Cracovia, Europa, Polonia

Qué ver en Stare Miasto, el casco viejo de Cracovia

Qué ver en Stare Miasto, el casco viejo de Cracovia

Capital de Polonia entre 1038 y 1596, Cracovia (Kraków en polaco) está considerada como una de las ciudades más bonitas del país. Es la capital del voivodato de la Pequeña Polonia (Małopolska), una de las 16 provincias en las que se divide el país.

En la actualidad, es la segunda ciudad más poblada de Polonia, además de uno de los centros turísticos, económicos y culturales del país. 

Stare Miasto es el nombre del Casco Viejo de Cracovia, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1978. Aquí se encuentran los principales lugares que ver en Cracovia.

¡Vamos a recorrer el casco viejo de Cracovia!

Plaza del Mercado

Incluso bajo la lluvia, la Plaza del Mercado es preciosa

La Plaza del Mercado (Rynek Główny) es el centro neurálgico de Cracovia. Se ubica en el centro del casco antiguo y con sus 40.000 m² , es la plaza medieval más grande de Europa.

Fue construida en el siglo XIII y su función principal era el comercio, aunque a lo largo de los siglos ha sido testigo de varios acontecimientos históricos: ceremonias de coronación, funerales reales, homenajes, levantamientos, manifestaciones…

Poco después de su construcción, la plaza fue destruida por las invasiones mongolas y tuvo que ser reconstruida siguiendo el diseño original. Tiene 3 lados totalmente rectos y uno ligeramente curvo, la calle Grodzka, que conecta la plaza con el Castillo de Wawel (y forma parte de la Ruta Real).

Hay varios edificios imprescindibles en esta preciosa plaza: la Basílica de Santa María, la Lonja de los Paños, la Torre del Ayuntamiento Viejo o la Iglesia de San Adalberto.

Visitar la Plaza del Mercado es totalmente gratuito y se puede acceder a ella a cualquier hora del día. Yo te recomiendo que intentes visitarla a primera hora, ya que es el único momento en el que la encontrarás un poco vacía.

Basílica de Santa María

Fachada de la Basílica de Santa María

Esta iglesia de estilo gótico es uno de los monumentos más representativos de Cracovia. Fue construida a finales del siglo XIII sobre una antigua iglesia parroquial que quedó destruida durante las invasiones de los mongoles.

Su aspecto actual es de la época de Casimiro III el Grande y se reconstruyó por iniciativa de los propios vecinos de Cracovia, que buscaban una iglesia que rivalizara con la Catedral de Wawel, construida en la misma época.

En su interior destacan las vidrieras y el retablo de madera del altar, de finales del siglo XV, con más de 200 figuras talladas a mano que representan escenas religiosas.

También en el siglo XV se construyeron las capillas laterales y las dos torres cuadradas de la fachada. Estas dos torres tienen alturas diferentes: la más alta, de 82 metros, se construyó como torre de vigilancia, mientras que la más baja, de 69 metros, sirve como campanario de la iglesia.

La basílica es el fondo perfecto para tus mejores fotos de Cracovia

La basílica se puede visitar de lunes a sábados de 11.30 a 18.00 y domingos y festivos de 14.00 a 18.00. La entrada tiene un precio de 15 PLN (3,50 €) para adultos. Cuando fuimos a visitarla, había una misa, por lo que no tuvimos que pagar, pero pudimos ver la iglesia desde la entrada de manera gratuita.

Además, desde abril hasta octubre se puede subir a la torre norte de lunes a sábado de 10.00 a 18.00 y domingos de 13.00 a 18.00 (aunque los horarios pueden variar). Las entradas, tanto para la basílica como para la torre, se pueden comprar allí mismo.

Curiosidades de la Basílica de Santa María

Existe una leyenda en torno a la construcción de las torres de la basílica. Había dos hermanos en Cracovia, que estaban considerados como los mejores constructores de la ciudad; y cada uno de ellos se encargó de la construcción de una de las torres. 

El hermano mayor estaba a cargo de la construcción de la torre sur, mientras que el menor se encargó de la torre norte. Ambas torres se fueron levantando al mismo ritmo, pero pronto se vio que la torre sur iba a ser más alta. 

Detalle de la parte alta de la torre norte

En un ataque de celos, el hermano menor mató al mayor y coronó la torre sur con una cúpula, continuando la construcción de la torre norte, que acabó siendo más alta que la de su hermano. 

