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Qué necesitas saber para visitar Stonehenge

El conjunto megalítico de Stonehenge, ubicado en el condado de Wiltshire, es uno de los monumentos más visitados de Inglaterra, no sólo por lo que ofrece, si no también por su cercanía a ciudades como Londres, Bath o Bristol, desde donde se puede llegar tanto en coche como en transporte público.

Desde las 3 ciudades se puede llegar en aproximadamente unas 2 horas en tren hasta Salisbury y desde allí hay un autobús, The Stonehenge Tour bus, que sale de la estación de tren de Salirbury y tarda 20 minutos en llegar a Stonehenge. Desde la web podéis comprar tanto las entradas sólo del autobús (si habéis reservado con anterioridad las entradas a Stonehenge) o del pack autobús + entrada a Stonehenge.

Tuve la suerte de visitarlo el pasado mes de junio en un viaje de 4 días por los Cotswolds. Hasta un par de semanas antes de emprender el viaje no sabíamos si íbamos a incluir Stonehenge en nuestra ruta. El desvío de una hora de ida y otra de vuelta más el tiempo que íbamos a pasar allí hacía que tuviéramos que descartar 2 o 3 pueblos, y nuestro plan inicial era hacer un viaje muy tranquilo…

Pero al final no pudimos resistirnos a la oportunidad de visitar uno de los sitios más mágicos de toda Inglaterra.

Qué es Stonehenge

Stonehenge es un conjunto de dólmentes prehistóricos fechado en el Neolítico (siglo XX a.C) y fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1986.

Lo que conocemos como Stonehenge era parte de un complejo que incluía 4 círculos concéntricos de bloques de piedra arenisca coronados por dinteles (y en cuyo centro se encontraba una losa de arenisca llamada “El Altar”) y avenidas ceremoniales y estaba rodeado por un foso circular de 104 metros de diámetro; además, en esta zona se han encontrado enterramientos de restos humanos cremados, por lo que se piensa que Stonehenge se utilizaba para ceremonias religiosas de culto a los muertos.

Sin embargo, se desconoce la finalidad con la que se construyó este complejo, del que se piensa que se utilizaba como templo religioso, monumento funerario u observatorio astronómico, ya que en el solsticio de Verano, a la salida del sol, éste atraviesa perfectamente el eje de la construcción.

Cómo visitar Stonehenge

El horario de Stonehenge es de lunes a domingo de 9.00 a 20.00, aunque el último acceso se hace a las 18.00, a partir de esa hora ya no es posible entrar.

La entrada se puede comprar de 2 maneras y en ambos casos cuesta lo mismo, 17,50 libras (casi unos 20€). Se puede comprar con antelación desde la propia web de Stonehenge (indicando el día y hora que quieres visitarlo) o bien directamente en el Centro de Visitantes que hay una vez que llegas al recinto.

Nosotras fuimos a principios del mes de junio y no tuvimos problema para comprarla y acceder en el momento, pero quizá en épocas de más turismo sea algo más complicado, así que es mejor comprarla con antelación. Y si os preocupa el tema de llegar a la hora no os preocupéis, las entradas compradas online tienen un margen de 30 minutos sobre la hora que hay en la entrada.

Una vez que llegas a Stonehenge hay que aparcar en un parking que se encuentra un poco alejado del Centro de Visitantes. El parking es gratuito si ya has comprado las entradas con antelación, si no, tiene un precio de 5 libras que luego se te reembolsa cuando compras la entrada.

Los tickets del parking se pagan al personal que se encuentra allí en horas puntas para cobrar (sólo en efectivo) o en las máquinas habilitadas para ello.

Desde el parking se tiene que ir caminando hasta el Centro de Visitantes, donde se pueden comprar las entradas o pasar directamente al fondo, donde se encuentra el acceso al conjunto. Os recomiendo coger un plano del complejo, para ubicaros y tener información sobre cada sitio, y si queréis, también podéis pagar por el servicio de audioguías.

Una vez pasado el Centro de Visitantes, se puede llegar a los dólmenes de 2 maneras: o bien con un autobús gratuito que une el centro de visitantes con el conjunto y que tarda 10 minutos, o bien caminando. Nosotras hicimos la ida caminando y la vuelta en autobús. Si optáis por la opción del autobús, sabed que os podéis bajar a mitad de camino, para hacer una parte del trayecto caminando.

Vista aérea de Stonehenge: al fondo tenéis el Centro de Visitantes y el camino por el que va el autobús (junto al bosque), y delante el círculo de Stonehenge.

