Ubicada a unos 40 kilómetros al norte de Beirut, Biblos se ubica a orillas del Mediterráneo y es una de las ciudades imprescindibles que visitar en Líbano. Además, es Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.
El nombre por el que se la conoce en la actualidad, Biblos, viene del griego Býblos (Βύβλος) y del romano Byblus, aunque deriva de la palabra fenicia Gubla, que significa montaña, ya que se ubica en la cima de una colina. En los textos cuneiformes aparece nombrada como Gubla, en los jeroglíficos egipcios se conoce como Kebny, mientras que en la Biblia su nombre es Gebal.
A lo largo de su historia, Biblos ha formado parte de varias culturas y civilizaciones (egipcia, fenicia, asiria, persa, helenística, romana, otomana…), que han dejado su huella en esta increíble ciudad.

BREVE HISTORIA DE BIBLOS
Esta zona se habitó por primera vez entre el 8800 y el 7000 a.C. (durante el Neolítico precerámico B), y en torno al año 5000 a.c. se fundó Biblos como ciudad fenicia. Desde entonces, ha estado habitada de manera permanente.
De estos primeros milenios se han encontrado restos de algunos edificios, restos humanos, cerámica primitiva, herramientas de sílex, figuritas, sellos… Pero los restos de viviendas más antiguos que se han encontrado datan del III milenio a.C. y son claros indicios de la forma de la ciudad.
En esta época, Biblos era una ciudad rica que mantenía una buena relación con Egipto, siendo incluso una colonia egipcia. Se han conservado en las Cartas de Amarna (periodo de El-Amarna, siglo XIV a.C.) hasta 60 escritos de gobernantes de Biblos al gobierno egipcio.
Con la caída del Imperio Nuevo de Egipto en el siglo XI a.C., Biblos dejó de ser una colonia egipcia y pasó a convertirse en la ciudad más importante de Fenicia. En torno a esta época surgió el alfabeto fenicio de 22 caracteres, difundido por los comerciantes fenicios hacia el Mediterráneo.
Siglos después, Biblos estuvo sometida a varios reyes asirios y, durante el Imperio Aqueménida (538-332 a.C.), Biblos fue uno de los cuatro reinos fenicios vasallos de los persas, junto con Sidón, Tyr y Awad. Con la llegada de Alejandro Magno a la región, Biblos cayó bajo dominio helenístico, para más tarde pasar a manos de los romanos.

Biblos en el periodo d.C.
Al llegar el cristianismo, se estableció un obispado en Biblos, lo que contribuyó al crecimiento de la ciudad, aunque con las conquistas musulmanas en el siglo VII dejó de prosperar.
Tras esto, la ciudad pasó por varias manos: formó parte del condado de Trípoli, estuvo bajo dominio genovés, fue base para los Cruzados, se rindió ante los mamelucos, y llegó a formar parte del Imperio Otomano (desde 1516 hasta 1918).
Como el resto del país, Biblos estuvo bajo mandato francés desde 1920 hasta 1943, año en que Líbano consiguió la independencia.
ALGUNOS DATOS RELEVANTES SOBRE BIBLOS

- Es la ciudad más antigua del mundo habitada de manera ininterrumpida (desde el 5000 a.C.)
- Fue una ciudad fenicia dedicada al dios Cronos
- En Biblos se fabricaba el papiro que se enviaba a Egipto y al resto de países del Mediterráneo
- El término Biblia proviene de Biblos, ya que la primera Biblia se realizó en papiro procedente de esta ciudad
- Biblos es el lugar donde nació el alfabeto fenicio, antecedente del griego y el latín
- Debido a llevar habitada durante tantos siglos, los arqueólogos han ido encontrando varios estratos de ruinas de diferentes épocas
- Según el relato del escritor Plutarco, fue en Biblos donde la diosa egipcia Isis encontró el cuerpo de su esposo Osiris, que había sido asesinado por su hermano Seth
- Los habitantes de Biblos en la actualidad son principalmente cristianos maronitas, aunque también hay armenios apostólicos, griegos ortodoxos y griegos católicos
- Únicamente un 13% de la población de Biblos es musulmana
QUÉ VER EN BIBLOS

