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Ruta de 4 días por los Cotswolds y Stonehenge

Los Cotswolds son una región al Suroeste de Inglaterra situada entre Birmingham, Oxford, Bath y Gloucester, ocupando parte de 5 condados, Gloucestershire, Oxfordshire, Warwickshire, Wiltshire y Worcestershire. Está formada por numerosos pueblos de pequeño tamaño cuyas preciosas casas están construidas con una piedra de color miel llamada cotswold stone.

Los Cotswolds están calificados como Area of Outstanding Natural Beauty (AONB), es decir, una zona de una belleza natural excepcional, caracterizada por sus colinas ondulantes llamadas wolds.

Está considerada como una de las zonas más bonitas de Inglaterra y el pasado mes de junio hice un road trip de 4 días por varios pueblos de la zona, a los que añadimos Stonehenge y Stratford-upon-Avon, que no forman parte de los Cotswolds, pero se encuentran muy cerca. Aunque haría falta más de una semana para conocer esta zona en profundidad, si te organizas bien y eliges bien los pueblos a visitar, 4 días es suficiente para verlos con calma.

Castle Combe (uno de los pueblos más bonitos de los Cotswolds)

Nosotras elegimos volar a Birmingham, ya que salía más barato que a Londres y los horarios eran perfectos. Allí alquilamos un coche para poder ver todos los pueblos a nuestro aire.

Como os contaba en el post de Consejos para viajar a los Cotswolds y Stonehenge, en nuestra ruta de 4 días visitamos varios de los pueblos de la zona, en coche de alquiler y por libre, alojándonos las 3 noches en la ciudad de Gloucester.

  • Viernes 8 de junio de 2018: Vuelo Madrid – Birminghan saliendo de Madrid a las 12.30 (hora española) y llegando sobre las 14.00 (hora británica) / Recogida del coche de alquiler y visita a Bibury y Cirencester y llegada a Gloucester para cenar y dormir
  • Sábado 9 de junio de 2018: Visita a Castle Combe, Chippenham, Stonehenge, Lacock y Tetbury. Noche en Gloucester
  • Domingo 10 de junio de 2018: Visita a Bourton-on-the-Water, Lower Slaughter, Upper Slaughter, Stow-on-the-Wold, Chipping Campden, Broadway y Snowshill. Noche en Gloucester
  • Lunes 11 de junio de 2018: Visita a Stratford-upon-Avon / Devolución del coche en el aeropuerto de Birmingham y vuelo a Madrid a las 15.10

Día 1: Llegada a Birmingham, Bibury, Cirencester y Gloucester

Distancia total: 140 km / Tiempo en el coche: 2.15 horas.

El primer día fue bastante corto, ya que llegamos al aeropuerto sobre las 14.00, por lo que no teníamos el día completo. Una vez alquilado el coche y asegurándonos de conducir por el carril izquierdo, pusimos rumbo a nuestra primera parada, uno de los pueblos más bonitos de la zona.

Bibury

Arlington Row (Bibury)

Es uno de los pueblos más conocidos de los Cotswolds y se ve muy rápido porque tiene un tamaño muy pequeño. El GPS nos llevó hasta el centro del pueblo y encontramos sitio para aparcar de manera gratuita junto a la Iglesia de St. Mary (aunque hay un parking público a apenas 100 metros allí). Junto a la iglesia hay un pequeño cementerio, que fue el primero de los muchos que vimos por esta zona, ya que prácticamente todos los pueblos tienen el suyo propio.

Desde allí, paseamos un poco por el centro del pueblo y nos dirigimos a la famosa Arlington Row, una calle con muchísimo encanto junto al río Coln. Desde la carretera hay que cruzar un pequeño puente de piedra sobre el río para llegar hasta allí y os aseguro que no podréis parar de hacer fotos a todas las casitas de esta calle.

Nosotras recorrimos la calle de arriba a abajo un par de veces, nos “compramos” unas 8 casas cada una, todas con sus preciosas puertas de color verde Cotswold, e hicimos todas las fotos posibles desde la propia calle y desde el otro lado del puente.

