Celso

Biblioteca de Celso

Es el monumento más conocido de la antigua ciudad de Éfeso. Llegó a almacenar hasta 12.000 rollos y está considerada una de las grandes bibliotecas de la antigüedad (sólo superada por las de Alejandría y Pérgamo). 

Fue construida en honor al senador, cónsul y procónsul romano Tiberio Julio Celso Polemeano, el primer griego que llegó a ser cónsul de Roma. Cuando éste falleció, fue enterrado en una cripta bajo la biblioteca.

Lo que podemos ver hoy es una reconstrucción de la biblioteca original, ya que entre invasiones, terremotos, incendios, etc., el edificio quedó derruido, y se mantuvo así durante siglos.

La reconstrucción (únicamente de la fachada) se hizo en los años 70 del siglo XX, utilizando los materiales que se conservaban en la zona y copiando la fachada original.

Gran Teatro y Odeón

Vista general del Teatro de Éfeso

El Teatro de Éfeso llegó a ser el más grande de su época, con capacidad para unos 25.000 espectadores. Se ubicaba en la ladera de una colina, en una posición muy destacada, y es lo primero que se ve desde la entrada norte del recinto.

Se construyó en el siglo III, en época helenística, aunque fue modificado en varias ocasiones, hasta darle el aspecto actual. No sólo se utilizaba para obras de teatro y conciertos, sino que también se desarrollaban aquí discusiones políticas o filosóficas, además de utilizarse como circo.

El escenario llegó a tener una altura de 18 metros y estaba muy decorado, aunque por desgracia a día de hoy no se conserva. En la actualidad se utiliza para albergar conciertos en verano, con importantes artistas de fama mundial.

Junto al teatro, se ubicaba lo que se piensa que era un burdel, ya que se ha encontrado una estatua de Príapo, dios de la fertilidad. Esta estatua se conserva actualmente en el Museo de Éfeso.

Además del Gran Teatro, en Éfeso se conserva el Odeón, un pequeño teatro del siglo II que se ubica cerca de la entrada sur del recinto, y en el que se representaban espectáculos, además de acoger reuniones políticas, ya que se encontraba junto al Ágora del Estado.

Odeón de Éfeso

Templo de Domiciano

Dedicado al emperador Domiciano, el último emperador de la Dinastía Flavia. Fue el primer templo de la ciudad construido en honor a un emperador y se levantó para demostrar el apoyo de Éfeso al Imperio Romano.

Tras el asesinato de Domiciano, el Senado pidió la destrucción del templo, por lo que los efesios guardaron las cabezas de las estatuas del emperador y demolieron el templo. Actualmente se conserva parte de la monumental escalera y algunas columnas y las estatuas se exhiben en el Museo de Éfeso.

Templo de Adriano

Fachada del Templo de Adriano

Se construyó en el siglo II, en honor al emperador Adriano, y era de orden corintio. Se encuentra en la Avenida de los Curetes y se conserva una parte de la fachada, en la que se ubicaba la puerta, con columnas corintias que sostienen un arco con relieves.

Personalmente, los restos de este templo me parecieron de los más bonitos que se conservan en Éfeso. Aunque, por desgracia, estos relieves son réplicas, ya que los originales se encuentran en el Museo de Éfeso.

Fuente de Trajano o Nympheum

Restos de la Fuente de Trajano

Es de principios del siglo II y se construyó en honor al emperador Trajano, que aparecía representado en una estatua de la fachada. Junto a él, había esculturas de su familia, además de Dionisos, Sátiro y Afrodita; todas ellas se conservan en el Museo de Éfeso.

En su momento, era uno de los monumentos más importantes de la ciudad, con una gran piscina de 20 metros de largo y una fachada muy decorada con columnas corintias y compuestas. Actualmente se conserva parte de la fachada, aunque aún está en restauración.

Ágora del Estado y Ágora Comercial

Columnas del Ágora del Estado de Éfeso. Detrás está el Odeón

El Ágora era el centro de la ciudad en la época griega y romana, el lugar donde se reunían los ciudadanos y la sede del mercado, donde se celebraban los eventos culturales y políticos…

El Ágora del Estado era el centro de la vida social de las ciudades y a su alrededor se construían los edificios necesarios para la gestión de la vida en la ciudad. Es lo primero que se ve al entrar a Éfeso desde la entrada sur, y aún se conservan varias columnas.

El Ágora Comercial era el mercado de la ciudad de Éfeso. Era un recinto cuadrado de 110 metros de lado, rodeado de columnas, y ubicado entre la Biblioteca de Celso y el Gran Teatro, y que aún se conserva parcialmente.

Pritaneo

Restos del Pritaneo

Era la sede del poder ejecutivo, donde se reunían los magistrados en la ciudad y se ubicaba en el centro de la ciudad, en el Ágora del Estado, junto al Odeón. Aquí ardía el fuego sagrado, que era alimentado por los sacerdotes, y había varias esculturas de Artemisa.