Como os decía, nosotras optamos por ir caminando y es un paseo muy agradable, puedes salirte del camino y acceder al bosque que se ve en la imagen, o ir directamente por el camino, aunque se puede pasar por el césped en algunos tramos. Además, desde aquí se pueden ver restos de otros círculos. Tened en cuenta que esta zona es campo, por lo que hay ovejas y vacas sueltas y no se puede acceder con perros.

Puede que a estas alturas te estés preguntando “¿Por qué aún no me ha pedido nadie la entrada que he pagado?”. Efectivamente, todo este camino es accesible para cualquiera y es totalmente gratuito. Una vez que llegas al lugar donde te dejan los autobuses, desde el cual ya ves el círculo muy cerca, es cuando te piden la entrada para acceder al recinto en si, ya que, si quieres verlo de manera gratuita, puedes seguir por otro camino que va por fuera de la vaya y verlo desde allí.

Mi recomendación es que no seáis ratas y paguéis. Quizá si hubiera ido allí de interrail y esos 20€ supusieran poder comer 2 días, no hubiera pagado y lo hubiera visto desde fuera, pero considerando que entre las piedras y tú hay una valla y toda la gente que lo está visitando desde dentro, ir hasta allí para verlo malamente no creo que merezca mucho la pena.

En cambio, pagando podréis acceder al recinto y acercaros bastante a las piedras, aunque la zona está acordonada para que la gente no se pueda llegar hasta ellas, ya que durante años se permitió el acceso hasta allí y la gente las tocaba, se apoyaba e incluso se subía en los dólmenes… y acabaron muy erosionados.

Ahora lo tienes que ver desde una distancia prudencial pero lo cierto es que se ve perfectamente y de esta manera se está consiguiendo preservar el conjunto. Se pueden hacer buenas fotos desde esa distancia y puedes sentarte a disfrutar o dar todas las vueltas que quieras al círculo.

Como curiosidad os contaré que hay momentos del año en los que si se puede acceder a las piedras. Por un lado, durante los solsticios de invierno y de verano, cuando muchísima gente se reúne en torno a las piedras, pudiendo llegar a tocarlas. Generalmente son fieles de religiones paganas, pero también curiosos venidos de todas partes para presenciar este momento, aunque lo cierto es que no es la mejor manera de visitar Stonehenge, ya que no dispondrás de un minuto de tranquilidad, ni podrás observar bien el conjunto.

Por otro lado, la propia web de Stonehenge ofrece visitas fuera del horario de apertura y en grupos reducidos, en las que los visitantes pueden entrar dentro del círculo y tocar las piedras. Esta visita tiene un precio de 38,50 libras (unos 43€) y las entradas se pueden comprar desde la propia página web de Stonehenge.

Para terminar la visita y si aún tenéis ganas de seguir explorando Stonehenge, en el Centro de Visitantes hay un pequeño museo con objetos encontrados en esta zona (herramientas, joyería…) y unas réplicas de viviendas del Neolítico; además, hay voluntarios que os darán información sobre cómo vivían los hombres en aquella época, qué materiales utilizaban y cómo construían.

¿Merece la pena visitar Stonehenge?

Había leído opiniones muy diversas sobre la visita a Stonehenge y la verdad es que no sabía muy bien qué me iba a encontrar

Me gustaba el hecho de que en los últimos años hubieran limitado el acceso y los visitantes ya no pudieran acercase a las piedras, pero me tiraba para atrás el pensar que lo hubieran convertido en un circo. En varios blogs había leído que era mejor comprar las entradas online, porque decían que si las comprabas allí podrías quedarte sin poder acceder ese mismo día; pero también me habían comentado que había una manera de verlo desde un poco más lejos y de manera gratuita.

Al final optamos por ir hasta allí y decidirlo sobre la marcha y os puedo asegurar que visitarlo pagando la entrada fue un acierto. Es verdad que es cara, pero considerando que en el resto del viaje el acceso a los pueblos es gratuito y no hay otros muchos monumentos que visitar, el precio de la entrada quedó amortizado.

Así que mi opinión es que si, merece la pena pagar por la entrada y visitar uno de los monumentos más importantes de toda Inglaterra.

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¿Conocéis Stonehenge? Si aún no habéis visitado este monumento tan espectacular, espero que este post os haya servido de inspiración para animaros a conocerlo.

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2 Comentarios

  1. Siempre me he quedado con ganas de ir y no hay duda de que pagaría la entrada también. Aunque la verdad sea dicha, me parece un poco excesivo…

    1. A mi me pareció caro, pero después de haber ido creo que merece mucho la pena!! Y más considerando que el resto del viaje no tienes gastos, no es un viaje de museos y monumentos, jajaja…

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