Cirencester

Iglesia de St. John (Cirencester)

Es la ciudad más grande de los Cotswolds y no pudimos verla entera, pero si que tuvimos tiempo de pasear por el centro, visitando la Iglesia de St. John, Market Place (donde cada semana se organiza un mercado de comida, productos locales, artesanía, etc., y que es uno de los más antiguos del país), Dyer Street y el parque que se encuentra detrás de la iglesia (y cuyo nombre no consigo encontrar).

A pesar de ser una ciudad grande, su arquitectura mantiene el encanto de sus pueblos vecinos y se respira muchísima tranquilidad, aunque se nota que hay zonas más residenciales y menos hechas para el turista… Tiene varios parkings de pago dentro del pueblo, ya que por su gran tamaño aparcar en las afueras supondría mucho tiempo para llegar hasta el centro.

Aunque la iglesia es preciosa, Cirencester me parece bastante prescindible, pero estaba de camino desde Bibury hasta Gloucester y nos pareció una buena idea parar a verlo.

Gloucester

Gloucester Quays (Gloucester)

Aunque nuestro plan inicial era alojarnos en un pueblo más pequeño y disfrutar de la tranquilidad de la vida en la campiña británica, acabamos eligiendo la capital del condado de Gloucestershire como base de operaciones.

En principio el motivo era puramente económico (había más alojamientos y a mejor precio aquí que en otros pueblos), pero luego nos alegramos de haberlo elegido porque llegábamos cada noche bastante tarde para Inglaterra (sobre las 20.30) y en la mayoría de los pueblos a esa hora no hay nada abierto, sin embargo, en Gloucester había bastantes sitios abiertos para cenar y tomar algo con tranquilidad.

También consideramos la opción de alojarnos cada noche en un lugar diferente, pero la tranquilidad de no tener que estar haciendo y deshaciendo maletas cada día hizo que finalmente optáramos por pasar las 3 noches en el mismo sitio. Y fue una decisión super acertada; nuestro apartamento “Parliament” (que reservamos a través de Booking) es uno de los mejores sitios en los que me he alojado y a muy buen precio.

Está situado en una zona muy céntrica, cerca de la Catedral y los Gloucester Docks y con un parking cruzando la calle (el parking era de pago, pero a cambio tenía videovigilancia y, aunque la zona alrededor del parking no parecía la más segura, en ningún momento tuvimos ningún problema con el coche).

Por desgracia, llegábamos cada día tan cansadas que no tuvimos tiempo de visitar Gloucester como se merecía, pero si os decidís a visitar esta ciudad en vuestro viaje a los Cotswolds, hay varios puntos de interés que no os podéis perder: la Catedral (que aparece en las películas de “Harry Potter” como parte de Hogwarts), Kings’ Square, varias de sus múltiples iglesias (llegó a tener tantas que un antiguo proverbio decía “tan seguro como que dios está en Gloucester”), y la zona de los muelles (Gloucester Quays o Gloucester Docks), perfecta para pasear al atardecer y tomar algo para cenar. Si os alojáis aquí también os recomiendo cenar en “Café René”, en Southgate Street, un pub con terraza situado en el patio de la Iglesia de St. Mary de Crypt.

Día 2: Castle Combe, Sandy Lane, Stonehenge, Lacock y Tetbury

Distancia total: 240 km / Tiempo en el coche: 4 horas.

El segundo día incluía uno de los platos fuertes de la ruta, la visita a Stonehenge, un monumento prehistórico, datado en el Neolítico, y que, aunque no forma parte de la zona de los Cotswolds y supone un desvío de una hora de ida y otra de vuelta, es una visita totalmente recomendable.

Castle Combe

Calle de Castle Combe

Está considerado como el pueblo más bonito de Inglaterra y no me extraña, es precioso y desde el minuto 1 se convirtió en uno de mis favoritos del viaje. También es uno de los más pequeños, con apenas 350 habitantes, por lo que puedes dedicarle menos de una hora a verlo y continuar visitando otros pueblos de la zona.

Nosotras llegamos muy pronto por la mañana y aparcamos en un parking que hay junto a la carretera B4039, y desde allí bajamos por una calle totalmente cubierta por árboles hasta el pueblo en si, en un paseo de 10 minutos muy agradable.