Sin embargo, consumido por la culpa, el día de la inauguración de la torre, subió a lo más alto de la misma con el cuchillo con el que asesinó a su hermano, confesó el crimen y saltó al vacío.

Otra curiosidad de la torre norte es que cada hora, un trompetista se asoma a una de las ventanas y toca una melodía conocida como Hejnał mariacki. Esta melodía popular polaca se interrumpe a la mitad, en recuerdo del trompetista que fue asesinado mientras alertaba a los ciudadanos de la invasión mongola de la ciudad en el siglo XIII.

Lonja de los Paños

Lonja de los Paños (delante, la escultura del poeta polaco Adam Mickiewicz)

Su nombre polaco es Sukiennice y es un edificio alargado de gran tamaño que se ubica en el centro de la Plaza del Mercado. Fue construida en varias etapas a partir del siglo XIII y es de estilo renacentista, aunque incluye elementos neogóticos.

Desde su construcción, su función era puramente comercial, y estaba principalmente dedicada a la venta de telas. En la actualidad, sigue manteniendo esta función con numerosas tiendas y puestos de souvenirs en la planta baja.

En la primera planta (a la que se accede por las escaleras exteriores que hay en los laterales del edificio) se puede visitar la Galería de Arte polaco del siglo XX, perteneciente al Museo Nacional de Cracovia. 

En la planta sótano se encuentra el Rynek Underground Museum, que pertenece al Museo de Historia de la ciudad de Cracovia. Se ubica en una excavación arqueológica en la que se pueden ver exposiciones interactivas, objetos medievales, vídeos… sobre la historia de la ciudad.

Torre del Antiguo Ayuntamiento

Torre del Ayuntamiento Viejo de Cracovia

Esta torre exenta se ubica detrás de la Lonja de los Paños y es lo único que queda en pie del antiguo ayuntamiento medieval de la ciudad. Su construcción data del siglo XIV, pero fue demolido a principios del siglo XIX.

La torre es de estilo gótico, pero la parte superior fue construida en estilo barroco. Tiene varias plantas y alberga exposiciones permanentes como los calabozos y salas de tortura, un salón gótico, una oficina de turismo, una sede del Museo de Historia de Cracovia, la maquinaria del reloj y el mirador.

Si quieres subir a la torre para disfrutar de las vistas de la plaza puedes hacerlo los lunes de 10.00 a 15.00 y de martes a domingo de 10.00 a 18.00 (ojo, cierra durante los meses de invierno). El precio de la entrada es de 18 PLN (unos 4,20€) para adultos.

Iglesia de San Adalberto

La pequeña Iglesia de San Adalberto

Esta pequeña iglesia del siglo XI es una de las más antiguas de Polonia. Se ubica en el lado sudeste de la plaza y está consagrada a San Adalberto (St. Wojciech en polaco), quien predicaba sus sermones en este mismo lugar.

Fue construida un siglo antes que la Plaza del Mercado, por lo que sus cimientos quedan 2 metros por debajo del suelo de la plaza. Aunque originalmente era de estilo románico, ha sido reconstruida en varias ocasiones, por lo que su aspecto actual es de estilo barroco, especialmente la cúpula del siglo XVII.

Su interior es pequeño y sencillo y, en la cripta, alberga un pequeño museo sobre la historia de la Plaza del Mercado.

La entrada a la iglesia es gratuita y la cripta tiene un precio de 2 PLN (apenas 50 céntimos). El horario de apertura varía a lo largo del año, por lo que lo mejor es que te informes antes de visitarla.

Camino Real

Mapa de Stare Miasto con la Ruta Real marcada en rosa

Al igual que en Varsovia, aquí existe un recorrido que se conoce también como Ruta Real o Vía Real. Esta ruta era el trayecto que recorrían los monarcas tras su coronación o el triunfo en una batalla, los obispos, e incluso los cortejos fúnebres de personajes célebres.

El recorrido empieza en la Plaza Jan Matejko, entra en el casco viejo por la Puerta de San Florián y sigue por la calle Floriańska hasta entrar en la Plaza del Mercado. Desde allí, sigue su recorrido por las calles Grodzka y Kanonicza, hasta llegar al Castillo de Wawel. 

A lo largo del Camino Real se distribuyen algunos de los edificios más importantes de la ciudad: la Barbacana, la Puerta de San Florián, la Plaza del Mercado (donde están la Basílica de Santa María, la Lonja de los Paños y la Iglesia de San Adalberto), así como varias iglesias, palacios y museos.