Ahora que ya conoces un poco la historia de Biblos, vamos a recorrer sus principales lugares de interés. Pero si no quieres visitarla por libre, puedes contratar alguna de estas tres excursiones en español.
En todas ellas, te recogerán en Beirut, te llevarán hasta Biblos y otros lugares de interés y te traerán de vuelta a la capital al terminar el día. ¿Te interesa alguna?
Excursión a Biblos, Gruta de Jeita y Harissa. Excursión a Biblos, Museo Nabú y Batroun. Excursión a Biblos y monasterios San Maron y San Hardini.
Ahora si, ¡vamos a recorrer una de las ciudades más antiguas del mundo!
Complejo arqueológico de Biblos

El yacimiento arqueológico de Biblos fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1984 y mientras lo visitas, recorres el mismo suelo que en su momento habitaron y pisaron los fenicios.
Fue excavado en el siglo XIX y es el principal lugar de interés que visitar en Biblos. El complejo estaba rodeado por una muralla, construida en época fenicia, de la que se conserva una parte entre el Castillo de los Cruzados y el Templo de Baalat Gebal, así como al este del conjunto.
Fuente del Rey
Este agujero en el suelo de más de 20 metros de profundidad se conoce como la Fuente del Rey o Ain al-Malik, y era una antigua fuente de agua que abastecía a la ciudad.
La fuente fue utilizada por diversas civilizaciones, hasta que los romanos conquistaron Biblos y construyeron acueductos para traer el agua de las montañas. Así, durante la época romana, esta fuente se utilizó para los rituales sagrados del Templo de Baalat Gebal.
Templo en forma de L

El Templo en forma de L data del 2700 a.C. y toma su nombre de la forma del templo, del que únicamente se conserva la base.
A la entrada del patio hay una sección de piedra calcinada, por lo que se piensa que este templo fue destruido por el fuego (probablemente durante las invasiones amorreas, que invadieron y conquistaron Biblos a principios del II milenio a.C.).
Templo de los Obeliscos

Este templo, llamado también Templo de Reshef (dios de la guerra y protector contra las plagas), fue construido entre 1600 y 1200 a.C.
Fue construido originalmente sobre el Templo en forma de L (tras quedar éste destruido). Su ubicación actual se debe al traslado que hicieron los arqueólogos en el siglo XIX, quienes lo reconstruyeron al lado de su ubicación original.
Toma su nombre de la gran cantidad de pequeños obeliscos que se encontraron entre las ruinas y que se piensa que eran ofrendas religiosas. Junto a ellos se encontraron numerosas estatuillas humanas hechas en bronce, que hoy se exhiben en el Museo Nacional de Beirut.
Templo de Baalat Gebal

Este importante templo fue construido, como el Templo en L, en el 2700 a.C., en la época en la que Biblos mantenía estrechas relaciones con Egipto.
Está dedicado a Baalat Gebal, la señora de Biblos, la diosa semítica que presidió la ciudad durante más de 2 milenios.
El templo fue modificado varias veces a lo largo de los siglos y finalmente reconstruido en el siglo III, durante la época romana, y dedicado a la diosa Afrodita Astarté. Actualmente se conservan sólo 6 columnas de estilo corintio, y el friso que une dos de ellas.
Necrópolis Real

Tiene una antigüedad de unos 4000 años y en ella se encontraron los restos de 9 tumbas de pozo excavadas en el acantilado. Cada una de ellas tenía una cámara funeraria en la que se encontraba el sarcófago y un monolito de piedra. Por desgracia, la mayoría de ellas fueron saqueadas en la antigüedad.
Entre estas tumbas se encuentran las de los reyes Abi Chemu y su hijo Ip Chemu Abi, que fueron enterrados con sus armas y joyas, algunas de las cuales fueron un regalo de Egipto.
Pero la joya de la necrópolis es la tumba del Rey Ahiram (en torno al año 1000 a.C.), que hoy se conserva en el Museo Nacional de Beirut. Este sarcófago lleva una de las primeras inscripciones del alfabeto fenicio que se conservan.
Teatro Romano