En teoría en esa calle no se puede aparcar, pero había bastantes coches en el arcén, así que si no os apetece caminar, podéis intentar aparcar más cerca del pueblo (aunque no os garantizo que no os vaya a caer una multa…).

Los principales atractivos de Castle Combe están muy cerca unos de otros y se pueden visitar muy rápido: La Iglesia de St. Andrew, también con un pequeño cementerio en sus jardines, la Plaza del Mercado, en el centro del pueblo, el hotel The Manor House (un hotel exclusivo de 5 estrellas construido en el siglo XIV),  y el famoso puente en la parte final de The St, que quizá sea la imagen más representativa del pueblo.

Otro de los atractivos de éste y de otros pueblos de la zona es el hecho de que algunos residentes venden productos artesanales (cookies, brownies, tartas, miel, etc) y los ponen en unos expositores en las puertas de sus casas, para que cualquiera pueda cogerlo y dejar el dinero en un sobre o un buzón. Además, tiene preciosas teterías en las que parar a descansar y coger fuerzas para seguir visitando los Cotswolds.

Sandy Lane

Casas con tejado de paja (Sandy Lane)

Nuestra siguiente parada iba a ser Chippenham, una de las ciudades grandes de los Cotswolds, pero el GPS hizo de las suyas y sin darnos cuenta nos la pasamos de largo; sin embargo, el destino hizo que acabaramos parando en Sandy Lane, un pequeñísimo pueblo de apenas una calle que nos gustó muchísimo. Comimos en The George Inn, un pub tradicional del siglo XVIII en el que paramos por casualidad y que fue uno de los aciertos del día.

Después de comer, paseamos tranquilamente por la calle principal (y prácticamente la única) del pueblo, emocionándonos con todas sus casitas con techos de paja. Había visto muchas fotos de estas casitas, pero en directo ¡son mucho más bonitas!

Nos hubiéramos quedado horas viendo estas casas tan originales, con sus parterres de flores, sus jardines… y decidiendo cuál de todas ellas nos compraríamos. Sin embargo, teníamos que poner rumbo a uno de los destinos que más nos apetecía conocer, las ruinas prehistóricas de Stonehenge.

Stonehenge

Stonehenge

Hasta un par de semanas antes de emprender el viaje no sabíamos si íbamos a incluir Stonehenge en nuestra ruta. El desvío de una hora de ida y otra de vuelta más el tiempo que íbamos a pasar allí hacía que tuviéramos que descartar 2 o 3 pueblos, y nuestro plan inicial era hacer un viaje muy tranquilo… Pero al final no pudimos resistirnos a la oportunidad de visitar uno de los sitios más mágicos de toda Inglaterra.

El conjunto está fechado en el Neolítico (siglo XX a.C) y fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1986. El conjunto incluía 4 círculos concéntricos de bloques de piedra arenisca coronados por dinteles (y en cuyo centro se encontraba una losa de arenisca llamada “El Altar”) y avenidas ceremoniales y estaba rodeado por un foso circular de 104 metros de diámetro.

Stonehenge

Sin embargo, se desconoce la finalidad con la que se construyó este complejo, del que se piensa que se utilizaba como templo religioso, monumento funerario u observatorio astronómico, ya que en el -solsticio de Verano, a la salida del sol, este atraviesa perfectamente el eje de la construcción.

Había leído opiniones muy diversas sobre la visita a Stonehenge y la verdad es que no sabía muy bien qué me iba a encontrar, pero a pesar del precio de la entrada (17,50 libras por persona, casi unos 20€), que me pareció bastante caro, creo que merece mucho la pena la visita.

Si os animáis a incluir Stonehenge en vuestra ruta por los Cotswolds (algo que os recomiendo encarecidamente), no os podéis perder este post con todo lo que necesitáis saber para visitar Stonehenge.

Lacock

Lacock

Ese pueblo de poco más de 1.000 habitantes ha sido escenario de películas como “Harry Potter”, “Emma” o la serie “Orgullo y prejuicio”, por lo que no podíamos dejar de incluirlo en nuestra ruta por los Cotswolds. La mayor parte de sus edificios se construyeron entre los siglos XIV y XVIII y destaca la Iglesia de St. Cyriac y la Abadía de Lacock, pero el encanto del pueblo reside también en sus pequeñas tiendas, panaderías y casitas típicas de esta zona.

