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15 experiencias viajeras que vivir al menos una vez en la vida

15 experiencias viajeras que vivir al menos una vez en la vida

Recorrer el mundo es la mejor forma de vivir experiencias viajeras. Todos viajamos para ver lugares diferentes a aquel en el que vivimos, para probar la gastronomía de otros países, para experimentar las costumbres y tradiciones, para conocer otras culturas…

En este post te dejo un listado de 15 experiencias viajeras que todo viajero debería vivir alguna vez en la vida. Seguro que ya has vivido y disfrutado algunas de ellas, pero quizá haya otras que aún estás deseando experimentar… 

Eso sí, no considero que nadie sea más o menos viajero por haberlas vivido todas; es más, hay algunas que aún tengo pendientes, y tal vez alguna de ellas no la llegue a vivir nunca, pero aún así, nunca dejarán de estar en mi lista de cosas que hacer en mis próximos viajes…

Recorrer Europa en tren

Bélgica es un país perfecto para recorrerlo en tren

Yo hice el interrail por Francia, Bélgica y Holanda cuando tenía 21 años, pero después de ese viajazo (el primer “gran viaje” de mi vida) he seguido recorriendo en tren otros países de Europa. He viajado en tren desde Berlín hasta Praga, me he movido en tren por Italia y he recorrido en tren las principales ciudades de Bélgica.

Por desgracia, no todos los países tienen un buen sistema de trenes y, dependiendo del destino, es mucho mejor utilizar el avión, pero el tren es una opción buenísima para recorrer algunos países, sobre todo en Europa, además de ser mucho menos contaminante.

Dormir en un hotel de lujo

Hotel Le Chateau Frontenac en Quebec

Yo reconozco que soy una persona que se apaña con cualquier alojamiento que esté limpio y bien ubicado, pero de vez en cuando no está mal darse un capricho viajero y alojarse en un hotel de lujo, ya sea porque has encontrado una buena oferta o porque viajas con un presupuesto más alto…

Sin duda, el mejor hotel en el que me he alojado está en Quebec, una de las ciudades más bonitas de Canadá. El hotel Fairmont Le Chateau Frontenac, a orillas del río San Lorenzo, es una de las imágenes más típicas de esta ciudad canadiense, además de ser un precioso hotel con aspecto de castillo en el que tuve la suerte de alojarme durante mi viaje a Canadá.

También en Tailandia he podido alojarme en buenos hoteles y a un precio muy económico. Y es que el Sudeste Asiático es la mejor opción para disfrutar de la experiencia de dormir en un hotel de lujo.

Volar en globo

Sobrevolando la Capadocia en globo

Hay muchos destinos que ofrecen vuelos en globo… Yo no dejaría de hacerlo en los Templos de Bagan en Myanmar o en el increíble Delta del Okavango de Botsuana. O sin ir más lejos, en la Sierra de Madrid, en Toledo o en Segovia…

Esta experiencia viajera la pude disfrutar hace unos años en Turquía, donde pude cumplir uno de mis sueños viajeros: sobrevolar la Capadocia en globo. Ver esas formas rocosas desde las alturas y observar cómo sale el sol y lo va iluminando todo, es una experiencia viajera increíble. Sin duda me parece una actividad que hay que hacer si alguna vez viajas a Turquía.

Ver (al menos) una Maravilla del Mundo

Las Pirámides de Giza, en Egipto

De las 7 Maravillas del Mundo Antiguo (las originales) sólo queda una en pie, la Gran Pirámide de Giza en Egipto, la cual tuve la suerte de poder visitar en mi viaje a Egipto de 2019. Aunque, si nos ponemos tiquismiquis, también podría decir que he visto las ruinas del Templo de Artemisa en Éfeso (en la actual Turquía)…

Además, desde 2007 existe una lista de las 7 Maravillas del Mundo Moderno, de las cuales sólo he visitado dos: la Pirámide de Chichén Itzá, en México, y el Coliseo de Roma. Está claro que tengo que ampliar mi lista de maravillas conocidas… ¿Perú? ¿China? ¿Jordania? ¿India?… ¿Cuál será mi próximo viaje?

Viajar sin billete de vuelta

El Sudeste Asiático es uno de los mejores lugares para viajar sin billete de vuelta

Lo cierto es que no todo el mundo puede permitirse un año sabático para viajar sin billete de vuelta, pero es una de esas experiencias viajeras que todos queremos experimentar… Aunque si lo piensas bien, viajar sin planes ni reservas de hoteles, vuelos, etc. durante un mes también puede considerarse viajar sin billete de vuelta, no?