Originalmente se ubicaba junto al Templo de los Obeliscos, cerca de la puerta de acceso a la ciudad, pero en la actualidad está junto a la Necrópolis, mirando al mar. Los arqueólogos lo trasladaron aquí tras su descubrimiento en las excavaciones del siglo XIX.
El teatro fue construido a principios del siglo III d.C. y era realmente un Odeón. Era al menos tres veces más grande que el que se conserva en la actualidad, que mantiene varios de los asientos originales dispuestos en 5 gradas.
En el suelo del teatro se puede ver una forma dibujada con guijarros negros, que representa el mosaico que se encontraba aquí y que hoy se conserva en el Museo Nacional de Beirut.
Ninfeo

Fue construido en época romana, pero únicamente se conserva la base y los cimientos, así como los restos de una antigua columnata romana, que terminaba en el Ninfeo.
Se ubica junto al Castillo de los Cruzados, en una de las entradas al yacimiento, y consistía en una fuente monumental con varios nichos. Se piensa que gran parte de las piedras y las columnas del Ninfeo fueron utilizadas para construir el castillo.
Murallas fenicias
Las murallas de Biblos son de época fenicia y están datadas en torno al 2800 a.C. Se construyeron para proteger la ciudad y tenían dos entradas, una de ellas hacia el mar y otra hacia el interior. En la actualidad se conserva un tramo que se encuentra dentro del yacimiento, debajo del Castillo de los Cruzados.
Casa de Otman Al-Housami

Aunque es de época posterior a los templos del yacimiento, se encuentra dentro del mismo. Durante el periodo otomano de la ciudad (siglo XIX), se construyeron varias casas de tejas rojas en esta zona. Todas ellas fueron demolidas para permitir la excavación del yacimiento, excepto ésta, que perteneció a un comerciante local.
En la actualidad se encuentra bastante deteriorada, pero es un buen ejemplo de cómo era la arquitectura libanesa durante el periodo otomano y una muestra más de todas las civilizaciones que pasaron por Biblos.
Castillo de los Cruzados

Este castillo fue construido en el siglo XII por los cruzados y pertenecía a la familia genovesa Embriaco, quienes por entonces eran señores de la ciudad. Para su construcción, se utilizó piedra caliza, así como los restos de algunas columnas romanas que sirven como refuerzo.
Es una estructura prácticamente cuadrada con 4 torres en las esquinas, un torreón central y muros muy gruesos, y estaba rodeado por un foso de grandes dimensiones para evitar los ataques enemigos.
Pese a su sistema defensivo, el castillo fue conquistado por Saladino en 1188. Con la invasión del castillo, Saladino y sus tropas conquistaron Biblos, aunque apenas 9 años después la ciudad fue recuperada por los cruzados.
En el interior del castillo hay un pequeño museo en el que se conservan los restos de las excavaciones realizadas en el complejo arqueológico de Biblos. Las piezas más importantes se encuentran en el Museo Nacional de Beirut. Además, no pierdas la oportunidad de subir a la parte alta del castillo para disfrutar de las vistas.
Iglesia de San Juan-Marc

Esta iglesia cristiana fue construida por los Cruzados en 1115 en estilo románico. Originalmente, estaba consagrada a San Juan Bautista, pero en la actualidad está dedicada a San Juan-Marc, patrón de Biblos, de quien se dice que fundó la primera comunidad cristiana en Biblos.
Es la catedral de la ciudad y es de culto maronita desde mediados del siglo XVIII, cuando el emir Youssef Chehab, de religión drusa, donó la iglesia a la Orden Maronita Libanesa. En 1776 fue restaurada y reabierta tras dedicarla a San Juan-Marc.
Destaca por su baptisterio al aire libre, cubierto con una cúpula, que se remonta a la construcción original de 1115. Se ubica entre el puerto y la zona arqueológica de Biblos y es uno de los lugares imprescindibles que visitar en la ciudad.
Iglesia Ortodoxa de Nuestra Señora de la Liberación