Actualmente apenas se conservan unas columnas de lo que fue el edificio en la época romana, ya que el Pritaneo aún está siendo excavado.

Casas-terraza

Interior de una de las casas-terraza (foto de Paseo por Éfeso)

Es un conjunto de casas adosadas, ubicadas cerca de la Biblioteca de Celso, en la ladera de una colina. Las primeras se construyeron en el siglo I a.C. y en ellas vivían las familias adineradas de la ciudad.

Estas casas se ubicaban en torno a un patio y eran casas de 2 pisos (aunque no se conserva esta segunda planta en ninguna de ellas). Las estancias interiores no tenían ventanas, por lo que todas se abrían al patio.

Se encuentran en un espacio cerrado, para conservar la decoración a base de mosaicos, y para visitarlas se tiene que pagar una entrada aparte.

Termas romanas

Restos de los Baños de Varius, unas de las termas que se conservan en Éfeso

En Éfeso se conservan aún algunas de las paredes y las bóvedas de varias termas, que jugaban un papel importante en la vida social de la ciudad romana. Además, se pueden ver los restos del sistema de cañerías, con los conductos de agua. 

También se conservan los restos de algunas letrinas.

Fuente de Laecanius Bassus

Se encuentra junto al Ágora del Estado. Según sus inscripciones, fue construida en los años 80-82 d.C., aunque sufrió modificaciones posteriores. En la actualidad, se conservan algunas partes de la fuente, pero las estatuas que la decoraban se trasladaron al Museo de Éfeso.

Restos de varias puertas

A la derecha de la foto, Puerta de Mazaeus y Mitrídates, junto a la Biblioteca

La ciudad de Éfeso contaba con una muralla, de la cual se conservan muy pocos restos, pero sí algunas puertas. Entre ellas se encuentran las de Heracles (al final de la Avenida de los Curetes), Magnesia, o la puerta de Mazaeus y Mitrídates.

La puerta de Mazaeus y Mitrídates, ubicada a la derecha de la Biblioteca de Celso, es una de las que mejor se conservan. Fue construida por los esclavos Mazaeus y Mitrídates para Augusto, el emperador que les dio la libertad.

Iglesia de María

Es una catedral cristiana que se construyó en el siglo V dedicada a la Virgen María, ya que se dice que falleció en Éfeso (aunque otras crónicas dicen que su muerte se produjo en Jerusalén). Está considerada como la primera iglesia del mundo dedicada a la virgen.

Se encuentra al norte del recinto, junto al parking de la entrada, y está construida sobre una antigua basílica romana. A partir del año 500, la iglesia se amplió y se convirtió en catedral y en la actualidad se pueden ver los restos del ábside y de algunos pilares.

Otros lugares que ver en Éfeso

  • Basílica Romana: Se construyó en el siglo I d.C., en la parte norte del Ágora del Estado. Mide 160 metros de largo, y tiene una nave y tres pasillos. Las columnas jónicas del interior de la basílica estaban adornadas con figuras de cabezas de toro
  • Octágono: Es una cámara funeraria abovedada en la que se encontró el cadáver de una mujer de unos 20 años de edad, en un sarcófago de mármol. Se considera que es la tumba de Arsínoe Ptolomeo IV, hermana de Cleopatra VII, y una de las últimas reinas de Egipto.
  • Monumento a Memio: Este monumento está situado en el lado norte del Templo de Domiciano. Fue construido durante el reinado de Augusto, en el siglo I d.C. por Memmius, nieto del dictador Sila.
  • Templo de Serapis: Este templo fue construido por comerciantes egipcios en el siglo II y se encuentra en el Ágora Comercial de Éfeso. Serapis era un dios venerado tanto en Grecia como en Egipto y fue además patrón de Alejandría.
  • Gimnasio de Vedius: Se ubica en la entrada sur de Éfeso y fue construido en el siglo II d.C., por Publio Vedio Antonino y su esposa.
  • Estadio: Se encuentra junto al Gimnasio de Vedius y parte de los asientos de los espectadores se construyeron sobre la ladera del monte Pion.
Ruinas de Éfeso

Museo de Éfeso

Si dispones de tiempo suficiente, no dejes de visitar el Museo de Éfeso en Selçuk. Aquí se exponen la mayoría de los restos arqueológicos que se encontraron en Éfeso durante las excavaciones.

Las primeras obras que se encontraron (a finales del siglo XIX) se trasladaron a Londres y a Viena, pero con la llegada de la República de Turquía se fundó el museo para conservar los hallazgos en el país.

Por desgracia, yo no tuve tiempo de visitarlo, pero es muy recomendable para conocer más a fondo la historia de la ciudad.


Espero que hayas disfrutado de este recorrido por la ciudad romana de Éfeso. Y si tienes intención de visitar Turquía próximamente, no te pierdas los posts que tengo publicados sobre Estambul, Capadocia y Pamukkale.

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