Está claro que no necesitamos grandes ahorros para sentir lo que es viajar sin billete de vuelta, un par de meses recorriendo algunos países de Asia o de Sudamérica nos podrían servir como aperitivo para hacer un gran viaje en el futuro…

Pero ojo, no todo el mundo vale para vivir con la casa a cuestas… Para dormir cada noche en una cama, para compartir habitación con extraños, para pasar 24 horas al día con su compañero de viaje o para todos los imprevistos que surgen en un viaje sin planificar…

Vivir una temporada en el extranjero

Nueva York, mi primera experiencia viviendo en el extranjero

Un Erasmus, un intercambio cultural en verano, una beca para estudiar inglés o para trabajar durante unos meses… Las posibilidades son infinitas y estoy segura de que todos los que adoramos viajar hemos querido experimentarlo alguna vez…

Yo he tenido la suerte de vivir durante unos meses en el extranjero en 2 ocasiones: la primera en 2009, cuando estuve 5 meses en Nueva York (puedes leer mi experiencia aquí) y la segunda en 2011, gracias a una beca que me permitió hacer unas prácticas en Dublín durante el verano.

En ambos casos disfruté muchísimo de poder visitar la ciudad sin prisas, ver cómo se desarrolla la vida diaria, y hacer algunas escapadas cercanas a lugares que de otra forma no hubiera visitado nunca. Sin duda, una experiencia viajera super recomendable.

Conducir en el lado contrario

Conduciendo por los Cotswolds…

La primera (y por ahora única) vez que he conducido con el volante en el lado contrario, experimenté a la vez 2 sensaciones totalmente diferentes: auténtico pánico y muchísima curiosidad. Y es que, aunque pensé que iba a acabar en la cuneta de cualquier carretera comarcal de la zona de los Cotswolds, la experiencia de conducir en el lado contrario fue muy satisfactoria.

Sin embargo, una vez que aprendes a mirar al lado contrario, a no darte un golpe contra la puerta cada vez que quieres cambiar de marcha y a entender las señales y las rotondas, todo va sobre ruedas. Nunca mejor dicho… Y si alquilas un coche automático, mejor que mejor.

Eso sí, no olvides que esta experiencia es únicamente para gente con carnet de conducir. No la vayamos a liar y acabemos viviendo la experiencia de acabar en el calabozo en un país extranjero (estoy segura de que ésa es una experiencia viajera que ni tú ni yo queremos vivir…).

Hacer amigos en un hostel

Compartiendo cena, música y atardecer en el Sáhara…

Quien dice hostel, dice AirBnb, camping, apartamento de Couchsurfing… Las opciones son infinitas. A lo largo de mis años viajando he compartido alojamiento con gente de todo tipo.

He salido de marcha por Nueva York con mis compañeras de piso, he bebido cerveza en Berlín con gente de Australia y Colombia que se alojaba en nuestro hostel, he hecho buenas migas con el argentino que trabajaba en la recepción de mi hostel de Londres, he compartido cena y desayuno con gente de otros países en el Desierto del Sáhara, he salido de marcha por Praga hasta la madrugada con españoles y americanos, he hecho botellón en las calles de Amsterdam con más gente que hacía el interrail, he visitado Siena y San Gimignano con los compis de piso italianos de una amiga…

Quizá a día de hoy no mantenga contacto con ninguno de ellos, pero en aquel momento hicieron mi viaje totalmente inolvidable.

Volar en helicóptero

Deseando sobrevolar las Cataratas del Niágara en helicóptero

Me encantaría sobrevolar la Gran Barrera de Coral en Australia, el Cañón del Colorado, las Cataratas de Iguazú o las del Niágara, las Líneas de Nazca, la costa de Hawaii, o incluso la ciudad de Nueva York, pero por ahora es una de esas experiencias viajeras de las que aún no he podido disfrutar.

Me consuela pensar que es no es una actividad precisamente barata, así que siempre puedo decir que estoy ahorrando para poder hacerlo… Ahora sólo me falta pensar en cuál de los múltiples destinos que tengo pendientes podré darme el capricho, pero estoy segura de que sea cual sea el que elija, disfrutaré muchísimo del momento…

Bañarte en una playa paradisíaca

Playas de Cerdeña, el paraíso cerca de casa

Aunque seguro que a todos ahora mismo se nos ha ido la mente a lugares como el Caribe, Australia o el Sudeste Asiático, lo cierto es que tenemos playas increíbles mucho más cerca de lo que pensamos

Desde las preciosas playas de Baleares (entre las que Formentera se lleva la palma), hasta las calas turquesas de la Costa Brava, las playas de Asturias, Galicia o las de la provincia de Cádiz, sin olvidar las playas de las Islas Canarias… Está claro que en España tenemos opciones para todos los gustos.

Y si te apetece salir al extranjero pero sin ir muy lejos de casa, ¿conoces las playas de las islas italianas de Cerdeña y Sicilia? O las de la costa de Liguria¿Y qué me dices de las playas griegas? No hay que irse muy lejos para disfrutar del paraíso…

Viajar solo

Vistas de Florencia, una de las primeras ciudades a las que viajé sola

No a todo el mundo le gusta viajar solo. No todo el mundo está preparado para viajar solo. Es más, no todo el mundo quiere viajar solo y no pasa nada. Aunque a mí personalmente no me entusiasma viajar sola, si que lo he hecho alguna vez y reconozco que es una experiencia interesante para conocerte a tí mismo.