Recorrer el Camino Real es totalmente gratuito y se puede hacer a cualquier hora del día y de la noche. Sin duda, un imprescindible que ver en Cracovia.

Puerta de San Florián

Puerta de San Florián

Esta torre fue construida en el siglo XIV en estilo gótico como parte de la muralla que rodeaba la ciudad, además de ser la entrada principal al casco viejo de Cracovia (una de las 8 puertas de acceso a la ciudad). 

Era una de las torres que formaban el sistema defensivo de la ciudad y originalmente estaba conectada con la Barbacana mediante un puente, que en la actualidad no se conserva. A ambos lados de la torre se mantienen sendos tramos de la muralla y dos torres más pequeñas, que albergan exposiciones callejeras de arte.

Al cruzar la puerta, podrás ver el bajorrelieve de estilo rococó que representa a San Florián, una talla de piedra de un águila de la dinastía de los Piast (siguiendo el diseño de Jan Matejko) y un altar con una copia tardo-barroca de una pintura clasicista de la Virgen de Piaskowa.

Barbacana

Barbacana de Cracovia

La Barbacana es una de las pocas partes de la muralla medieval que aún se conservan en Cracovia. Esta muralla comenzó a construirse a finales del siglo XIII y llegó a tener 3 metros de grosor, casi 40 torres y un foso de 6 metros de anchura.

En la actualidad sólo se conserva un tramo de unos 200 metros, con dos torres y una puerta, además de la Barbacana. Es un edificio de planta circular de 25 metros de diámetro, construido en piedra y ladrillo y rodeado por un foso. 

La Barbacana fue construida en 1499, tras una de las invasiones otomanas a la ciudad, y es una de las pocas construcciones defensivas de este tipo que se conservan en Europa.

La Barbacana y los restos de la muralla se pueden visitar desde abril hasta octubre, incluyendo una exposición fotográfica sobre las antiguas fortificaciones medievales de la ciudad. Además, en los meses de verano, se organizan eventos sobre las costumbres medievales en Polonia. 

La entrada cuesta 16 PLN (3,70€) para adultos e incluye la visita a la barbacana y a los restos de la muralla.

Universidad Jagellónica

La Universidad Jagellónica de Cracovia, fundada en 1364 por Casimiro III el Grande, es una de las más antiguas de Europa. Originalmente se llamó Academia de Cracovia, y el nombre de Universidad Jagellónica lo recibió en honor a la dinastía Jagellón, que gobernó el país desde finales del siglo XIV.

Algunos de sus alumnos más célebres fueron Nicolás Copérnico, astrónomo, o Karol Wojtyła, que estudió filología y literatura polaca y acabaría siendo el papa Juan Pablo II.

Collegium Maius

Patio del Collegium Maius

Construido en el año 1400, el Collegium Maius (que en latín significa “Gran Colegio”) forma parte de la Universidad Jagellónica de Cracovia, siendo el edificio más antiguo del conjunto. 

Es un edificio de estilo gótico construido en ladrillo y formado por un patio interior rodeado por arcadas, que alberga el Museo de la Universidad Jagellónica. 

En él se conservan objetos utilizados para la astronomía, cartografía, archivos históricos y el Globus Jagellonicus, un globo terráqueo considerado como el más antiguo del mundo en el que se representa América. También destaca el reloj del patio, en el que cada 2 horas hay un pequeño desfile de figuritas de madera.

La visita al patio es gratuita, pero si quieres visitar el museo y las aulas de la universidad tendrás que comprar una entrada. El precio para adultos es de 17 PLN (3,90 €) sin guía y 26 PLN (6 €) con guía.

Basílica de San Francisco de Asís

Fachada de la Basílica de San Francisco de Asís

Esta basílica de estilo gótico y culto católico fue construida a mediados del siglo XIII por los monjes franciscanos. 

Fue uno de los primeros edificios de Cracovia construidos en ladrillo, aunque en la actualidad tiene también otros materiales y estilos arquitectónicos, ya que sufrió varias ampliaciones y reformas. La basílica forma parte de un conjunto que incluye también un convento franciscano. 

Su exterior es bastante sobrio, pero en su interior llama la atención el altar mayor, del siglo XIX, la decoración policromada, las vidrieras y las capillas (en una de ellas se exhibe una réplica de la Sábana Santa de Turín).

Karol Wojtyła, futuro papa Juan Pablo II, solía venir a esta basílica cuando era Arzobispo de Cracovia. En su honor, se conserva un banco con una placa frente a la basílica. Además, al lado de la basílica se encuentra el Palacio del Arzobispo, donde residía entonces el que se convertiría en el futuro papa.

