Resumen Viajero

Resumen viajero 2019

2019, lo has vuelto a conseguir…

Era difícil superar dos años súper viajeros como 2017 (año en el que hice uno de mis mejores viajes, un road trip familiar por Canadá, y en el que viajé a Tailandia y visité a Asia por primera vez) y 2018 (año en el que cumplí dos increíbles sueños viajeros, dormir en el Desierto del Sáhara de Marruecos y sobrevolar la Capadocia en globo en Turquía), pero este año ha sido igual de increíble que los dos anteriores…

A lo largo de 2019, he visitado más de 25 ciudades y pueblos, en 6 países y en 3 continentes. He escuchado 6 idiomas diferentes y he tenido que hacer 3 cambios de moneda. Me he emocionado delante de una Maravilla del Mundo Antiguo y una del Mundo Moderno, además de delante de otros lugares increíbles que me han puesto la piel de gallina… He probado platos tradicionales y platos novedosos, he pisado lugares con historia, he disfrutado de destinos caros y de destinos muy baratos, he conocido a gente encantadora, he pasado frío y calor, me he bañado en la playa y he pisado la nieve…

¿Quieres saber más? ¡Ahí va!

Hay algo que empieza a convertirse en una costumbre y es que, como en años anteriores, los dos primeros meses del año los pasé en Madrid, pero en marzo llegó el primer viaje del año, en el que volví por tercera vez a ROMA. Durante 3 días disfruté de pasear por sus calles, descubrí sus barrios, admiré sus obras de arte, me enamoré de nuevo de su arquitectura y me puse las botas con su maravillosa gastronomía. Visitar ITALIA es casi una obligación anual para mí…

En abril tocó una de las visitas anuales a CATALUNYA, esta vez para descansar y disfrutar de la familia, además de para visitar maravillas naturales tan increíbles como el Congost de Mont-Rebei y la Muralla de Finestres. Resulta sorprendente que tengamos esos lugares tan increíbles en España y que muchas veces sean tan desconocidos…

También en este viaje visité PENELLES, un pueblo de Lleida muy cercano al mío que, desde hace unos años, celebra GarGar Festival, un festival anual de street art en el que participan artistas nacionales e internacionales y que ha conseguido revitalizar el pueblo. A día de hoy, muchos turistas pasan por aquí en sus viajes a Catalunya para descubrir si es verdad eso que dicen de que “Penelles es el pueblo que tiene más graffitis que calles”.

Poco después, en mayo, llegaba el primer gran viaje del año. Tres años después de mi última visita, sobrevolaba de nuevo el Atlántico para viajar a mi amada NUEVA YORK, ciudad que visitaba por 4ª vez y que disfruté como si fuera la primera… En apenas 6 días visité sus lugares imprescindibles, además de descubrir sitios nuevos y volver a mis escondites secretos

Volver a Nueva York siempre es un placer para mí. Esta ciudad fue mi hogar durante unos meses hace ya 10 años y, las veces que he vuelto, me ha encantado ver que es una ciudad que me sigue pareciendo igual que entonces, pero que a la vez es totalmente diferente. Nueva York no deja indiferente a nadie y estoy segura de que este viaje no ha sido el último…

Julio venía con una nueva visita a ITALIA. Lo que iba a ser una escapada a Viena con una amiga, acabó convirtiéndose por azar en un viajecito a PISA y CINQUE TERRE. Italia siempre es una buena idea, y fue genial descubrir que Pisa, tiene mucho que ofrecer más allá de su torre inclinada y que Cinque Terre, a pesar de ser un destino súper turístico y estar llenísimo de gente, merece muchísimo la pena. 

El verano se presentaba bastante tranquilo, pero en agosto aproveché para hacer visitar de nuevo BARCELONA, ciudad en la que nací y a la que vuelvo cada año. Allí disfruté del relax de la playa, de los aperitivos frente al bar, de los paseos sin rumbo, de la gastronomía de sitios como Sitges o Vilanova i la Geltrú, y de la tranquilidad de pasar unos días con la familia.