No es necesario que te recorras Asia y Sudamérica sola, como hizo Claudia, o que viajes a Irán, India, Nepal o Pakistán sola como Leti, o que, por culpa de la pandemia, acabes pasando casi un año sola en Arabia Saudí en mitad de tu viaje sin billete de vuelta, como le ocurrió a Paula.

Viajar solo también es irte un fin de semana a redescubrir Roma, ir a visitar a un amigo que vive fuera y pasar algunos días (o simplemente horas) recorriendo la ciudad por tu cuenta, irte con una beca a estudiar o trabajar en el extranjero, o apuntarte a un viaje a un grupo en el que pasas varios momentos solo explorando la ciudad… Cualquier pequeña escapada en solitario se convertirá en una experiencia viajera inolvidable.

Hacer un crucero

Cruceros en la ciudad egipcia de Luxor

Lo cierto es que los grandes cruceros no me llaman mucho la atención… Me parece genial poder ver varios países del Caribe sin tener que preocuparte de vuelos, alojamientos…, o recorrer el Mediterráneo disfrutando del mar cada día… Pero aún así es un tipo de viaje que no es de mi estilo.

Aún así, existen algunos cruceros que si creo que merecen la pena, ¿a quién no le gustaría visitar los fiordos noruegos en un crucero?, ¿o recorrer el Danubio visitando ciudades como Viena, Praga o Budapest?, ¿o surcar las aguas del Nilo visitando algunos de los mejores templos de Egipto? ¡Un pequeño crucero de unos días es una experiencia viajera increíble!

Que te pasen a Primera Clase en un vuelo

Ojalá haber podido volver de Tailandia en la Primera Clase de Emirates…

Conozco gente a la que han cambiado cuando han dicho que era su Luna de Miel, o porque le ha caído en gracia a la persona que les ha hecho el check-in, pero claramente no es mi caso.

A la vuelta de Tailandia, con el tobillo como una morcilla de Burgos por el esguince que me había hecho en Koh Phi Phi, y con 2 vuelos de 7 horas por delante (Bangkok – Dubai – Madrid) le intenté llorar un poco al señor del mostrador, dejándole caer que si podía cambiarme a algún asiento donde pudiera estirar un poco la pierna. Guiño guiño.

No coló. Tuve que ir en ambos vuelos en Turista (que ojo, ya quisiera yo la clase turista de Emirates para todos mis viajes), intentando estirar la pierna por el pasillo como buenamente podía y con un tobillo que era casi del grosor de mi rodilla. True story.

Ver animales en libertad

Animales en semi-libertad en Canadá

Estoy segura de que no hay nadie en el mundo que no quiera disfrutar de esta experiencia viajera. Yo estoy deseando hacer un safari en Kenia o Tanzania, ver orangutanes en Uganda, elefantes en Sri Lanka, canguros en Australia, osos polares en Alaska, tortugas en México, aves exóticas en Costa Rica… ¡Incluso tiburones en Maldivas!

Se me ocurren un montón de lugares en los que poder disfrutar de ver animales libres, en su hábitat natural, pero hoy por hoy es una de esas cosas que aún tengo en mi bucket list y que no he podido hacer… No siempre es fácil encontrar lugares en los que ver animales en libertad de verdad, respetando siempre las premisas de hacer un turismo responsable.

De hecho, creo que todos en algún momento (y seguro que por puro desconocimiento) hemos pecado de participar en alguna actividad de la que, más adelante, nos hemos arrepentido…

Comer comida exótica

A quién no le apetecen unas larvas a la hora del aperitivo…

Vale, lo confieso, no soy la persona más indicada para hablar de comida exótica. Podría decir que lo más atrevido que he hecho nunca (gastronómicamente hablando) ha sido comer couscous en Sicilia allá por el año 2008… Sin embargo, pienso que probar la comida local es algo indispensable en cualquier viaje.

Y es que ¿quién puede ir a Tailandia y no probar el pad thai? ¿o incluso los insectos? (aunque confieso que a eso no me atreví…). ¿O ir a Marruecos y no comer un tajín? Tampoco se trata de pedir el plato más exótico de la carta, pero ya sabes, allá donde fueres, haz lo que vieres. Si estás organizando tus próximos viajes échale un vistazo a este post sobre gastronomía del mundo, para que sepas cuáles son los platos que no te puedes perder.


Y tú, ¿cuántas de experiencias viajeras has vivido? ¿Añadirías alguna a la lista? Seguro que más de uno añadiríais la experiencia de nadar con el tiburón ballena o meterte en una jaula para ver tiburones blancos, pero yo soy demasiado miedica como para hacer eso…

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