La basílica abre de lunes a domingo de 6:00 a 19:45 y se puede visitar de manera gratuita.

Castillo de Wawel

Conjunto del Castillo de Wawel

Situado en lo alto de la colina del mismo nombre, que se levanta a orillas del Vístula, el Castillo de Wawel es uno de los lugares imprescindibles que ver en Cracovia.

Fue construido a mediados del siglo XIV como residencia de los reyes de Polonia, sobre un pequeño edificio construido en piedra. Se amplió durante el reinado de Casimiro III el Grande, hasta convertirse en un gran complejo de estilo gótico.

Por desgracia, en 1499 un incendio destruyó el castillo, que fue reconstruido durante el reinado de Segismundo I el Viejo en estilo renacentista por arquitectos italianos. Utiliza elementos clásicos que no se ven en otros lugares del país y está considerado como uno de los edificios renacentistas más bonitos de Polonia.

Cuando en 1596 la capital del país se trasladó a Varsovia, el Castillo de Wawel dejó de utilizarse como residencia de los monarcas polacos y se mantuvo como un lugar para las coronaciones y otras celebraciones de estado.

Patio del Castillo de Wawel

En los siglos XIX y XX fue saqueado por las tropas prusianas y más tarde ocupado por los austriacos y los nazis. De hecho, fue la residencia del gobernador central de la Polonia Ocupada durante la Segunda Guerra Mundial.

A finales del siglo XX fue restaurado a su estado actual, convirtiéndose en uno de los lugares más visitados de Cracovia.

Dentro del complejo del castillo hay varios espacios que se pueden visitar: los apartamentos reales, el Salón del Estado, la Sala de los Diputados, el Salón del Senado, el Tesoro y la Sala de Armas… Pero también una exposición permanente de arte oriental y la exposición “The lost Wawel”, que muestra cómo era la colina hace más de 1000 años.

El Castillo de Wawel abre los lunes de 10.00 a 16.00 durante todo el año, y de martes a domingo de 9.30 a 17.00 (entre enero y marzo), de 9.00 a 17.00 (entre abril y junio, y entre septiembre y diciembre) y de 9.00 a 18.00 (en julio y agosto).

Hay varios tipos de entradas (dependiendo de las estancias que quieras visitar) y se pueden comprar en el propio castillo o con antelación en su página web. 

Catedral de Wawel

Lateral de la Catedral de Wawel

La Catedral de San Wenceslao y San Estanislao es uno de los edificios principales que forman el conjunto del Castillo de Wawel.

Fue construida entre 1320 y 1364 sobre un antiguo templo del siglo XI que quedó destruido en 1305. Vladislao I el Breve fue el impulsor de la reconstrucción de la catedral y el primer rey polaco enterrado en la misma.

Es una iglesia de tres naves construida inicialmente en estilo gótico, aunque tiene añadidos posteriores, como las capillas funerarias, de estilo renacentista (entre las que destaca la de Segismundo I, cubierta por una cúpula dorada).

Desde su construcción, la Catedral de Wawel se convirtió en el lugar de coronación de los reyes polacos, además de ser el centro del poder eclesiástico de Polonia.

Pese a que en 1596 la capital de Polonia se trasladó de Cracovia a Varsovia, la coronación de los nuevos reyes se siguió haciendo en la Catedral de Wawel; la ciudad siguió manteniendo su prestigio dentro del país.

Estatua de Juan Pablo II frente a la Catedral de Wawel

También aquí están enterrados la mayoría de los condes y reyes de Polonia, así como otros nobles y presidentes del país.

Los horarios de apertura varían dependiendo de la época del año: de lunes a sábados de 9.00 a 17.00 y domingos de 12.30 a 17.00 (entre abril y octubre) y de lunes a sábados de 9.00 a 16.00 y domingos de 12.30 a 16.00 (entre noviembre y marzo).

Ten en cuenta que el Museo de la Catedral cierra los domingos y festivos y el Museo Archidiocesano cierra los lunes.

La entrada cuesta 23 PLN (5,30€) para adultos e incluye: la Catedral, la Campana de Segismundo, las Tumbas Reales, el Museo de la Catedral y el Museo Archidiocesano.