Esta iglesia ortodoxa griega fue construida en la Edad Media y está orientada hacia el este. Está a menos de 100 metros de la Iglesia de San Juan-Marc, de camino hacia el puerto, y se rodea de un jardín que, en su día, albergó un pequeño cementerio.
Tiene planta cuadrada, con una sola nave cubierta con tres bóvedas, y un ábside semicircular (de principios del siglo XIX). El exterior está formado por muros gruesos, de los que sobresalen 4 anchos contrafuertes cuadrados.
Mezquita del Sultán Abdel Majid

Esta mezquita, que destaca por su llamativa cúpula azul, fue construida en 1648 sobre los cimientos de una antigua construcción romana. Fue renovada a finales del siglo XVIII por el emir Youssef Chehab, aunque lleva el nombre del sultán otomano Abdel Majid.
Se encuentra fuera del yacimiento, muy cerca del castillo de los cruzados, y dentro de las antiguas murallas medievales de la ciudad.
Puerto de Biblos

Navegado desde la época fenicia, el puerto de Biblos está protegido del mar por un promontorio rocoso. Se encuentra entre el centro de la ciudad y el yacimiento arqueológico y conserva algunas de las construcciones del siglo XII construidas por los cruzados, como las dos torres que flanquean el acceso.
En el puerto desembarcan a diario los barcos que traen el pescado fresco a la ciudad, y muy cerca, podrás ver a los pescadores lanzando sus cañas al mar. Una imagen preciosa de la ciudad de Biblos.
Casco viejo de Biblos

Aunque no se debería llamar casco viejo porque está muy reconstruido y es bastante actual, pasear por las callejuelas de Biblos, recorrer sus zocos y sus tiendas, es algo que no deberías perderte.
En Biblos se mezcla la arquitectura tradicional libanesa con el ambiente mediterráneo y aquí no encontrarás el caos de otras ciudades del Líbano.
Además, bordeando el casco viejo, se conserva aún parte de la muralla medieval de la antigua Biblos, que sigue el trazado natural del terreno hasta el puerto. Terminaba en las dos torres rectangulares del puerto, que formaban parte del sistema defensivo de la ciudad.
Museos de Biblos
Museo Memoria del Tiempo

Este pequeño museo es el lugar perfecto para amantes de los fósiles, ya que aquí encontrarás fósiles marinos desde hace millones de años. Fue fundado por la familia Abi Saad para explorar, estudiar y exponer fósiles de peces encontrados en Líbano.
Además del museo en sí, tiene una pequeña tienda en la que los visitantes pueden comprar fósiles con certificado de autenticidad.
Museo de los Huérfanos del Genocidio Armenio “Aram Bezikian”

Este museo fue construido para conmemorar el Genocidio Armenio, que tuvo lugar a principios del siglo XX, cuando en torno a un millón y medio de armenios fueron deportados de sus tierras y masacrados. Es el primer museo de la diáspora fuera de Armenia.
Se construyó al sudeste del yacimiento, en el lugar que acogió a los huérfanos armenios que sobrevivieron al genocidio. Está diseñado para que el visitante pueda sentir las emociones del pueblo armenio a través de sus tres espacios: el Genocidio, los Huérfanos y el Renacimiento.
Esta última sala, alberga una zona dedicada a Maria Jacobson, una danesa que dejó atrás su país para dedicarse a criar a los huérfanos del genocidio.
Si has disfrutado de este completo recorrido por los principales lugares de interés de Biblos, no te pierdas el resto de posts que tengo publicados sobre Líbano:
Lugares imprescindibles que visitar en Líbano. Qué ver en Beirut, la capital de Líbano. Baalbek, la joya arqueológica de Líbano.
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