Este precioso pueblo forma parte del patrimonio protegido por el National Trust (La Fundación Nacional para los Lugares de Interés Histórico o de Belleza Natural), que se encarga de conservar y revalorizar los lugares de interés del Reino Unido.

Hay un parking a las afueras del pueblo (a unos 200 metros), pero a nosotras el GPS nos llevó directamente hasta el centro y pudimos aparcar sin problema en una de las calles principales. Desde allí fuimos dando un paseo por el centro, pero se puso a llover y tuvimos que verlo muy por encima, ya que ese día aún nos quedaba otra visita por hacer, el precioso pueblo de Tetbury.

Tetbury

Iglesia de St. Mery the Virgin (Tetbury)

Es un pueblo más grande, pero mantiene el encanto de los pueblos más pequeños de los Cotswolds. Durante la Edad Media, era un punto importante en el comercio de la lana de los Cotswolds y a día de hoy es famoso en Inglaterra por sus tiendas de antigüedades, comida, artesanía, ropa, decoración, etc., y sus galerías de arte.

A pesar de que su tamaño es bastante más grande que sus vecinos Lacock o Castle Combe, es muy fácil recorrer Tetbury a pie y visitar sus principales atractivos: Iglesia de St. Mary the Virgin (con su precioso cementerio, de gran tamaño y en el que podríamos haber pasado horas), la Casa del Mercado (del siglo XVII y constuida sobre pilares, típica de los Cotswolds y que aún se utiliza como mercado en Tetbury) o the Chipping Steps, una calle peatonal con escaleras que bajan entre preciosas casas del siglo XVII (y junto al que está uno de los varios parkings, de pago, que tiene este pueblo).

Por desgracia llegamos a Tetbury cuando todas las tiendas estaban ya cerradas, por lo que no pudimos entrar en ninguna (aunque eso evitó que hubiéramos tenido que pagar sobrepeso por la maleta…). El pueblo me pareció precioso, pero el hecho de no poder disfrutar de sus tiendas hizo que perdiera parte de su encanto…; estoy segura de que, de haber ido por la mañana, hubiera sido uno de mis favoritos, así que intentad evitar dejarlo para el final del día…

Desde Tetbury pusimos rumbo de nuevo a Gloucester para terminar uno de los días más intensos del viaje, pero en el que disfrutamos muchísimo.

Día 3: Bourton-on-the-Water, Lower Slaughter, Upper Slaughter, Stow-on-the-Wold, Chipping Campden, Broadway y Snowshill

Distancia total: 130 km / Tiempo en el coche: 2.30 horas.

Después del maravilloso día 2, empezábamos el tercer día con muchas ganas, ya que íbamos a visitar bastantes pueblos, algunos de los cuales son de los más famosos de la zona.

Bourton-on-the-water

Calle residencial (Bourton-on-the-Water)

El primer pueblo de nuestro tercer día de ruta por los Cotswolds fue Bourton-on-the-Water, que me pareció uno de los más bonitos de todo el viaje. Atravesado por el río Windrush (que, más que un río, es un pequeño canal), este pueblo es conocido como “La Venecia de los Cotswolds”.

Pasear junto al río y cruzar por algunos de sus 5 pequeños puentes de piedra es una de las mejores cosas que se pueden hacer aquí, para observar cómo la gente disfruta de las actividades junto al río. Además, en esta zona hay muchos pubs, restaurantes, tiendas de decoración, teterías…, ¡incluso las tiendas de souvenirs son preciosas!

Y si nos alejamos un poco del río, podemos pasear por las calles residenciales, que están flanqueadas por casas con puertas de color Verde Cotswold y decoradas con muchas flores.

Otras cosas que ver en Bourton-on-the-Water son el Cotswold Motor Museum (en el que se expone coches, motos y otros vehículos del siglo XX, así como juguetes relacionados con el motor), el farmers’ market (que se celebra el 4º domingo de cada mes) y, por si esto fuera poco, Bourton-on-the-Water tiene una ciudad en miniatura, una réplica del pueblo construida por un artesano local en los años 30. Por falta de tiempo, no pudimos visitarla, pero la verdad es que me hubiera encantado, ya que las fotos que he visto me parecen preciosas.