El mes de agosto trajo consigo un nuevo viaje, ya que por segunda vez visité BERLÍN. La capital de Alemania es un destino que me enamoró hace ya 12 años y que este año me volvió a conquistar. Durante 5 días visitamos los principales rincones de la ciudad, disfrutamos de una gastronomía quizá no muy conocida y aprendimos algo más de su dura historia visitando el Campo de Concentración de Sachsenhausen.

Octubre fue el mes del gran viaje de 2019: una semana en EGIPTO, visitando templos, pirámides y tumbas, alucinando entre historias de dioses y faraones, navegando por el Nilo y cumpliendo un sueño viajero que tenía desde hacía muchos años. Egipto es un destino increíble que está repuntando de nuevo y al que recomiendo encarecidamente viajar…

En el País de los Faraones disfruté de un crucero por el Nilo, pude pasear entre siglos de historia en el Valle de los Reyes o en los Templos de Luxor, Karnak o Edfú, admiré la increíble obra de ingeniería de los Templos de Abu Simbel, tuve Síndrome de Stendhal en el Museo Egipcio del Cairo y me quedé con la boca abierta frente a las Pirámides de Giza o Saqqara.

En noviembre tocó nueva escapada nacional, 3 días en una ciudad que no había visitado nunca (a pesar de haber pasado por delante mil veces en mis viajes en coche entre Madrid y Barcelona…). ZARAGOZA fue el lugar elegido para pasar 3 días, en los que visitamos lugares como la Basílica del Pilar, los museos de Caesaraugusta o el Puente de Piedra, y donde disfrutamos de una riquísima gastronomía que para mí era una desconocida.

A finales de noviembre volví a coger el avión para el último viaje internacional del año, una escapada navideña a BUDAPEST, una de esas ciudades que se me resistían y que no me decepcionó en absoluto. Nieve, miradores, mercadillos navideños, ruin bars, comida húngara, balnearios… ¡y mucho más! No se equivocan cuando dicen que Budapest es el París del Este… Visitar la ciudad en invierno fue increíble, pero me quedé con ganas de disfrutarla con buen tiempo, así que seguro que volveré.

A finales de diciembre, de manera repentina y casi a las puertas del 2020, tocó una escapada de 2 días a ORENSE, en la que aproveché para visitar a unos amigos que se han mudado allí recientemente, disfrutar de la maravillosa gastronomía gallega, y descubrir Allariz, uno de los pueblos más bonitos de España


Pero no todo ha sido viajar en 2019…

Este año ha servido para darle mucha caña al blog, escribir con regularidad, empezar a trabajar con Marketing de afiliados, aprender sobre Google Analytics y crecer muchísimo en visitas… Con más de 53.000 visitas este año en el blog y más de 26.000 usuarios (cifras que para muchos serán una miseria, pero que para mí son una barbaridad), he conseguido crecer casi un 700% respecto a mi primer año como blogger, así que cierro 2019 con la satisfacción de haberme superado a mí misma y, sobre todo, de haber conseguido mi propósito con el blog, ayudar a los demás a organizar sus viajes.

Además, a lo largo de estos 12 he participado en mi primer Birratour, he cumplido un año como miembro de Madrid Travel Bloggers, he asistido a charlas sobre sostenibilidad (un tema tan de moda este año), y me he atrevido a aportar mi granito de arena, recordando la importancia de respetar no sólo a las personas y a los animales, si no también al patrimonio cultural y artístico de los lugares que visitamos.

En 2019 he hecho buenos amigos dentro y fuera de las redes sociales, he conocido a nuevas y maravillosas compañeras de viaje (Patri, Alba, Noelia, Ainara, Cris, Ana…, espero que 2020 nos traiga nuevos destinos juntas) y he seguido mi instinto para crecer en el blog y en redes sociales de manera honesta y legal.

Este 2019 se ha portado igual de bien que los dos años anteriores, así que espero que 2020 venga cargado de muchos viajes, de muchos planes y de muchos amigos.

¡FELIZ AÑO VIAJEROS!

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