Dragón de Wawel

El Dragón de Wawel echando fuego por la boca junto al Vístula

Según cuenta la leyenda, en el siglo IV vivía un dragón en una cueva ubicada en la colina de Wawel, frente al río Vístula. Este dragón tenía aterrorizados a los habitantes de Cracovia y el rey Krakus ofreció la mano de su hija Wanda a aquel que consiguiera matar al dragón.

Muchos caballeros lo intentaron, pero fue un aprendiz de zapatero, de nombre Skuba, quien cogió una oveja, la rellenó de azufre y la dejó a la entrada de la cueva. El dragón se comió a la oveja y le entró mucha sed, por lo que se bebió toda el agua del Vístula y explotó.

En los meses de verano se puede visitar la Cueva del Dragón (Smocza Jama), una cueva de piedra caliza ubicada a unos 20 metros de profundidad. Tiene dos entradas y un pasillo lateral que la comunica con la Catedral de Wawel.

Frente a la entrada que se abre hacia el río Vístula hay una escultura de un dragón que cada 5 minutos echa fuego con la boca, recordando al legendario dragón de Cracovia.

Museo Czartoryski

“La dama del armiño” de Leonardo en el Museo Czartoryski (foto de Traveler)

El Museo Czartoryski (Muzeum Książąt Czartoryskich w Krakowie) fue fundado a finales del siglo XVIII por la princesa polaca Izabela Czaroryska para preservar el patrimonio artístico del país.

Fue durante muchos años uno de los mejores museos privados de Europa; a finales de 2016 se vendió al gobierno polaco, pasando a formar parte del Museo Nacional de Cracovia (MNK).

Su principal tesoro es “La dama del armiño” de Leonardo da Vinci, pero tiene también obras de Rafael, Rembrandt, Jordaens, así como una importante colección de armas y antigüedades de Egipto, Grecia y Roma, mobiliario, tapices, porcelana, escultura…

El museo abre de martes a domingo de 10.00 a 18.00 y la entrada tiene un precio de 60 PLN (unos 14€). Las entradas se pueden comprar a través de su página web para un día y una hora concretos (los martes la entrada es gratuita, pero aún así se tiene que reservar online).

Otros museos de Cracovia

Si tienes tiempo durante tu viaje a Cracovia, merece la pena que visites alguno de sus otros museos.

Casa museo de Jan Matejko

En plena calle Floriańska se encuentra este museo, en la casa donde residió Jan Matejko, uno de los artistas polacos más importantes del siglo XIX. Se inauguró tras la muerte del artista y es el primer museo biográfico del país.

En la visita se pueden ver recuerdos de la vida del pintor, con una importante colección de piezas artísticas, como textiles, cartas, pinturas, armas, libros, instrumentos musicales…, así como mobiliario y objetos de la casa del pintor y su familia.

Museo Arqueológico de Cracovia

Interior del Museo Arqueológico de Cracovia (foto de la web del museo)

El Museo Arqueológico fue fundado en 1850 y alberga más de 500.000 obras que abarcan desde el Paleolítico hasta la actualidad; destacan las antigüedades procedentes de Egipto y los objetos prehistóricos y de la Edad Media. 

Se ubica en una antigua fortaleza del siglo XIV en el centro de Cracovia, que fue palacio medieval, monasterio e incluso prisión.

Museo Nacional Palacio del obispo Erazm Ciołek

Ubicado muy cerca del Castillo de Wawel en un palacio de estilo gótico-renacentista, fue fundado por el obispo Erazm Ciołek, diplomático y mecenas. Es una sucursal del Museo Nacional de Polonia.

Expone obras de arte religioso polaco desde el siglo XII hasta el XVIII, y tiene una sala dedicada a las costumbres funerarias del país. En el subsuelo del palacio hay un almacén en el que se guardan copias de las esculturas de la Catedral de Wawel y la Iglesia de Santa María.

Iglesia de San Andrés

Altar y púlpito de la Iglesia de San Andrés

Esta pequeña iglesia románica, de finales del siglo XI, es una de las iglesias más antiguas de Cracovia. Su fachada con dos torres y sus grandes muros permitieron que los cracovianos pudieran refugiarse en su interior durante las invasiones tártaras de la ciudad.

A diferencia de su exterior sobrio, el interior fue remodelado en estilo barroco en el siglo XVIII y destaca principalmente por su púlpito en forma de barco, pero también por su decoración pictórica y escultórica.

En la actualidad pertenece a la orden de las hermanas clarisas, quienes construyeron un convento adyacente en el siglo XIV.

La entrada es gratuita, pero únicamente se puede visitar durante los oficios religiosos.