Hay varios parkings en Bourton-on-the-Water, tanto para coches como para autobuses, nosotras aparcamos en uno justo a la salida del pueblo, junto al Parque de animales salvajes y safari Birdland.

Lower Slaughter y Upper Slaughter

Casas de cuento (Lower Slaughter)

Estos dos pueblos son muy pequeños y tranquilos y están muy cerca de Bourton-on-the-Water, desde donde fuimos en coche. Están unidos por una carretera junto al río Eye y se puede ir de uno a otro en apenas 20 minutos caminando. Nosotras optamos por hacerlo en coche ya que no teníamos mucho tiempo, pero estoy segura de que merece totalmente la pena hacerlo andando.

Lower Slaughter, con poco más de 200 habitantes, tiene preciosas casitas junto al río (nos las hubiéramos comprado todas), un molino (construido en ladrillo rojo en vez de la piedra color miel de los Cotswolds), la Iglesia de St. Mary (del siglo XIII y que, como las de muchos otros pueblos de los Cotswolds, tiene un cementerio al lado) y la Lower Slaughter Manor, del siglo XVII, que actualmente es un hotel de lujo.

Upper Slaugher es aún más pequeña (tiene menos de 200 habitantes) y en ella hay varias mansiones de los siglos XVI y XVII que se utilizan como hoteles de lujo. Además, tiene la Iglesia de St. Peter y os recomiendo bajar desde la calle principal hasta el río, disfrutando de las casitas que hay en esa parte del pueblo.

Stow-on-the-Wold

Iglesia de St. Edward (Stow-on-the-Wold)

Es conocido por ser el pueblo más foodie de la zona de los Cotswolds y es cierto que tiene muchos restaurantes (aunque muchos sean para presupuestos elevados). Tiene un tamaño más grande que los pueblos que vimos esa mañana, pero conserva el mismo encanto que muchos pueblos pequeños, aunque con calles más anchas y mucho más turismo.

Se encuentra sobre una colina en un cruce de carreteras y su ubicación hace que se lleven organizando ferias de varios tipos desde el siglo XIV. De hecho, aún conserva la Plaza del Mercado (que sigue funcionando para los mercados que se celebran en la actualidad). Otro de los sitios imprescindibles para visitar es la Iglesia de St. Edward (en la que os recomiendo que vayáis a ver su puerta trasera franqueada por dos árboles, yo la descubrí una vez que volvimos del viaje y me dio mucha pena no haber podido verla…), pero también merece la pena pasear por sus calles y disfrutar de sus tiendas de antigüedades, de comida, teterías, restaurantes, etc.

Aunque me pareció un pueblo bonito, creo que esperaba algo más, y no fue de los sitios que más me gustó de mi ruta por los Cotswolds. Eso sí, aparcamos dentro del mismo pueblo, en la calle, y sin tener que pagar.

Chipping Campden

Market Hall (Chipping Campden)

Con un pasado comercial (ya que fue uno de los pueblos más importantes del mercado de la lana de los Cotswolds), Chipping Campden es otro de los pueblos grandes de la zona, y también uno de los más turísticos. Aún así, me gustó mucho más que Stow-on-the-Wold.

En su calle principal, High Street, hay muchas tiendas preciosas de decoración, ropa, artesanía…, en las que me hubiera comprado todo. Además aquí se encuentra el Market Hall, una construcción sobre pilares típica de los Cotswolds y donde a día de hoy aún se venden algunos productos, como pieles auténticas. Otra de las cosas que ver aquí son algunas de sus iglesias, como St. Catherine (cerca de High Street) o St. Lawrence, más alejada del centro, pero en una zona mucho más tranquila.

Además, Chipping Campden es famoso por las casas con tejados de paja, típicas de los Cotswolds, que hay a las afueras del pueblo. Son como las que vimos en Sandy Lane, y son todas una maravilla. Hace años el número de casas era más elevado, pero el coste de su mantenimiento es muy alto, por lo que cada vez se conservan menos.