Iglesia de San Pedro y San Pablo

Fachada de la Iglesia de San Pedro y San Pablo

Ubicada junto a la Iglesia de San Andrés, esta iglesia barroca de culto católico fue construida por los Jesuitas entre 1597 y 1619 con el apoyo económico del rey Segismundo III Vasa. Se inspira en la iglesia romana de Il Gesú, en Roma, una obra maestra del barroco, y es la iglesia más grande de Cracovia. 

En su fachada destacan las 12 esculturas que representan a los 12 apóstoles; son de piedra caliza y fueron instaladas originalmente a principios del siglo XVIII, pero tuvieron que ser reemplazadas debido a que habían quedado muy dañadas por la lluvia ácida. 

El interior del templo es más sobrio que su fachada y en él destaca el retablo principal y el órgano, aunque lo más llamativo es el Péndulo de Foucault, colgado a 46,5 metros de altura. Cada jueves se realizan demostraciones del funcionamiento del péndulo, que explica la rotación terrestre.

Además, en el interior de esta iglesia se encuentran enterrados varios monjes jesuitas y artistas polacos.

Otras iglesias de Cracovia

Iglesia de Santa Bárbara

Esta pequeña iglesia fue construida en el siglo XIV como capilla funeraria del antiguo cementerio que rodeaba la Basílica de Santa María. Es una iglesia de culto católico romano construida por los jesuitas, mezclando los estilos gótico y barroco.

Iglesia de la Santísima Trinidad

Fachada de la Iglesia de la Santísima Trinidad

Sede de los dominicos de Cracovia, esta iglesia de estilo gótico comenzó siendo un pequeño templo que en la actualidad es uno de los más importantes de la ciudad.

Su exterior destaca por su fachada de ladrillo y el pórtico de entrada. En su interior lo más destacado son las capillas laterales, añadidas durante el siglo XVII y financiadas por las familias ricas e influyentes de la ciudad. Entre ellas destaca la de San Jacinto, uno de los fundadores del templo.

Iglesia de la Transfiguración

Ubicada junto al Museo Czartoryski, fue construida en el siglo XVIII en estilo barroco tardío, tomando como inspiración la iglesia romana de Il Gesú. Junto a la iglesia existe un monasterio y ambos pertenecen a la Orden Escolapia; parte de este monasterio pertenece al museo.

En su interior destacan las pinturas policromadas, los trampantojos y la galería de arte que se ubica en la cripta situada bajo la entrada de la iglesia.

Iglesia Universitaria de Santa Ana

Interior de la Iglesia de Santa Ana (foto de Krakow Travel)

Es uno de los mejores ejemplos del barroco tardío de Polonia y está inspirada en la iglesia de Sant’ Andrea della Valle de Roma. Fue construida en los siglos XVII y XVIII por iniciativa de los profesores de la Academia de Cracovia y el rey Juan III Sobieski.

Su interior tiene tres naves y está coronado por una cúpula. Destaca la decoración de estuco y los órganos barrocos, que aún conservan su sonido original.

Aquí están enterrados varios profesores de la Academia de Cracovia y tiene una estatua de Nicolás Copérnico; esta estatua se instaló en 1823, cuando sus obras aún estaban en el listado de libros prohibidos de la iglesia católica.

Parque Planty

Paseando por el parque Planty

Stare Miasto está rodeado por un parque en forma de anillo que distribuye a lo largo de 4 kilómetros de longitud, siguiendo el trazado de la antigua muralla medieval.

Este parque es un pulmón para la ciudad y es un paseo muy agradable, tanto en los meses de verano como en invierno.

Fue construido en el siglo XIX y originalmente se diseñó como un paseo rodeado de césped y árboles, entre los cuales se plantaron incluso plantas exóticas. Poco a poco se fueron añadiendo fuentes, estanques, pabellones, kioscos… y monumentos conmemorativos de artistas y literatos polacos, como Jan Matejko, Nicolás Copérnico, Michał Bałucki…

A lo largo del parque, hay varios monumentos como el Teatro Juliusz Słowacki (de finales del siglo XIX), la Barbacana, la Colegiata de Santa Ana, el Palacio Obispal, el conjunto del Castillo de Wawel, varias iglesias…


¿Qué te ha parecido este recorrido por el casco viejo de Cracovia? Espero que te haya animado a visitar esta preciosa ciudad. Pronto te contaré qué otros lugares imprescindibles tienes que ver en la ciudad. Mientras tanto, puedes visitar estos posts sobre Varsovia, la capital del país.

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