Habíamos leído que aquí era difícil aparcar, aunque nosotras tuvimos suerte y aparcamos en la misma High Street; después de dar un par de vueltas en vano buscando un hueco, tuvimos la suerte de que justo un coche salía y nos lanzamos a aparcar como locas.

Broadway

The Lygon Arms (Broadway)

Este pueblo es uno de los más famosos de los Cotswolds, y también uno de los más grandes que vimos este día. High Street, su calle principal es una auténtica maravilla, con preciosas casas de color miel que se mezclan con hoteles de lujo (como The Lygon Arms), tiendas de artesanía y de souvenirs, museos, galerías de arte, restaurantes, pubs tradicionales y teterías.

Además, el día que fuimos coincidió con una feria de artesanía en un parque cerca de High Street, lo que hizo que el pueblo entero tuviera un ambiente festivo que consiguió hacernos disfrutar mucho. Después de comprar té, paseamos por la feria, entramos a varias de sus tiendas, compramos souvenirs preciosos y pusimos rumbo a la Torre de Broadway, uno de los principales atractivos de la zona.

Broadway Tower

Esta torre se construyó puramente con un carácter estético y, en su momento, fue residencia de importantes pintores como William Morris, Dante Rossetti o Edward Burne-Jones durante el siglo XIX.

Se puede llegar desde Broadway con una caminata de algo más de media hora, pero nosotras optamos por subir en coche. Allí nos encontramos con la meta de una carrera, lo que significa que el lugar estaba lleno de gente, con música altísima y pocos sitios para aparcar, ya que había varios autobuses aparcados allí para el evento.

Broadway Tower

Aunque el principio pensamos que esto nos iba a “estropear” la visita a un lugar tan idílico, finalmente logramos olvidarnos de lo que nos rodeaba y centrarnos sólo en disfrutar de la preciosa torre y de las vistas que hay desde allí de la zona de los Cotswolds. Es un lugar que desprende muchísima tranquilidad, y lo cierto es que conseguimos encontrarla a pesar de todo el jaleo que la rodeaba.

No pudimos entrar, ya que llegamos pasadas las 17.00, que es la última hora de acceso. Si queréis visitarla, podéis comprar las entradas online (el precio son 5 libras para entrar a la torre y 8,50 libras para visitar la torre y el bunker de guerra que se encuentra junto a ella).

Snowshill

Iglesia de St. Barnabas (Snowshill)

Nuestro tercer día del viaje terminó igual de bien que empezó, con la visita a uno de los pueblos más bonitos que vimos en nuestra ruta de 4 días por los Cotswolds. Con menos de 200 habitantes, Snowshill es, junto con Upper Slaughter, uno de los pueblos más pequeños que visitamos en este viaje, pero se convirtió rápidamente en uno de mis favoritos.

Desde el momento que aparcamos el coche (de manera gratuita en la carretera que lleva el pueblo) y comenzamos a caminar por su calle principal, nos enamoramos locamente de todas sus casas, y cuando llegamos a la Iglesia de St. Barnabas terminamos de emocionarnos.

El conjunto de la iglesia con la cabina de teléfono es una de las imágenes más bonitas que nos ofreció este viaje, no se me ocurre nada más británico que eso. Estuvimos allí un buen rato observando la iglesia, del siglo XIX, el cementerio que tiene detrás, y haciéndonos mil fotos, y es que este pueblo es una auténtica maravilla. Además, tuvimos la suerte de poder disfrutarlo totalmente solas.

Además, como curiosidad os diré que Snowshill es el pueblo que sale en la película “El diario de Bridget Jones” cuando la protagonista va a la campiña británica a pasar las Navidades con sus padres.

Desde aquí nos fuimos a pasar nuestra última noche en Gloucester, terminando uno de los días más bonitos del viaje.

Día 4: Stratford-upon-Avon y vuelo de vuelta desde Birmingham

Distancia total: 110 km / Tiempo en el coche: 1.45 horas.

Con la pena de tener que despedirnos de esta preciosa zona de Inglaterra, el día 4 de nuestra ruta por Cotswolds lo dedicamos en exclusiva a visitar Stratford-upon-Avon, una ciudad que, aunque no pertenece a los Cotswolds, está de camino al aeropuerto de Birmingham y no podíamos dejar pasar la oportunidad de visitarla.

Stratford-upon-Avon

Holy Trinity Church (Stratford-upon-Avon)

Esta ciudad es mundialmente conocida por ser el lugar de nacimiento del escritor William Shakespeare y recibe más de 2 millones y medio de turistas al año. La Royal Shakespeare Company tiene su sede en el Royal Shakespeare Theatre de esta ciudad, que recibe su nombre de su ubicación sobre el río Avon (upon-Avon) y cuyos principales atractivos turísticos giran en torno a William Shakespeare.

Casas típicas de Stratford-upon-Avon

Por desgracia sólo teníamos una mañana para ver la ciudad, por lo que tuvimos que prescindir de entrar a sitios como la Casa Natal de Shakespeare, pero aún así dimos un paseo por el pueblo viendo la mayoría de sus principales atractivos:

  • Casa Natal de Shakespeare: es una preciosa casa de entramado de madera del siglo XVI (aunque con reformas posteriores) que se encuentra en Henley Street, una de las principales calles de la ciudad. Al igual que otras viviendas de la ciudad que también pertenecieron a la familia Shakespeare, se puede visitar, y tiene un precio de 15,75 libras. En la página web oficial de la Shakespeare birthplace trust podréis encontrar los precios para visitar las otras casas
  • Shakespeare’s New Place: aunque no es su lugar de nacimiento, si que fue el lugar donde Shakespeare vivió de adulto, y también se puede visitar (las entradas se venden en la misma página que las de su casa natal)
  • Escuela de Shakespeare: se puede visitar con visitas guiadas y está junto a The Guild Chapel, que conserva en sus muros pinturas medievales
  • Río Avon: durante los meses de buen tiempo, gran parte de la vida de la ciudad se desarrolla junto al río, donde hay actividades de todo tipo: música, barcas, gente haciendo deporte o haciendo un picnic… El día que fuimos hacía muy buen tiempo y el ambiente era muy animado en ambas orillas del río
  • Royal Shakespeare Theatre y Swan Theatre: se encuentran uno junto al otro unidos por una galería y en ellos se representan numerosas obras de teatro. Tienen una sala de exposiciones, restaurante y una terraza en la parte superior con vistas al río Avon
  • Holy Trinity Church: es una pequeña iglesia en cuyo interior se encuentra la tumba de William Shakespeare. Además, tiene un cementerio en los jardines y se encuentra junto al río Avon
  • Calle peatonal Henley Street: es una de las calles más antiguas de la ciudad y actualmente es peatonal. Tiene preciosas librerías, tiendas de souvenirs, una tienda dedicada a William Shakespeare e incluso una tienda que vende exclusivamente decoración navideña

La ciudad natal de Shakespeare tiene mucho más que ofrecer, pero por desgracia nuestro viaje terminaba y tuvimos que poner rumbo al aeropuerto de Birmingham para volver a Madrid, no sin antes prometer que volveríamos a visitar esta zona tan increíble de Inglaterra que nos enamoró desde el minuto uno.

 

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Espero que os haya gustado esta ruta de 4 días por los Cotswolds y Stonehenge y que os haya animado a añadir este viaje a vuestra lista de futuras escapadas.

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Las fotos de este post son tanto mías como de una de mis mejores amigas y compañeras de viaje @_lily_pop_.

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6 Comentarios

  1. El post más completo que he visto hasta ahora. Enhorabuena ☺️ Mil gracias por toda la información

    1. Carla dice:

      ¡Me alegro de que te haya gustado! Y espero que te sirva cuando hagáis este viaje! 😀

  2. Menuda ruta más chula Carla, me ha encantado y parece muy fácil de hacer 🙂

    1. Gracias Berta!! La verdad es que fue un viaje muy cómodo, las distancias son cortas y la zona es tan bonita y tan verde que se te pasan los kilómetros (o las millas) volando! 🙂

  3. Jo, la verdad es que tengo mucha ganas de hacer algo así. Me apunto la ruta (y tu post) para futuras referencias 🙂

    1. Hola Cris, gracias por pasarte por aquí! Me alegro de que te haya gustado! Ojalá puedas hacer este viaje pronto, es una maravilla 😀

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